La guerra en el Sahel es una insurgencia terrorista que ha estado en curso desde la Primavera Árabe de 2011 en la región de África Occidental. Ha afectado principalmente a Mali, Níger y Burkina Faso.
Se tiene el consenso de que el conflicto tuvo inicio durante las primeras etapas de la guerra de Mali, considerada a su vez como un desbordamiento de la insurgencia ya presente en el Magreb. Cuando los rebeldes tuaregs invadieron Mali en 2012, la insurgencia de Boko Haram, en Nigeria, también comenzó a expandirse a países vecinos. Para 2015, la guerra de Mali se había extendido a Burkina Faso y Níger, provocando enfrentamientos armados y crisis humanitarias en ambos países.
El conflicto en Nigeria también alcanzó un pico máximo de violencia en 2015, antes de que la ofensiva de la coalición lograra repeler a los insurgentes. Para 2019, el descontento de la población con la forma en que los gobiernos locales manejaban el conflicto, condujo a una serie de golpes de Estado en Malí, Burkina Faso, Níger, Sudán, Chad y Guinea, lo que le dio a la región el sobrenombre de «cinturón de golpes».
Antecedentes
Incursiones argelinas (década de 1990-2007) Durante la guerra civil argelina, combatientes del Grupo Islámico Armado (GIA) establecieron conexiones con narcotraficantes en Mali, Níger, Mauritania y el sur de Argelia con el fin de establecer líneas de suministro y apoyo logístico. No obstante, el GIA no se estableció como un grupo insurgente en el Sahel hasta 2003. Mojtar Belmojtar, el comandante del Grupo Salafista para la Predicación y el Combate (GSPC) estaba siendo derrotado por una ofensiva del ejército argelino en el sur de Argelia a inicios de los años 2000. En diciembre de 2002, tras una emboscada cerca de In Salah, Belmojtar cruzó la frontera y se estableció en Mali. Llegó a Lerneb, cerca de la frontera con Mauritania, y formó una alianza con los berabich al casarse con una hija de la familia Hamaha, quienes lo protegieron y le proporcionaron una base local. Otros yihadistas, como Nabil Abou Alqama, siguieron su ejemplo. El gobierno maliense no reaccionó a estos acontecimientos para no iniciar un conflicto con los islamistas.
Insurgencia de Al Qaeda en el Magreb (2003-2011)
miniaturadeimagen|Combatientes de AQMI en el desierto argelino, 2011 En 2003, comenzaron los secuestros de ciudadanos occidentales. Tan sólo en febrero y marzo, 32 turistas, en su mayoría alemanes y austriacos, fueron secuestrados por Abderreza El Para, quien había huido a Mali. Algunos rehenes fueron rescatados por las fuerzas argelinas, pero el resto quedó bajo el control de Belmojtar. Las autoridades malienses enviaron como negociadores a Iyad Ag Ghaly y Baba Ould Cheikh. Los rehenes fueron liberados el 18 de agosto tras pagar un rescate de 5 millones de euros. Para fue arrestado por las autoridades chadianas poco tiempo después.
El 4 de junio de 2005, como respuesta a la serie de arrestos de islamistas mauritanos y la anunciada participación de tropas mauritanas en ejercicios militares estadounidenses, el GSPC atacó a soldados mauritanos en Lemgheity, matando a 17 y tomando a 35 como prisioneros. Si bien el ataque fue el inicio de la insurgencia del GSPC en Mauritania, fue más notable por la felicitación por parte de Abu Musab al-Zarqaui, alto rango de Al Qaeda. Ambos grupos se aliaron, formando Al Qaeda del Magreb Islámico en enero de 2007.
A mediados de 2007, Abdelmalek Droukdel, líder de AQMI, consideró a Belmojtar demasiado independiente y lo destituyó de su cargo como «emir del Sáhara», dándoselo aYahia Djouadi. Droukdel dividió la zona del Sáhara en dos; la primera, que abarcaba desde suroeste de Argelia hasta Mauritania, quedó bajo el mando de Belmojtar. La segunda, desde el noreste de Malí hasta el oeste de Chad, quedó bajo el control de Abou Zeid. Belmojtar se mostró reacio a esta decisión y formó una nueva katiba, iniciando una rivalidad con Abou Zeid.
Por su parte, los enfrentamientos entre las fuerzas mauritanas y AQMI siguieron hasta 2008. El asesinato de cinco turistas franceses cerca de Aleg, a finales de diciembre de 2007, provocó la cancelación del Rally Dakar de 2008. Asimismo, doce soldados mauritanos fueron decapitados por AQMI cerca de Tourine. La llegada al poder de Mohamed Uld Abdelaziz en 2009, en conjunto con el apoyo francés y estadounidense, permitió al ejército mauritano reestructurarse, impulsando una nueva estrategia de contrainsurgencia. Bajo el mandato de Abdel Aziz, las fuerzas mauritanas frenaron los ataques insurgente e incluso incursionaron en Mali para emboscar a los islamistas. A finales de 2011, Mauritania y AQMI acordaron un pacto de no agresión.
Conexiones con el crimen organizado Los líderes tuareg, en las décadas de 1990 y 2000, formaron conexiones con destacados narcotraficantes árabes en el centro de Mali, particularmente en Gao y Tombuctú. En los 2000, las principales drogas traficadas a través de Mali fueron el hachís y la cocaína. Los jóvenes tuareg se involucraban en el crimen organizado como contrabandistas a cambio de una buena paga. El escándalo de Air Cocaine en 2009, cuando un avión lleno de 11 toneladas de cocaína se estrelló en el desierto de Mali, hizo que los medios prestasen atención a la crisis.
Con el inicio de la guerra de Mali en 2012, los narcotraficantes comenzaron a colaborar con los traficantes de armas tuareg para evitar conflictos con grupos islamistas, como el AQMI y sus aliados. Los civiles y soldados informaron entonces que los grupos insurgentes tenían abundante acceso a cocaína y otras drogas, a la par que ayudaban a escoltar convoyes de drogas a través del desierto.
Crisis libia A inicios de 2011, en el contexto de la Primavera Árabe, los ciudadanos libios protestaron contra el dictador Muamar el Gadafi, quien respondió con una brutal represión. Varios de los manifestantes tomaron las armas y, luego de una guerra civil, Gadafi fue derrocado y asesinado. Muchos soldados malienses y nigerinos de la Legión Islámica lucharon en el bando pro-Gadafi, pero huyeron a sus países de origen tras la victoria rebelde. Estos soldados pertenecían principalmente a grupos minoritarios como los tuaregs o los bella.
De regreso a sus países de origen, los excombatientes se encontraron con una paz frágil en Kidal y Ménaka, donde los tuaregs ocupaban cargos militares como parte de los acuerdos de paz tras la rebelión tuareg. A pesar de la violencia ejercida milicias separatistas tuareg hasta 2011, la mayoría de los líderes, como Iyad Ag Ghaly, se habían unido al ejército maliense a cambio de poder y promesas de desarrollo económico en la región rural de Kidal.
Como Libia había proveído a los rebeldes tuareg un refugio seguro antes de la guerra civil, muchos combatientes de la Legión Islámica y otros insurgentes preferían la identidad tuareg a la maliense, incluso si pertenecían al ejército maliense. Al regresar en 2011 a una región abandonada por el gobierno, acompañados de nuevos oleoductos para armas y cadenas de suministro del antiguo gobierno libio, muchos tuaregs estaban listos para rebelarse nuevamente.
Mali miniaturadeimagen|Mayor extensión del control territorial rebelde, enero de 2013 miniaturadeimagen|Situación militar en Mali, 2024
Rebelión tuareg de 2012 A finales de 2011, Ibrahim Ag Bahanga, miliciano tuareg, fundó el Movimiento Nacional para la Liberación del Azawad (MNLA). El MNLA buscó la independencia de un estado tuareg llamado Azawad, ubicado al norte de Mali. Este estado incluiría a muchos grupos no tuareg como los songhai, fulani, bella y árabes. Muchos de estos grupos habían colaborado con los tuaregs o el gobierno maliense según las ventajas que trajesen para su comunidad. Por ejemplo, los songhai, formaron las milicias de autodefensa Ganda Koy y Ganda Iso para luchar junto al gobierno durante la rebelión tuareg de la década de 1990. El objetivo de Bahanga con el MNLA era unir a todos los tuaregs bajo una sola organización para evitar la fragmentación como había sucedido antes.
La unificación de Bahanga tuvo éxito hasta 2012, cuando Iyad Ag Ghaly formó Ansar Dine. El objetivo de Ghaly era formar un estado islamista en Mali. Ansar Dine absorbió a muchos ifogha tuareg, el clan dominante en Kidal y al cual Ghaly pertenecía, del MNLA. Ansar Dine recibió el apoyo de AQMI y de otro grupo islamista, el Movimiento para la Unicidad y la Yihad en África Occidental (MUJAO), que se separó de AQMI en 2011.
Los insurgentes, tuareg e islamistas, invadieron numerosas ciudades y bases militares en una ofensiva sorpresa en enero de 2012. A finales de enero, los rebeldes había capturado Tessalit, Aguelhok, Andéramboukane, Léré y Ménaka. En la primera semana de febrero, el MNLA tomó Tinzaouaten y comenzó a luchar por Kidal. El descontento aumentó en Bamako en marzo, cuando Diré, Goundam y Niafunké cayeron ante el MNLA, sin resistencia. Jeremy Keenan declaró respecto a la alianza MNLA-islamista en 2012: «Lo que parece ocurrir es que cuando se invade una ciudad, el MNLA destruye la base militar —aunque no hay mucha resistencia— e Iyad [ag Aghaly] llega a la ciudad, iza su bandera y empieza a gobernar en base a la ley sharía».
El 21 de marzo, el ejército maliense derrocó al presidente Amadou Toumani Touré dada a su débil postura frente a la insurgencia, y Amadou Sanogo asumió el poder mediante una junta militar. Posteriormente, Sanogo cedió el poder pacíficamente a Dioncounda Traoré.
Caída de Tombuctú y Gao y las luchas internas de los rebeldes Tras el golpe, Kidal cayó el 30 de marzo y Gao un día después. La caída de Gao marcó el inicio de disputas entre el MNLA y los grupos islamistas, ya que existían informes contradictorios sobre quién controlaba realmente la ciudad. Al igual que en otras ciudades, el MNLA incursionó en ambas, pero los islamistas asumieron el control administrativo: en Kidal, Ansar Dine; en Gao, tanto el MUJAO como Ansar Dine.
Tombuctú y Douentza cayeron en los primeros días de abril, y el MNLA declaró la independencia de Azawadi el 6 de abril. Con la toma de Douentza, el MNLA cesó los combates y afirmó que todo el Azawadi había sido liberado. Esto contradecía directamente los objetivos de Ansar Dine, ya que el grupo buscaba propagar la sharía por todo Mali y más allá de sus fronteras. Inmediatamente después de la declaración de independencia de Azawadi, varios grupos tuareg tomaron las armas contra el MNLA, y el Movimiento Árabe del Azawad (MAA) formó una facción progobierno y prorebelde el 8 de abril.
Tras el fracaso de las negociaciones entre el MNLA y Ansar Dine en mayo, se dio inicio a una serie de protestas contra el MNLA en Gao, apoyadas el MUJAO y Ansar Dine. Estallaron enfrentamientos entre ambos grupos, y la alianza islamista tomó el poder tras una breve batalla. Para agosto, el MNLA fue expulsado de todas las ciudades importantes, y Ghaly fue declarado emir del nuevo Estado Islámico del Azawad.
Los islamistas comenzaron a imponer interpretaciones estrictas de la sharía en los territorios que controlaba, destruyendo muchos mausoleos considerados Patrimonio de la Humanidad en Tombuctú y aplicando castigos severos, como ejecuciones públicas, a quienes desafiaban su autoridad. Esta imposición de la ley sharía es considerada por analistas, e incluso por el mismo Droukdel, como la principal causa de la caída del Estado Islámico del Azawad.
Intervención extranjera En enero de 2013, los islamistas estaban a 600 km de la capital, cerca de capturar Mopti. El MNLA comenzó las negociaciones de paz con el gobierno, a la par que el ejército francés comenzaba la Operación Serval el 11 de enero. Los islamistas sólo pudieron avanzar hasta Konna, donde fueron derrotados, marcando un punto de inflexión en la guerra.