Shaka (1787-22 de septiembre de 1828), también conocido como Shaka Zulú, nombre con el que suele aparecer con mayor frecuencia en los libros de historia, fue un jefe tribal zulú que a principios del inició un proceso que transformó a la pequeña tribu zulú en la nación guerrera más poderosa de África, que se enfrentó con éxito al avance del Imperio británico desde el cabo de Buena Esperanza.
Existen varias versiones sobre la vida y obra de este jefe tribal que a menudo están reñidas con la realidad, presentándolo como un brillante líder militar o como un déspota inhumano. Las fuentes sobre su vida provienen principalmente de la tradición oral zulú.Rooney, 2001:43.
En la época y sociedad tribal de Shaka existían creencias en rituales mágicos y religiosos que los zulúes realizaban, incluso en el ámbito de la guerra. Las crónicas europeas siempre los utilizaron para descalificar la cultura zulú y han influido en las evaluaciones posteriores sobre Shaka.
Aunque lo que más se ha destacado de este líder tribal es el aspecto temible de su personalidad, se reconoce la genialidad que demostró transformando en una nación a una tribu pequeña y poco importante, que defendía tenazmente su territorio en un marco de guerras de aniquilación intertribales por la posesión de ganado o la conquista de territorio.Rooney, 2001:47.
Cuando llegó al poder, Shaka tenía como seguidores a los 1.500 miembros del clan de su padre,Nigel Cawthorne (2009). The Immortals: History's Fighting Elites. Mineápolis: MBI Publishing Company, p. 98. ISBN 978-0-76033-752-3. y apenas un tercio de ellos eran guerreros.William Watson Race (2007). The Epic Anglo Zulu War on Canvas. Blackpool: Talisman, p. 39. ISBN 978-0-95526-932-5. Tras años de brutales guerras, en 1820 toda la meseta de Natal había sido conquistada y las tierras de sus enemigos devastadas.Cawthorne, 2009: 100 Tres años después, finalmente todas las tribus zulúes quedaron subordinadas a su mando. Finalmente, en 1826, un ejército de 50 000 zulúes atacó y destruyó a los ndwandwes, una tribu de 40 000 personas.Robert B. Edgerton (1992). Sick Societies. Ontario; Nueva York: Simon and Schuster, p. 94. ISBN 978-0-02908-925-5. Al momento de su muerte, Shaka gobernaba sobre un cuarto de millón de personasWalter J. Whittemore Jr. (2012). Untimely Deaths by Assassination. Bloomington: iUniverse, p. 60. ISBN 978-1-46203-822-0. o medio millón de personas y poseía un ejército de 90 000 a 100 000 hombres y mujeresJane Wilkinson (1992). Talking with African writers: interviews with African poets, playwrights & novelists. Londres: James Currey, p. 141. ISBN 978-0-43508-065-5. (aunque solo unos 50 000 lanzas podían movilizarse a la vez).Muḥammad Zuhdī Yakan (1999). Almanac of African Peoples & Nations. New Brunswick: Transaction Publishers, p. 712. ISBN 978-1-56000-433-2.
Usualmente se ha acusado a Shaka de haber matado a más de un millón de personas en sus campañas y de provocar grandes migraciones de sus enemigos vencidos que no deseaban morir. Esta cifra procede del escritor Henry Francis Fynn en 1832, cuando el gobernador de El Cabo le informó de la despoblación causada por Shaka. Sin embargo, Flynn no fue testigo presencial de los eventos, por lo que sus estimaciones son cuestionables.Dan Wylie (2011). Shaka. Johannesburgo: Jacana Media, p. 15. ISBN 978-1-77009-962-3.
El reinado de Shaka fue de 12 años (1816-1828), en los que forjó una nación que formó un imperio en el sureste africano durante el , conocido como la nación zulú, a la que dio una serie de valores y tradiciones que han perdurado hasta el presente , y que aún existe como nación en las actuales Basutolandia y Bechuanalandia, y se considera independiente. Cabe destacar la complejidad de mantenerse tantos años en el poder en esta época, una gesta que consiguió el rey zulú.
Shaka tuvo una gran relación con los ingleses. Muchas veces esperaba las embajadas enviadas por el rey inglés con gran ilusión, contradiciendo las posiciones que añaden la adversidad que había entre ellos. Ejemplo de que no fue así es la gran relación que tuvo con Henry Francis Fynn o la cesión de algunas tierras en Port Natal, para que éstos habitaran allí.
Los inicios thumb|250px|right|Colonia de Natal, . En los tiempos de Shaka, los zulúes habitaban en el lugar donde hoy se encuentra la provincia de Natal, en el este de Sudáfrica.
Las primeras crónicas europeas relatando la vida de los zulúes fueron proporcionadas por náufragos en el , que los describían como un pueblo amable, cordial, próspero y observante de la ley. Más tarde se dijo que evolucionaron negativamente hacia las posteriores crónicas victorianas, que con interés colonial calificaban a los zulúes como un pueblo salvaje, feroz e incivilizado.Rooney, 2001:44.
Shaka nació un día indeterminado del año 1787 como producto de un embarazo de su madre, Nandi, con el jefe zulú Senzangakona, pero por fuera del protocolo propio de los nobles zulúes.Rooney, 2001:46. La sociedad zulú tenía una práctica de la poligamia ampliamente extendida, pero tenía también normas de conducta estrictas que regulaban en particular las relaciones sexuales entre jóvenes: a pesar de que Shaka era hijo de un jefe, tanto él como su madre cayeron en desgracia y fueron marginados por su tribu. Un momento clave de su marginación ocurrió a los seis años de vida del niño, cuando Shaka cuidaba las ovejas de su padre; un descuido causó que un perro matara a una de las ovejas, causando la furia de Senzangakona. Su madre intentó defenderlo, pero sólo logró ser incluida ella misma en el castigo y la marginación.
La marginación sistemática a la que ambos fueron sometidos abarcó múltiples aspectos de sus vidas y pasaron grandes penalidades y humillaciones: entre ellas el mismo nombre de Shaka, que significa escarabajo en lengua zulú. Como consecuencia de esta marginación, se despertó en él un notable resentimiento y una sensación de injusticia que se convirtió más adelante en una ambición despiadada e implacable.
Con el tiempo, Senzangakona se convirtió en jefe de los zulúes pero repudió a Shaka como hijo. Su madre, consciente de que la tradición zulú llevaba a los padres a asesinar a sus hijos para evitar amenazas futuras, le alejó de la tribu para protegerlo.
Exilio y primeros años de reinado Antes de llegar al clan donde se establecieron, los Mthethwa, ambos vagaron por diversos kraals (clanes), pero en todos ellos sucedía lo mismo: Shaka sufría bullying por parte de los chicos de su edad. En 1802 hubo una hambruna que afectó a Elangeni -zona en la que vivían-, y tuvieron que exiliarse hacia la tribu de los Mthethwa.
El alejamiento supuso para Shaka un amargo exilio en el que después de vagar por varios lugares terminó siendo un guerrero en los regimientos (escudos) de instrucción de la tribu Mthethwa, en la que estuvo varios años sirviendo como soldado. Allí adquirió una experiencia que sería la fuente de sus ideas innovadoras y pudo analizar las técnicas militares y de organización social.
Durante esos años desarrolló un físico imponente, un carácter temperamental y destacó tan notablemente como guerrero que cuando murió el príncipe mthethwa fue nombrado sucesor de este y recibió el favor del jefe Dingiswayo –parece ser que Shaka había mandado matar a los dos herederos directos del trono mthethwa.
Sus hazañas hicieron que el jefe Dingiswayo llamara al padre de Shaka ante su corte y les presentara mutuamente. Al principio su padre no le reconoció, pero este encuentro hizo que acabaran reconciliándose y sería el principio de su ascenso al poder hasta convertirse en jefe de facto de dos tribus en los inicios de su reinado, después de que el padre y un medio hermano de Shaka murieran en circunstancias aún desconocidas.
Shaka asumió el mando de la tribu zulú al morir su padre y su medio hermano, convirtiéndose así en jefe de una tribu hacia la que, debido a los años de marginación que había sufrido hasta entonces, no sentía lealtad alguna. Pero el sufrimiento que había padecido le inspiró a realizar cambios actuando desde el principio con celeridad y determinación para crear una comunidad basada en los principios del trabajo, deber social, respeto por la jerarquía y la autodisciplina, reforzados por un sistema de justicia basado en castigos severos para el que los violaba.
Inicialmente, Shaka tuvo que cuidarse mucho de no ofender a los poderosos ancianos de la tribu con carácter conservador. Teniendo esto en cuenta, empezó a realizar cambios sustanciales en la organización del ejército zulú, utilizándolo como motor de cambio para realizar las reformas que constituyeron la base de su poder.
A medida que se desarrollaba su sistema militar también iban cambiando los roles desempeñados por el hombre y la mujer en la sociedad zulú. Las mujeres empezaron a hacerse cargo del suministro de víveres a la población y a prestar apoyo logístico al ejército durante sus campañas, y los hombres empezaron a combinar las tradicionales tareas de pastoreo del ganado con las militares en igual medida.
Después de trasladar su cuartel general a un lugar más conveniente por razones estratégicas y modificar las leyes matrimoniales zulúes, estableció el sistema de Amabutho: éste consistía en la formación de cuadros militares con jóvenes de la misma edad en cada área, a los que dio un toque personal, inculcando disciplina, lealtad, determinación y coraje. A su vez potenciaba las habilidades marciales como elemento primordial para organizar un auténtico sistema de milicias, con un período de servicio obligatorio que rondaba los tres años.
Existe la creencia aceptada de que instauró un sistema de instrucción militar en un terreno cubierto de espinos para endurecer las plantas de los pies de los guerreros hasta permitirles prescindir de las incómodas sandalias que utilizaban, aumentando así su movilidad en el combate. Introdujo en su ejército un arma de invención propia, una especie de corto assegai (lanza) muy útil como arma blanca y mucho más manejable que los largos assegai usados hasta entonces, dándole al ejército zulú una superioridad táctica sin precedentes en la región.
Con la introducción de esta nueva arma y los nuevos regimientos varió la forma de hacer batalla de la época. Ahora la lucha sería cuerpo a cuerpo, debido a que esta lanza estaba creada para ello. Anteriormente, se utilizaban lanzas arrojadizas, que fueron prohibidas por Shaka.
La construcción del Reino thumb|250px|Guerreros zulúes.
Una vez reorganizado su ejército, Shaka probó sus nuevas ideas en un enfrentamiento con el clan Bhutelezi, un pueblo con el que los zulúes ya tenían viejas rivalidades. El ejército zulú fue tan eficiente que los derrotó estrepitosamente en los primeros combates y consiguió destruir al clan.
Esta fue la primera de varias campañas militares que los zulúes realizaron en una época conocida como el Mfecane, un período muy caótico de la historia africana en el que varios líderes utilizaron el terror y la violencia para someter a sus adversarios. En este período, y Shaka tuvo que enfrentarse a la amenaza de la tribu Ndwandwe, que al mando del jefe Zwide, derrotó a los Mthethwa y mató al jefe Dingiswayo.
Para hacer frente a esta amenaza, Shaka buscó formar alianzas con otras tribus. Durante las negociaciones fue despreciado por el jefe de una tribu con la que estuvo durante su exilio; su reacción contra este jefe fue implacable: envió a uno de sus Impi (ejército de guerreros zulúes) y mató al jefe, después de someter a la tribu y colocar como sucesor del antiguo jefe a otro que se hizo aliado de los zulúes y le ayudó a controlar la zona. La fama de Shaka como hombre poderoso y mágico se extendió rápidamente.
En 1818, Shaka libró su primera batalla contra Zwide, en la que el ejército zulú sufrió numerosas bajas; cubrió los huecos con guerreros de tribus aliadas y reforzó aún más la disciplina del ejército para paliar las posibles deficiencias.