La iglesia conventual de San Francisco de Asís es un templo religioso católico perteneciente a la Orden de Frailes Menores, situado en Carcagente (Valencia), en la comarca de la Ribera Alta. Su edificación se empezó en 1602 y representa uno de los monumentos más destacados de la localidad por su significado histórico y cultural. La iglesia cuenta con declaración como Bien de Relevancia Local, según la Ley 4/1998, de 11 de junio, de la Generalidad Valenciana, del Patrimonio Cultural Valenciano, en la disposición adicional quinta como arquitectura religiosa anterior a 1940.

Historia El convento de San Francisco de Carcagente fue fundado el 6 de julio de 1602, con autorización del arzobispo de Valencia San Juan de Ribera, por los Franciscanos Descalzos, o popularmente conocidos como Franciscanos Alcantarinos, por su reformador San Pedro de Alcántara, de la Provincia Descalza de San Juan Bautista de Valencia. Las obras empezaron el 13 de octubre del mismo año, en las afueras de la ciudad. En octubre de 1603, en el año de haber empezado las obras, los religiosos ya pudieron habitar el nuevo convento. Durante los años que el convento estuvo abierto fue casa de formación y de estudios, y contaba con lector, maestro y estudiantes. En 1724 se estableció una Cátedra de Teología, y durante el se fundó una Escuela Pública de Gramática. No es mucho lo que se conoce sobre la vida de los religiosos en esta época, pero durante todo este tiempo, el convento estuvo habitado por el alrededor de cuarenta religiosos. Como era habitual, se dedicaban a la asistencia de los enfermos, destacando su papel en la epidemia de 1648, como también se encargaban de la predicación y de los entierros de Carcagente y los pueblos de la comarca. En 1730 hay constancia de la construcción de la Capilla de la Comunión,la cual se inauguró el 10 de octubre de 1734, siendo propiedad de la tercera orden.El 16 de junio de 1813, los religiosos abandonaron el convento por la invasión del ejército francés, que lo saqueó e incendió; pudieron regresar el 1 de febrero de 1814. En 1821, fue anexionado el convento de San Onofre de Játiva. El 25 de agosto de 1835, a raíz del decreto de exclaustración de Mendizábal, la comunidad se vio obligada a abandonar definitivamente el convento, abandonaron la comunidad 31 religiosos.

Durante el periodo de la exclaustración (1835-1923) las dependencias conventuales pasaron a manos de la administración para satisfacer sus necesidades dotacionales, durante el tiempo se ha dispuesto como escuela, sede de correos y telégrafos, y bomberos. En cuanto a la iglesia, pasó en manos del Arzobispado de Valencia, así como la gran parte de religiosos sacerdotes quedaron anexionados al clero parroquial. Muchos de los religiosos continuaron asistiendo en la población de Carcagente, destacando el papel de la Orden Franciscana Seglar, los cuales cuidaron el culto de la iglesia de San Francisco, haciendo que ochenta y ocho años después del exclaustración se pudiera refundar de nuevo la comunidad franciscana de Carcagente.

La presencia de los franciscanos en Carcagente volvió en 1923, con la fundación de una comunidad de frailes, clausurada en 2013, y el colegio de San Antonio de Padua, que permanece abierto hasta el día de hoy. La vuelta de la Orden Franciscana a la población responde a la donación por parte de Agustín García Oquendo de su domicilio de la calle Santa Ana para establecer un centro cultural. Una vez solucionadas las dificultades de la cláusula testamentaria y aprobada la fundación por el Definitorio Provincial, el 18 de mayo de 1923, toman posesión de la casa los padres Francisco Ferrer y Samuel Leal, junto con fray Francisco Oliver, natural de Carcagente . Unos meses después, el colegio abre las puertas un 12 de noviembre de 1923. La comunidad religiosa vuelve a la iglesia de San Francisco de Asís, después de ocho años desde su llegada de nuevo en Carcagente, a causa de las necesidades de más espacio, porque la capilla del colegio resulta insuficiente. Siendo el 3 de marzo de 1931, la Orden Franciscana entraba en posesión de la antigua iglesia del histórico convento de Carcagente por aprobación del arzobispo Prudencio Melo Alcalde, también estuvo presente el ministro provincial de la orden, así como, el párroco de la iglesia parroquial de la Asunción. Pero pocos meses después, en mayo de 1931, obligados por las autoridades republicanas, se disolvió la comunidad y abandonó el colegio y la iglesia de San Francisco. Cinco meses después, la comunidad se pudo reincorporar a sus actividades. El 12 de mayo de 1936, los religiosos tuvieron que abandonar violentamente la comunidad, sin poder residir en el pueblo. La comunidad de Carcagente se fusionó con la de San Lorenzo de Valencia. Con los asaltos populares acontecidos durante la Guerra Civil, se vieron afectados el colegio de San Antonio, afectando aparte de la antigua casa y la biblioteca, así como la iglesia de San Francisco fue totalmente devastada. Después de tres años, el 29 de marzo de 1939, el padre Pacífico Torres se personó en Carcagente , recuperando las dependencias del colegio y de la iglesia. En cuanto a la iglesia, estaba proyectada para convertirse en cárcel.El 4 de octubre de 1939, se hizo el acto de reconciliación de la capilla del colegio y de la iglesia de San Francisco, celebrándose posteriormente la misa solemne de San Francisco de Asís. En 1982, la iglesia de San Francisco se vio afectada por la rotura del pantano de Tous. Durante los años que la comunidad estuvo presente en Carcagente, promovió una gran devoción popular con la Orden Franciscana Seglar, la Juventud Antoniana, la Asociación del Vía Crucis, entre otras muchas; y grande es el reconocimiento y el aprecio que les ha profesado el pueblo carcagentino, no solo por su labor en el colegio, sino por su labor en el pueblo de Carcagente, y que tristemente tuvieron que abandonar por decisión del Capítulo Provincial celebrado el mes de abril de 2013, la marcha se produjo en septiembre del mismo año, clausurando de manera definitiva la fraternidad franciscana de san Francisco de Asís de Carcagente, cuatrocientos años después de la fundación del primer convento.Actualmente, solo se conserva la iglesia, una pequeña parte de las dependencias conventuales y el colegio de San Antonio, que continúan en titularidad de la Orden Franciscana, y está vinculado al convento del Sagrado Corazón de Onteniente. También continúa activa la Orden Franciscana Seglar con sede en la iglesia de San Francisco.                  

Descripción La iglesia del Convento de San Francisco de Carcagente es un edificio religioso que se remonta al año 1602, cuando el arzobispo de Valencia San Juan de Ribera autorizó la fundación de un convento de Frailes Menores Descalzos, conocidos popularmente como alcantarinos. Esta obra se enmarca dentro del estilo renacentista, presenta una austeridad propia de las construcciones de los franciscanos alcantarinos, caracterizadas por la simplicidad, la funcionalidad y la ausencia de decoración en exceso. Se desconoce la identidad de quien fue el arquitecto, pero el convento sigue el modelo conventual establecido por San Pedro de Alcántara en su reforma. En la actualidad, solo se conserva la iglesia, situada en la plaza del Convento, que ha mantenido su estructura fundamental a pesar de las reformas, exclaustraciones y cambios en el uso. Las fuentes nos indican que mantiene las sedes características tempranas, muy parecidas entre las iglesias alcantarinos, otorgándole un valor patrimonial destacable.

La iglesia y el convento en origen fueron construidos con mampostería, esquinas de piedra picada y un entramado de madera de mobila, siguiendo la tradición franciscana. Esta combinación responde a la voluntad de austeridad y economía de medios, así como también a la solidez y la durabilidad. mini|Presbiterio actual, posterior a 1940 En cuanto a la distribución de la planta, podemos observar una única nave, cubierta con una bóveda de cañón, que se rematada por el altar mayor en el centro dedicado a San Francisco de Asís, y dos altares laterales a cada lado dedicados a San José y la Inmaculada Concepción. Esta estructura es típicamente característica de la arquitectura conventual del , la cual procuraba espacios amplios y unificados adecuados para la predicación. Las dimensiones de la iglesia son notablemente más grandes en comparación con las reducidas del convento. Según indica Eduard Soleriestruch, además de la nave central, había originariamente ocho capillas laterales, aunque hoy solo se conservan seis; hay que remarcar que actualmente estas capillas no disponen de altar, sino que solo presentan una imagen devocional, puesto que tenían la función de acoger los pasos durante la Semana Santa. En referencia al coro, que se levanta en la entrada del templo, y que permitía la participación de los religiosos en los oficios sin ocupar el espacio de los fieles, Soleriestruch comenta que la barandilla del coro “si no passa de tres-cents anys, què poquets li’n faltaran”, remarcando la antigüedad de esta parte de la iglesia. Entrando a mano izquierda, se puede observar situada una capilla lateral que es de mayores dimensiones que el resto, con planta de crucero y cubierta por una falsa cúpula; fue construida mucho después de la iglesia original y destaca por su amplitud. En cuanto a los elementos constructivos podemos clasificarlos en tres categorías: los elementos de apoyo, como los muros gruesos de mampostería, los arcos de medio punto y los contrafuertes; los elementos sustentados, como la bóveda de cañón y las cúpulas; y los elementos decorativos, que destacan por su sobriedad, sencillez y simplicidad.

Por lo que podemos ver al exterior, destaca la fachada, que se caracteriza por un estilo renacentista que es a la vez sencillo, proporcionado y sutil. Con una marcada verticalidad y estilización, no presenta ninguna ornamentación ni volúmenes, acabando con una combinación de líneas rectas y curvas que resaltan el carácter vertical, incluyendo remates de bola y un remate central de tipo triangular. A la izquierda, se ubica una espadaña que actualmente alberga dos campanas. La puerta adintelada destaca por su sencillez, y encima de esta hay un panel cerámico que representa la bendición de san Francisco de Asís a un hermano, y justo por encima de este, se ubica una ventana que sirve para iluminar el coro, donde se puede ver un vitral con una representación de San Francisco de Asís. La fachada del antiguo convento, que se encontraría adjunta a la fachada de la iglesia, presentaba una estructura parecida a la de la iglesia, con formas más simples.

Del interior del antiguo convento, a pesar de que hoy en día no se conserva, el claustro del convento, de dimensiones cuadradas, contaba con arcadas de medio punto y un jardín central con un pequeño pozo. Cómo dice Soleriestruch: “era un típic claustre franciscà, amb un pouet a una vora i un exotic plataner que n'era l'admiració”.

Patrimonio artístico mini|Actual retablo mayor de la iglesia de San Francisco, posterior a 1940 A pesar de que la iglesia de San Francisco responde a la austeridad propia de la reforma de San Pedro de Alcántara, su interior llegó a contener un importante patrimonio artístico, resultado de la devoción popular y del mecenazgo de familias acomodadas de Carcagente, entre las cuales sobresalen los Noguera, Talens y Armengols, que sufragaron gran parte de los retablos, imágenes y elementos litúrgicos. Este patrimonio, actualmente en gran medida perdido, es conocido gracias a documentos notariales, crónicas y testigos de la comunidad local.