derecha|miniaturadeimagen|300x300px|Ubicación de Bolivia dentro de América del Sur derecha|miniaturadeimagen|100x100px|Una micrografía TEM que muestra los viriones del virus del dengue (el grupo de puntos oscuros cerca del centro). derecha|miniaturadeimagen|100x100px|La fiebre del dengue se transmite por mosquitos. La epidemia de dengue boliviano de 2009 azotó Bolivia a principios de 2009 y se convirtió en una emergencia nacional en febrero. La BBC la describió como el peor brote de dengue en la historia del país. Al menos 18 personas murieron y 31.000 terminaron infectadas con el arbovirus transmitido por mosquitos.
El 20 de febrero, la Organización Panamericana de la Salud informó que desde enero se habían producido en Bolivia ochenta (80) casos de dengue hemorrágico, la enfermedad más grave, de los cuales el 22% fueron mortales. Bolivia solicitó asistencia externa y ayuda extranjera.
Contexto mundial Un estudio publicado en Nature en 2013 estimó que en 2010 se produjeron alrededor de 390 millones de infecciones por dengue al año en el mundo, de las cuales unas 96 millones fueron clínicamente aparentes. El trabajo mostró que el dengue era endémico en gran parte de los trópicos y que el riesgo estaba influido por factores como la temperatura, la precipitación y la urbanización. Asia concentró cerca del 70 % de los casos aparentes, seguida por América con un 14 %, principalmente en Brasil y México. África, aunque con menor nivel de registro, habría tenido una carga similar a la de América. Estos resultados triplican las estimaciones de la Organización Mundial de la Salud para la misma época, lo que puso en evidencia el subregistro de casos en los sistemas de vigilancia nacionales.
El libro Dengue and Dengue Hemorrhagic Fever (2014), editado por Duane J. Gubler y otros, señala que el dengue experimentó una expansión geográfica sostenida de los virus y sus mosquitos vectores, lo que se tradujo en un aumento significativo en la magnitud y frecuencia de las epidemias. Según esta obra, cada año se registraban más de 200 millones de infecciones de dengue y al menos 2 millones de casos de dengue hemorrágico. El texto identifica como principales factores del incremento a la urbanización acelerada en países tropicales en desarrollo, la globalización y las deficiencias en infraestructura sanitaria para prevenir y controlar la enfermedad.
Epidemia en Bolivia Bolivia declaró por primera vez una emergencia nacional a principios de febrero de 2009, cuando alertó al mundo sobre el peor brote de dengue en veintidós años, una epidemia de dengue causada por el serotipo DEN-1 predominante, pero también DEN-3. Para el 3 de febrero, cinco personas habían muerto en el este del país y más de 7.000 más estaban infectadas. El más afectado fue el departamento de Santa Cruz, cerca de la frontera con Paraguay y la Amazonia. Varias instalaciones militares, particularmente en la ciudad de Santa Cruz, se convirtieron en hospitales temporales mientras los hospitales reales luchaban por hacer frente a la situación. Miles de soldados fueron movilizados para ayudar a los trabajadores médicos. El gobierno asignó fondos para abastecer hospitales en todo el país; sin embargo, fue criticado en algunos sectores por la lentitud de sus acciones. La infección se extendió más en las tierras bajas tropicales del este, donde las condiciones climáticas favorecían a la próspera población de mosquitos. Los servicios de salud de Bolivia tuvieron dificultades para hacer frente al brote, y se pidió ayuda a expertos de Venezuela, Cuba, Paraguay y la Organización Mundial de la Salud.
Esta situación marcó el inicio de una transmisión regional que posteriormente derivó en brotes autóctonos en el noroeste argentino y en el Área Metropolitana de Buenos Aires en lo que se conoce como la epidemia de dengue de 2009 en Argentina.
Transmisión por mosquitos Los mosquitos prosperan en las altas temperaturas y humedad de las tierras bajas bolivianas y fue esa región la que vio el mayor número de civiles infectados. Actualmente no existe una vacuna contra el dengue. Las personas infectadas experimentan síntomas parecidos a la gripe, como fuertes dolores de cabeza, fiebre y dolor en las articulaciones. 1 de cada 4 personas infectadas con dengue desarrollará síntomas. No existe un tratamiento específico para el dengue, aparte del manejo de los síntomas. La mejor manera de abordar el dengue es alterar el hábitat del mosquito. Los mosquitos se reproducen en agua estancada, es decir, contenedores de almacenamiento abiertos, neumáticos desechados y basura sin recoger. Los expertos médicos aconsejan a las personas infectadas que beban muchos líquidos y descansen significativamente. Las personas que padecen dengue tienen una probabilidad aproximada del 1% de progresar a la fiebre hemorrágica del dengue, que es más grave e incluye extravasación plasmática y complicaciones orgánicas como insuficiencia hepática, cardíaca y alteraciones neurológicas. 1 de cada 20 personas que se enferman de dengue desarrollará dengue grave. El dengue grave puede provocar una afección potencialmente mortal, como shock, hemorragia interna o la muerte. Otros síntomas incluyen hipotermia, vómitos, dolor abdominal intenso y confusión. La tasa de letalidad media mundial del dengue hemorrágico es del 5 %. Referencias
Enlaces externos
El dengue en la BBC La fiebre del dengue en los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades Organización Panamericana de la Salud
Bolivia Categoría:Salud en Bolivia Categoría:Bolivia en 2009