Pedro Núñez de Ortega (Orense, 1616 - ¿San José del Parral?, 1670) fue un arcabucero, sacerdote y maestro de capilla español.
Biografía
Es muy poco lo que se conoce de la vida de Pedro Núñez de Ortega antes de su llegada a Puerto Rico. Por su testamento se sabe que nació en Orense hacia 1616, hijo de Andrés Fernández Núñez y Falcón. Era licenciado en Derecho Canónico, lo que indica que cursó estudios universitarios en España, probablemente en la Universidad de Santiago de Compostela.
Su llegada a Puerto Rico parece situarse en torno a 1635. Su hermano, Francisco Fernández Núñez, figura en los libros de bautismo de la Catedral de San Juan como contador de la Real Hacienda ya en 1633 y 1634, por lo que es muy probable que fuera él quien animara a Pedro a trasladarse a América.
Poco después de su llegada a la isla, en mayo de 1636, Pedro Núñez inició su carrera militar como arcabucero. Permaneció en el servicio durante cien meses y quince días, hasta septiembre de 1644. Actuó principalmente en San Juan y en San Martín, bajo las órdenes de los capitanes Jose de Santa Cruz, Garcia de Torres Vargas y Luis de Salinas Ponce de Leon. Hacia 1640, durante los últimos días del presidio de San Martín, se desató una epidemia de peste que pronto se propagó a San Juan. Francisco, que en ese momento era el contador y veedor del presidio, enfermó gravemente y las secuelas le impidieron continuar en su cargo.
Pedro pasó entonces a hacerse cargo de su hermano incapacitado, de su cuñada Estefanía de Alcácer y de la hija de ambos. La llegada del nuevo obispo, Damián López de Haro, le ofreció la posibilidad de cambiar de rumbo profesional. El prelado, empeñado en reformar la diócesis y paliar la escasez de clero, solicitó en septiembre de 1644, de acuerdo con el deán y el cabildo, licencia al gobernador y capitán general para licenciar a Núñez «por la necesidad que dicha santa iglesia catedral tiene de Maestro de Capilla». Núñez recibió entonces las órdenes sacerdotales y fue nombrado maestro de capilla «por su suficiencia en el canto».
En 1650 elevó una petición al Consejo de Indias solicitando que se le concediera alguna prebenda en la isla, documentación que ha permitido reconstruir parte de su trayectoria. En sus escritos se describe como «pobre» y afirma que lo poco que percibe apenas basta para su propio sustento y no alcanza para mantener a las tres personas que dependen de él. En agosto de ese mismo año, el gobernador y capitán general Fernando de la Riva Agüero y Setién certificó, en una segunda remesa de documentos enviada al Consejo, que Núñez había participado como capellán de la tropa en la recuperación de la isla de Santa Cruz en 1650.
La situación musical de la catedral a su llegada debía de ser precaria. El órgano había sido robado por los ingleses durante el saqueo de 1598 y un segundo instrumento por los holandeses en el saqueo de 1625. Es probable que el archivo musical se perdiera en ambos episodios, junto con el edificio de la catedral. En 1644 parece existir ya un nuevo órgano, aunque se desconoce si contaba con organista estable.
Durante su magisterio se vio implicado en el proceso inquisitorial contra el gobernador Diego de Aguilera y Gamboa, un conflicto motivado más por tensiones sociales y políticas que por cuestiones estrictamente religiosas. El 4 de mayo de 1653 Núñez, descrito entonces como «clérigo presbítero, maestro de capilla, sochantre y apuntador de la catedral, de 37 años de edad», acudió al comisario de la Inquisición, el deán Juan Morcelo, «para descargo de su conciencia como sacerdote y cristiano». Declaró que, en confesión, alguien le había informado de que el gobernador había pronunciado graves blasfemias, entre ellas «maldito sea Dios y maldita sea mi alma y que San Ignacio de Loyola estaba ardiendo en los infiernos, y que el mayor ascenso que tenían los sumos pontífices era ser bujarrones». Núñez volvió a declarar el 17 de junio de 1653, aunque no volvió a intervenir en el proceso. Aguilera fue finalmente condenado a abjurar de levi ante ocho religiosos y a un año de reclusión en el convento de San Francisco de Puerto Rico, pena que cumplió.
Se desconoce si el Consejo de Indias respondió favorablemente a su solicitud de prebenda. Tampoco está claro cuándo abandonó Puerto Rico, pero hacia 1658 ya había sido nombrado maestro de capilla de la catedral Jeronimo de Ovando y Guerra.
Las siguientes noticias documentadas sobre Núñez datan de 1666, cuando aparece administrando la tienda de su tío, Domingo de Apresa Falcón, en San José del Parral. Apresa, natural de Tuy (Galicia), se había establecido en el Reino de Nueva Vizcaya, donde prosperó económicamente. En ese momento residía en Ciudad de México y dejó parte de sus negocios en manos de su sobrino. Núñez otorgó testamento el 21 de mayo de 1670 en la hacienda de Apresa en El Parral y debió de fallecer poco después. No tenía herederos forzosos y encargó a Benito Pérez de Rivera la liquidación de sus asuntos, además de enviar 1000 pesos a Puerto Rico. La tienda pasó también a Pérez de Rivera, quien la administró al menos hasta 1704, percibiendo un tercio de las ganancias.
Referencias
Categoría:Nacidos en Orense Categoría:Fallecidos en Hidalgo del Parral Categoría:Militares de España del siglo XVII Categoría:Sacerdotes católicos de España del siglo XVII Categoría:Capellán castrense Categoría:Músicos de España del siglo XVII Categoría:Músicos de Galicia Categoría:Músicos de Puerto Rico Categoría:Maestros de capilla de la Catedral de San Juan