miniaturadeimagen|250x250px|Codex Astensis. Miniatura del pueblo y Castello di Annone, donada por Oddone III al recién formado municipio de Asti. La República de Asti o Comuna libre de Asti () se declaró en el 1095. Gracias al notable desarrollo económico, resultado de una gran red comercial de sus ciudadanos en toda Europa, se convirtió en una de las entidades políticas y económicas más importantes de la Italia noroccidental hacia la mitad del .
Fue protagonista de las luchas por la supremacía en el Piamonte, saliendo victorioso en más de una ocasión sobre los señores vecinos que intentaron derrotarlo durante más de tres siglos.
Bastión del movimiento gibelino piamontés, logró independizarse tanto del poder de la Iglesia como del Imperio.
Las incurables luchas internas entre güelfos y gibelinos de Asti obligaron finalmente al municipio a pedir ayuda e intervención de los señores extranjeros, que en 1342 pusieron fin a la independencia republicana.
El nacimiento de la república La ciudad de Asti a principios del , gracias a la intercesión del obispo Oberto I ante el emperador Conrado II, obtuvo reconocimientos particulares imperiales que permitieron el desarrollo de su propia clase dirigente (los cives).
Esta nueva nobleza se opuso posteriormente a los objetivos de la condesa Adelaida de Susa, quien iba expandiendo y consolidando dinásticamente a la Marca de Turín de la cual el condado de Asti hacía parte.
Con esta situación el obispo mantuvo la ciudad, pero solo formalmente, sometido al episcopado con restricciones feudales de tipo colectivo, sin ocurrir ningún levantamiento que si sucedieron en otras ciudades de Piamonte (per ejemplo: Ivrea, Alba, Vercelli).
El 28 de marzo de 1095, el obispo Otón III, que a la muerte de la condesa Adelaida había sido nombrado conde de Asti por el emperador Enrique IV, cedió el castello di Annone a los cónsules de la ciudad (... ad consules Astensis civitatis).
Los estudiosos lo interpretaron como el acto de nacimiento de la comuna libre de Asti.
El acto lo presenciaron dos grupos de ciudadanos: los mencionados cónsules ciudadanos por una parte y los funcionarios del obispo por otro lado.
Según Bressi, con este acuerdo el obispo pretendía obstaculizar los objetivos expansionistas de los condes seculares vecinos, asegurándose el apoyo de la nueva organización de la ciudad, el origen de la comuna.
La fuerte predisposición de la ciudad de Asti para el comercio, vista su localización estratégica en las principales rutas comerciales de la Italia nororiental hacia Europa del Norte, hizo que la política en la Comuna de Asti estuviese fuertemente relacionada con los intereses de los propios mercaderes.
La actividad mercantil realizada en la ciudad se remonta a tiempos antiguos y se desarrolló sin interrupciones hasta el . Como muestra, en el la ciudad recibió el permiso de "acuñar moneda" como reconocimiento oficial del importante papel económico desempeñado por la ciudad en la Alta Edad Media.El documento que certifica el nacimiento de la casa de la moneda de Asti se remonta al año 1140, cuando el emperador Conrado III concedió a Asti el derecho a acuñar moneda. El diploma de concesión se informa en el Codex Astensis. Antes de esta concesión, Asti se usana de la moneda imperial acuñada en la casa de la moneda de Pavía. Ya en documentos del año 1162 encontramos pagos con "libras bonorum astensis", lo que atestigua que la Casa de la Moneda de Asti que inmediatamente comenzó a acuñar dinero
Los Garsias de Quarto y los posteriores conflictos con el clero Entre el 1110 y el 1111, se produjo el primer paso expansionista del Asti: con la intención de crear una conexión entre la ciudad y el castillo de Annone, concedida por el obispo Oddone en 1095, la milicia municipal de Asti ocupó el territorio de Quarto d'Asti que sirvió de amortiguador entre Annone y la ciudad.
Como en Quarto había algunos territorios ricos del cabildo catedralicio llamados "Garsia", el clero de Asti se rebeló contra la invasión del ejército municipal apelando a la intervención del obispo Landolfo con la amenaza de abandonar la catedral y la ciudad.
El obispo Landolfo, sucesor de Otón, se vio presionado, pero el clero que había concedido muchas libertades a los habitantes de Asti ya no era tan poderoso como antes. El obispo intentó mediar en el conflicto sin desembocar en un conflicto armado.
Esta resultó ser la primera victoria política de la comuna sobre el episcopado, que se vio obligado a someterse a los objetivos expansionistas municipales, cediendo por primera vez su dominio secular.
En los años siguientes hubo conflictos entre la Comuna y el Obispado por el dominio de los territorios del campesinado: por un lado Landolfo intentó estrechar lazos vasallos con los castillos del campo, por otro el municipio intentó ampliar su dominio tanto como sea posible a través de compras, sumisiones y enfrentamientos.
Los conflictos se agudizaron hasta tal punto que tanto Ogerio Alfieri como Guillermo Ventura contaron en sus "crónicas" un fuerte conflicto en el primer cuarto del entre las dos instituciones y Ogerio se vuelve a hablar de un incendio en la ciudad en 1143 por parte del obispo, Nazario I:
Mientras el Codex Astensis reporta la noticia del incendio de la ciudad, Gaspar Bosio no es de la misma opinión ante la falta total de otros documentos que atestiguan la presencia de Nazario en Asti y la ausencia total de informes sobre el incendio en el monumento de Guillermo Ventura.
Entre el 1135 y el 1150 la Comuna, con la intención de controlar las grandes vías comerciales y de comunicación hacia Francia y Liguria, amplió sus dominios gracias a las donaciones voluntarias de los nobles del campo: así en 1135 el Marqués Ardizzone II cedió parte de Felizzano y el castillo de Calliano, los señores de Ferrere, Dusino, Valfenera y Vigliano hicieron un acto de sumisión; En 1149, Ottone Boverio, octavo hijo del marqués Bonifacio del Vasto, cedió la mitad del Condado de Loreto a Asti, abriendo así el acceso al mar a los ciudadanos de Asti a cambio de una alianza contra el enemigo común: el Marquesado de Montferrato.
Las relaciones con Federico I miniaturadeimagen|308x308px|Miniatura de Federico I Barbarroja con sus hijos: Enrique y Federico. En el 1154 Federico I de Suabia conocido también como Federico Barbarroja, en ese entonces siendo Emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, decidió viajar a Italia para reafirmar los antiguos derechos y privilegios sobre sus dominios italianios y recuperar la obediencia de aquellas comunas que se había vuelto demasiado independientes.
A la cabeza de un pequeño ejército, fue coronado rey en Monza (o a Pavía), después convocó una dieta en Roncaglia en la cual revocó todos los derechos usurpados por las Comunas en tiempos de Enrique IV.
También estuvo presente en Roncaglia el obispo de Asti, Anselmo, quien, apoyado también por Guillermo del Montferrato, presentó algunas quejas sobre la comuna de Asti, culpable de haber usurpado dominios y poderes del clero de Asti.
Después de haber destruido primero Como y Lodi, en 1155 el emperador destruyó Chieri y mientras los habitantes de Asti huían a Annone, las tropas imperiales, probablemente unidas a las de Montferrato, destruyeron las murallas y derribaron las torres de la ciudad.
La ciudad de Asti pasó a formar parte de las comunas obedientes al imperio y en enero de 1159 Federico Barbarroja en la corte real de Marengo emitió un diploma a favor de Asti en el que tomaba la ciudad bajo su jurisdicción directa instalando tres alcaldes: Carioth, Robaldo Gardini. y Pietro Cortese.
Además, a los tres gobernantes se les asignaron algunas tierras, incluido el castillo de Annone. La ciudad, por el contrario, se comprometió a pagar un impuesto de 200 marcos de plata al año el día de San Martín. De esta forma, Barbarroja se aseguró el apoyo del municipio más poderoso del Piamonte en la lucha contra los municipios lombardos.
En 1168, sin embargo, el aumento del poder de la Liga Lombarda obligó al emperador a regresar rápidamente a su tierra natal. Es probable que Asti, siendo el principal protector del Marquesado de Montferrato, se uniera a la Liga en ese período. La alianza con Asti y la fundación de la ciudad de Alessandria bloqueaban así el camino piamontés para una hipotética vuelta del emperador.
Entre 1169 y 1171, Asti firmó acuerdos con Alba, Alessandria y Enrique Guercio del Vasto. El 19 de junio del 1172, en Montebello, derrotó al marqués de Montferrato junta a otras ocho ciudades de la Liga. Asti fue el encargado de dictar las condiciones de la rendición: entrega de las localidades de Portacomaro y Felizzano, el castillo de Uzzone (Trino) y entrega de los prisioneros.
Tras derrotar al marqués de Montferrato, Asti se dirigió hacia los dominios del conde Oberto de Biandrate, que limitaban con el municipio al norte. Al unirse la ciudad de Chieri, derrotó al conde en 1172, que se vio obligado a liberar de todos los peajes a Asti.
Instado por Pavía y el marqués de Montferrato, Barbarroja regresó a Italia en septiembre de 1174 cruzando el valle de Susa.
Tan pronto como el emperador llegó a las puertas de la ciudad, Asti se rindió y recibió protección mediante el pago de una gran suma de dinero. Asti fue juzgada como traidora por las demás ciudades de la Liga Lombarda, aunque es probable que la ciudad ya estuviera considerando pasar a las filas imperiales desde hacía algún tiempo por temor a represalias del marqués de Montferrato y del conde de Biandrate.
Federico sitió Alessandria, pero después de algunos meses de lucha desistió de su conquista y justo cuando se habían reunido las tropas de refuerzo y él acababa de reanudar su marcha hacia el sur, el emperador fue vencido en la Batalla de Legnano, el 29 de mayo de 1176, por el ejército de la Liga, sufriendo una derrota desastrosa.
Dado que tras la victoria la Liga se estaba desmoronando debido a conflictos y rivalidades internas entre los Municipios, se alcanzó así la "paz definitiva" de Constanza el 25 de junio de 1183: el emperador reconoció la Liga y otorgó a las ciudades que la integraban concesiones en materia de todos los ámbitos, administrativo, político y judicial.
La ciudad de Asti vio un aumento de su poder político y económico a partir de la Paz de Constanza y en 1186, por la fiel constancia hacia el emperador y por su ayuda en la lucha contra Cremona y Manfredi, fue liberada de todos las apelaciones previamente hechas contra ella.
En 1188 la Comuna obtuvo del Marqués de Busca, una duodécima parte del castillo de Mombercelli y Malamorte (Belveglio); al año siguiente, otros señores de Mombercelli siguieron los precedentes, al igual que el marqués de Ceva y el Marquesado de Incisa al año siguiente.
Hubo muchas posesiones adquiridas por la Comuna, incluida Castell'Alfero (1189).
La guerra contra Montferrato En las últimas década del y en el primero del , Asti tuvo que lidiar con varios frentes: el marqués del Monferrato Bonifacio I con la ayuda del conde de Biandrate, el marqués de Saluzzo, el marqués de Busca Manfredo Lancia, y Alba, movieron sus tropas para conquistar varios territorios de Asti.
Por otro lado, Asti se alió con Alessandria, Chieri y el marqués Del Carretto.
La mayoría de los enfrentamientos que tuvieron lugar entre 1192 y 1194. Las tropas de Montferrato fueron vencidos por los habitantes de Asti y sus aliados, gracias también al alcalde de Piacenza, Giacomo Stretto, que gobernó la ciudad en ese período de manera excelente tanto desde el punto de vista diplomático como militar.