Castilla la Vieja fue el nombre de una de las antiguas regiones clasificatorias en que se subdividía España antes del régimen autonómico actual; fue oficialmente creada con la división provincial de 1833. Correspondía a la zona norte del antiguo reino de Castilla y a parte del de León, al norte del Sistema Central. Aunque sus límites variaron a lo largo del tiempo, su territorio se correspondió durante la mayor parte de su existencia con el de las provincias de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid y Palencia.En algunos lugares se estudiaban las provincias de Valladolid y Palencia como parte de la región de León, justificado porque parte de esas provincias (no sus capitales) eran parte del viejo Reino de León. Las provincias que formaban Castilla la Vieja coinciden con las que actualmente forman las comunidades autónomas de Castilla y León (menos León, Zamora y Salamanca, que juntas formaban la región de León), Cantabria y La Rioja.

El nombre también se aplicaba a la capitanía general de Castilla la Vieja, compuesta por las provincias de Valladolid, Ávila, Salamanca, Zamora, León, Oviedo y Palencia.

Ámbito territorial thumb|250px|España dividida según acostumbran los geógrafos, por Tomás López, 1757, Biblioteca Nacional de España. thumb|250px|España y Portugal, por V. Beckers, 1850, Biblioteca Nacional de España, con la división provincial de Javier de Burgos y la provincia de Palencia incorporada a León. Dependiendo del momento histórico estuvo constituida por las provincias de Ávila, Burgos, Logroño (desde 1980, La Rioja), Segovia, Soria, Santander (desde 1980 Cantabria), Palencia y Valladolid. Así la división territorial de España en provincias de 1833 establecía que «Castilla la Vieja se divide en ocho provincias, a saber: Burgos, Valladolid, Palencia, Ávila, Segovia, Soria, Logroño y Santander», si bien las regiones mencionadas en el Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 por el que se creaban las provincias carecían de cualquier función jurisdiccional o administrativa, y no existía ningún nivel administrativo superior al provincial.

Sin embargo, en el Proyecto económico, en que se proponen varias providencias, dirigidas á promover los intereses de España, con los medios y fondos necesarios para su plantificacion escrito en el año 1762 por D.Bernardo Ward, del Consejo de S.M y su Ministro de la Real Junta de Comercio y Moneda. Obra póstuma. Segunda Impresión. Joachim Ibarra. Impresor de S.M. impreso en 1779, Cantabria (o Montaña) y Rioja aparecen como regiones distintas a Castilla la Vieja, pero no en cambio en el libro Becerro de Behetrías de 1354 en que aparecen como "Merindades de Castilla" la Merindad de Asturias de Santillana, la Merindad de Campoo y la Merindad de Liébana y Pernía (con capital en Cervera de Pisuerga). En la propuesta de división territorial de España se dice: «Se dividirá el Reyno en trece departamentos, que serán: 1.º: Galicia, 2.º: El Reyno de León y Asturias, 3.º: Vizcaya, Cantabria, o Montaña, y Navarra, 4.º: El Reyno de Aragón, 5.º: Cataluña, 6.º: Valencia, 7.º: Murcia, 8.º: Andalucía, 9.º: Extremadura, 10.º y 11.º: Castilla la Vieja con la Rioja que por su extensión e importancia formará dos Departamentos: y asimismo 12.º y 13.º: Castilla la Nueva incluyendo la Mancha y la Alcarria.»

Orígenes thumb|250px|División durante el Antiguo Régimen. Sus orígenes están en la Castilla histórica que se formó en el en el norte de lo que actualmente es la provincia de Burgos. Ya desde el se identificó el llamado Reino de Castilla o Castilla la Vieja con los territorios de la Merindad Mayor de Castilla y con los alfoces de la Extremadura castellana de la cara norte del Sistema Central; este reino, junto con el Reino de Toledo, formaba parte de Castilla.

Ya hacia el al Reino de Castilla empieza a denominársele Castilla la Vieja y al de Toledo se le pasa a conocer como Castilla la Nueva; durante algún tiempo también se llamó Novísima Castilla a Andalucía. En el , Carlos III asignaba al llamado reino de Castilla la Vieja las provincias de Burgos, Soria, Segovia, Ávila, Valladolid y Palencia (cuyos límites no coinciden con los actuales, ya que además en aquel entonces no existían ni la provincia de Santander (perteneciente en su mayor parte a la de Burgos y la de Toro) ni la provincia de Logroño (integrada casi por completo en las provincias de Soria y Burgos) y la franja norte de la actual provincia de Guadalajara estaba incluida en Soria; además las actuales comarcas toledanas de la Campana de Oropesa y la Sierra de San Vicente pertenecían a la provincia de Ávila.

En plena Guerra de la Independencia (1808-1814), la Junta Superior de León acordó convocar a diputados de Castilla y autoproclamarse Junta Superior de León y Castilla. La victoria en Bailén no acabó con los desacuerdos y la Junta Central aprobó un Reglamento de las Juntas Superiores Provinciales (1 de enero de 1809) con el fin de regular el movimiento insurreccional de las provincias.IGLESIA BERZOSA, Javier. "La Junta Superior Provincial de Burgos durante la Guerra de la Independencia". En: Biblioteca: estudio e investigación, n.º 29-30 (2014-2015), p. 288

Constitución de 1812 La Constitución española de 1812 reconoce la región:Art. 10.de la Constitución española de 1812

División territorial de 1833 miniaturadeimagen|250x250px|Mapa de la división provincial y regional de España en 1833. El Real Decreto del 30 de noviembre de 1833, reforma de Javier de Burgos, puso las bases de la división en provincias que con algunas modificaciones ha llegado hasta nuestros días; en ese decreto, las citadas Valladolid, Palencia, Burgos, Soria, Segovia, Ávila, Logroño y Santander (con sus límites actuales) eran atribuidas a la región de Castilla la Vieja.Real Decreto de 30 de noviembre de 1833 en wikisource Hacia 1850 las provincias de Valladolid y Palencia aparecerán en algunos mapas como pertenecientes a la región denominada Reino de León, quedando en Castilla la Vieja únicamente las de Santander, Burgos, Logroño, Soria, Segovia y Ávila. Así en la Geografía general de España: comparada con la primitiva, antigua y moderna de Juan Bautista Carrasco (1861) el viejo Reino de León, con toda la tierra «conquistada por los reyes de Oviedo», comprendía las «Nuevas provincias creadas en 1833» de León, Palencia, Salamanca, Valladolid y Zamora, en tanto el Reino de Castilla, «comarca que hoy se distingue por Castilla la Vieja, libre de los árabes en el siglo IX», incluía las nuevas provincias de Ávila, Burgos, Logroño, Santander, Segovia y Soria.Carrasco, José Manuel, Geografía general de España: comparada con la primitiva, antigua y moderna, Madrid, 1861, pág. 623. Esta agrupación, sin carácter administrativo, que sufrió otros intentos de reforma durante el XIX, es la que ha perdurado en los libros y enciclopedias desde mediados del hasta superada la segunda mitad del . Por ejemplo, las primeras ediciones del Espasa, las primeras de la Enciclopedia Británica y la popular enciclopedia escolar Álvarez establecían esta división de provincias entre Castilla la Vieja y León.

Del Sexenio Revolucionario a la II República (1868-1936) thumb|250px|Estados que compondrían la nación española según el proyecto de Constitución Federal de 1873 thumb|250px|Castilla la Vieja fue una de las regiones con derecho a nombrar un vocal en el Tribunal de Garantías Constitucionales de la II República Durante el Sexenio Revolucionario (1868-1874), republicanos federales proyectaron crear un estado federado de 17 provincias llamado Federación Castellana en 1869 (Pacto Federal Castellano) y otro en 1873 (Proyecto de Constitución Federal de 1873), que hubiera comprendido once provincias: Ávila, Burgos, León, Logroño, Palencia, Salamanca, Santander, Segovia, Soria, Valladolid y Zamora.Pacto Federal Castellano. Valladolid: [s.n.], 1869; Artículo 1, Proyecto Constitución Federal de la I República Española, 17 de julio de 1873.

Años después, en mayo de 1883, algunos republicanos de León redactaron con sus correligionarios de Valladolid la Constitución Federal de Toro.Constitución o Pacto Federal para las Provincias regionadas de León, Valladolid y Zamora. Valladolid: Agapito Zapatero, 1883 Asimismo, también en ese mismo año se redactó la Constitución Republicana Federal del Estado Riojano.

La Diputación Provincial de León acordó, el 13 de julio de 1914, apostar por la Mancomunidad Castellana "con el mayor número de provincias castellanas, procurando se denomine de Castilla y León".ÁLVAREZ DOMÍNGUEZ, Juan Miguel. "Cuanto más grande, mejor. [La diputación leonesa y las mancomunidades (1914)]". En Revista de Estudios Humanísticos. Historia, n.º 6 (2007), p. 242 En la década de 1920, las once provincias de Castilla la Vieja y León promovieron un único pabellón, llamado de Castilla la Vieja y León, en la Exposición Iberoamericana de Sevilla de 1929. Desde inicios del , varias organizaciones de diversa índole surgieron por la inexistencia de una frontera en el conjunto regional denominado con los nombres históricos de Castilla la Vieja y León o uniendo a sus oriundos: Academia Médico-Quirúrgica de Castilla la Vieja (1830),En 1840, D. José Sebastián Coll, médico titular decano de Toro, era socio corresponsal y subdelegado (véase Manifiesto, el presente contendrá en bosquejo la conducta de la Academia Médico-Quirúrgica de Castilla la Vieja.... Valladolid: Imp. de Don Julián Pastor, 1840) Asociación para el Fomento de la Agricultura y la Ganadería de Castilla la Vieja (1859), Colegio de Farmacéuticos de Castilla la Vieja (1865), Federación Agrícola de Castilla La Vieja (1901), Federación Veterinaria Regional de Castilla la Vieja y León (¿1920?), Casa de León y Castilla (1925), Copa de Castilla y León de fútbol (1925), etc. Cabe señalar que la quinta edición del Congreso de la Federación Agrícola de Castilla La Vieja (1906) tuvo lugar en la ciudad de León con patrocinio de su Diputación Provincial.5.º Congreso de la Federación Agrícola de Castilla La Vieja: León. León: Imprenta de la Diputación Provincial, 1906, p. 6 y 13

Ya a principios del se ve surgir cierta ola de regionalismo castellanoviejo promovido principalmente por escritores como el segoviano Luis Carretero Nieva, con su libro La cuestión regional de Castilla la Vieja (el regionalismo castellano). En 1918, Luis Carretero reconoció que la opción unitaria, la de Castilla la Vieja y León, usaba "un método fundamentalmente científico" y destacaba de ella "la capacidad intelectual".Necesidad de que Castilla la Vieja haga labor regionalista. León: [s.n.], 1918, p. 17

A principios del , en 1906, el filósofo zamorano Pedro González García afirmaba que las fronteras entre la Castilla primigenia, Extremadura y León eran "meros accidentes de limitación histórica"."Comprendo bajo la denominación de Castilla esta gran entidad geográfica que abarca también a Extremadura y León, pues así estimo debe hacerse cuando hay que atender a algo fundamental en las cosas y no a meros accidentes de limitación histórica." González García, Pedro (1906). El Alma castellana. Salamanca: Andrés Iglesias, 1906, p. 15