El conflicto rohinyá es un conflicto al norte del estado birmano de Rakáin (anteriormente llamado Arakán). Se ha caracterizado por la violencia sectaria entre las comunidades musulmanas rohinyás y budistas rakáines, la represión militar birmana contra civiles rohinyás e insurgencias rohinyás en los municipios de Buthidaung, Maungdaw y Rathedaung, que limitan con Bangladés.

El conflicto surgió principalmente a causa de la diferencia sociorreligiosa entre los budistas rakáines y los musulmanes rohinyás. Durante la campaña de Birmania, en el contexto de la Segunda Guerra Mundial, los musulmanes rohinyás (aliados británicos, a quienes se les prometió un Estado musulmán), lucharon contra los budistas rakáines, aliados de los japoneses. Tras conseguir la independencia en 1948, el recién formado Gobierno birmano, de mayoría budista, le negó la ciudadanía a los rohinyás, sometiéndolos a una amplia discriminación sistemática. Este fenómeno ha sido ampliamente comparado con el apartheid por muchos académicos, analistas y figuras políticas internacionales, como lo es Desmond Tutu.

Tras la independencia de Birmania, los muyahidines rohinyás combatieron contra las fuerzas gubernamentales, con el fin de que la región de mayoría musulmán rohinyá alrededor de la península de Mayu, al norte de Arakán (actualmente Rakáin), obtuviera su autonomía o fuera anexada a Bengala Oriental, Pakistán (actual Bangladés).Para finales de la década de 1950, los muyahidines casi habían perdido la totalidad de su apoyo y en 1961 la mayoría de sus combatientes se habían rendido a las fuerzas gubernamentales.

En la década de 1970, los movimientos separatistas rohinyás surgieron de los remanentes muyahidines y los combates culminaron con el inicio de la Operación Rey Dragón en 1978 para expulsar a los llamados «extranjeros». En la década de 1990, la Organización de Solidaridad Rohinyá (RSO), fuertemente armada, fue la principal autora de atentados contra las autoridades birmanas cerca de la frontera con Bangladés. El Gobierno birmano respondió militarmente con la Operación Nación Limpia y Hermosa, pero no logró desarmar a la RSO.

En octubre de 2016, los puestos fronterizos birmanos cerca de Bangladés fueron atacados por un nuevo grupo insurgente llamado Harakah al-Yaqin, lo que provocó la muerte de al menos 40 combatientes. Fue el mayor resurgimiento del conflicto desde 2001. La violencia explotó nuevamente en noviembre de 2016, elevando el número de fallecidos a 134, y de vuelta el 25 de agosto de 2017, cuando el Ejército de Salvación Rohinyá de Arakán (anteriormente Harakah al-Yaqin) lanzó una serie de ataques coordinados contra 24 puestos policiales y militares, dejando 71 muertos.

El Gobierno birmano respondió con una cruenta represión militar en contra de los rohinyás, lo que llevó a la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) a abrir una investigación y publicar un informe el 11 de octubre de 2017, detallando el «proceso sistemático» del Ejército birmano para expulsar a cientos de miles de rohinyás de Birmania «mediante repetidos actos de humillación y violencia».

Antecedentes El pueblo rohinyá es una minoría étnica que habita principalmente el norte del estado birmano de Rakáin (anteriormente Arakán), siendo descrito como una de las minorías más perseguidas del mundo.Se describen a sí mismos como descendientes de comerciantes árabes que se establecieron en la región hace muchas generaciones. Sin embargo, el historiador Jacques Leider afirmó que «los antepasados de una abrumadora mayoría de los musulmanes en Rakáin han emigrado desde Bengala (...) sus descendientes y los musulmanes, en su conjunto, habían sido llamados realmente, sin controversia alguna, “bengalíes” hasta principios de la década de 1990». Durante el período colonial se les llamaba «chittagonenses» o «mahometanos», ya los británicos nunca usaron el término «rohinyás». Otros, como Chris Lewa y Andrew Selth, han identificado al grupo como étnicamente relacionado con los bengalíes del sur de Bangladés, mientras que la antropóloga Christina Fink utiliza el término rohinyá no como un identificador étnico, sino como uno político.

Tras la invasión japonesa y la retirada de la administración británica, las tensiones en Arakán estallaron justo antes de la guerra. La guerra provocó conflictos intercomunales entre musulmanes y budistas arakanos. La violencia motivó a los musulmanes a huir de las regiones controladas por Japón, de mayoría budista, hacia aquellas de mayoría musulmana al norte de Arakán. A su vez, los ataques musulmanes provocaron que los budistas huyeran hacia el sur de Arakán. Al consolidar su posición en el norte de Arakán, los rohinyás tomaron represalias en contra los colaboradores japoneses, especialmente los budistas. Aunque no fueron oficiales, se hicieron acuerdos con los musulmanes arakanos tras la Segunda Guerra Mundial. Oficiales de la Fuerza V como Andrew Irwin expresaron su entusiasmo por premiar a los musulmanes por su lealtad. Los líderes rohinyás creían que los británicos les habían prometido una «Zona Nacional Musulmana» en el actual distrito de Maungdaw. Preocupados por un futuro gobierno budista, en 1946, los dirigentes hicieron llamamientos para una anexión con Pakistán. Algunos otros también pidieron un Estado independiente. Sin embargo, las peticiones fueron ignoradas por el Gobierno británico.

Tras el período colonial, el primer éxodo masivo del entonces Pakistán Oriental tuvo lugar en la década de 1970. En la década de 1950, la idea de crear «una zona musulmana autónoma» dio origen a un «movimiento político y paramilitar». Los militantes usaron entonces el término rohinyá para describirse a sí mismos, lo que marca los «orígenes modernos» del término. La persecución de los rohinyás en Birmania se remonta a la década de 1970. El término «rohinyá» ha ganado popularidad desde la década de 1990 tras el «segundo éxodo» de «un cuarto de millón de personas de Bangladés a Rakáin» a principios de esa década.Leider 2013: 212–213

El Gobierno birmano le negó la ciudadanía a los rohinyá en 1982, considerándolos inmigrantes ilegales procedentes de Bangladés. Desde entonces, los rohinyás han sido regularmente perseguidos por el Gobierno y los budistas nacionalistas.

Muyahidines (1947-1954)

Insurgencia temprana En mayo de 1946, los líderes musulmanes de Arakán se reunieron con Muhammad Ali Jinnah, fundador de Pakistán, solicitando la anexión a Bengala Oriental (actual Bangladés) de dos municipios de la región de Manbyu, Buthidaung y Maungdaw. Dos meses después, se fundó la Liga Musulmana del Norte de Arakán en Akyab (actual Sittwe, capital de Rakáin), que también solicitó a Jinnah una anexión. Jinnah se negó, diciendo que no podía interverir en la política interna birmana. Tras la negativa de Jinnah, los musulmanes de Arakán hicieron propuestas al recién formado Gobierno birmano, solicitando una concesión de los dos municipios a Pakistán. Estas propuestas fueron rechazadas por el Parlamento de Birmania.

Posteriormente los muyahidines locales, calculados entre 2 000 y 5 000 combatientes, iniciaron la lucha contra el Gobierno birmano. Liderados por Mir Kassem, los muyahidines comenzaron a atacar a soldados estacionados en la región, conquistando territorio y expulsando en el proceso a las comunidades rakáines de sus aldeas, muchos de los cuales huyeron a Bengala Oriental.

En noviembre de 1948 se declaró la ley marcial. Se envió al 5.º Batallón de Fusileros de Birmania y al 2.º Batallón Chin para combatir a los insurgentes. En junio de 1949, el control gubernamental sobre la región se redujo a la ciudad de Akyab, mientras que los muyahidines poseían casi la totalidad del norte de Arakán. Tras varios meses de combates, las fuerzas birmanas lograron repeler a los muyahidines hacia las selvas de Mayu, cerca de la frontera occidental del país.

En 1950, el Gobierno paquistaní advirtió a sus homólogos birmanos respecto al trato a los musulmanes en Arakán. El primer ministro birmano, U Nu, envió inmediatamente al diplomático musulmán Pe Khin para acordar un memorando de entendimiento con el fin de que Pakistán dejara de apoyar a los muyahidines. Kassem fue arrestado por las autoridades paquistaníes en 1954 y muchos de sus seguidores se entregaron posteriormente al Gobierno.

El Gobierno acusó a los muyahidines de alentar la inmigración ilegal de miles de bengalíes desde Bengala Oriental a Arakán. Esta afirmación que ha sido muy discutida durante décadas, ya que pone en duda la legitimidad de los rohinyás como nativos de Arakán.

Operaciones militares contra los muyahidines Entre 1950 y 1954, el Ejército de Birmania lanzó varias operaciones militares contra los muyahidines restantes al norte de Arakán. La primera operación militar dio inicio en marzo de 1950, seguida de una segunda, llamada Operación Mayu, en octubre de 1952. Varios líderes muyahidines llegaron a un acuerdo de rendición y desarme con las fuerzas gubernamentales tras el éxito de las operaciones. miniaturadeimagen| Un muyahidín rohinyá entrega su arma al general de brigada Aung Gyi, 4 de julio de 1961. En la segunda mitad de 1954, los muyahidines comenzaron una nueva ola de ataques contra las autoridades locales y los soldados estacionados alrededor de Maungdaw, Buthidaung y Rathedaung. Cientos de budistas rakaines iniciaron huelgas de hambre en Rangún (actual Yangón) en protesta por los ataques, pidiendo una respuesta del Gobierno. Posteriormente, el Gobierno lanzó la Operación Monzón en octubre de 1954.

Declive de los muyahidines La Operación Monzón supuso el fin de los esfuerzos del Gobierno para sofocar la insurgencia muyahidín. Redujo drásticamente la presencia muyahidín en la región, ya que el Tatmadaw capturó sus principales bastiones y mató a varios de sus líderes.

Un grupo de 150 muyahidines, liderados por Shore Maluk y Zurah, se rindió a las fuerzas gubernamentales en 1957. Otros 214 muyahidines, bajo el liderazgo de Al-Rashid, acordaron su desarme y rendición con las fuerzas gubernamentales el 7 de noviembre de 1957.

A finales de la década de 1950, los muyahidines habían perdido casi todo su apoyo. El Gobierno birmano comenzó a implementar diversas políticas destinadas a la reconciliación en Arakán. Los Gobiernos de Birmania y Pakistán establecieron el 1 de mayo de 1961 el Distrito Fronterizo de Mayu en Arakán, con el fin para apaciguar a los rohinyá y combatir la debilitada insurgencia muyahidín.

El 4 de julio de 1961, 290 muyahidines del sur de Maungdaw se rindieron ante el Gral. Aung Gyi, quien en ese momento era el comandante en jefe de las fuerzas birmanas. El 15 de noviembre de 1961, más muyahidines se rindieron a Aung Gyi en Buthidaung. No obstante, decenas de muyahidines permanecieron bajo el mando de Moulvi Jafar Kawal, 40 bajo Abdul Latif y 80 bajo Annul Jauli. Todos estos grupos carecían de apoyo local, lo que los orilló al contrabando de arroz a finales de la década de 1960.

Movimientos separatistas rohinyás (1972-2001)

Grupos separatistas en las décadas de 1970 y 1980 Bajo el régimen de Ne Win, el Gobierno se volvió cada vez más hostil en contra de los rohinyás e implementaron políticas para negarles la ciudadanía. El 26 de abril de 1964, se creó el Frente de Independencia Rohinyá (RIF), que tenía el objetivo de crear una zona musulmana autónoma para los rohinyás. El grupo cambió su nombre a Ejército de Independencia Rohinyá (RIA) en 1969 y luego a Frente Patriótico Rohinyá (RPF) el 12 de septiembre de 1973. En junio de 1974, el RPF se reorganizó con Muhammad Jafar Habib como presidente, Nurul Islam como vicepresidente y Muhammad Yunus como secretario general. El RPF tenía alrededor de 70 combatientes.