La enfermedad por el virus del Ébola (EVE), enfermedad del ébolavirus, fiebre hemorrágica del Ébola (FHE), enfermedad del Ébola«ébola, escritura adecuada.» Fundéu. Consultado el 12 de agosto de 2014. o, simplemente, como ébola, es una enfermedad causada en el ser humano por el virus del Ébola. Normalmente los síntomas comienzan entre los ocho días y las tres semanas después de haber contraído el virus, con fiebre, dolor de garganta, dolores musculares, y dolor de cabeza. Por lo general, siguen náuseas, vómitos y diarrea, junto con fallo hepático y renal. En ese momento, algunos pacientes empiezan a sufrir complicaciones hemorrágicas.
El virus puede contraerse por contacto con la sangre o los fluidos corporales de animales infectados (generalmente monos o murciélagos de la fruta). No se ha documentado la transmisión aérea en el entorno natural. Se cree que los murciélagos de la fruta son portadores del virus y pueden contagiarlo sin resultar afectados. Una vez que un ser humano resulta infectado, la enfermedad también puede contagiarse entre personas. Los supervivientes de sexo masculino pueden transmitir la enfermedad a través del semen hasta por año y medio. Con el fin de establecer un diagnóstico, por lo general se descartan antes otras enfermedades con síntomas parecidos, como la malaria, el cólera y otras fiebres hemorrágicas virales. Con el fin de confirmar dicho diagnóstico se hacen pruebas de sangre para detectar anticuerpos, ARN viral o el propio virus.
La enfermedad es causada por cualquiera de las cinco especies de virus ébola que han sido identificadas como: Bundibugyo ebolavirus (BDBV), Reston ebolavirus (RESTV), Sudan ebolavirus (SUDV), Taï Forest ebolavirus (TAFV) y Zaire ebolavirus (ZEBOV).
La prevención incluye la reducción del contagio de la infección de monos o cerdos al hombre. Una forma de llevarlo a cabo sería la verificación de la infección en dichos animales y su matanza y posterior eliminación de los cuerpos en caso de detección de la enfermedad. También sería de ayuda una adecuada cocción de la carne, así como llevar ropa protectora durante su manipulación, como llevarla también y lavarse las manos siempre que se esté cerca de alguien infectado. Las muestras de tejidos o fluidos corporales de pacientes infectados deben manipularse con especial precaución.
No se dispone de un tratamiento médico específico; los esfuerzos realizados para ayudar a los pacientes infectados consisten en administrarles bien sales de rehidratación oral (agua con azúcar y sal) o fluidos intravenosos. En el año 2015 comenzó la fase de pruebas de una vacuna, comprobándose en los ensayos preliminares una efectividad del 100%.
La tasa de mortalidad de la enfermedad es elevada: con una frecuencia de fallecimientos de entre el 50% y el 90% de los infectados por el virus.
La infección por el virus del ébola fue identificada por primera vez en Sudán y la República Democrática del Congo. La enfermedad aparece normalmente en brotes en las regiones tropicales del África subsahariana. Hasta 2014 los brotes de ébola solo habían afectado a regiones concretas de África. A partir de la epidemia de 2014 originada en África Occidental, se han producido contagios en otros continentes. El brote de 2014-2015 fue el más virulento, y afectó a Guinea, Sierra Leona, Liberia y Nigeria.
Se están utilizando modelos animales, y en particular primates no humanos, para estudiar diferentes aspectos de la enfermedad por el virus del Ébola. Los avances en la tecnología de órganos en chip han llevado al desarrollo de un modelo basado en chip para el síndrome hemorrágico del Ébola, desarrollado por Alireza Mashaghi de la Universidad de Leiden.
Epidemiología
El primer brote documentado de ébola ocurrió en 1976, simultáneamente en Zaire y Sudán (zonas que hoy pertenecen a la República Democrática del Congo y a Sudán del Sur, respectivamente), donde se detectaron 3418 casos y 2830 muertes con una tasa de letalidad de 83%. Este brote fue causado por el virus ébola-Zaire, una de las cepas más epidémicas y mortales de la historia. Los brotes de fiebres hemorrágicas virales tienen una tasa de mortalidad de entre el 41 y el 89%.
Se considera que los murciélagos frugívoros, en particular Hypsignathus monstrosus, Epomops franqueti y Myonycteris torquata, son posiblemente los huéspedes naturales del virus del ébola en África. Por ello, la distribución geográfica de los Ebolavirus puede coincidir inicialmente con la de dichos murciélagos.
Dada la naturaleza letal del ébola, ya que no existe una vacuna aprobada o el tratamiento no está disponible, está clasificado como un agente de bioseguridad de nivel 4, por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos. Está clasificado como de categoría A como agente de bioterrorismo, porque tiene el potencial de servir como arma para su uso en guerra biológica.
En el 2014, en los Estados Unidos fue probado un suero de manera experimental en dos personas contagiadas por este virus; tal suero podría ser la cura para esta enfermedad, aunque no se tienen más detalles del mismo. En España, en 2014 también se aplicó este suero a un paciente, que sin embargo 2 días después falleció.(en inglés) «UPDATE 3-Ebola therapy hopes shift to small California biotech.» Reuters.
Transmisión
thumb|left|Micrografía electrónica del virus del Ébola.
thumb|Ciclo del virus del ébola
miniatura|Carne de caza (murciélagos, monos, etc.) siendo preparada para cocinar en Ghana, 2013. El consumo humano de carne de animales ecuatoriales en África está ligada a la transmisión de varias enfermedades humanas, entre ellas el ébola.
El virus del ébola se introdujo en la población humana como consecuencia de un contacto directo con la sangre, secreciones, órganos u otros líquidos corporales de animales infectados. Este virus solo se transmite vía contacto directo con fluidos del cuerpo infectado de mamíferos.American CDC: Ebola Transmission CDC report, 3 de octubre 2014 En África se han comprobado casos de infección asociados a la manipulación de chimpancés, gorilas, murciélagos de la fruta, monos, antílopes de los bosques y puercoespines infectados que habían sido encontrados muertos o enfermos en la selva. Incluso luego de prácticas de embalsamamiento continúa el riesgo de contagio.
Posteriormente, el virus se propagó en la comunidad mediante la transmisión de persona a persona, debido al contacto estrecho con la sangre, secreciones, relaciones sexuales,órganos u otros líquidos corporales de personas infectadas. Las ceremonias de inhumación en las cuales los integrantes del cortejo fúnebre tienen contacto directo con el cadáver también pueden desempeñar una función significativa en la transmisión.
thumb|Brotes de fiebre del ébola en África desde 1979 a 2008.
El virus se transmite por contacto directo con líquidos corporales y excreciones infectados como la saliva, el sudor, la sangre, el semen, el flujo vaginal, sumado a los líquidos biológicos de estudios bioquímicos como el cefalorraquídeo, el sinovial, el pleural o el peritoneal, además de vómitos, orina y heces, tanto de animales —principalmente simios y murciélagos— como de humanos, ya sea vivos o fallecidos. También por contacto indirecto a través de fómites o reservorios animales: aquellos que presentan la infección en forma asintomática (sin síntomas) pero contagiosa. Las ceremonias de inhumación que se celebran en ciertas aldeas africanas debido a la idiosincrasia parecen estar relacionadas en el contagio, ya que los miembros del cortejo fúnebre entran en contacto directo con el cadáver.
En el caso de los murciélagos, estudios recientes muestran que el virus del ébola ha coexistido con los murciélagos por al menos 25 millones de años en una especie de guerra armamentista en la que ambas especies han evolucionado una para protegerse de la enfermedad y la otra para seguir afectándolos. El estudio muestra que algunas especies de murciélagos han desarrollado mecanismos de protección contra el virus y, probablemente en respuesta, el virus desarrolló nuevos mecanismos para infectarlos.
Número básico de reproducción - R0
El número básico de reproducción - R0 del ébola es bajo comparado con otras enfermedades contagiosas como el SARS, el SIDA, o la pandemia de gripe de 1918, esto significa que cada caso individual produce menos contagios que estas enfermedades durante el período de infección del paciente. En el caso del ébola el R0 se encuentra entre 1.2 y 1.9, lo que significa que cada persona infectada, en promedio contagiará a entre 1.2 y 1.9 personas durante la duración de la misma.
thumb|700px|centro|Número básico de reproducción para diferentes enfermedades contagiosas
Aparición de cepas y brotes de ébola Cepa ébola-Zaire
thumb|Brotes de ébola-Zaire. La cepa ébola-Zaire tiene la mayor tasa de mortalidad, hasta 90% en algunas epidemias, con una media de un 83%. El primer brote tuvo lugar el 26 de agosto de 1976 en Yambuku, una ciudad del norte de Zaire (actualmente, República Democrática del Congo). El primer caso registrado fue Mabalo Lokela, un profesor de escuela de 44 años que volvía de un viaje por el norte del Zaire. Su alta fiebre fue diagnosticada como un caso de malaria, y en consecuencia se le administró quinina. Lokela volvió al hospital cada día; una semana después, sus síntomas incluían vómitos incontrolables, diarrea sangrienta, dolor de cabeza, mareos y dificultades respiratorias. Más tarde empezó a sangrar por nariz, boca y ano muriendo el 8 de septiembre de 1976, apenas 14 días después de manifestársele los primeros síntomas.
Brote de ébola en África Occidental de 2014
En 2014 surgió el mayor brote de la historia de esta cepa y también el mayor brote de ébola hasta entonces, afectando inicialmente a Guinea-Conakry y expandiéndose posteriormente a Sierra Leona, Liberia y Nigeria.
El 8 de agosto de 2014, la OMS decretó la situación como "emergencia pública sanitaria internacional" y recomendó medidas para detener su transmisión en medio de la expectante preocupación mundial ante el riesgo de pandemia global. Entre ellas, pedía a los países donde se habían detectado afectados que declarasen emergencia nacional y hacía una llamada a la solidaridad internacional.
La declaración se producía al rondar la cifra de 1000 fallecidos por la epidemia que amenazaba con seguirse extendiendo tras fallar los mecanismos de contención iniciales. Los primeros afectados transportados oficialmente a Estados Unidos durante el brote, fueron llevados a Atlanta para ser tratados con ZMapp, un suero experimental procedente de Ginebra que había dado resultados positivos con simios. El día 9 de ese mes se confirmaba que España había recibido dicho fármaco..
El 7 de octubre de 2014 se declaró en Madrid (España) el primer caso de contagio de ébola fuera de África. Una de la auxiliares de enfermería que atendieron al misionero repatriado desde Sierra Leona, Manuel García Viejo (fallecido a causa del virus), resultó contagiada por la enfermedad. El 11 de octubre siguiente se supo de otro caso de contagio fuera de África, al ser infectada una trabajadora sanitaria en Dallas (Estados Unidos) al tratar al paciente Thomas Duncan, fallecido como consecuencia de la enfermedad.
En Nigeria, el brote epidémico que llegó al país a través de un vuelo con un pasajero infectado se pudo controlar totalmente en octubre de ese mismo año, con un total de 19 contagios y 8 fallecidos.