thumb|450px|Vista S-E del castillo español del siglo XVI thumb|250px|Castillo de Barletta - Exterior Sudoeste thumb|Planta: 1. Ravelin y puente; 2. Patio de Armas; 3. Bastión Santa María; 4. Bastión San Vincenzo; 5. Bastión San Antonio; 6. Bastión Annunziata thumb|Supuesto busto del emperador Federico II thumb|Juana de Anjou según pintor del siglo XIX thumb|Lápida de la tumba de Giovanni Castriota Scanderbeg, castellano de Barletta, descendiente de Scanderberg, fechada en 1762. thumb|El puente de piedra y madera visto desde el Sudoeste thumb|Señales del impacto de balas de cañón sobre el bastión de San Vincenzo, de tiempos de la Primera Guerra Mundial thumb|450px|Panorama desde el sudoeste
El Castillo de Barletta (o de Barleta), en la ciudad de Barletta, Apulia, Italia, es una fortaleza resultado arquitectónico de las modificaciones sucesivas realizadas por las dinastías gobernantes desde el hasta el .Guida al Castello di Barletta. La storia, Renato Russo, ISBN: 88-87927-51-0 Antaño fortaleza con fines defensivos, rodeada por el mar, que ocupaba el foso que rodeaba el castillo y lo aislaba de posibles ataques enemigos, constituye hoy una referencia de la ciudad así como un centro cultural que alberga la biblioteca municipal, el Museo Cívico y una sala de conferencias y exposiciones.
Historia Periodo normando (1046 - 1194) El núcleo del actual castillo puede estar en la construcción normanda de entre 1046 y 1050. Los normandos acostumbraban a erigir torres como base para la posterior ocupación del territorio próximo. El conde Pedro el Normando, con vistas a la conquista de la ciudad de Trani, que estuvo bajo dominio bizantino hasta 1054, ocupó las indefensas tierras de Barletta, erigiendo un fuerte de tipo defensivos en la zona sureste del actual edificio. También levantó las primeras murallas de la ciudad, dentro de las cuales se organizaron los asentamientos de Santa María, cerca del castillo y de la antigua iglesia matriz, y San Giacomo (San Juan), al oeste.
A Pedro le sucedió su hijo Pedro II en 1067, y que hubo de enfrentar en la Apulia una guerra con la familia Altavilla (Hauteville) que terminó con el territorio de Barletta bajo el poder de Guillermo I de Sicilia, que sucedió a su padre en 1154. Tras la destrucción de Bari, entre 1156 y 1162, Guillermo "el Malo" amplió el castillo con dos torres más unidas por una sencilla muralla, a las que más tarde se añadió una cuarta en el lado suroeste, constituyendo así una fortaleza de planta pseudo-trapezoidal. En 1172, Guillermo II "el Bueno", hijo de "el Malo", de regreso de Tarento y en peregrinación al santuario de San Miguel Arcángel en Monte Sant'Angelo, se alojó en el castillo de Barletta, haciendo importantes donaciones al clero de Barletta.
De la época normanda, que finalizó con la muerte de Tancredo, primo de Guillermo II, en 1194, sólo se conserva la torre sureste rebajada en altura e incorporada durante en el a la cortina sur del castillo español. Las obras de restauración de los años 80 permitieron ver desde el interior, en la planta baja, parte de esta torre.
Periodo Suabo (1194 - 1266) En 1194 nació Federico de Suabia, hijo del rey de Sicilia, y emperador del Sacro Imperio Romano Germánico, Enrique VI y de Constanza de Hauteville. Tras la muerte de Enrique en 1197 y de Constanza en 1198, Federico quedó bajo la tutela del papa Inocencio III. Este acontecimiento condujo a la implicación de la iglesia en los asuntos reales dejando el primer documento histórico en el que se hace referencia explícita al castillo de Barletta, unas cartas de Inocencio III de 1202.BARLETTA, CASTELLO
En 1202 estalló la disputa por el dominio del reino de Sicilia, que enfrentó a los germanos de Marcovaldo de Annweiler y Diopoldo de Acerra con los franceses de Gualtierio III de Brienne. Diopoldo y Marcovaldo exigieron la tutela del infante Federico II, que en cambio fue confiado por su madre Constanza al papa Inocencio III; el pontífice nombró entonces a Gualtieri III príncipe de Tarento, duque de Apulia y conde de Lecce y lo eligió como su propio paladín para restablecer el control sobre el reino de Sicilia. Las cartas del pontífice, enviadas a Gualtierio entre el 21 de julio y el 24 de septiembre de 1202, atestiguan la importancia del castillo ubicado en la costa adriática. El 6 de octubre de 1202, cerca de Canne, Gualtierio tuvo que rechazar primero un asalto de las tropas de Diopoldo y después, tras ocupar Barletta y su castillo, el asedio de las tropas de Guillermo de Palearia. Durante el año 1203, tras difundirse la falsa noticia de la muerte de Inocencio III, los habitantes de Barletta se amotinaron contra el castellano del papa, que residía en el castillo en nombre de Jacopo dei Conti di Segni, y trataron de asaltarlo, pero solo causaron daños en las murallas. Otro documento histórico en el que aparece Barletta se remonta a 1205 y en él el soberano autoriza a la iglesia de San Giacomo a construir un molino, una taberna y un horno.
Federico II Hohenstaufen fue coronado en 1215 rey de los romanos y de Alemania en Maguncia y en 1220 consagrado emperador por el papa Honorio III. En 1205 el conjunto del castillo era irregular y asimétrico, lejos de los modelos tipo de las fortalezas de Federico. Así que entre 1224 y 1228 el soberano intervino demoliendo la zona oriental que había pertenecido a los normandos y construyendo la "domus" de Federico, acentuando los aspectos decorativos y arquitectónicos del castillo y transformando lo que hasta entonces había sido una fortaleza con fines defensivos en un palacio para su corte. En 1228 Federico visitó Barletta y desde aquí, tras reunir al parlamento de barones en el castillo, anunció su partida hacia la Sexta Cruzada durante una dieta celebrada en la propia domus. Retornó de Tierra Santa a Barletta en 1229.
En 1250 sucedió a Federico su hijo Corrado. Este murió de malaria en Lavello, y fue sucedido por sucedido el 21 de mayo de 1254 por su hijo Corradino, de tan solo dos años, cuya tutela cayó en su tío, Manfredi di Sicilia, hijo natural de Federico II y hermano de Corrado. Catorce años después, tras la batalla de Tagliacezzo, 23 de agosto de 1268, que enfrentó a los ejércitos angevino de Carlos I y de Corradino, este último cayó prisionero de los franceses y luego fue decapitado.
Periodo angevino (1266 - 1442) Así terminó la dinastía suaba en favor de la Angevina, con la figura de Carlos I de Anjou (1266-1285), que al mismo tiempo detentó la posesión de Barletta y su castillo. Vista la importancia de Barletta y su castillo, por un lado, y el odio que Carlos I de Anjou tenía a dinastía suaba, le movió desde 1268 a intervenir arquitectónicamente en toda la fortaleza, así como en la urbe.
La notable documentación encontrada testimonia cambios sustanciales que dieron lugar a la construcción del Palatium angevino en el lado norte, desaparecido con la ampliación española posterior y cuya espacio, según se dedujo en las labores arqueológicas de los años 80, se utilizó como gran cisterna. La antigua torre normanda del sudeste fue sustituida por otra de forma circular, se excavó un foso circundante, se erigió un muro defensivo en el lado oeste, el "taluto", se reforzaron las muralla cortinas existentes y se abrió una otra puerta de acceso, la llamada Porta Trani, mirando hacia hacia la ciudad, al este. Estas obras fuero realizadas por Pierre de Angicourt, superintendente de la Curia Real. A Carlos I, muerto en Foggia en 1285, le sucedió Carlos II (1285-1309) y a este, Roberto de Anjou (1309-1343). De 1308 a 1312, por orden del Vicario de Carlos II, los monarcas angevinos tomaron prisioneros a los caballeros templarios residentes en la ciudad, y los encarcelaron en las mazmorras del castillo.
En 1343, a Roberto le sucedió su nieta Juana (Giovanna) de Anjou (1343-1381), esposa de Andrés de Hungría, hermano menor del rey de Hungría y Polonia, Luis, que reinó durante cuarenta años en tiempos convulsos iniciados con el asesinato de Andrés en 1345, quedando la duda de si no fue una conjura de la misma la reina. Juana casó luego con su primo, Luis de Tarento. El final del reino de Juana de Anjou llegó en 1382, cuando Carlos III de Nápoles, esposo de su sobrino Margarita, después de tomar Nápoles y encarcelado a los soberanos, ordenó estrangular a la reina. En 1383, durante la guerra de sucesión, Carlos de Durazzo (Calos III) triunfó sobre Luis I de Anjou, sobrino de Juana, siendo ocupado el castillo por Raimondo Orsini Del Balzo, a las órdenes de Carlos III (1352-1386). A este le sucede en 1386 su hijo Ladislao (1386-1414). Fue sucedido por su hermana Juana II (1414-1435), quien, sin herederos, designó como sucesor primero a Alfonso V de Aragón, llamado el Magnánimo, y luego a Luis III de Anjou, provocando en 1424 el enfrentamiento entre Alfonso, y el hermano de Luis, Renato de Anjou (1435-1442), que terminó en 1442 con el ascenso al Reino de Nápoles del soberano aragonés.
Periodo aragonés (1442 - 1501) Durante el dominio aragonés, en Barletta de 1442 a 1501, las estructuras de defensa del castillo y las paredes se reforzaron (años 1458, 1461 y 1481). Al rey Alfonso, le sucedió en 1458, Fernando I de Nápoles (1458-1494), conocido como Ferrante de Aragón (Ferrante d'Aragona), coronado el 4 de febrero de 1459 en la iglesia de Santa María a Barletta. El soberano estaba en la región de Apulia dos años después y por temor a los ataques enemigos del interior, se estableció en el castillo de Barletta, dedicándose al ocio y entretenimiento con los patricios de la ciudad, ajeno a la llegada del ejército de Juan de Anjou. El asedio fue frustrado por los hombres de Giorgio Castriota Scanderbeg (1405-1468), príncipe albanés, quien acudió en ayuda del gobernante aragonés. Fernando confió la protección de la ciudad de Barletta a Scanderberg y regresó a la Campania. Una estancia del castillo es presidida por un busto de Federico II, además del escudo de armas de Scanderberg y una lápida conmemorativa. En esos años, el soberano continuó la excavación del foso y amplió el puerto de la ciudad para relanzar la actividad comercial del momento.
La última década del se caracterizó por una fuerte inestabilidad política tras la muerte de Fernando I en 1494, a quien sucedió Alfonso II (1494-95), Fernando II (1495-96) y Federico I de Nápoles (1496-1501), terminando en 1501 el dominio de la dinastía aragonesa que reforzó las estructuras ya existentes. Los acontecimientos que llevaron a la dinastía española al poder y condujeron al "desafío de Barletta" se insertan en los enfrentamientos entre Fernando II de Aragón, llamado el católico, y los franceses de Luis XII, rey de Nápoles entre 1501 y 1504, que culminaron con la victoria de los españoles en las batallas de Cerignola y Garigliano en 1503, logrando así ese año, la conquista de todo el Reino de Nápoles a favor de España.
Periodo español (1504 - 1707) Con la llegada de los españoles, que ocuparon el reino aragonés a partir de 1504 según lo establecido en el Tratado de Lyon, se iniciaron primero las obras de fortificación de las murallas, con la construcción del blocao de Paraticchio a lo largo de la costa occidental, y después, entre 1514 y 1519, la construcción de la quinta muralla urbana extendida hasta el barrio de San Giacomo, con la edificación de Porta Nuova y Porta Reale (Puerta nueva y Puerta Real). Consultando el Códice Diplomático de Barletta entre 1514 y 1515, notifica que el castillo se encontraba en un estado estructural precario y que la estructura era inadecuada ante la llegada de las nuevas técnicas de guerra de artillería. La situación económica de la Universidad de Barletta, en cambio, era floreciente, pudiendo contar con la presencia de numerosos mercaderes que llegaban a la ciudad desde los países vecinos, así como con el prestigio que ofrecía la presencia de importantes banqueros del norte de Italia y de Grecia.