Las Operaciones LI se refiere a la denominación interna de los proyectos, operaciones, personas o agencias parte de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en México durante la Guerra Fría. Su objetivo consistía en vigilar, informar, infiltrarse y combatir a los movimientos de izquierda en el país y de espiar a los países de interés de Estados Unidos que tuvieran contacto con México, como lo eran Cuba, la Unión Soviética, Polonia o Checoslovaquia.Las operaciones comenzaron en 1956 con la llegada del agente Winston M. Scott a la Ciudad de México como procónsul y su nombramiento como jefe de la estación mexicana de la CIA, contando con la colaboración del Gobierno Mexicano, las Fuerzas Armadas de México, el Partido Revolucionario Institucional (PRI) y la Dirección Federal de Seguridad (DFS).
La red establecía criptónimos numéricos para proteger la identidad de los mandatarios y sus operativos ante posibles filtraciones.Tenía un presupuesto de 5,5 millones de dólares para 1966 y entre los miembros más destacados figuraban los presidentes que gobernaron entre 1958 y 1976: comenzando el programa LITENSOR con el presidente Adolfo López Mateos, quien ayudaría a formar el programa LITEMPO, que empezaría con Gustavo Díaz Ordaz y terminaría con Luis Echeverría Álvarez (ambos siendo LITEMPO-8).También destacan los directores de la DFS (la agencia de inteligencia mexicana de la época) de 1964 a 1970 y 1978 a 1982 con Fernando Gutiérrez Barrios (LITEMPO-4) y Miguel Nazar Haro (LITEMPO-12). El programa funcionaba mediante un intercambio de beneficios: la CIA proporcionaba equipo de escucha telefónica de última generación (LIENVOY)y entrenamiento especializado, mientras que los funcionarios mexicanos entregaban reportes de inteligencia, transcripciones de llamadas y facilitaban la vigilancia física de diplomáticos extranjeros (especialmente de Cuba y la Unión Soviética).
Antecedentes
Tras el fin de la Segunda Guerra Mundial, la política exterior de Estados Unidos se articuló en torno a la Doctrina de la Contención, cuyo objetivo primordial era frenar la expansión de la influencia soviética en el hemisferio occidental.México, debido a su frontera compartida y su tradición de asilo político, se convirtió en un punto neurálgico para el espionaje internacional. Durante este periodo, la Ciudad de México operó como un «nido de espías», donde coexistían delegaciones diplomáticas del bloque socialista y agentes de la inteligencia occidental.
El punto de inflexión para la inteligencia estadounidense en México ocurrió en 1956 con el nombramiento de Winston Mackinley Scott como jefe de la estación de la CIA.Scott, un oficial con experiencia en el Reino Unido durante la guerra, transformó la oficina local de una unidad de observación pasiva a una red operativa de alto nivel. Su enfoque se basó en el cultivo de relaciones personales con la élite política mexicana, partiendo de la premisa de que la estabilidad del régimen del Partido Revolucionario Institucional (PRI) era vital para la seguridad nacional de los Estados Unidos. miniaturadeimagen|Winston M. Scott, jefe de la estación de la CIA en México (1956-1969) y principal coordinador de la operación LITEMPO.
Institucionalización del espionaje
Antes de estas operaciones, el gobierno mexicano ya había iniciado la modernización de su aparato represivo con la creación de la Dirección Federal de Seguridad (DFS) en 1947, bajo la administración de Miguel Alemán Valdés. No obstante, la DFS carecía de la sofisticación tecnológica necesaria para el espionaje a gran escala. A través de la cooperación, la CIA obtuvo acceso directo a las decisiones del Poder Ejecutivo y control sobre las comunicaciones de las embajadas de Cuba y la Unión Soviética; por su parte, México obtuvo tecnología de punta para vigilar a la disidencia interna y consolidar el control político del partido hegemónico.
Previo a la consolidación de la red de informantes de alto nivel, se estableció el proyecto LIENVOY. Este consistía en un complejo sistema de intervención telefónica que permitía escuchar y transcribir conversaciones de interés para ambos gobiernos. El éxito de esta cooperación técnica sentó las bases de confianza para que la CIA reclutara formalmente a los sucesivos secretarios de Gobernación y presidentes, otorgándoles los criptónimos que definirían la Operación LITEMPO.
Funcionamiento
Dentro de la CIA, el uso de los pseudónimos y criptónimos es común para facilitar comunicaciones internas, así como para evitar comprometer sus operaciones en caso de que se filtren detalles de sus operativos o cuando se busque desclasificar operaciones por medio de la exención del FOIA (Freedom of Information Act). Cryptonym usage, NSArchiveCryptonyms and Terms used in Declassified CIA Files: Nazi War Crimes and Japanese Imperial Government Research Disclosure ActsEstos sólo son usados en los documentos de los Servicios Clandestinos. La "clave" de conocimiento del criptónimo no se mantiene junto a otras claves, por el mismo tipo de precauciones. El sistema consiste en dos partes, un dígrafo, las primeras dos letras refieren la categoría o lugar general, mientras que el resto es lo que se necesita para formar una palabra coherente, no describe algo necesariamente relacionado con la función de la misión, estos dígrafos son utilizados principalmente para proteger la identidad de una persona. Cuando no existe un critpónimo asignado a un agente, se utiliza la palabra IDENTITY, con un documento de la identidad real enviado por separado.
La sede principal de este amplio núimero de operaciones era la Embajada de los Estados Unidos en la Ciudad de México bajo una fachada del Departamento de Estado en la sección política de esta, para este entonces representaba la estación de operaciones de la CIA más grande del hemisferio occidente por su importancia para EEUU. La CIA también habría construido una escuela de ORIT (Organización Regional Inter-Americana de Trabajadores) en Cuernavaca como parte de estas misiones. Era conocida por su gran organización, operaba con dos oficiales administrativos y un secretario que manejaba las propiedades y finanzas; Con Winston Scott como director y Stanley Watson como subjefe contaba con alrededor de 50 agentes y percibía 5,5 millones de dólares en presupuesto para 1966 debido al funcionamiento de 15 operaciones y 12 operaciones encubierto fuera de la Embajada. Todo esto de acuerdo a Philip Agee, un agente de la CIA que habría estado visitando y conociendo estas operaciones durante la década de los 1960.
El programa LITEMPO era la operación más grande y predominante de toda la estación, Winston Scott tenía juntas frecuentes con los presidentes y secretarios de gobernación, así como con dos agentes que operaban como encargados de operaciones fuera de la embajada que eran equivalentes a la misión USAID pero con los servicios mexicanos y operaban de manera secreta respecto al gobierno mexicano. Esta también preparaba un resumen diario de inteligencia para Díaz Ordaz sobre las actividades revolucionarias y comunistas de las que tuviera conocimiento la agencia, también se hacían otro tipos de reportes, pero estos podían ir a Díaz o a otro tipo de oficial de seguridad o gobernación.
La estación estaría dividida en varias secciones para agilizar su funcionamiento:
Sección Communist Party Operations Funcionaba con cuatro encargados, Wade Thomas y Ben Ramírez de manera interna y oficial, y Julián Zambianco y Bob Driscoll de manera no-oficial fuera de la estación. Estos oficiales se encargaban de infiltrarse en organizaciones revolucionarias importantes de la época y se consideraba información de alta calidad. También sobreveía la información proporcionada por LINLUCK y recolectaba parte de la información de LIENVOY.
Sección Soviet/Satellite Operations Era la sección más grande de la estación, con cuatro oficiales del caso y tres asistentes de inteligencia, así como una secretaria. Sobreveía la información de LICALLA, LIEMBRACE, LIENVOY y LIFIRE, así como las acciones de LIOVAL-1, LICOWL-1, LICOZY-1, LICOZY-3 y LICOZY-5.
Sección Cuban Operations Con cinco oficiales a cargo, Francis Sherry, Joe Piccolo y dos agentes en cubierto dentro y fuera de la embajada, se encargaban de monitorear la embajada de Cuba y todas las acciones relacionadas con los viajes o comunicaciones a Cuba, así como las acciones de ciudadanos o diplomáticos cubanos que interactuaran con la embajada, analizando la información recolectada por LIEMBRACE, LIENVOY, LIFIRE, LIDENY y LISAMPAN. En conjunto con el agente Stan Archenhold, realizaron una misión para engañar a los agentes de inteligencia cubanos con una serie de cartas de un supuesto agente de la CIA que trataba de ayudarlos y en el proceso implicaba que el líder militar cubano Joaquín Ordoqui era un agente de la CIA, cosa que habría dejado de ser el caso años antes, como una forma de venganza y que fuera encarcelado por ello, cosa que se logró y se le condecoró a Stan con una Medalla Distinguida de Inteligencia.
Sección Support Operations Era la sección que se encargaba de dar funcionamiento, capacidades y equipo a las operaciones de LIENVOY, LIEMBRACE, LIRICE y LIFIRE, así como espionaje a mexicanos de interés, revolucionarios o comunistas.
Sección Cover-Action Operations Consistía en cuatro oficiales, Stanley Watson, dos agentes internos y uno en cubierto. Se encargaban de hacer la propaganda que sería puesta en revistas o televisión, así como infiltrarse en los movimientos estudiantiles de la UNAM. Veía parte de LITEMPO pero monitoreaba más la operación LICOBRA.
Sección de reportes Con un oficial experimentado en reportes y su asistente, se encargaba de procesar toda la información recibida por la estación que sería de posible interés para los clientes de la agencia o sus ayudantes, se quedaba con lo importante y elaboraba los reportes.
Sección de registros Administrada por siete trabajadores, un oficial de registros calificado, dos asistentes de tiempo completo y cuatro mujeres. Era la sección de este tipo más grande de las demás estaciones del hemisferio, conteniendo las identidades y detalles de miles de mexicanos y migrantes viviendo en México, así como perfiles completos, índices y proyectos.
Contrainsurgencia Estas operaciones facilitaron la infiltración en movimientos estudiantiles y sindicatos, tales como el Consejo Nacional de Huelga (CNH), la Central Nacional de Estudiantes Democráticos (CNED) y diversos grupos agrarios. La CIA proporcionaba entrenamiento especializado en interrogatorios y análisis de inteligencia a los agentes de la Dirección Federal de Seguridad (DFS); no obstante, la relación fue bidireccional. El Gobierno mexicano instrumentalizó los recursos de la agencia para consolidar su hegemonía interna, a menudo exagerando la «amenaza comunista» para justificar la represión estatal.
Esta dinámica fue evidente en los informes de inteligencia previos a la masacre del 2 de octubre de 1968, donde la información sesgada —generada por los activos locales y transmitida por la estación de la CIA— influyó decisivamente en la percepción de los hechos por parte de la Casa Blanca y del Ejecutivo federal mexicano.Los reportes presentaban el movimiento estudiantil no como una demanda de apertura democrática, sino como una conjura orquestada por potencias extranjeras comunistas, lo que sirvió para legitimar el uso de la fuerza y, en última instancia, resultaría en la disolución del programa.
Operaciones
LICALLA Se refiere a una de las misiones principales de espionaje en México sobre los Satélites Soviéticos de la CIA, tomando lugar en las cinco edificaciones cerca de la embajada soviética en la Ciudad de México. Siendo dos enfrente y tres detrás. Se encargaba principalmente del monitoreo electrónico por su cercanía a la embajada.
LICHANT-1