Felix Goya Urbieta (Oyarzun, 13 de abril de 1885- Oyarzun?, 15 - 16 de noviembre de 1936?) fue cantero, albañil y miembro del sindicato UGT. En la guerra civil posterior al levantamiento fascista en España de 1936 fue detenido y hecho desaparecer por los franquistas. Su mujer, Martina Ruiz de Galarreta, sufrió persecución judicial y represión: tras la desaparición de Félix Goya, tuvo que luchar para ser admitida como viuda, le impusieron una fuerte multa y le confiscaron todos los bienes. En 2016, 80 años más tarde, la familia publicó una esquela-llamamiento especial, denunciándo de que las autoridades y administraciones no facilitaban información sobre su familiar y ofreciendo un número de teléfono y una dirección de correo electrónico a los ciudadanos que pudieran tener cualquier información sobre él.
Biografía Félix Goya nació el 13 de abril de 1885, en el caserío Egieder del barrio Altzibar de Oyarzun. Fue el hijo menor de Josefa Ignacia Urbieta y Lucas Goya y tuvo cinco hermanos: Cándido (1874), Vicente (1876), Juan Mari (1878), Manuel (1880) y José León (1883).
El 22 de febrero de 1919 contrajo matrimonio con Martina Ruiz de Galarreta García, en la Iglesia de San Saturnino de Pamplona. Martina nació el 12 de noviembre de 1890 en Pamplona y murió en Eulate el 24 de febrero de 1972. Después de casarse, se mudaron a Eulate. El primer hijo, Mauro, nació el 19 de diciembre de 1919. Martina Ruiz de Galarreta tuvo un problema con la lactancia, y como no tenían otra forma de alimentar al bebé, compraron una vaca. En 1921 se mudaron a Genevilla. Félix Goya trabajaba en la central eléctrica que suministraba electricidad a los pueblos de los alrededores, y su familia vivía allí. Tuvieron tres hijos más en Genevilla: Ceferino, nacido el 14 de octubre de 1921 y fallecido el 26 de enero de 1922, Pedro, nacido el 29 de abril de 1923, y Miguel, nacido el 2 de enero de 1926.
miniaturadeimagen|Martina Ruiz de Galarreta García En 1926 regresaron a Eulate. Allí tuvieron tres hijos más: Félix, Leonor y Josefa. Inicialmente vivieron en casa del padre de Martina Ruiz de Galarreta, Ceferino Ruiz de Galarreta, y su madrastra, Ignacia Ochoa García, pero como Martina Ruiz de Galarreta y su madrastra no se llevaban bien, pronto se mudaron a vivir por su cuenta. Para ello, alquilaron una casa junto a la de Beremundo y Josefa, madrina de una de sus hijas, también llamada Josefa. Según contaba la hija de Josefa a los descendientes de la familia, éstos se dieron cuenta de que las conversaciones que se daban en la cocina familiar se conocían en el pueblo, debido a que la madrina escuchaba a través de un agujero en la pared y luego lo difundía.
Aunque era cantero de oficio, trabajó como albañil en Eulate: en la fuente de Gonea, la puerta del cementerio, el pozo de la casa del Ángel, conocido como el rojo de Gonea... Además, por sus conocimientos de electricidad, era responsable de la revisión y mantenimiento de la línea eléctrica de Electra Saltea que abastecía de energía eléctrica a la región, así como del cobro de facturas. La familia era humilde y prosperó gracias a la cooperación de todos los miembros. Tenían un pequeño huerto en un lugar llamado Yoldi, y cultivaban una parcela en Urbasa. También tenían un burro, gallinas y cabras.
miniaturadeimagen|La casa de Félix Goya Urbieta y Martina Ruiz de Galarreta en Eulate Según el testimonio de su hijo mayor Mauro, Félix Goya también trabajaba en su oficio de cantero. Extrajo y esculpió piedras con la ayuda de Mauro en Aldaia, Urbasa, lugar todavía conocido como la Roca Goya. En un documento fechado el 16 de enero de 1936 en el archivo de Eulate, aparece una firma que confirma que el Gobierno Civil de Navarra le había concedido permiso para adquirir material explosivo. Félix Goya construyó la casa con piedra traída de Urbasa con la ayuda de sus hijos mayores. Construyeron presas en un arroyo cercano con piedras y utilizaron burros para recoger la arena que dejaban las inundaciones. Félix Goya también fabricó piedras de molino, cortándolas en dos mitades y uniéndolas con un fleje.
En noviembre de 1932, la veintena de Eula aprobó la construcción del frontón cerrado con un presupuesto de 23.090,44 pesetas. El 21 de diciembre, Félix Goya y su amigo Balbino García de Albizu fueron los primeros de los 60 firmantes en solicitar una junta vecinal para aclarar el acuerdo con el ayuntamiento. El 11 de enero de 1933 muchos vecinos pidieron que se cancelara la subasta de las obras y que el dinero del frontón se destinara a otros servicios más urgentes y útiles. La Guardia Civil intervino y la subasta se aplazó para que la Diputación Foral de Navarra pudiera aclarar el asunto. El Consejo Provincial confirmó la decisión tomada por la "veintena" en mayo, pero asumió la facultad de anular el acuerdo.
Se afilió a la UGT de Trabajadores de la Tierra junto con su amigo Balbino García de Albizu, que posteriormente sería asesinado y lanzado a una sima de Urbasa el 7 de septiembre de 1936. Ambos realizaron funciones de apoyo para los candidatos de izquierda en algunas elecciones, siempre en el ámbito de Eulate. En 1933 fue tesorero de la asociación obrera “La Emancipación”, afiliada al sindicato UGT.
El 8 de mayo de 1933 solicitó permiso al Ayuntamiento de Eulate para construir una casa en un terreno comunal. El 7 de junio el ayuntamiento le concedio el permiso. El 11 de julio los peritos tasaron la parcela en dos pesetas el metro cuadrado. El 27 de agosto, Félix Goya adquirió 66 metros cuadrados de terreno municipal en subasta pública.
Represión tras el alzamiento fascista Contexto histórico miniaturadeimagen|El militar golpista Emilio Mola El 18 de julio de 1936 los fascistas dieron un Golpe de Estado contra la Segunda República española. El levantamiento fue encabezado por Emilio Mola, que había sido nombrado Gobernador Militar de Navarra en marzo de 1936.
miniaturadeimagen|320x320px|Ejecución simulada en el monte El 19 de julio, los fascistas tomaron el Ayuntamiento de Eulate. El acta de asignación menciona que el coronel a cargo de la Comandancia Mayor ordenó por teléfono que se "facilitarán a los elementos derechistas facilidades para el desempeño de sus funciones y procurarán vigilar andanzas y movimientos de los elementos izquierdistas a los que sin contemplaciones de ningún género se les hará entrar en el más exacto cumplimiento de la Ley".
El 23 de julio Félix Goya fue llevado a Pamplona e ingresado en la Cárcel Provincial, pero fue liberado a última hora de la tarde.
miniaturadeimagen|320x320px|Félix Goya hablando con Eufrasio
Ejecución simulada en el monte y huida Según Satur, hijo de Elías Andueza, que fue maestro de Larraona antes de que los fascistas le deportaran a él y a toda su familia a la localidad Ciga en Baztán, un grupo de fascistas rondaba por Eulate sin ningún control. Félix Goya y varios otros ciudadanos considerados “rojos” fueron capturados y llevados al monte por la noche. Separaron a uno de los capturados del grupo y los demás escucharon dos o tres disparos. Este procedimiento se repitió una y otra vez, pero debido a un descuido de sus captores, Félix Goya escapó corriendo montaña abajo. Aunque le dispararon varias veces, logró escapar.
Félix Goya estuvo escondido en las montañas por un tiempo. Luego fue a la casa de su amigo Eufrasio en Larraona para pedir ayuda. Eufrasio lo escondió en una bajera que estaba apartada de su casa y después de unos días fue a Eulate para averiguar qué había sucedido. Gente de confianza le dijeron que todos, excepto Félix Goya, habían regresado al pueblo. Según supo, cuando la noche anterior los separaron uno a uno del grupo, les ordenaron dirigirse al pueblo y los fascistas dispararon dos o tres tiros al aire cada vez. Eufrasio informó a su amigo, al que tenía protegido, de lo que había sucedido. Félix Goya pasó entonces a manos de la Guardia Civil y se vio obligado a permanecer bajo arresto domiciliario. A menudo venían a ver cómo estaba, normalmente de madrugada.
Confiscación de su casa y expulsión de Navarra miniaturadeimagen|320x320px|Expulsión del pueblo A finales de agosto, un grupo armado entró en su casa. Se les informó de la confiscación de la vivienda y de la expulsión de toda su familia. Amenazaron con matarlos a todos si no abandonaban Navarra en 24 horas. Cargaron un asno y un pollino con lo que pudieron llevar y toda la familia partió hacia Hernani: Félix Goya y Martina Ruiz de Galarreta y sus hijos Mauro, Pedro, Miguel, Félix, Leonor y Josefa. José Goya, hermano de Félix, vivía en Hernani. Josefa, la hija menor que no tenía ni 2 años, hizo todo el recorrido a hombros de su hermano Mauro, y Leonor, de 5 años, a hombros de su padre.
Detención e ingreso en la prisión de Tolosa miniaturadeimagen|El documento de ingreso de Félix Goya en la prisión de Tolosa De camino a Hernani, en un lugar desconocido, pasaron un control de los Miqueletes de Guipúzcoa y se les permitió continuar. Más adelante, tras pasar por Tolosa, en la recta de Irura, frente al Hotel Laskibar, un coche militar de los Requétes procedente de Tolosa les detuvo el 18 de septiembre de 1936. Entre los militares se encontraba un hombre de Eulate, Sergio Bados, que denunció a Félix Goya, según el testimonio dado a Jesús García, vecino de Larraona, por un miembro de las tropas golpistas que habían participado con él en el ataque a Guipúzcoa. Félix Goya fue separado del resto de la familia, y después de una conversación o discusión, se lo llevaron en un automóvil. Según Mauro, el hijo mayor, pretendían detenerlo y su padre le dijo a los militares que era menor de edad. Nunca pudo averiguarlo, porque después de eso ya no pudo hablar con su padre. Les dijeron que fueran al cuartel de Tolosa.
Esperaron en el jardín de la Comandancia de Tolosa. El edificio tenía una escalera doble que conducía a la entrada principal. Cuando ya casi era de noche, la puerta se abrió y vieron a Félix Goya bajando las escaleras, escoltado por varios fascistas. Pasó junto a sus familiares con la cabeza gacha y sin mirar atrás. Luego se enteraron de que Félix Goya estaba detenido y les dijeron a los familiares que se fueran.
La familia refugiada en el caserío Txitibar de Andoáin miniaturadeimagen|Miguel Zatarain (derecha) y Luken Goia (izquierda), nieto de Félix Goya, el 16 de mayo de 2011 Tras ser detenido su marido, Martina Ruiz de Galarreta partió hacia Hernani con sus hijos y su burro. Llegaron muy tarde a Andoáin y fueron acogidos por la familia Zatarain, que vivía en el caserío Txitibar de Andoáin. En el caserío vivían siete personas: Antonio Zatarain, viudo de 41 años, sus cuatro hijos, Lucía, de 11 años, Arantzazu, de 6 años, María Teresa, de 4 años, y José Miguel, de 7 años, su tía Juliana Gaztañaga Zuloaga, de 82 años, y su suegro, José Miguel Bengoetxea, de 82 años. Los Zatarain se encargaban de la gasolinera que había al lado del caserío. Antonio Zatarain abrió la gasolinera siguiendo los deseos de su esposa. El primer pedido de gasolina se realizó en 1934. Hoy en día, la Plaza del Txitibar se encuentra donde antiguamente estaban el caserío y la gasolinera.
miniaturadeimagen|Olatz Zatarain, trabajando en la gasolinera Txitibar en 1997 Martina Ruiz de Galarreta y sus seis hijos se refugiaron el lagar que utilizaban para elaborar sidra y almacenar heno. Según el testimonio de José Miguel Zatarain, que entonces era un niño, toda la familia les ayudaba en las labores del campo y de vez en cuando Martina Ruiz de Galarreta iba a visitar a su marido a la prisión de Tolosa. Mientras estaban allí, los fascistas dejaron un camión lleno de espoletas en el caserío para protegerlo de los bombardeos republicanos. En uno de ellos, les entró una bomba por la chimenea, pero algo falló y no explotó.