miniaturadeimagen|300x300px|La caída de los ángeles rebeldes de El Bosco se basa en Génesis 6:1-4 Los nefilim (; en singular nafil, ) eran –según el relato bíblico de Génesis 6:1-4– un grupo de personajes misteriosos surgidos como resultado de una unión antinatural entre seres malignos de naturaleza discutida y mujeres humanas, los cuales habrían existido en la época de los patriarcas Enoc y Noé, y se habrían extinguido posteriormente durante el diluvio universal. Además del relato que da la Biblia en Génesis, se ha sugerido que los mismos Nefilim son aludidos también en ,Para la posición de que "Nefilim" aparece explícitamente en Ezekiel 32, ver Hendel, Ronald S. "Of Demigods and the Deluge: Toward an Interpretation of Genesis 6:1–4". Journal of Biblical Literature, vol. 106, no. 1, 1987, p. 22. .Para la posición de que los "Nefilim" no aparecen explícitamente en Ezekiel 32:27, pero que otra palabra relacionada es usada para deliberadamente referirse a las tradiciones sobre Nefilim, ver Doak, Brian R. "Ezekiel's Topography of the (Un-)Heroic Dead in Ezekiel 32:17–32". Journal of Biblical Literature, vol. 132, no. 3, 2013, pp. 607–624. . y aparecen también aludidos en los deuterocanónicos , , y .
En un pasaje del libro de Números se usa la misma expresión hebrea para referirse a unos hombres de gran altura que habitaban en Canaán (los anaquim, anaquitas o hijos de Anaq) en el momento de la conquista israelita de la tierra prometida; específicamente en Números 13:33. De acuerdo al contexto del relato, estos fueron avistados primeramente por los doce espías hebreos enviados por Moisés; diez de los cuales dieron después un reporte que causó pánico entre el pueblo, afirmando que estos hombres eran descendientes de los nefilim antediluvianos y que, en comparación, los hebreos eran como “saltamontes”. Sin embargo, diversos grupos religiosos como también biblistas, comparten la idea general de que en este segundo relato, dicho término no correspondería a los mismos personajes mencionados en Génesis.
Origen del término La palabra nefilim es la transliteración al español de una palabra hebrea que probablemente significa “Los que hacen caer” o "los caídos". La obra Wilson’s Old Testament Word Studies del autor William Wilson, menciona que el término se emplea para referir a quienes se “abalanzan con violencia contra los hombres para despojarlos y derribarlos”.
A lo largo de la historia, diversas traducciones de la Biblia han versado esta expresión hebrea de diversas formas, siendo sin embargo, la más común "gigantes". Por ejemplo, la Septuaginta (años 200 a 50 A.C.), versión al griego del antiguo testamento hebreo, traduce esta expresión como γίγαντες (gigantes) y la versión católica Vulgata latina () como gigantes. Aunque se ha sugerido que el término proviene de la forma causativa del verbo hebreo nafál: "caer", y de ahí la expresión “los que hacen caer", ''los derribadores''.
Si el hebreo nefilim significa literalmente "los caídos", su traducción estricta al griego sería peptokotes, que de hecho aparece en la Septuaginta de Ezequiel 32:22-27. Una hipótesis sostiene que los traductores de la Septuaginta no solo buscaban traducir simplemente la palabra original al griego, sino también emplear un término que fuera inteligible y significativo para sus audiencias helenísticas. Dado el complejo significado de los nefilim que habría surgido de los tres pasajes bíblicos interconectados (híbridos humano-divino en Génesis 6, personas autóctonas en Números 13 y guerreros antiguos atrapados en el inframundo en Ezequiel 32), los traductores griegos reconocieron algunas similitudes. En primer lugar, tanto nefilim como gigantes eran figuras liminales resultantes de la unión de órdenes opuestos y, como tales, conservaban un cierto estatus entre lo divino y lo humano y se dice que fueron contempladas con asombro y la fascinación por los que debieron verlas. En segundo lugar, ambos fueron presentados como personificando cualidades caóticas y planteando un serio peligro para dioses y humanos. Aparecieron en el contexto histórico prehistórico o temprano, pero en ambos casos precedieron al ordenamiento del cosmos. Por último, tanto los gigantes como los nefilim estaban claramente conectados con el inframundo y se decía que se originaron en la tierra y terminaron encerrados allí.Kosior, Wojciech (22 May 2018), "The Fallen (Or) Giants? The Gigantic Qualities of the Nefilim in the Hebrew Bible", in Waligórska, Magdalena; Kohn, Tara (eds.), Jewish Translation – Translating Jewishness, De Gruyter, pp. 17–38, , ISBN 9783110550788
Versiones modernas de la Biblia han seguido el mismo modelo de las versiones Septuaginta y Vulgata, mientras que otras ocupan expresiones como tiranos, o simplemente transliteran del hebreo.
A continuación se presentan tres distintas traducciones al español del mismo pasaje bíblico en que se hace mención a los nefilim:
Discrepancias sobre el origen e identidad de los Nefilim Distintos comentaristas de la Biblia han ofrecido variadas explicaciones sobre la identidad de los nefilim mencionados en el versículo anteriormente citado. En un artículo de la revista Answers Research Journal, el apologista cristiano Tim Chaffey menciona por lo menos tres distintas posiciones referente a la identidad y origen de estos personajes. Estas hacen referencia a dos versiones de origen humano, siendo primeramente de la línea piadosa de Set y la segunda de origen noble u hombres poderosos que abusaron de su poder. Y finalmente la ya mencionada basada en origen celestial (demoníaco).
La posición de origen humano setita Según la interpretación más contemporánea, los “hijos de Dios” mencionados en el pasaje de Génesis son interpretados como hombres devotos de la línea genealógica de Set y las “hijas de los hombres” como mujeres malvadas de la línea de Caín. Estos matrimonios habrían producido niños malvados (los nefilim), quienes se convirtieron en hombres de fama, muy posiblemente debido a su maldad extrema.
Caín había asesinado a su hermano Abel, y la Biblia no dice nada bueno sobre su descendencia. Sin embargo, dice sobre Set que de él descendieron hombres devotos como Enoc y Noé, Abraham entre otros, mientras que algunos cainitas como Lámec fueron malvados. También afirma que fue enviado en reemplazo de Abel, quien según Génesis 4:4 había agradado a Dios con su ofrenda. La segunda mitad de Génesis 4 y todo el capítulo 5 se enfocan en el linaje de Caín y Set; por lo tanto, no se necesita importar ideas fuera del texto. Sin embargo, esta explicación ha recibido algunas objeciones.
Por ejemplo, en ningún otro lugar del antiguo testamento se usa la frase "hijos de Dios" para referirse a seres humanos. También, el texto no declara que todos los cainitas fueron malvados. Si los hombres setitas fueron devotos, no hay explicación del por qué continuaron casándose con mujeres impías. Tampoco hay explicación de por qué los hijos de estas parejas eran gigantes y heroicos de acuerdo a la tradición.
La posición de origen humano noble Aquellos que sostienen la interpretación de que los "hijos de Dios" eran parte de algún tipo reyes, nobles, o tiranos polígamos quienes se ven a sí mismo como dioses. Estos reyes con una gran lujuria por el poder “tomaron esposas” de entre la gente común, en vez de casarse con mujeres de su misma posición. Algunos seguidores de esta posición, creen que el pasaje fue escrito para mostrar que los reyes de las naciones paganas no eran dioses y que sus dioses eran demonios.
La literatura antigua del cercano oriente revela que algunos reyes se veían asimismo como dioses. Los descendientes de los reyes y nobles podrían fácilmente convertirse en “hombres de fama”. Además, Génesis 10:8 usa la forma singular de la palabra הַגִּבֹּרִ֛ים (guib·bo·rím) traducida “los valientes” para identificar a Nemrod, que fue al principio un rey famoso y “valiente” (en hebreo גִּבֹּ֖ר; gibbor).
Pese a lo anterior, el principal argumento contra esta interpretación es que los judíos nunca usaron la frase "hijos de Dios" para referirse a sus gobernantes. Otro punto a considerar es que tampoco explica por qué los hijos que les nacieron a estas parejas eran tan grandes, fuertes o dignos de ser llamados héroes o valientes. La frase “tomaron mujeres” no implica poligamia ni que las mujeres fueron obligadas a hacer esta unión. De hecho era un modismo común hebreo para matrimonio.
Posición de origen celestial (demoníaco) Esta es la interpretación más antigua de todas e identifica a los ángeles caídos (o demonios) como los “hijos de Dios” mencionados en Génesis 6:4. Estos seres celestiales denominados Grigori se habrían materializado en cuerpos carnales, casado con mujeres y engendrado hijos. Esta prole, los nefilim, fueron “los valientes”, “héroes” y “gigantes” mencionados en la Biblia. Pero algunos eruditos modernos rechazan la idea y creen que ellos fueron totalmente humanos, como lo indican las palabras “hombres valientes”. Es interesante que el historiador judío del , Flavio Josefo, refiere a esta tradición en su obra antigüedades de los judíos:
El principal argumento a favor, corresponde al común uso de la expresión hebrea “los hijos de Dios” (בני האלהים, bnei ha'Elohim) para referir a seres celestiales (compare con Job 1:6; 2:1 y 38:6-7). La versión de la Septuaginta del códice Alejandrino, traduce esta expresión, tanto en los pasajes referenciados como en Génesis, como “ángeles”. Por otro lado, el nuevo testamento menciona ciertos ángeles que abandonaron su morada y ahora están sometidos en “cadenas” o en “prisión” hasta el día del juicio por su pecado en los tiempos de Noé (1 Pedro 3:18-20; 2 Pedro 2:4-10; Judas 1:6). También se menciona en el libro de Enoc, uno de los múltiples libros apócrifos escritos antes del tiempo de Cristo y que identifica los hijos de Dios como ángeles caídos:
El libro apócrifo de Enoc, fue escrito por lo menos 1000 años después que sucedieran los acontecimientos lo cual abre la puerta a mucha interpretación folclórica o tradicional. Según algunas interpretaciones religiosas, la idea de que los demonios tuvieron relaciones sexuales con mujeres no es correcta, puesto que los ángeles son seres espirituales, no tienen cuerpo físico y son asexuales. Esto basados en la respuesta de Jesús a los saduceos registrada en Mateo 22:29-30 y Marcos 12:24-25.
Sin embargo, el mismo texto indica que esto es hablando de ángeles que están "en el cielo". Al hablar de ángeles caídos, se hace referencia a ángeles rebeldes contra Dios que actúan en contra de sus preceptos. Por otro lado, hay historias de la Biblia que hablan sobre ángeles presentándose con cuerpos humanos para dar un mensaje a alguien y hasta tuvieron funciones biológicas corporales, comieron y bebieron con los seres humanos. Esos pasajes dan cierta credibilidad a esta interpretación. Por otra parte, en el Libro de Tobías (considerado deuterocanónico por católicos y ortodoxos, aunque apócrifo por protestantes) parece afirmarse que todos esos tipos de interacciones no son reales sino meramente ilusorias.
Los gigantes postdiluvianos Además del Génesis, el término gigante vuelve a utilizarse para designar a distintos pueblos:
Números: "Cuando Moisés envió a los espías a la tierra de Canaán, regresaron con la noticia de que allí habitaban gigantes" (Num. 13:33): "También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes: y éramos nosotros, a nuestro parecer, como langostas; y así les parecíamos a ellos".
Deuteronomio: "Los emitas habitaron en ella antes, pueblo grande y numeroso, y alto como los hijos de Anac. Por gigantes eran ellos tenidos también, como los hijos de Anac; y los moabitas los llaman emitas. Porque únicamente Og, rey de Basán, había quedado del resto de los gigantes. Su cama, una cama de hierro, ¿no está en Rabá de los hijos de Amón? La longitud de ella es de nueve codos, y su anchura de cuatro codos, según el codo de un hombre". (Deuteronomio 2:10-11, 3:11)