Durchlaucht y Erlaucht son tratamientos protocolares nobiliarios en los países de habla alemana, con adaptaciones en otras lenguas germánicas. Originalmente correspondían a partir de la reforma de la dieta imperial del Sacro Imperio Romano Germánico (1495-1500) a las casas inmediatizadas (nobles con privilegios «principescos», gobernantes de los Estados imperiales), y tras la disolución del Sacro Imperio seguían en uso hasta el fin de las monarquías germánicas tras la Primera Guerra Mundial.

Estos términos, aunque originalmente creados para concederse por circunstancias distintas, se consideran sinónimos (y se han traducido como tal ya desde su misma creación) de los siguientes tratamientos de origen latino usados en gran parte de las monarquías y lenguas: = Alteza Ilustrísima (nivel menor); = Alteza Serenísima (nivel mayor).

En la actualidad, el único Estado soberano que tiene regulado el uso del tratamiento germánico (no el latino) es el principado de Liechtenstein.

Historia

Origen de Durchlaucht El primero en introducir el tratamiento Durchlaucht fue el emperador Carlos IV, quien, en el marco de la Bula de Oro de 1375, lo concedió a los siete príncipes electores (), constituyéndose en la primera institución nobiliaria de carácter imperial (distinguiéndose de la «vieja nobleza» y dando el primer paso hacia una nobleza inmediatizada, que serían los gobernantes de los territorios integrantes del Imperio).

En la Bula de Oro se usaba el término en latín, serenitas, con el significado de ‘claridad’. En el alto alemán medio, la combinación del prefijo y le daba un significado similar. Este vocablo se ha llegado a usar en todas las lenguas germánicas (salvo el inglés contemporáneo), mientras que las lenguas romances han preservado la raíz latina como adjetivo (en español «serenísima») que acompaña la dignidad de «Alteza». En ambos casos el resultado es un tratamiento que indica una claridad o transparencia («como si su dignidad fluyera como la luz a través de él»), que hace referencia a la alta nobleza de mayor rango.

Erlaucht y los condes principescos miniaturadeimagen|182x182px|Erlauchtkrone: corona de las casas condales inmediatizadas (con privilegios imperiales). En el aparece el título de reichsgraf (conde imperial), que se concede a los titulares de condados inmediatizados (), que por ende tendrían voz y voto en el Reichstag (en su caso, a través del Colegio Condal). Con ello se los diferenciaba de los condes tradicionales, si bien durante los dos siglos siguientes (en los que cada vez más condados optaban por la inmediación), pese a su «naturaleza principesca» (entre otros se les permitía incluir el bonete principesco en sus escudos de armas), su tratamiento protocolar seguía siendo Excelencia, como el de los demás condes.

Hacia finales de la Edad Media, la nobleza europea evoluciona de ser una institución estrictamente ligada a la propiedad territorial a ser un estatus codiciado por su prestigio social. Así se comenzaron a conceder dignidades a título honorífico (sin posesiones) —los llamados briefadel (‘nobles por carta’)—, muchas veces como forma de retribución, aprecio o agradecimiento por parte del emperador. Como resultado, muchos nobles que lo eran de título, al carecer de tierras no tenían representación en el Reichstag. Esta práctica, cada vez más arraigada, propiciaba la necesidad de distinguir entre unos y otros, condición regularizada en gran medida durante la reforma del Reichstag de 1495-1500 con la formulación de los «estamentos imperiales principescos» para los territorios confederados del Imperio. Así, los príncipes territoriales (fürsten) gobernantes de tierras pasaron a llamarse reichsfürsten (príncipes del Imperio), los freiherren (barones) con posesiones inmediatizadas se hicieron reichsfreiherren, y los reichsgrafen, que ya tenían el componente de reich- en el título, pasaron a llamarse condes principescos (gefürstete Grafen).

La distinción entre las casas inmediatizadas y otros nobles cobró gran importancia en la reforma imperial, estableciendo una posición privilegiada de las casas inmediatizadas en los registros nobiliarios, y, más notablemente, designando los tratamientos protocolares correspondientes. Es cuando se crea la distinción de Erlaucht para las casas condales principescas, que se traduce literalmente en ‘alumbrado’ o ‘iluminado’ (usando la ya conocida raíz de laucht como participio del correspondiente verbo). A su vez, el tratamiento de Durchlaucht, más allá de los príncipes electores, correspondía ahora también a casas inmediatizadas de alto rango, duques, fürsten y landgraves (práctica que ya se ejercía antes de la reforma). A partir de comienzos del se hace uso continuo del tratamiento Erlaucht, que se convierte en símbolo de poder institucional junto al ya arraigado Durchlaucht. Aunque el tratamiento Durchlaucht correspondía a rangos mayores, en la práctica, ambos indicaban la pertenencia a la alta nobleza imperial, o «nobleza principesca», con lo que se podía, por ejemplo, contraer matrimonio entre miembros de familias inmediatizadas de distintos rangos (el privilegio de Ebenbürtigkeit), que en otras circunstancias se consideraría unión morganática.

Junto con los tratamientos se regulaba también la heráldica y símbolos correspondientes, como la corona nobiliaria —en el caso de los condes imperiales la , mientras que los rangos mayores llevaban las coronas correspondientes a su título (al igual que sus pares de casas no inmediatizadas, como la corona principesca o la corona ducal)—. Al mismo tiempo podían seguir luciendo en su escudo de armas la birreta principesca.

a comienzos del La mediatización de comienzos del resultó en la supresión de los títulos «imperiales», salvo en el lenguaje común y como trato de respeto (aunque en Austria volverían a usarse a comienzos del , hasta el fin del Imperio austrohúngaro). En el caso de los tratamientos, sin embargo, estos sí entraban ya desde el principio en los protocolos de Estados como el Reino de Baviera y el Imperio austríaco, y en general dentro de la Confederación Germánica. Eso se debía a que los «nobles imperiales» de antes seguían formando parte de la alta nobleza, con su prestigio y privilegios (solo que muchos de ellos, sobre todo los antaño condes imperiales, ya no gobernaban independientemente sus dominios). En el Imperio austríaco, el término reichsgraf se convertía en un distintivo social, tanto que en algunos casos se optaba por retenerlo como máxima dignidad incluso tras un matrimonio con un noble de rango mayor; sin embargo, el tratamiento normalmente sí se ajustaba al nuevo estatus social ( Durchlaucht en lugar de Erlaucht).

A lo largo del y hasta 1918, el tratamiento de Durchlaucht se usaba por los distintos Estados de distintas formas, siempre como la más alta dignidad por debajo de la realeza. De este modo, se concedió a la nobleza de alto rango (duques, fürsten) y a casas antaño gobernantes de los dominios mediatizados (ahora llamadas Standesherren), reconocidas tanto por la Confederación del Rin como por la Confederación Germánica y, a partir de 1871, en el Imperio alemán. En algunas familias, el tratamiento se concedía a todos los miembros (lo común cuando los agnados ostentaban el título de príncipe), y en otras solo al cabeza de familia (sobre todo cuando los descendientes no primogénitos del príncipe ostentaban el título de conde). Con el uso ampliado del tratamiento en Alemania a partir de 1825, reconocido para la mayoría de dinastías con condiciones principescas (pasadas y contemporáneas), apareció la dignidad más prestigiosa de para las casas ducales gobernantes. No se trataba de un tratamiento propio, pero sí de una forma preferida por parte de duques gobernantes (por ejemplo, los duques ernestinos) para diferenciarlos de los demás duques o casas principescas de menor rango. Por otra parte, hubo también duques gobernantes, como los de Nassau, que seguían usando el tratamiento de Durchlaucht. A su vez los grandes duques —cabezas de grandes ducados, elevados a título real, como Baden y Oldemburgo— tenían el tratamiento de Alteza Real y se les consideraba casas reinantes, no solo gobernantes (un remanente que lleva el mismo título y tratamiento es el gran duque de Luxemburgo).

Por su parte, en Austria, el tratamiento, usado con frecuencia por las casas mediatizadas (sobre todo en etiqueta y eventos de la alta sociedad), fue formalizado por el emperador Francisco José en 1905, quien ya antes lo había concedido de forma particular a varias casas. Si bien, a diferencia del uso del tratamiento Alteza Serenísima en otras monarquías (véase a continuación), en el caso de Austria, a los cabezas de las distintas ramas de la Casa de Habsburgo-Lorena que no formaban parte de la familia real (y que en 1839 recibieron el título archiduques conforme el Estatuto de la Familia Imperial Austríaca) les correspondía el tratamiento de Hoheit (Alteza; un título que se considera mayor, también en español, al de Alteza Serenísima). Un caso especial fue el de Sofía Chotek, esposa del archiduque Francisco Fernando, quien, debido al matrimonio morganático entre ambos, recibió del emperador el tratamiento de Durchlaucht en lugar del de Alteza Imperial (lo mismo que los hijos de la pareja).

Con la creación de las repúblicas alemana y austríaca tras el fin de la Primera Guerra Mundial, se suprimieron los privilegios de clase, si bien en Alemania, la Constitución de Weimar de 1919 reguló la conversión de los antiguos títulos nobiliarios en componentes del nombre. Sin embargo, los tratamientos —concretamente los tradicionales— fueron relegados a usos como la correspondencia escrita y las tarjetas de invitación y en forma de siglas («I.E.» para , etc.); mientras que los de origen imperial desaparecieron del todo. En Austria, la Ley de Abolición de la Nobleza de 1919 prohibió tajantemente el uso de cualquier título o dignidad nobiliaria, con lo que el otrora muy usado tratamiento de Durchlaucht, estrechamente relacionado con los Habsburgo (especialmente criticados en las leyes republicanas, sobre todo la llamada Ley Habsburgo), ya no volvería a usarse más.

En otros idiomas No existe una traducción castellana directa de los tratamientos Durchlaucht y Erlaucht, si bien, tanto en español como en otras lenguas romances, por su significado literal y el grado de nobleza correspondiente, se ha arraigado una traducción comparativa (en casos que se decide traducir estos términos) de Alteza Serenísima para el primero, y Alteza Ilustrísima para el segundo (usando la misma acepción del componente laucht para ambos casos). Lo mismo que Erlaucht es un tratamiento inferior a Durchlaucht, en las lenguas que usan los tratamientos de origen latino, Alteza Ilustrísima es protocolarmente inferior a Alteza Serenísima; y ambos son inferiores a Alteza y Alteza Real.

Estas traducciones se han convertido en aceptables en la mayoría de idiomas (conforme se use la versión germánica o latina), y muchas veces las entradas en vocabularios y el uso en textos académicos y literarios corresponden uno con el otro, compartiendo la misma traducción (si bien muchas veces se deja también sin traducir). De este modo, en la versión alemana de Wikipedia (y lenguas relacionadas), la página «Durchlaucht» corresponde a la de «Alteza Serenísima», y la entrada «Erlaucht» a la de «Alteza Ilustrísima» (muy similar al caso de «Graf» vs. «Conde»).

Cabe mencionar también otra traducción, menos frecuente, que se ha usado para Erlaucht, siendo Excelencia Ilustrísima, debido al tradicional uso del término «Excelencia» (Exzellenz) en alemán como tratamiento de las casas condales. Sin embargo, tradicionalmente en español, el tratamiento ha sido vinculado más a cargos estatales y honores institucionales, que con títulos de la nobleza.

En otras monarquías

Durchlaucht vs. Alteza Serenísima