El cosaute (del francés coursaut, 'salto corto') es una composición poética formada por una serie de pareados o dísticos, generalmente en versos fluctuantes —esto es, versos que no tienen el mismo número de sílabas, pero cuya ametría no excede de un margen relativamente limitado en torno a determinadas medidas con las cuales suele a veces coincidirNavarro Tomás, 2004.—, a los que sigue un verso que se repite intercalado entre ellos, en forma de breve estribillo: a a b : c c b : d d b. Cada uno de los pareados recoge parte del sentido del anterior y añade un nuevo concepto, en un «movimiento alterno de retroceso y avance».Navarro Tomás, 1983. Su temática suele ser amorosa y caballeresca de reflejo tradicional.Gómez Redondo, 2016.
Por una mala lectura en los orígenes, este tipo de composición ha recibido el nombre de cosante, equivocado de acuerdo con su origen etimológico: «Cosaute —y no cosante— es palabra importada de Francia que designa una danza cantada de tipo cortesano».Asensio, 1957: p. 181 La corrección procede de la constatación de que aquellas veces en que la palabra aparecía afianzada por la rima, rimaba en palabras con –aute.íbid.: p. 183 En el DRAE, sin embargo, se mantiene la voz cosante y no figura el término corregido.
En sentido amplio, el cosaute hace referencia a un tipo de baile medieval, seguramente de ritmo lento, que se acompañaba con una canción. Fue la crítica inglesa quien especializó el término, seguido de la española, que se apoyó en un famoso cosaute de Diego Hurtado de Mendoza para designar con esta palabra a una clase particular de canción de bailada encadenada, olvidando otras apariciones de la palabra que califican a composiciones poéticas que no responden a esta estructura.Marchese y Forradellas, 2013: p. 82. Es un tipo de poema especialmente adecuado para el canto, lo que explicaría su métrica irregular: un solista podría cantar los pareados, a los que respondería el coro con el estribillo.Estébanez Calderón, 1996: p. 225. El origen musical se percibe también en el uso de repeticiones que dan cuerpo al poema a partir del paralelismo —por ello ha sido llamada canción paralelísticaLázaro Carreter, 2008; Domínguez Caparrós, 2004.— y, en algunos casos, del leixaprén, como sucede en el de Hurtado de Mendoza:
Historia y cronología de uso
Tradicionalmente se ha considerado que este tipo de composición procede de la lírica galaico-portuguesa, puesto que «no consta que haya existido paralelismo castellano» durante la Edad Media, más que por influencia de aquella otra tradición.Romeu Figueras, 1950; 1954. Eugenio Asensio refutó dicha afirmación y mostró su convicción de que debió existir una potente tradición lírica castellana, paralelística y no paralelística, que apenas dejó huellas en la documentación escrita, por lo que podemos considerar que esta composición nació del fondo común y tradicional ibérico.Asensio, 1957. Se considera una de sus primeras manifestaciones en castellano un fragmento del poema de Berceo Duelo de la virgen, compuesto por trece pareados con el estribillo intercalado «eya velar». Sin embargo, en este poema el estribillo no aparece al final de cada pareado, sino después de ambos versos:
Al ser propio de la lírica popular, el cosaute ha tenido una presencia muy escasa en los cancioneros del . En el Cancionero de Palacio se recoge el anteriormente citado poema de Diego Hurtado de Mendoza, a quien se le atribuyen los primeros testimonios (último tercio del ) de dos de los géneros más antiguos de la poesía cancioneril: el cosaute y el perqué.Gómez Redondo, 2016. Los testimonios renacentistas del cosaute proceden, principalmente de Gil Vicente, de quien Navarro Tomás cita el siguiente ejemplo:
En el Barroco tan solo aparecen estribillos glosados que podrían ser restos de cosautes desaparecidos, como este de Góngora: «Hola, que me lleva la ola, / hola, que me lleva a la mar». En el Modernismo resurgen ecos del antiguo cosaute (así, en el poema «El mar lejano», de Juan Ramón Jiménez); también en algunos poetas de la Generación del 27, como Federico García Lorca («Galán») y Rafael Alberti («Se equivocó la paloma…»), o en autores hispanoamericanos, como José Gorostiza, a quien pertenece el siguiente poema, verdadero cosaute, citado por Navarro Tomás:
Bibliografía
Referencias
Categoría:Métrica Categoría:Géneros y formas musicales de la Edad Media Categoría:Subgéneros líricos Categoría:Literatura popular