miniaturadeimagen|300x300px|Camino Natural de Fuerteventura. El Camino Natural de Fuerteventura es un itinerario perteneciente a la Red de Caminos Naturales de España, un proyecto desarrollado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA), que se encarga de la recuperación de antiguas infraestructuras relacionadas con el transporte y la comunicación, que actualmente se encuentran en desuso o en estado de abandono, para su uso senderista y ciclista.
Localización Este Camino natural recorre Fuerteventura, la segunda isla más grande archipiélago, y reserva de la biosfera desde 2009. Es una de las islas más visitadas, gracias sus playas y sus paisajes. Su temperatura viene acondicionada por los vientos alisios, de componente noreste y estratificados, que hacen que las nubes se queden ancladas en el noreste de la isla y en la zona suroeste haya un clima mucho más despejado y cálido. Esto afecta también al paisaje y las especies que crecen. A ello se le suma que tanto Fuerteventura como Lanzarote carecen de cortas altas, por lo que las nubes no se quedan estancadas, y el clima en toda la isla es cálido, despejado y sin precipitaciones. izquierda|miniaturadeimagen|300x300px|Un tramo típico de este Camino Natural. Además de los vientos alisios, cuentan con otro fenómeno atmosférico en la isla, y que comparten con su vecina Lanzarote, el upwelling. Éste consiste en que las capas más superficiales del agua oceánica son desplazadas por el viento, con lo que las capas inferiores del océano suben a menor temperatura, amortiguando las altas temperaturas que vienen de África.
El Camino Natural de Fuerteventura coincide en su trazado con el GR-131, y atraviesa el islote de los Lobos y la isla de Fuerteventura de norte a sur. Se trata de un entorno casi desértico, con muy pocos árboles, destacando sus playas de arena dorada y sus aguas turquesas, que contrarrestan con los malpaíses de la zona. Transcurre principalmente por senderos suaves, a excepción de la subida al Pico de la Zarza o la degollada del Cofete. Además, atraviesa numerosos espacios naturales, como el Parque Natural del Islote de Lobos, el Monumento Natural del Malpaís de la Arena, la Montaña de Tindaya, el Parque rural de Betancuria, el Monumento Natural Montaña Cardón y el Parque natural de Jandía. Entre sus endemismos están el cardón de Jandía, una gran variedad de palmeras y tajales. Además, supone una gran reserva para la nidificación de aves como el aguililla, la hubara canaria, el guirre o la pardela cenicienta.
A todo ello se le suma la historia de la isla, que va desde los aborígenes previos a su conquista normanda, pasando por las civilizaciones que la han poblado, además de sus formar de cultivar la tierra en un entorno tan hostil, ya que, a la ausencia de árboles y su clima desértico y árido, se le suma la escasez de lluvias y una temperatura media por encima de los 20 °C. Esto requiere que el caminante vaya preparado para ello, evitando las horas centrales del día en verano, y bien provisto de agua y protección solar.
Descripción por tramos
Tramos habilitados El Camino Natural de Fuerteventura se encuentra dividido en nueve etapas. Además, existen siete senderos de pequeño recorrido (PR) en la isla y seis senderos locales (SL).
Etapa 1: Isla de los Lobos El Camino Natural tiene su punto de partida en la Isla de Lobos, al nordeste de Fuerteventura. Su nombre le viene dado por sus antiguos habitantes, una colonia de focas monje, lobos marinos. La ruta comienza en el embarcadero de la isla, donde comienza la primera etapa del Camino. El Muelle supone el punto de partida hasta donde se llega en barco desde Corralejo. En él hay un centro de información acerca del Parque natural de Corralejo, además de las viviendas de El Puertito y una zona de acampada. miniaturadeimagen|300x300px|Instantánea de uno de los tramos del Camino. El viajero debe poner rumbo hacia el norte, llegando a la playa de la Calera, conocida como la Concha. Siguiendo rumbo norte se llega a un cruce desde donde sale un sendero que lleva a las salinas de Marrajo. El Camino continúa entre tabaibas dulces y aulagas, con la montaña de La Caldera presidiendo el paisaje de forma constante. Al llegar al cruce con la misma, se encuentra el Llano de los Labrantes, un asentamiento portugués de 1860 que se encargó de construir el faro de la isla. Siguiendo el sendero se pasa entre el Morro de Las Pilas y el Morro Escarchado hasta llegar al Morro Colorado. Desde aquí ya se puede ver el faro sobre el Martiño y el final del sendero. Justo antes de comenzar la subida de la montaña hasta el faro, sale un sendero que indica la vuelta a El Muelle, pudiendo volver por el mismo camino o tomando una senda por el lado oriental, que recorre el islote.
Etapa 2: Corralejo - La Oliva Saliendo desde Corralejo, uno de los principales puntos turísticos de la isla, mientras se atraviesa el casco urbano desde la plaza de Patricio Calero hasta la avenida Juan Carlos I. Después el Camino torna hacia el sur hasta la rotonda Estrella del Norte para girar en dirección Morro Francisco. A partir de aquí, aparece una pista de tierra que atraviesa numerosos campos de cultivo, donde se pueden observar las diferentes técnicas de cultivo tradicionales de la zona, como sus arenados, sistemas de cultivo cercados para proteger cultivos del ganado caprino. En la zona se pueden ver diversos malpaíses y los conos volcánicos de Bayuyo. El viajero pasa junto a la Caldera Encantada, la Caldera Rebanada y el Calderón Hondo y llega a un cruce donde empieza el sendero local SL FV 2, que va desde el Calderón Hondo hasta Lajares.
Antes de llegar a Lajares, hay un área de descanso y a su llegada a la localidad, el Camino vuelve a conectarse con el GR-131. Continúa atravesando el pueblo, entre molinos, campos de cultivo y camellos, que se usan para trabajar la tierra. Tras abandonar Lajares se encuentra el barranco Melián, también llamado "de los Enamorados" o "de los Encantados", que está declarado como BIC por sus restos paleontológicos. Cuenta con dunas fósiles y otros elementos de alto interés tanto geológicos como históricos y culturales, además, también se encuentra allí ubicada la ermita de San Antonio de Padua. El Camino sigue por pista pasando por zonas de cultivo y una finca ecológica, hasta llegar a un nuevo área de descanso.
Continúa la pista a través de las laderas de Tejate y bordea la montaña de la Arena posteriormente, atravesando el Monumento Natural del Malpaís de la Arena. Sigue el Camino a los pies de la montaña de los Saltos, y prosigue hasta La Oliva, que ya se vislumbra a lo lejos con las siluetas de sus molinos. Dentro del Monumento Natural, la ruta sigue hasta llegar a una carretera, que indica la entrada al pueblo. A su entrada se encuentra la Casa del Inglés, uno de los edificios más emblemáticos de La Oliva. Sigue el Camino hasta su plaza donde se ubica la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria, declarada BIC, una de las más grandes de la isla y que cuenta con obras de Juan de Miranda. La plaza es el punto final de esta etapa, aunque la población cuenta con multitud de lugar de interés para el viajero.
Etapa 3: La Oliva - Tefía El punto de partida, La Oliva, fue el epicentro de la isla durante el , tras el declive de su capital Betancuria. El Camino va en dirección oeste, atravesando el Lomo de la Virgen, hacia la montaña de Tindaya.
La etapa tiene su inicio, concretamente, en la iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria de La Oliva, y gira a la izquierda. Tras un giro a la derecha se llega a una pista de tierra que va hacia el oeste. Con el pico del Tindaya gobernando el paisaje, la pista cruza la llanura y pasa al lado de la montaña de La Oliva, tras la cual el viajero se encontrará con un panel informativo. El pueblo de Tindaya espera al viajero aunque antes deberá bordear la montaña, tramo por el que sale un sendero que lleva hasta la misma. Ya en el pueblo, donde se encuentra la ermita de Nuestra Señora de la Caridad, el Camino torna hacia la derecha y aparece una bifurcación para continuar por la etapa o tomar el sendero PR FV 9 que lleva a Vallebrón y vuelve de nuevo al trazado principal. En esta zona será común encontrarse palmeras y tarajales, entremezclados con pitas y tuneras, además de tabaibas dulces y salvajes. En las tuneras vive la cochinilla, un insecto que se utiliza principalmente para la creación de tintes rojos y morados. Entre su fauna, el viajero podrá ver con asiduidad a la avutarda canaria, el corredor, la terrera marismeña y el acaraván, gracias a que el trazado pasa junto a varias ZEPAs.
Tras dejar atrás Tindaya, se continúa por el Malpaís del Sobaco hasta llegar a la montaña Quemada, donde el viajero se encontrará con un cruce que lleva a una estatua en honor a Miguel de Unamuno, desterrado en la isla en 1924. Tras ello, el Camino torna hacia el sur en dirección a la Punta del Sobaco y atravesando la llanura de Tablero Blanco hasta llegar a la carretera a Tefía. Continúa el Camino por el barranco del Risco y el Rincón del Cercado, donde el viajero podrá ver tierras cultivadas y donde se reincorpora al trazado la PR FV 9. Prosigue el sendero entonces por el Tablero de Las Avutardas llegando hasta la ermita de San Agustín de Tefía, donde se podrán ver varios paneles informativos del Camino Natural.
Ya en Tefía, el viajero puede disfrutar de sus calles y sus monumentos, como la Molina de Tefía, o el observatorio astronómico, que se encuentra en un lugar idóneo para disfrutar de los cielos despejados de la isla, y de un albergue. Éste fue antiguamente un barracón del antiguo aeropuerto militar de la zona, que fue abandonado tras un accidente que se saldó con 13 paracaidistas fallecidos, debido a los fuertes vientos. Posteriormente se convirtió en penitenciaría hasta su reconversión en albergue.
Etapa 4: Tefía – Betancuria Desde la ermita de San Agustín de Tefía sale la cuarta etapa de este Camino Natural de Fuerteventura. En este punto sale también el ramal PR FV 15.1 que va por el valle del Tetir hasta el pueblo. Siguiendo por el Camino principal, se va por carretera dirección sur hasta llegar a otro cruce, del que sale también el sendero PR FV 15, que también va hacia Tetir pero por Casillas del Ángel. Ya en el cruce, la ruta va hacia el noroeste, bajando por una pista que pasa por el Ecomuseo de La Acogida, que debe su nombre a que se encuentra cerca de un terreno dedicado a acoger las aguas pluviales, y que está formado por un conjunto de viviendas que representan la arquitectura tradicional de la isla. En el poblado se pueden ver los usos y costumbres de sus primeros pobladores, así como las tareas de agricultura y ganadería de la época.
Tras dejas atrás el museo, el Camino cruza con una carretera, la FV-207, y llega hasta el Molino de Tefía, declarado BIC, que como peculiaridad cuenta con seis aspas en lugar de cuatro. Con planta circular, está construido en piedra, barro y cal. A diferencia de los molinos más tradicionales, éste cuenta con solo una planta en su interior.