La historia del cannabis en España se refiere a la historia del género botánico monoespecífico Cannabis sativa y de sus cogollos secos también llamados «cannabis», en la parte española de la península ibérica y en las colonias y dependencias de la monarquía española. La planta se cultiva desde 7000 años en la España peninsular.

Historia antigua

Prehistoria: llegada del cannabis en la península Fuentes arqueológicas atestan de la presencia de cannabis en la península ibérica y el resto del arco Mediterráneo desde la edad de bronce. En un estudio completo sobre la llegada y dispersión de Cannabis en la península, se encontró que:Los primeros registros dispersos de este tipo de polen datan del Paleolítico Medio y Superior [150 000-12 000 años antes del presente] y habrían entrado en la PI por vías marítimas mediterráneas o terrestres continentales, o ambas. Una primera ráfaga de introducciones, probablemente en forma cultivada, se habría producido durante el Neolítico [7000-5000 años antes del presente] utilizando vías similares.Durante la antigüedad, el cannabis empezó a discutirse como alimento y medicamento, con base en los textos de autores clásicos como Galeno, Dioscórides, y Mesue.

Al-Ándalus: incremento y mejoras de la producción de cannabis en la península Tras la conquista musulmana de la península ibérica, se introdujeron más conocimientos de la planta y mejoras en técnicas de cultivo del cannabis en España. Los árabes trajeron conocimientos adicionales sobre la planta, originarios de Asia meridional (Persia e India) y extendieron una cultura cannábica aprovechando todos los usos de la planta (fibra, semillas, y partes psicoactivas tanto para medicina como para usos lúdicos) en Al-Ándalus.

La planta se conocía bajo el nombre "sedenegi" (o šedenegi, šahdānaŷ y otras formas), palabra de origen persa que significa «el rey de las semillas». Se usaban también otros nombres de formas mozárabes como aixís, al-hachicha, alhaxis, alhaxina, al-quinnab, al-qinnab al-barrī, qinnab al-barrīyya, al-qinnab al-hindī, al-qinnab al-bustānī, al-qinnam, alquînnam, al-qunaynaba, axix, banq, banhy, linho alcanave, qinnab rūmī, quinnam, waraq al-sahdanay, zarréat quîuam, etc.

Alrededor del 1150 se establecen molinos de cáñamo en Játiva (Valencia). De hecho la cultura del cáñamo ha permanecido viva hasta nuestros días en Callosa del Segura (Alicante).

En los siglos y el consumo de cannabis fumado en pipa (sebse) era normal en Al-Ándalus. Esta fue la conclusión tras el estudio de varias pipas procedentes de Medina Azahara y de la Alcazaba de Badajoz. Se han descubierto pipas en yacimientos datados en esa época, en Zaragoza y Córdoba, cuando aún no se conocía el tabaco en Europa.

Reconquista: continuación de los cultivos Los cultivos y el uso del cáñamo continuaron tras la Reconquista, documentándose usos industriales, alimenticios, médicos y lúdicos. Por ejemplo, en 1555, Miguel Juan Pascual testificaba de la importancia de los cultivos de cáñamo en el noreste de la península, mencionando la presencia bien-establecida de cultivos en Alcañiz, Alcarrás, Hospitalet del Infante, Játiva, Requena, Tarragona, Utiel y Vilanova.

Historia moderna

Historia contemporánea

Siglos y : entre cambios y expansión miniaturadeimagen|Mención del «cáñamo indiano», uno de los productos destacados del catálogo para España de la casa Parke-Davis, primera empresa farmacéutica multinacional (c. 1907) Es en las Ordenanzas de Farmacia de 1860 que el "haschish" apareció por primera vez en la legislación española, siendo España en primer país a ubicar el cannabis en la lista de sustancias medicinales sometidas a un monitoreo de la administración. No obstante, hasta el año 1918, el cannabis (extractos, tintura, y cogollos) se vendía en farmacias sin la necesidad de presentar una receta de facultativo. Entre 1918 y el final de la guerra civil, los medicamentos de cannabis fueron acsesibles con receta normal (es decir, sin el requisito de un recetario especial de estupefacientes que era necesario para opio, cocaína, o derivados).

Siglos : de la fiscalización a la prohibición A principios del siglo, el cannabis era disponible sin receta en farmacias y droguerías de España.

El protectorado de Marruecos La presencia española en el Magreb se haría notar ya en el , sin embargo fue en 1912, tras el tratado franco-español de Fez, que España ocuparía militarmente el norte de Marruecos. Allí los tercios de la legión probarían la marihuana en forma de kif y hachís, y llamarían grifa. A partir de entonces, incluso durante el franquismo, se daría un incesante tráfico desde Marruecos, que perdura hasta la actualidad.

La presencia española en Marruecos permitió a varios científicos españoles un contacto directo con la planta de cannabis por botánicos como Pius Font i Quer o farmacéuticos como Joaquín Mas-Guindal, facilitando posteriormente su estudio y empleo en la península.

Guerra civil

Franquismo Durante el franquismo, el consumo de cannabis se mantuvo con una presencia ilícita, pero tolerada, ayudado por la vuelta a España de tropas coloniales, legionarios y soldados destacados en el protectorado marroquí. Las autoridades franquistas mantuvieron durante décadas una actitud permisiva ante su consumo, considerándolo un «vicio menor».

Primeras restricciones miniaturadeimagen|Catálogo de medicamentos del «Laboratorio Farmacéutico Nacional» (Madrid, años1920) El primer dispositivo completo de fiscalización de cannabis en España aparece bajo la dictadura de Miguel Primo de Rivera en 1929, con la aprobación de la ley estableciendo la «Restricción de Estupefacientes» tras la firma por España de la Segunda Convención Internacional del Opio en 1925.

Finalmente, España se sumó el año 1968 a la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 en Nueva York, prohibiendo desde entonces el uso recreativo y medicinal del cannabis.

A finales de los años 1990, empezó a crecer en España el movimiento asociativo a fin de reivindicar la despenalización del cannabis. En diciembre de 1999, el gobierno de la comunidad autónoma de Andalucía anunció la autorización para la investigación sobre los efectos terapéuticos del cannabis entre pacientes de sida, cáncer o asma.

1999: primer consumidor de cannabis medicinal En diciembre de 1999, por primera vez, un tribunal español admite el cannabis como utilización terapéutica. En efecto, Roland H. lo detienen en julio de 1999 en el aeropuerto de Barcelona en posesión de dos kilogramos de hachís luego fue penado por la juez Araceli Aiguaviva. Mientras que los tribunales españoles consideraban que una posesión de más de un kilogramo se consideraba tráfico de droga, está admitido en el juicio que el acusado no tenía ninguna intención de vender el producto sino que la utilizaba con el fin de contrarrestar los efectos secundarios de una terapia del cáncer. La juez añadió por otro lado: «hay numerosas pruebas científicas que muestran que el hachís puede tener efectos positivos entre las personas que tienen cáncer (...) Es para luchar contra los efectos secundarios de la quimioterapia, como vómitos, vértigos y malestares». El acusado inmediatamente fue liberado después de que este juicio lo considerara como reseña histórica.Absuelto por uso terapéutico del hachís: Artículo extraído del sitio web Asociación Internacional por el Cannabis Terapéutico,diciembre de 1999

La opinión pública española parece volverse poco a poco favorable para una modificación de las leyes que concierne al uso terapéutico de este producto. Por ejemplo, en abril de 2000, un sondeo mostraba que 2/3 españoles estaban a favor del acceso terapéutico del cannabis para las personas enfermas mientras que el solamente el 6 % se oponíanArtículo extraído de la revista española Cáñamo, agosto de 2000

Durante este tiempo, la comunidad científica deseosa de hacer investigaciones más amplias en este campo parece tener dificultades financieras. Un grupo de investigadores de la Universidad Complutense de Madrid no pudo llevar a buen término sus búsquedas sobre la eficacia del THC (principal sustancia psicotrópica contenida en el cannabis) contra un tipo mortal de tumor cerebral. En efecto al principio del mismo año, el equipo de investigadores españoles liderado por el doctor Manuel Guzmán mostró que el THC inducía una regresión notable del efecto del tumor estudiado sobre ratas de laboratorio. El equipo de investigadores trató de obtener en vano una ayuda financiera para llevar ensayos clínicos en casa del doctorTelegrama de la agencia Europa Press, el 8 de octubre de 2000Galve-Roperph I, y al.: antitumoral action of cannabinoids: ERK activations involvement of sustained ceramide accumulation and. Nature Medicine 6, 313-319 (2000) (en inglés)

En febrero de 2001 la sociedad Celltech Pharma, especializada en biotecnologías, anuncia que tiene la intención de introducir el Nabilone, medicina fabricada a partir de THC sintético, sobre el mercado farmacéutico español. Este día, el nabilone es utilizado solo por hospitales y es muy costoso (20 cápsulas cuestan cerca de 130€). El registro nacional de esta medicina permitiría según Celltech bajar el 20% del precio

Bajo el impulso de Àgata, una asociación catalana que ayuda a los enfermos de cáncer de mama intenta que haya un acceso legal al cannabis para los enfermos que sufren efectos secundarios de quimioterapias, todos los partidos políticos de Cataluña así como el Consejo Catalán para la Salud dejaron una demanda cerca del gobierno español. Un representante de Àgata declara después haber encontrado en el Instituto Catalán del Cáncer y diferentes hospitales públicos de Cataluña dónde «La inmensa mayoría de los médicos son conscientes de los efectos del cannabis y no se oponen a su consumo, si los pacientes lo hacen con un uso personal». Mientras que hasta este día la venta de marihuana está prohibida en España (recreativa o terapéutica) pero el uso personal es aceptado, Àgata intenta hacer presión sobre las fuerzas política con el fin de que la venta también se legalice y de evitar que «el uso terapéutico sea el privilegio de mujeres informadas, pero más bien que el progreso terapéutico sea accesible para todos»Artículo extraído del periódico catalán La Vanguardia Digital, 27 de enero de 2001Artículo extraído del diario barcelonés El Periódico de Barcelona, 27 de enero de 2001

Siglos : re-legalizacion médica y clubes social

2001: el parlamento catalán aprueba el uso terapéutico del cannabis Poco después, por primera vez en España, un parlamento aprobó el uso terapéutico del cannabis. Efectivamente en la reunión parlamentaria del 25 de abril, el parlamento de Cataluña unánimemente decidió pedirle al gobierno central de Madrid legalizar el uso terapéutico del cannabis. La resolución del parlamento precisa que se debería «tomar todas las medidas administrativas necesarias para autorizar el uso terapéutico del cannabis», además añade que las propiedades medicinales del cannabis «son conocidas desde hace millares de años» y que varios estudios científicos mostraron beneficios en varias enfermedades entre las que están el cáncer, la esclerosis múltiple y la epilepsia.

La decisión del parlamento fue unánime, todos los partidos representados en el parlamento de Cataluña hicieron una petición al Congreso de Madrid con el fin de que adoptara el mismo consenso político que en Cataluña. Caterina Mieras, (PSC) particularmente declaró que los estudios científicos habían mostrado que el cannabis era una medicina inofensiva y que «El margen de tolerancia es elevado».Artículo extraído del diario español El Mundo,el 26 de abril de 2001Artículo extraído del diario español El Correo,el 26 de abril de 2001