El yacimiento de Revenga se encuentra en Comunero de Revenga, un paraje de jurisdicción compartida por los municipios de Canicosa de la Sierra, Quintanar de la Sierra y Regumiel de la Sierra, en la Sierra de la Demanda (provincia de Burgos, Castilla y León, España). Contiene una de las necrópolis más representativas del Alto Arlanza.

En 2011, el yacimiento fue declarado Bien de Interés Cultural con categoría de Zona Arqueológica.

Revenga

El paraje de Revenga está situado en el sector oriental del alto Arlanza, en el interfluvio formado por el río Torralba y un arroyo que vierte aguas al río Zumel.

Este lugar fue excavado, bajo la dirección de Alberto del Castillo, entre 1967 y 1970. Los trabajos realizados sacaron a la luz las trazas de un templo semirrupestre, rodeado por una necrópolis de tumbas excavadas en la roca y los restos de un poblado primitivo.

Estos elementos están bien conservados, debido esencialmente a la escasa intervención humana en la zona. Son un vestigio del modo de vida medieval en el medio rural, en sus aspectos cultural, residencial y funerario.

Acceso Se accede al yacimiento por una pista que sale de la carretera CL-117, entre los puntos kilométricos 27 y 28, y que conduce a la actual ermita de Revenga. Desde allí hay que avanzar por la pista unos 300 m, hasta un afloramiento rocoso donde se encuentra el yacimiento. Es probable que la proximidad del templo medieval haya propiciado la construcción de la actual ermita de Revenga en ese emplazamiento.

El yacimiento

La iglesia

Este yacimiento aprovecha un gran afloramiento rocoso, donde se alzaba el edificio religioso que lo presidía. Se conoce su existencia por las marcas conservadas en la roca. Los rebajes para asentar los muros de la construcción, la situación de las sepulturas infantiles de la cabecera y otras trazas permiten delimitar el espacio eclesiástico y sugerir una interpretación aproximada de las características y evolución de aquella construcción.

La primitiva iglesia del lugar era un edificio pequeño, compuesto por una nave rectangular (7,65 m × 5,52 m) y un ábside ligeramente cuadrado (2,42 m × 2,16 m), con orientación NE-SO. Se accedía por una única puerta abierta en el muro sur. Es probable que dicha construcción, erigida con sillares bien aparejados, dispusiera en origen de una cubierta de losas a doble vertiente.

Este edificio contaba con un pórtico, que rodeaba el cuerpo de la nave y estaba sostenido por postes encajados en orificios tallados en la roca. En este espacio porticado se encuentra la mayoría de las insculturas halladas en el yacimiento.

El edificio original fue reformado, en fecha desconocida, conservando parte de la estructura inicial y duplicando su capacidad. En el centro de la nueva nave se excavó un depósito circular en la piedra (78 cm de diámetro y 30 cm de profundidad), denominado apodytherium. Este elemento se interpreta como un posible lavatorio de los cadáveres, según la costumbre medieval.

La necrópolis Alrededor del edificio religioso se localizan, al menos, 145 tumbas excavadas en la roca. Este conjunto, núcleo inicial de la necrópolis, debió ampliarse posteriormente con sepulturas en forma de cista y con sarcófagos exentos. El grupo de tumbas conservado, aunque no proporcionó restos humanos ni elementos de ajuar durante su excavación, debe datarse entre el y el .

Las tumbas excavadas en la roca son del tipo "bañera" (40 %) o del tipo antropomorfo (60 %), ya sea con cabecera redondeada (la forma más frecuente) o con cabecera en arco de herradura. Tienen diversos tamaños, abundando las tumbas femeninas e infantiles, y están orientadas de poniente a levante. De esta forma, el cuerpo del difunto reposa, en posición decúbito supino, esperando el día de la resurrección. Las cubiertas de las sepulturas han desaparecido casi todas; los casos conservados corresponden a laudas rectangulares monolíticas y de gran tamaño.

Las insculturas Un elemento original en el yacimiento de Revenga es la presencia de numerosas insculturas medievales, conservadas en la plataforma rocosa. Estos enigmáticos grabados, regatas y cazoletas se agrupan sobre todo en el espacio porticado de la primera iglesia. Se puede observar: Junto al atrio hay tres pequeñas oquedades alineadas, interpretadas como candelas votivas. A su lado, dos personajes, hombre y mujer en una escena sexual. En otra zona hay un jinete galopando con los brazos en cruz. Junto a él, unas herraduras, explicadas como elementos propiciatorios. Hay manos labradas y, próximos, grabados que imitan huellas de animales. Se observa un tablero de alquerque, juego parecido a las damas, muy popular en la Edad Media. En el interior de la iglesia hay una figura femenina con una imagen de la luna sobre su cabeza; es la única inscultura situada en ese recinto. Además, frente a la puerta de acceso a la iglesia se encuentra un pequeño grupo de cruces de aspecto y cronología más tardía.

Estas insculturas, que quedaron al descubierto tras la excavación del yacimiento, se han degradado de forma notable, por lo que son difíciles de reconocer. En cuanto a su datación, por estar situadas en el pórtico de la iglesia primitiva, que quedó oculto tras la ampliación, se deben considerar contemporáneas de dicho pórtico.

El poblado En las explanadas que rodean el afloramiento rocoso de la necrópolis se observan, con dificultad, vestigios de las estructuras y viviendas de un núcleo habitado. No se dispone de un estudio arqueológico detallado que permita precisar sus características. Por el contrario, se ha documentado una gran estructura oval (20 m × 10 m) de escaso alzado, al este del afloramiento rocoso, muy próxima al camino, así como numerosas cazoletas, entalles e improntas de postes observados en diversos afloramientos.

Por tanto, se ha de suponer que esta aldea era similar a las muchas repartidas por las tierras del Arlanza en época altomedieval. Habría sido habitada por unas pocas familias campesinas dedicadas a la ganadería, complementada con el aprovechamiento del bosque y una dificultosa agricultura de subsistencia. La aldea de Revenga no perduraría y sería abandonada a mediados del .

Yacimientos similares En toda la comarca de la Sierra de la Demanda hay necrópolis similares, conocidas como "necrópolis del Alto Arlanza": Castrillo de la Reina: Aguamediano, Covacha de las Monjas o de Los Moros, El Villar, Hornillos, La Muela, Saelices, Santiuste y San Felices. Comunero de Revenga: La Cerca y Revenga. Palacios de la Sierra: Aguamediano, El Castillo, Hornillos, La Nava, Pajares, Prados de Bañuelos y San Martín. Quintanar de la Sierra: Cueva Andrés, Cuyacabras, Peñas Albas, San Martín y San Sebastián. Regumiel de la Sierra: necrópolis de la iglesia. Vilviestre del Pinar: El Castillo (junto a la iglesia), El Rincón, San Miguel y San Millán del Manzanar.

Todos ellos reflejan las formas de vida y enterramiento que adoptaban las poblaciones de la frontera castellana entre mediados del y principios del , en pleno proceso de confrontación por el dominio del Duero.

Referencias

Bibliografía

Enlaces externos

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