El Caso Chibolín, o Caso Andrés Hurtado, es un proceso judicial peruano que involucra al presentador de televisión Andrés Hurtado, políticos, fiscales y jueces en presuntas prácticas de tráfico de influencia y lavado de activos. El caso fue desvelado en el programa Beto a Saber, de Willax, tras una entrevista a Ana Siucho (integrante del entorno familiar del empresario de origen chino Emilio Siucho Lam). Tras el estallido del escándalo, a mediados de 2024, el destino de los investigados, Hurtado y sus círculos cercanos, fue incierto a causa de la disputa entre el Poder Judicial y el Ministerio Público en la aplicación y divulgación de las resoluciones de este caso. La investigación concluyó en marzo de 2026 por orden judicial. Se solicitó 30 años de prisión para Hurtado.
Contexto
Incidente Siucho El caso de Chibolin tiene como punto de partida el 23 de agosto de 2024, tras un incidente en el que se vio involucrado Francisco Iván Siucho Neira. Este es descendiente de Emilio Siucho Lam, un empresario de origen chino que permitió que varios de sus descendientes se instalaran en Perú, en dos ramas familiares: los Suicho y los Miu Lei.
Ese día, Iván Siucho asumió el papel de testigo protegido en el caso «Waykis en la Sombra» mientras estaba siendo investigado, junto a sus hermanos, por lavado de activos y minería ilegal a través de la empresa Quántico. Su relación en el caso «Waykis en la Sombra» proviene de la presunta presión que realizara Mateo Castañeda, entonces abogado de Dina Boluarte y también de Siucho, para que éste firmara un recibo que acreditara que los 15 mil soles incautados durante el allanamiento a sus oficinas por parte del Equipo Especial de Fiscales contra la Corrupción en el Poder (EFICCOP) eran suyos. Mientras tanto, las acusaciones de actividades ilegales surgieron tras un informe del programa Punto Final.
Según denunciara la fiscal Marita Barreto, coordinadora del EFICCOP, Iván Siucho fue secuestrado por ser testigo del referido caso que involucra al gobierno de Dina Boluarte, estando involucrados siete personas, entre ellos dos policías, que fueron capturados. La fiscal señaló que «ingresar[on] con engaños a la casa del testigo y luego se lo han llevado en un carro secuestrado para luego amenazarlo y tirarlo en una calle». Además, la fiscal mencionó que los presuntos secuestradores buscaban los celulares, que les fueron sustraídos a Siucho. En su declaración, obtenida después de su reunión con la fiscal, Siucho mencionó que un día antes del incidente había hablado con «Sebastián» para el alquiler de maquinaria. Al día siguiente, «Sebastián» le comunicó que no podría ir y que en su lugar iría «Enrique». Alrededor del mediodía, «Enrique» se apersonó con dos hombres. Luego de un rato, «Enrique» se presentó con otras cuatro personas, llevando una de ellas un maletín. Cuando Siucho abrió la puerta, uno de ellos sacó un arma de fuego apuntando a la novia de Siucho diciendo: «ya te cagaste soplón, concha tu madre, somos de la policía». Relató que le quitaron su celular y que le dieron instrucciones para decir ante la cámara que el dinero y las dos barras de oro en el maletín eran de su propiedad mientras le decían: «con este video te vamos a joder, te vamos a quitar tu calidad de colaborador eficaz en el caso [Los Waykis]». Posteriormente, tras la negativa de pagarles 5 mil dólares a cambio de borrar el video, fue llevado «para que hables con el jefe y arregles», siendo sacado de su apartamento y subido a un coche. Según relatara Siucho, los presuntos secuestradores se comunicaron con una persona quien les dijo que el encuentro sería en un paradero de la Panamericana Norte. Sin embargo, en el camino los presuntos secuestradores se enteraron de un operativo en la casa de Siucho, por lo que optaron por dejarlo diciéndole que no colaborara con la fiscalía.
La policía, mientras tanto, descartó que se haya realizado algún secuestro contra Siucho y que hubiera alguna relación con el caso «Waykis en la Sombra», señalando, en contraparte, que el hecho estaba vinculado a una fallida de compra de oro. Además, se descartó la desaparición de celulares señalándose que éstos se encontraban en el domicilio de Siucho. Según videos de cámaras de seguridad, se detectó a un grupo de los detenidos ingresar al edificio donde vivía Siucho, llevando uno de ellos un maletín con 640 mil dólares falsos. Posteriormente, según testimonio de los detenidos, uno de ellos, en casa de Siucho, tomó fotografías de las barras de oro y su peso, enviando dichas fotografías por WhatsApp a Henry del Castillo, que se encontraba afuera en un vehículo junto a otro sujeto. Luego, se realizó una reunión virtual a través de Google Meet para negociar el precio. En dicha reunión Siucho mostró las barras de oro a los interesados; ante ello, se le mostró a Siucho los dólares para la transacción. Posteriormente, Siucho bajó y se dirigió al auto para proseguir las negociaciones. Del celular de del Castillo, uno de los detenidos, se obtuvo capturas de pantalla de la reunión por Google Meet en donde aparecía Siucho. Del empresario Enrique Carranza, otro de los detenidos, se reveló que de su celular se extrajo una fotografía, según constaba en el acta de visualización, en donde se aprecia un cuaderno cuadriculado con apuntes de cálculo de pureza y cantidad de onzas de cada barra de oro. Se denunció, además, que se intentó forzar a uno de los detenidos para que firmara un falso testimonio de secuestro.
Declaraciones de Jean Carlo Miu Lei y «Chibolín» En medio de las indagaciones por el incidente de Iván Siucho, el 1 de septiembre, Jean Carlo Miu Lei, primo de los Siucho, los denunció en el programa Contracorriente de estar involucrados en operaciones mineras ilegales y tráfico de armas, además de haberlos encontrado manteniendo relaciones sexuales con una menor de edad. Jean Carlo señaló a Iván Siucho como el cabecilla de la presunta organización criminal. Al día siguiente, en el programa Beto a Saber, apareció Andrés Hurtado, alias «Chibolín», confirmó su relación con los Siucho y los Miu Lei. En la entrevista, Hurtado declaró que estuvo presente en la boda del futbolista Edison Flores con Ana Siucho y ayudó a Roberto Siucho a obtener la nacionalidad china por lo cual Roberto le regaló un auto BMW que luego vendió. Ante ello, el periodista Beto Ortiz le cuestionó que el auto estaba registrado a su nombre y que el SOAT y el permiso de lunas polarizadas estaba a nombre de Flores a lo que Hurtado contestó que «[Roberto] debe habérselo comprado primero al 'Orejas' [Flores]. Yo solo tuve dos días porque era muy chiquito y a mi me gustan los carros grandes, antiguos. Me habré olvidado de cambiar el propietario». Además, se presentó capturas de una videollamada entre Iván, Hurtado y la fiscal Elizabeth Peralta, conocida como «madre» por Hurtado y especializada en lavado de activos; al igual que un video grabado en el restaurante Mi Barrunto donde se visualizaba a Hurtado, Peralta y Roxana del Águila, jefa de migraciones, esto en el período en el que Roberto Siucho estaba tramitando su nacionalización. Se presentó chats de WhatsApp en donde Hurtado mencionaba a Iván que se encontraba «con la madre y tía Roxana en Barrunto», además de coordinaciones entre Hurtado y los Siucho para que «Chifa» pueda reunirse con «mi mamá» al igual que un depósito de 20 mil dólares a AH Entertainment, de Hurtado.
Acontecimientos
Declaraciones de Ana Siucho El 4 de septiembre, en el programa Beto a Saber de Willax, Ana Siucho fue entrevistada por Ortiz. En dicha entrevista, Ana declaró que Hurtado no fue invitado a su boda y que se había colado en ella. Además, declaró que su hermano Roberto no le regaló el auto BMW a Hurtado sino que le dio debido a los constantes pedidos de dinero que le hiciera Hurtado a Roberto por la ayuda que le diera en migraciones. Según Ana, Roberto se contactó con Hurtado debido a que éste se jactaba de tener contactos dentro del Estado, esto a fin de que pudiera acelerar su trámite de desnacionalización debido a que China no admite personas de doble nacionalidad. Ante esto, Hurtado le dijo a Roberto que no se preocupara y que "anda un día a mi casa y solo lleva un Dom Pérignon". Producto de ello, Hurtado le presenta a Roxana del Águila para que le ayude en su trámite. De esta forma, "él fue donde Andrés Hurtado un lunes, y el jueves o viernes dejó de ser peruano". Además, Ana declaró que, a través de Hurtado, su primo Javier Miu Lei se contactó con la fiscal Elizabeth Peralta para lograr la devolución de 100 kilos de oro que le habían sido incautados. Hurtado solicitó un adelanto de 500 mil dólares. Según se detalló, se asignó el nombre de "Chifa" a Javier y el dinero era entregado a Hurtado a través de los hermanos Siucho. Ana denunció que Hurtado y la fiscal recibieron 1 millón de dólares y que "oh, sorpresa, en el 2022, le devuelven la carga". Además, mencionó que su hermano Iván inicialmente aceptó los 15 mil soles que le fueron incautados a Castañeda, pero que luego se retractó por presuntamente desconocer el origen del dinero además que Castañeda desde que "comenzó a tener problemas políticos conocidos, renunció al caso de lavado de activos de mis hermanos". La ruptura del vínculo entre Hurtado y los Siucho vino tras la acusación de Hurtado hacia éstos por contactarse directamente con la fiscal. Previo a la ruptura, Hurtado se comunicó con Iván Siucho para advertirle que se había abierto un proceso de lavado de activos en su contra y que le estaban pidiendo 100 mil dólares para cerrar el proceso. Sin embargo, Iván le mencionó que no contaba con tal monto por lo que le dice: "pucha tío, pero de dónde saco 100 mil dólares y por qué me van a abrir un proceso de lavado de activos si yo no hago minería ilegal". Como adelanto, Iván le ofreció 20 mil dólares a lo que Hurtado le respondió: "hijo, pásamelo, vemos qué hacemos con eso". Posteriormente, Ana rechazó las declaraciones de Jean Carlo Miu Lei sobre los presuntos encuentros íntimos de sus hermanos con una menor de edad.
Hechos posteriores El 5 de septiembre, a través de X, la Fiscalía de la Nación puso en conocimiento de la Autoridad Nacional de Control del Ministerio Público, sobre la presunta inconducta de la fiscal Peralta. Posteriormente, la fiscal Peralta negó para Contracorriente una amistad con Hurtado aunque reconoció que viajó junto a él en un vuelo hacia Miami. Declaró que "jamás recibí un sol por parte de ese señor. Y tampoco nunca me pidió un favor". El 19 de septiembre, Peralta fue apartada de forma preventiva por el escándalo producido. Se llegó a conocer por medio de su abogado Benji Espinoza, que Peralta hizo entrega de sus pasaportes para demostrar que no existía voluntad de fuga.
Roxana del Águila fue citada a la fiscalía para brindar sus declaraciones. Se reveló en Contracorriente que del Águila, aumentó su patrimonio en más de 1 millón de dólares en dos años. Según un reportaje de Cuarto Poder, se reveló que Hurtado visitó el despacho de del Águila junto a César Mercado, quien obtuvo contratos por servicios relacionados con visas humanitarias. Otro visitante al despacho era Sandro Espinoza, dueño de una empresa de seguridad con antecedentes por usurpación y estafa. Además de del Águila, otros citados fueron Kelly Medina Meza, representante legal de AH, y José Antonio Malpartida, productor del programa de Hurtado. Cabe destacar que Medina Meza fue señalada como pieza clave en los negocios que operaba Andrés Hurtado. Se dispuso oficiar a la SUNAT para recabar información de las empresas de Hurtado y sus testaferros.