El Frente del Sudeste Asiático engloba a las múltiples campañas y operaciones militares llevadas a cabo durante la II Guerra Mundial entre Japón y las potencias coloniales del Sudeste Asiático, entre las que destaca el Reino Unido. Fue abierto cuando Japón invadió Tailandia y Malasia desde sus bases en la Indochina francesa. La facilidad con que las fuerzas del Eje se apropiaron de muchas colonias europeas, les mostraría la debilidad de las potencias coloniales abriendo el camino a la independencia de muchas naciones asiáticas.
Las luchas libradas en el sudeste de Asia durante la Segunda Guerra Mundial pueden dividirse en cuatro etapas:
Ocupación asiática de la Indochina francesa
Campaña japonesa en el Sudeste de Asia
Operaciones en el Océano Índico
Campañas en Birmania e India
Los países que enviaron cantidades importantes de sus ejércitos a este frente fueron: China, Estados Unidos, Gran Bretaña, India, Japón, Tailandia y Vietnam (Vietminh). Tropas de Birmania, Francia (Francia de Vichy), Madagascar, Malasia, Nepal y otros países de la Mancomunidad de Naciones también participaron, si bien sus contribuciones no fueron determinantes. Aunque parte de la lucha se llevó a cabo en Camboya, Laos, Maldivas, Singapur y Sri Lanka, las tropas de estos países no combatieron o su apoyo fue esporádico o incontinuo.
Ocupación japonesa de Indochina La agresiva política internacional del Imperio de Japón lo había llevado a buscar nuevos territorios para expandirse. China, sumergida en una guerra civil, había sido el campo de juego de los ejércitos japoneses, aunque los resultados de esta campaña no habían sido muy productivos (véase segunda guerra sino-japonesa). La victoria soviética en la batalla de Khalkhin Gol había empujado al Imperio de Japón a abandonar las aspiraciones del Ejército Guandong en Mongolia y Siberia, y a intentar expandirse en el sur.
Después de la derrota aliada en la batalla de Francia en junio de 1940, las miradas de los líderes japoneses se enfocaron en las desprotegidas colonias francesas y holandesas.
Deseando evitar que lleguen recursos al Kuomintang desde Indochina, Japón presionó al gobierno colonial de Vichy para que permitiera utilizar los aeropuertos del área de Tonkín. Los franceses de Vichy se negaron, pero no pudieron detener la entrada nipona en septiembre de 1940. No obstante, los franceses continuaron administrando el país ya la presencia japonesa se limitó a las zonas al norte del actual Vietnam.
Preocupados por el rápido crecimiento de la zona de influencia japonesa en Asia, los Estados Unidos, el Reino Unido y los Países Bajos impusieron un bloqueo económico a la nación nipona. Además de bloquear la entrada de metal y otras materias primas a Japón, las naciones occidentales bloquearon la entrada de petróleo y prohibieron el paso de navíos japoneses por el Canal de Panamá. De esta manera el comercio exterior japonés cayó en un 79% y el volumen de las importaciones de petróleo cayeron en un 89%. Estando Japón en guerra con China, la escasez de combustible podía debilitar considerablemente su posición recién adquirida de potencia mundial.
Los militares japoneses se decidieron entonces a acabar con las tres potencias que los habían bloqueado. Se planificó un ataque casi simultáneo contra las Indias Orientales Neerlandesas, el Hong Kong británico, la Mancomunidad de Filipinas, Malasia británica, Borneo Septentrional, Colonias del Estrecho (Singapur) y Pearl Harbor en diciembre de 1941 y enero de 1942. De esta manera, Japón entró oficialmente a la Segunda Guerra Mundial, y los conflictos en Europa y Asia pasaron a ser considerados teatros de un gran conflicto global.
Durante este tiempo, los nacionalistas asiáticos vieron la derrota francesa en Europa como un síntoma de debilidad colonial. Los japoneses apoyaron en secreto a estos grupos independentistas, no obstante, dos alzamientos de este tipo en Vietnam en 1940 fueron aplastados por las fuerzas francesas. Sin embargo, en mayo de 1941 nació un movimiento exitoso llamado Viet Minh, encabezado por Nguyen Ai Quoc, más tarde conocido como Hồ Chí Minh.
Guerra franco-tailandesa El Imperio del Japón no fue la única nación asiática que se percató de la debilidad colonial en la región. El primer ministro de Tailandia, Plaek Phibunsongkhram, aprovechó la debilidad del gobierno francés de Vichy para reanudar reclamos territoriales al este, con la Indochina Francesa.
En enero de 1941, fuerzas tailandesas entraron a las actuales Laos y Camboya, tomando la primera rápidamente. Aunque las fuerzas terrestres francesas sufrieron derrotas, el Almirante francés Jean Decoux envió sus buques de guerra al Golfo de Tailandia, donde se libró la batalla de Koh Chang. La batalla naval fue ganada por los franceses y el avance tailandés en tierra se estancó. El 28 de enero, Tailandia y el gobierno francés de Indochina firmaron un armisticio, por mediación japonesa, y las hostilidades se suspendieron. El 9 de mayo se firmó un tratado de paz en Tokio, y los tailandeses recibieron los territorios reclamados.
Aunque el pueblo tailandés entendió esta ganancia de territorios como un éxito de su gobierno, no se percataron que el Japón había reemplazado a Francia como la potencia dominante en la región. En efecto, el gobierno nipón le pidió a Plaek Phibunsongkhram la garantía de que los apoyase en la próxima campaña de Malasia.
Desastre británico en Malasia
thumb|left|250px|Los acorazados HMS Repulse y HMS Prince of Wales son atacados por bombarderos japoneses. El 5 de diciembre de 1941, dos días antes del ataque a Pearl Harbor, un convoy japonés, conformado por transportes y buques de escolta y bajo el mando del famoso general Tomoyuki Yamashita, zarpó de Saigón, rumbo al sur de Tailandia. El 8 de diciembre se inició el desembarco al norte de Malasia y varios puntos claves de Tailandia fueron sometidos por los japoneses, incluso en el norte, en Samut Prakan.
La resistencia británica, comandada por el General Arthur Ernest Percival, fue mayor a la esperada, y el desembarco japonés se vio amenazado. No obstante, una vez que los nipones se reorganizaron, las posiciones británicas fueron asaltadas y se capturó el importante aeródromo de Singora. La RAF del Sudeste de Asia fue entonces destruida por los cazas japoneses, ya que los primeros sólo contaban con los antiguos Brewster Buffalo para defenderse, al haber subestimado a la fuerza aérea enemiga.
Con el control del aire, los japoneses consiguieron el control del mar. En efecto, la llamada Fuerza Z británica zarpó el 8 de diciembre para atacar a los buques de guerra que apoyaban el desembarco japonés. En la batalla del golfo de Siam, la Fuerza Z fue atacada por bombarderos japoneses, y los acorazados HMS Repulse y HMS Prince of Wales fueron hundidos. Durante las próximas semanas los británicos cedieron territorio fácilmente en Malasia, y los japoneses avanzaron rápidamente por la península.
El 31 de enero, todas las fuerzas británicas se atrincheraron en Singapur, que se había considerado inexpugnable. Esto era cierto, si se consideraba un ataque naval, pero el asalto terrestre japonés cruzó con facilidad el estrecho de Johore y el General Percival se rindió 15 de febrero, siendo capturados 130.000 soldados británicos, la mayor cantidad de prisioneros de guerra del Reino Unido en su historia.
Operaciones en el Océano Índico Incursión japonesa en el Océano Índico
thumb|300px|El portaaviones HMS Hermes se hunde cerca de Ceilán el 9 de abril de 1942. Después de haber destruido la mayor parte de las fuerzas navales aliadas en el Sudeste de Asia, en la batalla del Mar de Java, la flota japonesa, al mando del Almirante Chuichi Nagumo, zarpó el 26 de febrero hacia el océano Índico, con el objetivo de destruir la flota británica en la región, y así asegurar las aguas para la campaña de Birmania.
Mientras que la flota japonesa contaba con 6 portaaviones, 4 acorazados, 7 cruceros, 19 destructores y 5 submarinos; la flota rival, comandada por el Almirante James Sommerville, poseía tres portaaviones, cinco acorazados, 7 cruceros y 15 destructores. A pesar de que el Almirante Sommerville conocía la existencia de una flota japonesa rumbo a Ceilán, el 2 de abril tuvo que retirarse con la mayoría de sus buques a las islas Maldivas, para repostar. El portaaviones HMS Hermes tuvo que enviarse a Trincomalee, Ceilán, para reparación y fue escoltado por dos cruceros pesados y un destructor.
El 5 de abril de 1942, una fuerza de 125 aviones japoneses, comandados por el Capitán Mitsuo Fuchida del portaaviones Akagi, sobrevolaron Ceilán por una hora y media hasta encontrar la base naval británica en Colombo. Después de hundir dos buques de guerra, el escuadrón nipón regresó a sus portaaviones, pero los dos cruceros pesados que escoltaban el HMS Hermes fueron avistados y hundidos al sur de Ceilán.
La flota del Almirante Sommerville arribó a la zona el 6 de abril e intentó alcanzar a la flota japonesa, pero ésta se alejó fácilmente. La flota británica tuvo que regresar al día siguiente a las Maldivas para repostar, y la flota del almirante Nagumo quedó fuera de peligro de nuevo. El 9 de abril, Trincomalee fue atacada por aviones japoneses, y de regreso a sus portaaviones encontraron al HMS Hermes, que fue atacado y hundido, junto con su escolta.
Luego de la derrota británica, quedó claro que tanto la RAF como la Royal Navy habían subestimado el peligro japonés. Aunque esta sería la única incursión japonesa en el Índico, los británicos tuvieron que retirarse a Kenia, donde dejaron de ser una amenaza para Japón durante la mayor parte de la guerra.
Batalla de Madagascar
Luego de la incursión en el Océano Índico, los británicos se preocuparon que Japón intentara apoderarse de Madagascar, en control de la Francia de Vichy. Algunos submarinos nipones poseían un rango de autonomía de 16.000 km, por lo que podían operar lejos de sus bases en el sudeste de Asia. Se planificó entonces un desembarco anfibio en Madagascar, bajo el nombre de operación Ironclad. Para el desembarco se designaron a los portaaviones HMS Illustrious (R87) y HMS Indomitable (92), junto con otros 40 navíos.
El desembarco, cerca de Diego Suárez, encontró unas defensas francesas débiles, y las tropas de Vichy, en su mayoría africanos reclutados, se rindieron tras una breve lucha el 7 de mayo. No obstante, la mayor parte de las tropas enemigas se retiraron al sur.
Tres submarinos japoneses se encontraban en la región y dañaron seriamente al HMS Ramillies. Esta fue la principal acción naval en Madagascar durante la guerra.
La campaña terrestre de Madagascar duró varios meses, pero los Aliados lograron capturar Antananarivo, la capital. Después de la captura de Diego Suárez, solamente murieron 30 soldados aliados. La batalla concluyó el 5 de noviembre, cuando el comandante francés de Vichy se rindió al sur de la isla.
Campaña de Birmania
Conquista de Birmania left|thumb|220px|Japoneses disparan en Birmania, cerca de la frontera con China. Después de haberse comprobado el buen rumbo de las operaciones en Malasia, los japoneses iniciaron el 15 de enero de 1942 el asalto contra Birmania, ocupada por los británicos. Birmania era una fuente segura de petróleo, además, el Ejército Nacional Revolucionario de China obtenía suministros desde la carretera de Birmania. Inicialmente las fuerzas japonesas fueron pequeñas, ya que el objetivo inicial era la captura de aeródromos importantes, de donde se bombardearía Rangún.