thumb|right|254x254px|Batalla de Minne (1137) entre los ejércitos de Sigurd Slembe e Inge Haraldsson. Dibujo de Wilhelm Wetlesen, en una edición de 1899 de la Heimskringla. Las guerras civiles noruegas () es un término utilizado para designar el período de la historia de Noruega entre 1130 y 1240. Durante esta época, se desencadenaron varias guerras civiles entre reyes rivales y pretendientes al trono. Los motivos de las guerras representan uno de los temas más debatidos en la historia medieval de Noruega. El objetivo de las facciones en pugna fue siempre colocar a su candidato en el trono, después de la muerte del rey Sigurd el Cruzado en 1130. En las primeras décadas de las guerras civiles, las alianzas cambiaron frecuentemente, y se centraron alrededor de un rey o pretendiente, pero finalmente, hacia el fin del , emergieron dos partidos, conocidos como los bagler y los birkebeiner. Después de la reconciliación entre estos dos partidos en 1217, se desarrolló un sistema gubernamental más ordenado, que fue, gradualmente, capaz de poner fin a los frecuentes levantamientos armados. La fracasada rebelión del duque Skule Bårdsson en 1240 fue el evento final de la era de las guerras civiles.
Antecedentes Tradicionalmente, se ha asumido que la unificación de Noruega en un reino fue alcanzada por el rey Harald Cabellera Hermosa en la batalla de Hafrsfjord en 872, pero en realidad el proceso de unificación llevaría un largo tiempo para completarse y consolidarse. A mediados del , el proceso parecía haber terminado. Sin embargo, era aún común que los reyes compartieran el trono. Lo anterior parece que fue la manera más común de resolver eventuales disputas cuando existían dos o más candidatos a ocupar el trono y aunque existieron tensiones entre los cogobernantes, generalmente se evitaron los conflictos abiertos. En ese tiempo no existían leyes de sucesión bien definidas, y el principal criterio para ser considerado un candidato digno era el acreditación de ser descendiente de Harald Cabellera Hermosa por la línea masculina, sin importar si se era hijo legítimo o no.
El rey Sigurd el Cruzado también compartió el trono con sus dos hermanos, los reyes Øystein I y Olaf Magnusson, pero cuando éstos murieron, Sigurd se convirtió en el único rey. Como sus hermanos no tuvieron hijos varones, su hijo Magnus Sigurdsson fue considerado como presunto heredero. Sin embargo, a finales de la década de 1120, un hombre llamado Harald Gille llegó a Noruega procedente de Irlanda, afirmando ser hijo de Magnus III y por lo tanto medio hermano del rey Sigurd. Supuestamente, Harald había sido concebido durante la campaña militar del rey Magnus en Irlanda. A Harald se le dio crédito después de someterse a la ordalía de fuego, un método común en esa época, y el rey Sigurd lo reconoció como su hermano. Sin embargo, Harald tuvo que hacer una promesa en el sentido que no reclamaría el título de rey mientras Sigurd y su hijo viviesen.
La sucesión de Sigurd el Cruzado thumb|right|254x254px|El rey Magnus Sigurdsson es cegado. Dibujo de Eilif Petersen (1899). Cuando Sigurd murió en 1130, Harald Gille rompió su promesa. Magnus, el hijo de Sigurd, fue proclamado rey, pero Harald también reclamó el título para sí, y recibió un fuerte apoyo. Se alcanzó un acuerdo en el que Magnus y Harald serían reconocidos como reyes, y compartirían el gobierno. La paz entre ambos terminó en 1134, cuando se desencadenó la guerra. En 1135, Harald derrotó y capturó a su rival en la ciudad de Bergen. Magnus fue cegado, castrado y mutilado, y encerrado a la fuerza en un monasterio. A partir de entonces sería conocido como Magnus el Ciego. Por ese tiempo, otro hombre llegó desde Irlanda, alegando ser otro hijo de Magnus III, Sigurd Slembe. Aseguró haberse sometido a la ordalía de fuego en Dinamarca para respaldar su causa, pero Harald no lo reconoció como su hermano. En 1136, Sigurd asesinó a Harald mientras este dormía, en Bergen, y acto seguido se autoproclamó rey. Los seguidores de Harald no lo reconocieron como su monarca, y nombraron reyes a los dos hijos de este último, Sigurd Munn e Inge el Corcovado, ambos niños aún. Sigurd Slembe liberó a Magnus el Ciego del monasterio donde se hallaba encerrado y se alió con él. La guerra entre Sigurd Slembe y Magnus el Ciego por un lado, y los seguidores del difunto Harald Gille y sus hijos por el otro, terminó hasta 1139, cuando Magnus y Sigurd Slembe fueron derrotados en la batalla de Hvaler. Magnus fue muerto en la batalla, y Sigurd Slembe fue capturado y torturado hasta la muerte.
El reinado de los hijos de Harald Gille La división del poder entre Sigurd Munn e Inge funcionó bien mientras ambos fueron menores. En 1142, una vez más, llegó a Noruega un pretendiente real procedente de las islas británicas. Esta vez se trataba de Øystein Haraldsson, hijo de Harald Gille. Øystein reclamó su parte en la herencia de su padre, y obtuvo el título de rey, convirtiéndose en el tercero en el trono. Los tres hermanos gobernaron conjuntamente, aparentemente en paz, hasta 1155. De acuerdo a las sagas, Øystein y Sigurd Munn albergaron planes para derrocar a su hermano Inge y dividir la parte del reino de este entre ambos. Por consejo de su madre, la sueca Ingrid Ragnvaldsdotter y el poderoso lendmann Gregorius Dagsson, Inge decidió dar el primer golpe. En un encuentro que se celebraría entre los tres monarcas en Bergen, Sigurd Munn fue atacado y asesinado por los hombres de Inge, antes de que Øystein llegase a la ciudad. Inge y Øystein alcanzaron un acuerdo parcial, pero las condiciones pronto llevaron a una guerra, que finalizaría con la captura y muerte de Øystein en Bohuslen en 1157. Los seguidores de los hermanos de Inge, en lugar de someterse a este, eligieron un nuevo pretendiente, Haakon Sigurdsson, el hijo de Sigurd Munn. Esta circunstancia es vista como el primer indicio de una nueva etapa en las guerras civiles noruegas: las facciones en guerra ya no solo se alineaban en torno a un rey o pretendiente, sino sus miembros se mantenían unidos después de la caída de su líder, y elegían un nuevo pretendiente, lo que resultó en la formación de facciones mejor organizadas. Haakon solo contaba con 10 años de edad en 1157, pero sus seguidores lo nombraron rey y continuaron la lucha contra Inge. En 1161, el rey Inge cayó muerto en una batalla en Oslo.
Magnus Erlingsson y la intervención de la Iglesia thumb|left|240x240px|Erling Skakke incendia la casa de un seguidor de Sigurd Markusfostre. Wilhelm Wetlesen (1899).Los seguidores de Inge tomaron las mismas acciones que en su momento los seguidores de Øystein, y eligieron en 1161 un nuevo monarca títere para oponerlo a Haakon. La elección recayó en el niño Magnus Erlingsson, de cinco años, hijo de uno de los líderes noruegos más prominentes, el lendmann Erling Skakke, y de Cristina Sigurdsdatter, hija del rey Sigurd el Cruzado. Erling, que tenía el título de jarl, se erigió en el líder verdadero de la facción. Al año siguiente, en 1162, los seguidores de Magnus lograron derrotar y matar a Haakon en la batalla de Sekken, en el Fiordo de Romsdal. En 1163, otro hijo de Sigurd Munn, Sigurd Markusfostre, nuevo pretendiente opositor a Magnus Erlingsson, fue capturado por Erling Skakke y ejecutado en Bergen.
La elección de Magnus Erlingsson como líder de la facción de Erling Skakke fue radical, y rompió con uno de los principios tradicionales del derecho a ser rey: Magnus solo era descendiente de la antigua casa real noruega a través de su madre, pero no era hijo de ningún rey. Para compensar esta desventaja, el partido de Erling y Magnus se aliaron con la Iglesia, e introdujeron un nuevo criterio en la elección monárquica: en adelante, el rey tenía que ser hijo legítimo.
La alianza con la Iglesia, una institución que recientemente había cobrado mejor organización a través de la fundación de la archidiócesis de Nidaros en 1152, representó una importante ventaja para Erling y Magnus. En Bergen, en 1163, Magnus Erlingsson, de siete años, fue coronado por el arzobispo Øystein de Nidaros, convirtiéndose en el primer monarca en ser coronado en la historia de Noruega. También se redactó una ley de sucesión, en la cual se establecía la primogenitura de un hijo legítimo como el requisito para ser heredero. Durante la siguiente década, la posición de Magnus en el trono parecía segura, con Erling Skakke como el verdadero gobernante del país. Erling se encargó de eliminar a todo rival potencial de su hijo. También se alió en ocasiones con el rey Valdemar I de Dinamarca, y una saga señala que la zona alrededor del Fiordo de Oslo fue un feudo vasallo de Dinamarca. Sin embargo, es cuestionable la medida de su subordinación al rey danés.
Origen de los birkebeiner y el rey Sverre En 1174 surgió una nueva facción opositora al rey Magnus. Su líder era el joven Øystein Møyla, un hijo de Øystein Haraldsson. Este nuevo grupo fue llamado los birkebeiner, término que significa ‘piernas de abedul’, debido a que algunos de ellos eran tan pobres que colocaban tiras de corteza de abedul alrededor de sus piernas y pies a manera de calzado. Øystein Møyla fue muerto por los hombres de Magnus y Erling en la batalla de Re, en 1177. Poco después, los birkebeiner eligieron a Sverre Sigurdsson como su líder. Sverre había llegado a Noruega desde las Islas Feroe, y aseguraba acabar de descubrir que era hijo del rey Sigurd Munn. Sus argumentos fueron ampliamente rechazados en su tiempo, y también lo han sido por los historiadores modernos. Sin embargo, después de tomar el liderato de los birkebeiner, Sverre se convirtió en un punto de convergencia para todos los opositores al gobierno del rey Magnus y su padre Erling Skakke.
Algunos historiadores materialistas modernos han pretendido descubrir una especie de lucha de clases en el conflicto de Sverre y los birkebeiner contra Erling y Magnus. Sin embargo, está discutida la medida en que los hombres de Sverre representaban los estratos más pobres de la población. Es claro que la mayor parte de los lendmenn -la nobleza de la época- se alinearon con el rey Magnus, pero se sabe que Sverre también se ganó la simpatía de varios de ellos. Además, los birkebeiner no intentaron cambiar el orden de la sociedad noruega, sino que simplemente querían colocarse ellos en la cima de la misma.
thumb|left|200px|La Iglesia fue una fuerte opositora al rey Sverre. En la imagen, la Catedral de Nidaros. En 1179 Sverre obtuvo una importante victoria en la batalla de Kalvskinnet, en las afueras de la ciudad de Nidaros, donde el propio Erling Skakke falleció. A partir de entonces, la región de Trøndelag, con Nidaros como centro político, se convirtió en la principal plaza fuerte para Sverre, y el obispo Øystein, opositor a Sverre, tuvo que exiliarse. El rey Magnus continuó combatiendo después de la muerte de su padre, y con el apoyo de la Iglesia rechazó varias ofertas de Sverre para repartir el reino entre ambos. La Saga de Sverre, que fue escrita por partidarios de Sverre, narra que Magnus era un monarca muy popular entre la gente llana, lo que dificultó significativamente la lucha de Sverre. La guerra entre Sverre y Magnus duró varios años, y en un momento Magnus tuvo que buscar refugio en Dinamarca. La batalla final entre ambos se libró en Fimreite, en el Fiordo de Sogne, en 1184, con el resultado de la muerte del rey Magnus y la victoria para el rey Sverre.