La Iglesia del Sancti Spíritus fue un templo de origen románico de la ciudad de Huesca que fue derribado en el 1883 a pesar de su declaración por las autoridades de Monumento Nacional.

Ubicación Ubicada junto a la portada sur de la Iglesia de San Pedro el Viejo y frente a las aperturas de las calles Goya y de la Correría de Huesca, en un pequeño ensanchamiento que refleja el lugar donde antes se ubicó, siendo una área del casco urbano que durante la época de su construcción ya contaba con varias casas solariegas que ocuparon tanto la cercana plaza de Los Fueros como la propia calle de la Correría como fueron la de los Naya, fundada a principios del por el I barón de Alcalá, Martín de Naya y Azara, o la de los Aísa.

Historia Según Duran Gudiol debió de construirse hacia el 1240 ya que en el 1247 se menciona el "barrio de la iglesia de Santi Spiritus" la existencia de un hospital fundado por Jimeno de Bara, quien había repartido en su testamento los bienes entre la catedral y esta iglesia, la cual donó a censo el hospital a Guillermo Bañeras, hijo de Jimeno.

Estando en estado de decadencia fue ofrecido por Pedro IV a los dominicos, cuyo convento en extramuros había mandado derribar en el 1362 por motivos estratégicos por la guerra con Castilla, algo que los dominicos rechazaron, decidiéndose a construirlo de nuevo en su emplazamiento original.

Pedro del Frago intentó reavivar la iglesia en el 1581 y la unió junto con el archihospital romano al santuario de Salas, algo que tras su muerte fue anulado, ya en tiempos de Aynsa el hospital había desaparecido aunque si que descubrió algún vestigio, viendo una iglesia construida en el 1616 junto a la Puerta del Alpargán. El padre Huesca precisa que la iglesia y el hospital pertenecían a los canónigos regulares del Santo Espiritu in Saxa, orden fundada por Inocencio III en Roma en el 1198 para atender a peregrinos, enfermos y niños expósitos, que tenía un sacerdote con título de prior nombrado por el maestro de la orden.

Fue secularizado a principios del , fue confiado a un clérigo que era nombrado por el obispo de Huesca y que revitalizó la iglesia tras derrumbar el templo románico, construyendo el nuevo templo en el 1616 que habría conservado la portada, el crismón románico y un lábaro de Constantino que documenta Antonio Naval Más pero habría derribado el resto del inmueble medieval.

La desamortización de Mendizábal

A partir de 1838 se iniciaron los procedimientos de desamortización en Huesca que afectaron gravemente al patrimonio de Huesca puesto que perdió tres iglesias a pesar de la fuerte oposición de tanto los habitantes como instituciones públicas como la Comisión Provincial de Monumentos, la Dirección de Instrucción Pública, de las Reales Academias y del obispo de Huesca ya que tanto la Iglesia gótica de San Martín, la románica de San Juan de Jerusalen y la del Sancti Spíritus fueron derribadas por diversas razones, siendo en el caso del pequeño templo a razón del impulso de los hortelanos de ensanchar la calle Goya que en aquella época era angosta y así facilitar el paso de los carros a la calle Cuatro Reyes, obra que se planteó una primera vez en el 1868 cuando no se aprobó pero que posteriormente se replanteó en el 1881 y que a pesar de ser declarada Monumento Nacional el 23 de marzo del 1882, pero que tras la llegada de Manuel Camo a la alcaldía se aprobó el derribo razón por la cual la cofradía del Espiritu Santo ya acordó el traslado del altar mayor a la Iglesia de Santo Domingo, siendo derribada la iglesia en el 1883 ignorando completamente la declaración.

Acogía tres cofradías, la del Espíritu Santo, la de Santa María y la de San Julián Mártir, que se extinguieron debido a la peste del 1651 y fueron renovadas en el 1717 por el canónigo de la catedral Pedro José Martín, quien era el prior del Sancti Spíritus.

Descripción A la hora de hablar de la antigua iglesia del Sancti Spiritus hay que hablar de dos inmuebles aunque solamente se tienen descripciones del último, puesto que se han conservado grabados y dibujos realizados por Ramón Acín y que posteriormente fueron usados en la obra de Ricardo del Arco Las calles de Huesca. Del edificio románico construido en el no se tiene constancia de su planta ni decoración más allá de los elementos más destacados que se trasladaron al edificio reconstruido en el 1616 como fueron la portada románica, que se ubicaba bajo un arco de medio punto, el crismón románico y un lábaro de Constantino.

Referencias

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