Gran Duque Sergio Aleksándrovich de Rusia (Tsárskoye Seló, 10 de mayo de 1857 - Moscú, 17 de febrero de 1905) fue hijo del zar Alejandro II y de la princesa María de Hesse-Darmstadt. Fue una figura influyente durante los reinados de su hermano Alejandro III y su sobrino el zar Nicolás II, de quien era también cuñado a través de su matrimonio con la princesa Isabel de Hesse-Darmstadt, hermana de la última emperatriz de Rusia, Alejandra Fiódorovna
Entre 1891 y 1905, fue gobernador general de Moscú. Era un conservador radical, por lo que su política lo convirtió en una figura polarizante. En 1892, como gobernador de Moscú, ejecutó la orden de expulsión de gran parte de la población judía de la ciudad. La tragedia de Jodynka, en 1896, ha empañado su reputación. Por estos motivos fue el blanco de los revolucionarios, siendo asesinado por la bomba terrorista del militante del Partido Social-Revolucionario Iván Kaliáiev en el Kremlin de Moscú.
Juventud left|thumb|220px|El gran duque Sergio sentado en una silla abrazando a su hermano menor, el Gran Duque Pablo. El gran duque Sergio Aleksándrovich nació en el ala Zúbov del palacio de Catalina en Tsárskoye Seló, a 32 km de San Petersburgo. Fue el séptimo hijo y quinto varón entre los ocho hijos de Alejandro II de Rusia y de su esposa María Alexándrovna, nacida duquesa María de Hesse-Darmstadt.
Hasta que tuvo la edad suficiente para empezar las clases, Sergio pasaba todo su tiempo con su hermano menor Pablo, a quien estaba muy unido, y a su hermana María en Livadia, en la residencia de la familia en Crimea, en Tsárskoye Seló y en el Palacio de Invierno en San Petersburgo. En el momento en que Sergio nació, su madre ya tenía una salud muy débil. Aunque no era una madre cariñosa, los tres pequeños, María, Sergio y Pablo, estaban muy unidos a ella. Con el paso del tiempo, la salud de la emperatriz la obligó a evitar el duro clima ruso, pasando largas estancias en el extranjero en Jugenheim, en las cercanías de Darmstadt, y los inviernos en el sur de Francia. En abril de 1865, poco antes del octavo cumpleaños de Sergio, tuvo lugar una desgracia familiar, su hermano mayor y padrino, el zarévich Nicolás, murió en Niza. Sergio era un niño tímido, estudioso e introvertido, y bajo la influencia de su madre, se hizo muy religioso.
A partir de la década de 1870, Sergio y su hermano Pablo se mantuvieron en Rusia por sus estudios. Estaban destinados a seguir una carrera militar; pero su tutor, el almirante Arséniev, alentó a Sergio en la lingüística, las artes y la música. Dominaba varios idiomas y aprendió italiano para leer las obras originales de Dante Alighieri. Su interés por el arte y la cultura italiana era muy intenso, y aun creció más con el tiempo. Pintaba bien y tocaba la flauta en una orquesta de aficionados. Gozaba actuando y era un gran interesado en la historia, la cultura y las tradiciones rusas. Le gustaba leer y conoció personalmente a muchos de los grandes escritores rusos de la época, entre ellos a León Tolstói y a Fiódor Dostoyevski, cuyas obras el gran duque leía y admiraba.
Carrera militar left|thumb|245px|El gran duque Sergio en uniforme militar. El gran duque Sergio Aleksándrovich comenzó su carrera militar desde su nacimiento. Al nacer se lo hizo Coronel en Jefe del 38.º Regimiento de Infantería Tobolsk, También fue Coronel en Jefe del 2.º Batallón de fusileros de la Guardia y hacia el final de su vida, Coronel en Jefe del 5.º Regimiento de Granaderos Kíevski. En su vigésimo cumpleaños, en 1877, el gran duque hizo el juramento de fidelidad al emperador. Una gira educativa que se había propuesto para él fue aplazada por el estallido de la Guerra Ruso-Turca (1877-1878). Sergio tomó parte en la guerra junto con su padre y hermanos, el zarévich Alejandro y los grandes duques Vladímir y Alekséi. Pasó la mayor parte de su tiempo como porúchik en la Guardia Imperial Rusa, bajo la orden del zarévich en el sureste de Rumanía. Por sus logros en la guerra fue ascendido a coronel, y el 12 de octubre, a raíz de la batalla de Meyk, el emperador lo condecoró con la Orden de San Jorge, por su coraje y valentía contra el enemigo, y por una expedición de reconocimiento en Kara Loma, cerca de Koshev. A finales de diciembre de 1877, Sergio Aleksándrovich regresó a San Petersburgo con su padre.
Alejandro II había comenzado una nueva familia con su amante, y Sergio creyó rota la armonía familiar con el abandono de su madre. La emperatriz María murió en junio de 1880, y en marzo de 1881 Alejandro II, que se había casado con su amante, la princesa Catalina Dolgorúkov, fue asesinado por los terroristas. Sergio fue a Italia con su hermano Pablo y el Almirante Arséniev. Tres meses más tarde, en junio de 1881 el gran duque fue a Palestina acompañado de su hermano y de su primo, el gran duque Constantino Constantínovich. Visitaron Jerusalén y los Santos Lugares. Él ayudó a fundar una sociedad dedicada a la conservación de los santuarios ortodoxos en Tierra Santa y la prestación de servicios a los peregrinos rusos. Fue nombrado presidente de esa sociedad y esa condición de patrono de la presencia de Rusia en Jerusalén pudo ser uno de los mayores entusiasmos de su vida.
Desde 1882, por su carrera en el ejército ocupó una cantidad cada vez mayor de su tiempo en San Petersburgo y por sus maniobras en Krásnoe Seló avanzó aún más. El 15 de enero de 1882, su hermano Alejandro III lo nombró Comandante del Batallón del Regimiento Preobrazhenski, fundado por Pedro el Grande. Siete años más tarde, fue promovido al rango de Mayor general. Se convirtió en el comandante en jefe del Regimiento Preobrazhenski en 1887. El 26 de febrero de 1891, fue nombrado Ayudante General de la Svita (Svita). Sergio mandó este regimiento hasta 1891, cuando su hermano, el emperador lo nombró Gobernador General de Moscú.
Un gran duque ruso
A los veintiséis, el rubio gran duque era reservado, inteligente, instruido y refinado. Medía más de 1.80 m de altura, su figura era extremadamente delgada, algo que acentuba con un corsé, que se llevaba a la manera de los oficiales prusianos.
Con el pelo recortado y la barba muy bien cuidada, Sergio Aleksándrovich tenía una figura impresionante. Cuando Consuelo Vanderbilt, duquesa de Marlborough, lo conoció en Moscú, dijo considerarlo uno de los hombres más guapos que he visto nunca. Descrito por su cuñado Ernesto Luis, gran duque de Hesse-Darmstadt como alto y rubio con rasgos delicados y bellos ojos color verde claro. Muy consciente de su atractivo, era muy altivo y tenía una dura expresión en sus ojos.
Era muy serio y tenía la costumbre de jugar con un anillo que llevaba, haciéndolo girar alrededor de su dedo. Mantenía un gran control sobre sus sentimientos y muchos confundieron su reserva con orgullo. Pocos tuvieron la oportunidad de conocerlo bien. Tenía una profunda fe y se lo conocía por su sincera adhesión a la Iglesia. Era un conocedor de las antigüedades y del arte ruso y estaba muy interesado en la arqueología y, a veces acudía a las reuniones de los presidentes del Congreso Arqueológico.
Si bien tímido y reservado, no guardaba en secreto su desaprobación hacia la sociedad y la laxitud de sus formas, y desafiaba toda crítica, pero recobraba su serenidad fácilmente. En su casa, exigía limpieza, orden y disciplina, y se espera que sus órdenes fueran bien obedecidas. Su sobrina, la reina María de Rumania lo recordó: «era seco, nervioso, corto de palabra, impaciente; sin embargo, no tenía el buen humor de sus tres hermanos mayores [...], pero todos los que lo querían se sentían irresistiblemente atraídos por él, aunque podía ser difícil. Quizás pocos valoren su memoria, pero yo sí». Muchos otros miembros de la familia, incluyendo a sus sobrinos Cirilo, la princesa María de Grecia y el gran duque Gabriel dejaron muy buena impresión de él en sus memorias.
Matrimonio
left|thumb|240px|El gran duque Sergio y su esposa la princesa Isabel de Hesse en el día de compromiso. En 1881 había conversaciones por un posible matrimonio con la princesa Carolina Matilde de Schleswig-Holstein. El emperador Alejandro II tenía la esperanza de que al menos uno de sus hijos se casara con una princesa de Hesse-Darmstadt, como él mismo había hecho. Sergio finalmente eligió como esposa a la princesa Isabel de Hesse, hija del gran duque Luis IV de Hesse-Darmstadt y de la princesa Alicia del Reino Unido. Era hermana mayor del heredero del ducado, Ernesto Luis, y de Alix, futura Alejandra Fiódorovna, zarina consorte de Nicolás II de Rusia. Eran primos hermanos y siempre se habían conocido. En un principio, Isabel rechazó su propuesta de matrimonio, pues ni ella ni sus hermanos eran presionados a contraer matrimonios políticos. Además, la reina Victoria, de fuertes sentimientos antirrusos, se oponía a la boda de su nieta. Después de que la pareja pasase algún tiempo juntos en Wolfgasten en Darmstadt, en septiembre de 1883, Isabel aceptó casarse con él. Su compromiso fue anunciado públicamente el 26 de febrero de 1884 cuando Sergio regresó a visitarla en Darmstad.
Contrajo nupcias con la princesa Isabel de Hesse (convertida a la ortodoxia en 1891 con el nombre de Isabel Fiódorovna) el 15 de junio de 1884 en el Palacio de Invierno. Tras su matrimonio, la princesa Isabel tomó el nombre de gran duquesa Isabel Fiódorovna de Rusia. La pareja no tuvo hijos, aunque en 1902 le fue otorgada la custodia de los Grandes Duques María Pávlovna y Dmitri Románov, hijos del Gran Duque Pablo Aleksándrovich de Rusia, quien había casado en segundas nupcias en forma morganática y sin permiso del zar Nicolás II y por ello había sido desterrado de Rusia.
Pasaron su luna de miel en Ilínskoye, la finca de 2400 acres (9,7 km²) que Sergio tenía a cuarenta millas al oeste de Moscú, en la orilla izquierda del río Moscova, a 90 minutos en coche de la ciudad, y que había heredado de su madre. La pareja se estableció en San Petersburgo, en una mansión que ocupa la esquina sureste del Canal de la Fontana y la Avenida Nevsky, a poca distancia de su antiguo apartamento en el Palacio de Invierno. La mansión Belozerzky, que fue comprada por Sergio para vivir con su esposa, pasó a llamarse Palacio Serguéievski. La pareja también tenía Ferme, una villa situada cerca de Peterhof y que había heredado de su madre. Por lo general, cada agosto llegaban a Ilínskoye con los huéspedes que ocupan los distintos chalets de madera que salpican el parque. En la orilla opuesta del río Moscova, Sergio construyó Úsovo, una gran casa de tres pisos de piedra y ladrillo y con un moderno sistema de calefacción.
Sergio y su hermano eran muy cercanos a Alejandro III y a su esposa María Fiódorovna. El zar confiaba más en él de lo que confiaba en sus otros hermanos, y en 1886 a Sergio se le confió la introducción del zarévich Nikolái, el futuro Nicolás II. El gran duque y su esposa representaron a Rusia en 1887 durante la celebración del Jubileo de la reina Victoria. En 1888, fueron enviados a Tierra Santa con motivo de la consagración de la iglesia de Santa María Magdalena en Jerusalén, construido en memoria de la emperatriz María Aleksándrovna. En 1892, seis años después del matrimonio, Sergio ya se había resignado a no tener hijos y dejó como herederos en su testamento, tras su esposa, a los hijos de su hermano Pablo.
Gobernador de Moscú right|thumb|240px|El gran duque Sergio y su esposa en 1892. Con el aumento de elementos radicales, especialmente entre los estudiantes de Moscú, Alejandro III adoptó una política de represión, así que en la primavera de 1891, el zar nombró a Sergio Gobernador General de la antigua capital rusa. A pesar de que era un gran honor, aceptó su nuevo nombramiento a regañadientes, pues había tenido la esperanza de permanecer más tiempo al mando del Regimiento Preobrazhenski, dónde era muy popular y él y su amada esposa podían disfrutar de la tranquila vida de San Petersburgo.