El Toboso es un municipio y localidad española de la provincia de Toledo, en la comunidad autónoma de Castilla-La Mancha.

Su configuración urbana es la característica de esta comarca, con sus edificios de mampostería y tapial y sus muros bien encalados. Las casas, con corredores de madera y columnas, tienen unos patios de planta cuadrada o rectangular adintelada y el suelo es casi siempre de guijarros.

Es, además, la patria chica de Dulcinea, un personaje de Don Quijote de la Mancha, el amor del ilustre caballero manchego.

Geografía Se sitúa en el límite suroriental de la provincia de Toledo, en la comarca de La Mancha. Situado a 635 metros sobre el nivel del mar, limita con los municipios de Quintanar de la Orden, Los Hinojosos (Cuenca), Mota del Cuervo (Cuenca), Pedro Muñoz (Ciudad Real), Campo de Criptana (Ciudad Real) y Miguel Esteban.

Noroeste: Quintanar de la OrdenNorte: Quintanar de la OrdenNoreste: Los HinojososOeste: Miguel Esteban75x75pxEste: Mota del CuervoSuroeste: Campo de CriptanaSur: Pedro Muñoz, Campo de CriptanaSureste: Mota del Cuervo

Toponimia miniatura|izquierda|«Une rue de Toboso» de Vierge (Au pays de Don Quichotte, 1901) No se sabe a ciencia cierta, el origen y significado del nombre de la villa, pero cierto es de que en este lugar abundaban los cardos "toba", o porque también abunda en el terreno una piedra caliza, porosa y escaso valor denominada con el mismo nombre "toba". Lo cierto es que el escudo de armas de la villa posee en su campo y de forma cruzada el cardo «toba».

Historia

Los orígenes de este municipio se remontan a la prehistoria, como demuestran los hallazgos arqueológicos encontrados. También existen vestigios de poblamiento en la zona por parte de ibeross y celtíberos. No existen evidencias que demuestren la existencia de un poblamiento romano, visigodo o árabe.

El nombre del municipio aparece nombrado en documentos de 1338 y en 1353 forma parte del común de La Mancha. En 1390, Vasco Rodríguez concede a la villa un mercado franco y nombra entre sus vecinos al juez y alcalde. En 1468, El Toboso aparece en los censos de la Orden de Santiago y en 1480 el maestre de la Orden, Alonso de Cárdenas, al confirmar sus privilegios, le concede el título de villa. El es la época de mayor pujanza de la villa y de mayor repoblación.

El Toboso se hizo muy popular debido a la obra de Miguel de Cervantes Don Quijote de La Mancha, escrita en el , ya que era el lugar de residencia de Dulcinea.

Demografía Cuenta con una población de .

Cultura Arquitectura religiosa miniatura|Iglesia de San Antonio Abad Iglesia de San Antonio Abad

Al fundarse la población de El Toboso en 1278, inmediatamente la Orden de Caballería de Santiago de la Espada levantó un antiguo edificio religioso, del que aún se conservan algunos vestigios. Esta edificación sirvió a modo de primera iglesia sobre la cual se erigió la primitiva parroquia de El Toboso bajo la advocación de Nuestra Señora de las Angustias.

Nada se sabe de su trayectoria a lo largo de los siglos y , pero todo hace suponer que los santiaguistas realizaron a conciencia una ardua labor pastoral y religiosa. Sí hay noticia de la decisión de descomponer esta antigua iglesia para levantar la actual iglesia parroquial a partir de 1511. Además, con el alzado del nuevo templo, la parroquia fue confiada a la advocación y titularidad de san Antonio Abad.

El archivo parroquial de El Toboso atesora libros sacramentales que dan cumplida cuenta de la actividad pastoral de esta parroquia desde 1565 hasta nuestros días por medio del registro de bautizos, matrimonios y defunciones, además de otros libros de fábrica y obra de la construcción del actual templo, libros de cuentas de cofradías y varios legajos documentales que confirman la historicidad de la parroquia.

Desde su creación y hasta la supresión de las Órdenes Militares en España (1931), la parroquia de El Toboso estuvo administrada por los Caballeros Santiaguistas cuyo Prior obtuvo del papa atribuciones episcopales. A lo largo de estos siglos, la parroquia se vio enriquecida con el establecimiento de las órdenes religiosas de las Clarisas (1548), Agustinos Recoletos (1600) y Trinitarias Recoletas (1680) que aumentaron el caudal religioso y pastoral en esta villa.

En 1931 la parroquia de San Antonio Abad de El Toboso, junto con toda la Mancha santiaguista del sur de la provincia de Toledo, pasa a depender del Obispado de Cuenca hasta el año 1955 que pasa a formar parte de la archidiócesis Primada de Toledo. El papa Pío XII emitió un decreto consistorial, “Toletanae et aliarum”, mediante el cual separó de la diócesis de Cuenca siete parroquias que igualmente se encontraban en el territorio de la provincia civil de Toledo, entre ellas El Toboso. Entre 1931 y 1955 el cuidado pastoral de la parroquia estará en manos de los religiosos trinitarios que atendían al monasterio de la Inmaculada y San José de las trinitarias de El Toboso. Durante los años 1960 la parroquia se vio favorecida por la presencia de las Religiosas Misioneras del Santísimo Sacramento y María Inmaculada que establecieron un colegio en la localidad.

Integrada en la archidiócesis de Toledo, la parroquia ha estado administrada pastoralmente por el clero diocesano de Toledo. Entre los años 1960 y 1980 la parroquia vivió fecundos años de actividad pastoral y religiosa, fruto de ese trabajo han sido las numerosas vocaciones a la vida sacerdotal, contemplativa, misionera y consagrada que han surgido en esta época. También ha sido importante la labor de grupos eclesiales, la evolución catequética, renovación de las cofradías y hermandades y propuesta de nuevas acciones que mantienen viva a la comunidad parroquial de El Toboso.

El 3 de mayo de 1993 la iglesia parroquial sufrió un incendio mientras se realizaban labores de reparación de la techumbre. Consecuentemente se inició un proceso integral de restauración que acabó el 26 de julio de 1996, día en que fue reabierta al culto y bendecidas las obras por el entonces arzobispo y cardenal de Toledo Marcelo González Martín. En 2009 la parroquia vivió un momento de gracia: la restauración del patronazgo de la que fuera antigua patrona de la villa de El Toboso: la Virgen de los Remedios. La noche del 14 de agosto fue consagrada y bendecida la nueva imagen y quedó instalada en una de las capillas del templo parroquial.miniatura|Iglesia y vides de El Toboso La planta de esta iglesia es cuadrada con tres naves iguales, y las bóvedas son tardo-góticas isabelinas. Se apoya en grandes columnas cilíndricas. En las columnas de la nave central se pueden ver distintos medallones con los símbolos de la Orden de Santiago. En el se añaden en la cabecera otras dos bóvedas y una cúpula, con intención de ampliar la planta del templo. En los laterales hay varias capillas; en la de los Hierros se conserva una imagen de san Agustín cuya cabeza, de madera policromada, pertenece a la escuela castellana del . Las portadas son renacentistas de finales del . La torre es del mismo siglo; consta de tres cuerpos: el primero de estilo plateresco, en cuyo interior se sitúa el baptisterio, y los dos cuerpos superiores son de estilo herreriano. Monasterio de la Inmaculada y San José. Trinitarias Contemplativas - Recoletas

miniaturadeimagen|Convento de Trinitarias En el año 1660 Alejo Martínez Nieva y Morales fundó este monasterio, empeñando toda su hacienda y caudales para que viniesen a habitarlo Religiosas Clarisas. Tras su muerte, en 1662, Juan de Morales Martínez, caballero santiaguista y sobrino del fundador, queda como patrono del monasterio con la obligación de acabar las obras comenzadas por su tío y obtiene, el 10 de febrero de 1663, licencia eclesiástica para esta fundación del convento de Santa Clara por parte del Prior de Uclés. La obra debía darse por acabada con toda perfección el día de San Miguel del año 1664, pero D. Juan no llegó a conocerlo, ya que murió antes de que venciera el plazo por lo que se nombró heredero de esta empresa a su hijo, José Gregorio Ramírez de Arellano que, siendo menor de edad, quedó bajo la tutela de su tío Carlos de Villamayor, Caballero de la Orden de Calatrava y consejero del Rey. A partir de este momento la construcción y el proceso de fundación empezarían a debilitarse por dificultades económicas y por el escaso interés que iban a tener los nuevos patronos, extendiéndose las obras con la comunidad religiosa trinitaria ya instalada en el convento. Se añade, además, la denuncia que presentó el fiscal del Consejo de Órdenes, señalando cómo dicho convento no era necesario en la Villa por no pasar de seiscientos vecinos y haber otro convento de monjas de la misma orden. A esta objeción vino a sumarse la renuncia formal que hizo la Orden de Santa Clara la cual, al encontrarse sin fondos, terminó cediendo la fundación. En 1670 se abandonó prácticamente la obra hasta 1679 en que de nuevo se reactivó el proceso.

Sor Ángela María de la Concepción nació en Cantalapiedra (Salamanca) el 1 de marzo de 1649 y falleció el 13 de abril de 1690 en este convento de El Toboso. Después de sentirse atraída y llamada por el Señor a la vida religiosa contemplativa, pasó cerca de un año en las Carmelitas de “San José” de Valladolid, monasterio fundado por Santa Teresa de Jesús, con quien posee un calco excepcional en su vida, obra y producción mística; pero la llamada vocacional impresa por Dios en su corazón le hizo llegar a las Trinitarias de Medina del Campo (Valladolid), en donde vivió diez años con un profundo dinamismo ascético-místico, envuelto en numerosas revelaciones hasta que en 1680, como arrebatada a una vida de mayor perfección y santidad, Dios le provocó la idea, a sus solo treinta y un años de edad, de aventurarse en la promoción de un nuevo Monasterio, donde se iba albergar la primera fundación de la Reforma que ella emprendería, siguiendo el camino iniciado años antes por el santo Reformador Trinitario San Juan Bautista de la Concepción. Sor Ángela, puso en marcha la raíz de las Trinitarias Recoletas que, siendo más fieles a la primitiva Regla de san Juan de Mata, fundador de la Orden de la Santísima Trinidad, vivirían con mayor ahínco y plenitud la llamada de Dios.

Durante los últimos meses de 1678 el interés se centró en un convento a medio hacer que existía en El Toboso y que por el momento se encontraba sin destino. A principios del año siguiente, 1679, se atiende la petición de sor Ángela y de Antonio Olivera, trinitario, para aposentarse en este edificio, por lo que Carlos de Villamayor se compromete a la finalización de las obras. En este mismo año 79 los trinitarios pleitearon con el Consejo de Órdenes para conseguir nuevas licencias reales de fundación, que fueron otorgadas el 20 de diciembre de ese año y que permitían ponerse en marcha hacia El Toboso donde, en 1680, quedara instalada la comunidad trinitaria y sor Ángela como priora y fundadora del nuevo monasterio.miniatura|250px|El Toboso calle típica Este monumental edificio es una verdadera joya artística, de trazos solemnes, todo él de obra de sillería al más puro estilo herreriano. Ocupa una superficie de 9000 metros cuadrados con 100 metros de fachada. Sus torreones, su apreciada desnudez en la decoración y el estilo que lo envuelve hacen recordar el monasterio escurialense, por lo que se conoce a este monasterio como “el Escorial de La Mancha”. Cuenta el convento con claustro de dos plantas e iglesia barroca. En su interior alberga un museo con una valiosa colección de pinturas e imaginería de la escuela española del , orfebrería, bordados en oro, etc. Monasterio de la Concepción - Hermanas Clarisas