miniaturadeimagen|El proyecto central Arizona permite el transporte de las aguas del río Colorado al Centro y Sur de Arizona. Acueducto (del latín aquaeductus, "que transporta agua") es un sistema o conjunto de sistemas de irrigación que permite transportar agua en forma de flujo continuo desde un lugar en el que está accesible en la naturaleza hasta un punto de consumo distante, generalmente una ciudad o poblado. En ingeniería moderna, el término acueducto se usa para cualquier sistema de tuberías, zanjas, canales, túneles y otras estructuras utilizadas para este propósito. El término acueducto también a menudo se refiere específicamente a un puente que pasa la gente para tener más seguridad. Los acueductos se utilizaron en la antigua Grecia, antiguo Egipto, antigua Roma e incluso en el México antiguo. En los tiempos modernos, los acueductos más grandes de todos se han construido en los Estados Unidos para abastecer a las grandes ciudades. Los acueductos más simples son pequeñas zanjas excavadas en la tierra. En los acueductos modernos se pueden utilizar canales mucho más grandes. Los acueductos a veces recorren parte o la totalidad de su camino a través de túneles construidos bajo tierra. Los acueductos modernos también pueden utilizar tuberías. Históricamente, las sociedades agrícolas han construido acueductos para regar los cultivos y abastecer de agua potable a los grandes pueblos.

Etimología La palabra acueducto proviene del latín aquaeductus, formada por aqua (agua), y ducto. Ducto proviene del verbo ducere (guiar).

Historia thumb|301px|Puente del Gard, Francia.Cualquier asentamiento humano, por pequeño que sea, necesita disponer de un sistema de aprovisionamiento de agua que satisfaga sus necesidades vitales. La solución empleada desde antiguo consistía en establecer el poblamiento en las proximidades de un río o manantial, desde donde se acarrea el agua a los puntos de consumo. Otra solución consiste en excavar pozos dentro o fuera de la zona habitada o construir cisternas. Pero cuando el poblamiento alcanza la categoría de auténtica ciudad, se hacen necesarios sistemas de conducción que obtengan el agua en los puntos más adecuados del entorno y la lleven al lugar donde se ha establecido la población.

Incluso cuando la población estaba a orillas de un río, la construcción de conducciones era la mejor forma de garantizar el suministro, en vez de extraer el agua del río que, aunque estuviera muy cerca, generalmente tenía un nivel más bajo que el poblado. En otras ocasiones se hacía el acueducto porque el agua era de mejor calidad que la del río. Para cubrir esta necesidad se emprenden obras de gran envergadura que puedan asegurar un suministro de agua. miniaturadeimagen|Acueducto nabateo en Petra, Jordania Aunque existían precedentes en las civilizaciones antiguas del Próximo Oriente y los ingenieros griegos habían construido conducciones eficientes, los ingenieros romanos, gracias fundamentalmente a su uso del hormigón, fueron los que pusieron a punto técnicas que se pudieron generalizar por todas las ciudades del Mediterráneo. Con todo, los factores técnicos no fueron los únicos que contribuyeron a difundir este tipo de obras, hizo falta también la unidad política del Imperio y la existencia de un sistema económico fuerte que creara las condiciones para el desarrollo urbano.

La mayor parte del recorrido se hacía por canales, en general cubiertos, que se construían por las laderas de los montes, siguiendo la línea de pendiente deseada (generalmente pequeña, del orden del 0,004 %), y se situaban cada cierto tiempo cajas de agua o arcas de agua, pequeños depósitos que servían para regular el caudal o decantar los sólidos, normalmente arena, que las aguas pudieran arrastrar.

Cuando se debía salvar un camino, a un nivel un poco más bajo que el del acueducto, se usaban sifones, en los que el agua pasaba bajo el obstáculo y volvía a subir al nivel anterior. A menudo debían salvar desniveles más grandes y en ellos adoptaban la forma de arquería o puente, puesto que hacer conducciones en sifón capaces de resistir altas presiones era más caro. Como los puentes son la parte más visible de la obra, ha quedado la costumbre de llamar «acueducto» a la propia arquería.

En muchas ocasiones, estos acueductos romanos continuaron en uso durante la Edad Media e incluso en tiempos modernos, gracias a arreglos y restauraciones. Y, por supuesto, se continuaron haciendo nuevos.

Las soluciones aplicadas a los acueductos romanos se siguieron usando sin modificaciones sustanciales hasta el . En el , los progresos en la producción de cementos, el armado del hormigón con acero, los nuevos materiales y técnicas en la construcción de conductos y la posibilidad de construir potentes estaciones de bombeo revolucionaron las conducciones de agua y simplificaron su adaptación al terreno.

Acueductos antiguos Aunque se asociaron particularmente con los romanos, los acueductos se idearon mucho antes en Grecia, Oriente Próximo y el subcontinente indio, donde pueblos como los egipcios y los harappeños construyeron sistemas de riego sofisticados. Los romanos construyeron los acueductos más importantes en tamaño, así como en mayor cantidad, en todos sus territorios. Los acueductos de estilo romano se utilizaron ya en el , cuando los asirios construyeron un acueducto de caliza de 80 km de largo, que incluía una sección de 10 m de altura para cruzar un valle de 300 m de ancho, para llevar agua a su ciudad capital, Nínive.

India thumb|Antiguo acueducto de la India en Hampi Se cree que el subcontinente indio tiene algunos de los primeros acueductos. La evidencia se puede encontrar en los sitios de la actual Hampi. Los enormes acueductos cerca del río Tungabhadra que suministran agua de riego tuvieron alguna vez 15 km de largo. Los canales suministraban agua a las bañeras reales.

Petra, Jordania A lo largo de Petra, Jordania, los ingenieros nabateos aprovecharon cada manantial natural y cada aguacero de invierno para canalizar el agua adonde se necesitaba. Construyeron acueductos y sistemas de tuberías que permitían que el agua fluyera a través de las montañas, a través de desfiladeros y hacia los templos, hogares y jardines de los ciudadanos de Petra. Caminando a través del Siq, se puede ver fácilmente los restos de los canales que dirigían el agua al centro de la ciudad, así como presas reforzadas que mantuvieron a raya las crecidas en períodos de inundación.

Grecia En la isla de Samos, el Túnel de Eupalinos fue construido durante el reinado de Polícrates (538-522 a. C). Se considera un acueducto subterráneo y trajo agua dulce a Pitagoreo durante aproximadamente mil años.

Roma thumb|right|Los múltiples arcos del Pont du Gard, en Galia romana. Sus niveles inferiores llevan un camino a través del río, y los niveles superiores sostienen un conducto de acueducto que llevaba agua a Nimes

Los acueductos romanos se construyeron en todas partes del Imperio Romano, desde Alemania hasta África, y especialmente en la ciudad de Roma, donde totalizaron más de 415 km de largo. En las grandes ciudades del imperio, los acueductos abastecían de agua dulce a los baños públicos y para beber y establecieron un estándar de ingeniería que no fue superado en más de mil años. Los puentes, construidos en piedra con múltiples arcos, eran una característica distintiva de los acueductos romanos y, por lo tanto, el término "acueducto" se aplica a menudo específicamente a un puente para transportar agua.

América del Sur

thumbnail|Acueductos subterráneos de Cantalloc en Nazca, Perú Cerca de la ciudad peruana de Nazca, se construyó un antiguo sistema precolombino de acueductos llamado puquio que todavía se utiliza en la actualidad. Estaban hechos de piedras intrincadamente colocadas, un material de construcción muy utilizado por la cultura Nazca. El período de tiempo en el que se construyeron aún se debate, pero algunas evidencias apoyan alrededor del año 540–552 d.C., en respuesta a los períodos de sequía en la región. mini|280px|der|Puente sifón Loncomilla, transporta aguas cruzando el río Loncomilla utilizando un sifón.

América del Norte El Monumento Nacional Guayabo de Costa Rica, un parque que cubre el sitio arqueológico más grande del país, contiene un sistema de acueductos. La compleja red de acueductos descubiertos y cubiertos todavía funciona bien. Los acueductos están construidos con piedras de río redondeadas, que en su mayoría son de origen volcánico. La civilización que construyó el sistema de acueductos sigue siendo un misterio para los arqueólogos; se sospecha que los acueductos de Guayabo se asentaron en un punto de antigua confluencia cultural entre aztecas, mayas e incas.

Cuando los europeos llegaban a la capital Azteca Tenochtitlán, a principios del , la ciudad estaba conectada por dos acueductos. Uno de estos, el Acueducto de Chapultepec, construido alrededor de 1420, fue reconstruido por los españoles casi trescientos años después. Originalmente trazando parte de su camino sobre el ahora desaparecido Lago de Texcoco, del cual, actualmente, solo queda un fragmento en la Ciudad de México.

Sri Lanka Se ha descubierto el uso extensivo de acueductos elaborados en la antigua Sri Lanka. El mejor ejemplo es el Yoda Ela o Jaya Ganga, un canal de agual de 87 km de largo que lleva el exceso de agua entre dos reservorios artificiales con un gradiente de 10 a 20 cm por kilómetro durante el Sin embargo, los antiguos métodos de ingeniería para calcular la elevación exacta entre los dos reservorios y el gradiente exacto del canal con una precisión tan fina se habían perdido con la caída de la civilización en el .https://www.srilanka.travel/yoda-ela

Diseño thumb|301px|Arquería del acueducto de Segovia, España. Un acueducto arranca en un sistema de captación de agua. El agua pasa de forma controlada a la conducción desde un depósito de cabecera (caput aquae), también denominado como castellum, desde donde se distribuía por toda la ciudad.

La construcción de un acueducto exige el estudio minucioso del terreno que permitirá escoger el trazado más económico para permitir una pendiente suave y sostenida sin alargar demasiado el recorrido de la obra.

Se usan canales (riui) sin presión (circulando en lámina libre) siempre que es posible y únicamente en ocasiones contadas se recurre a la conducción bajo presión.

En todo caso, siempre que el agua se destina al consumo humano, el canal está cubierto por bóvedas, falsas bóvedas, placas de piedra o tégulas.

El canal se acomoda al terreno por distintos procedimientos. Siempre que es posible, transcurre sobre el suelo apoyado en un muro (substructio) en el que se practican alcantarillas para facilitar el tránsito normal de las aguas de superficie. Si el terreno se eleva, el canal queda soterrado (riuus subterraneus) y forma una galería subterránea (specus) excavada directamente en la roca o construida dentro de una zanja. Cuando se ha de vencer una fuerte depresión, se recurre a la construcción de complicados sistemas de arquerías (arcuationes) que sostienen el canal y lo mantienen al nivel adecuado.

Si se interpone en el trazado de la conducción un monte que no es posible rodear, se recurre a la construcción de un túnel que lo perfora. Solamente se usa este procedimiento si es inevitable. Los túneles plantean grandes problemas técnicos. Normalmente se comienzan por ambos extremos, lo que exige una gran precisión en las labores para que los dos ramales se encuentren en el punto previsto. La estrechez de las zonas de corte exige que en cada tajo trabajen sólo uno o dos hombres, por lo que la obra progresa con gran lentitud.