miniaturadeimagen|Pintura rupestre en el Amazerog, que representa a un hombre

La etnoarqueología trata del estudio de una comunidad humana viva a partir de la cultura material (aproximación arqueológica), diferenciándose de la Etnografía o la Antropología por su enfoque, métodos y propósitos, ligados a la Arqueología. En el marco de la Nueva Arqueología se postuló como un modo de entender el registro arqueológico con analogías de referentes culturales actuales. En las corrientes posmodernas de la arqueología postprocesual se concibe como una buena forma de obtener referentes inspiradores para elaborar las interpretaciones arqueológicas y construir narrativas enriquecedoras.

Otra definición expresa que es «una sub-disciplina de la arqueología y la antropología social que obtiene información sistemática acerca de la dimensión material de la conducta humana. Es una generadora de referentes analógicos para la interpretación arqueológica y una fuente de producción y contrastación de hipótesis y modelos acerca de cómo funcionan las sociedades».

Historia del término

Jesse W. Fewkes, en 1900, fue el primero en usar la palabra para referirse a sus intentos de identificar en los yacimientos Hopi del centro-oeste de Estados Unidos, utensilios asociados por los Hopi actuales a determinados ritos. Simultáneamente, los etnógrafos comenzaron a interesarse por los objetos cotidianos de las sociedades no-occidentales. Entre estos, August Pitt-Rivers fue uno de los impulsores en dar cabida a la cultura material en los estudios antropológicos a principios de .Oswalt, W. (1974): Ethnoarchaeology, Los Ángeles, University of California, pp. 3-14 También Marcel Mauss tuvo un papel importante pues puso a los estudios de cultura material en un plano central de la investigación etnográfica; cuando se refirió a las dificultades de la encuesta etnográfica, propuso a la colección de objetos como una de las maneras de superarlas: El objeto es en muchos casos, la prueba mejor de un hecho social; y un catálogo de instrumental mágico es uno de los mejores medios para elaborar una buena clasificación de ritos.Mauss, M. (1970): The gift: forms and functions of exchangue in archaic societies, London p. 15En América del Sur otros investigadores también lo hicieron muy tempranamente como por ejemplo Theodor Koch-Grünberg en sus investigaciones entre los indígenas Amazónicos durante 1902 y 1903.Koch-Grünberg, T. (1995): Dos años entre los indios: viajes por el noroeste brasileño, 1903-1905, Editorial Universidad Nacional, Bogotá

Oswalt y VanStone usaron nuevamente el nombre Etnoarqueología para referirse a la información oral sobre la cultura material en un yacimiento esquimal ocupado entre 1840 y 1910. En general entre 1956 y fines de la década de 1960 se observa un creciente uso de la información etnográficas con fines de interpretar mejor el registro material del pasado y se comienzan a efectuar las primeras recolecciones de datos actuales desde una mirada arqueológica.David, N. y Kramer C. (2001): Etnoarchaeology in action, Cambridge University Press, Cambridge En este tiempo aún no había investigadores que se llamaran a sí mismos etnoarqueólogos.

Con el advenimiento de la llamada "arqueología procesual" fue L. R. Binford quien comenzó a interesarse en el tema de manera sistemática en la analogía etnográfica en su trabajo pionero Smudge Pits and Hide Smoking: The Use of Analogy in Archaeological Reasoning. Posteriormente, Binford, en 1978, desarrolló teórica y conceptualmente su enfoque etnoarqueológico en del libro Nunamiut Ethnoarchaeology. Estos aportes junto con los de Yellen y Gould sentaron las bases metodológicas de la Etnoarqueología dentro del paradigma procesual y transformaron a la subdisciplina en una de las productoras más importantes de modelos para alimentar la "teoría de rango medio".

La Etnoarqueología contemporánea surgió como resultado directo de la valoración de los estudios actualísticos y del optimismo en el potencial de estos para explicar el registro arqueológico. Es por eso que partir de finales de la década de 1970 y sobre todo, desde la década de 1980 comenzaron los estudios específicos sobre sociedades vivas efectuados por arqueólogos. De esta forma se planteaba algo novedoso que era buscar principios generales que conectaran el comportamiento humano con la cultura material y obtener conclusiones que no dependieran exclusivamente del campo teórico de la antropología sociocultural. El optimismo inicial de la arqueología procesual en la creencia de que la conducta humana estaba sujeta a leyes (más o menos similares a las de la biología) impregnó a la Etnoarqueología y dirigió el debate conceptual de esta en los años de la década de 1970. Durante estos primeros años de la subdisciplina, también existía el convencimiento subyacente de que se podrían generar leyes universales que relacionaran la conducta humana con los restos materiales y de hecho se supuso que junto con la arqueología experimental sería la principal fuente para la producción de esta leyes.

En 1980, la Etnoarqueología amplió su enfoque y comenzó también a ser desarrollada desde una nueva corriente teórica que se desarrolló durante ésta década: el postprocesualismo, pero ésta empleaba un enfoque diferente.David, N., Sterner, J. y Gavua, K. J. (1988): Why pots are decorated?, Current Anthropology, n. 29, pp. 365-389 En parte, estos nuevos desarrollos ya habían sido anticipados por Gould.Gould, R. (1978): From Tasmania to Tucson: new directions in ethnoarchaeology, en Gould, R. (Ed.). Explorations in ethnoarchaeology, Albuquerque, University of New Mexico, pp. 1-10 Desde el postprocesualismo se expande el rango de interés de la Etnoarqueología sobre todo porque amplía su órbita más allá de los aspectos tecnoeconómicos y apunta al entendimiento de niveles mayores de complejidad, intentando discernir los correlatos materiales de los aspectos cognitivos. sociales e ideológicos. Dentro de este nuevo marco conceptual la Etnoarqueología no se interesa por "explicar" en el sentido procesual del término (o sea entender la observación o proceso como resultado de una ley o a algún otro modelo teórico universal) sino que trata de interpretar el significado para la sociedad que lo produjo.

Ya en la década de 1990, los estudios etnoarqueológicos se multiplicaron y abordaron el estudio de todo tipo de sociedades. Las preguntas se diversificaron y en todas las grandes regiones del mundo se montaron proyectos etnoarqueológicos de largo alcance. En esta década se evidencian claramente las dos posiciones de las décadas anteriores y aunque los enfoques postprocesuales se van popularizando, un importante número de etnoarqueólogos considera que la producción de leyes o "lawlike propostions" son objetivos posibles y necesarios para la arqueología y la Etnoarqueología.Kuznar, J. L. (1995): Awatimarka: The Ethnoarchaeology of an Andean Herding Community, Fort Worth, Harcourt Brace College Publishers

La etnoarqueología

La Etnoarqueología ha sido entendida y definida de varias maneras y se han propuesto también otros vocablos como sinónimos tales como "arqueología viva", "etnografía arqueológica" o "arqueoetnografía". Actualmente se cuenta con una variedad de definiciones; entre las más simples están la de MacEachernMacEachern, S. (1996): Foreign countries: the development of ethnoarchaeology in sub-Saharan Africa, Journal of World Prehistory, n. 10, p. 245 que propone que es "... la intersección de gente viviente y las construcciones arqueológicas" o a la de HanksHanks, C. (1983): An Ethnoarchaeological approach to the seasonality of Historic Cree sites in Central Québec, Arctic 36, p. 351 que expresa que es "la aplicación de métodos arqueológicos a los datos etnográficos".

En general, la Etnoarqueología es entendida hoy en día como una subdisciplina de la arqueología.David, N. y Kramer, C. (2001): Ethnoarchaeology in Action, Cambridge, Cambridge University Press La Arqueología y Antropología pueden ser consideradas "madres" de la Etnoarqueología, aunque es obvio que el desarrollo de esta se da casi exclusivamente dentro del campo de la arqueología. Esto no sólo está relacionado con que los arqueólogos son quienes hacen Etnoarqueología, sino que son casi los únicos que la consumen.

En su uso corriente es considerada como una metodología de obtención de datos de sociedades vivas, pero desde una perspectiva arqueológica y sobre todo, prestando especial atención a los derivados materiales de las conductas humanas. Por lo tanto, esta estrategia de investigación implica trabajo de campo, fundamentalmente (aunque no exclusivamente) mediante la observación participante. Sin duda, los datos provenientes de investigaciones etnográficas y de los documentos históricos son de gran utilidad para la interpretación arqueológica y pueden servir para la formulación y el testeo de hipótesis así como para proveer fuentes de analogía, pero en la casi totalidad de los casos carecen de información sistemática y controlada sobre los productos materiales de las conductas a la que hacen referencia. La estrategia de investigación utilizada es el uso complementario de fuentes etnohistóricas y de información arqueológica pero no la generación de modelos que articulen las conductas de sociedades contemporáneas con sus derivados materiales y con la interpretación del registro arqueológico.

Campos de la etnoarqueología

Hay por lo menos tres campos en donde la etnoarqueología tiene utilidad para interpretación arqueológica. Por supuesto, estos campos no son compartimentos cerrados ya que se encuentran interconectados con amplias interfaces. Estos son:

Buscar relaciones recurrentes entre la conducta humana y cultura material. Este es el sentido más usual dentro de la Etnoarqueología contemporánea y es probablemente dentro de este campo se inscriben los objetivos de la inmensa mayoría de los proyectos actuales. Este objetivo está relacionado directamente con la construcción de la teoría de rango-medio en el sentido de BinfordBinford, L (1983): Working at archaeology, New York, Academic Press, p. 14 "para establecer relaciones no-ambiguas de causa-efecto entre los causales dinámicos y los derivados estáticos". Generar modelos y proponer sus derivados materiales contextualizados dentro de los órdenes sociales, abordando sistemas más complejos. En este caso la Etnoarqueología apunta a la comprensión de la conducta humana contextualizada dentro de la esfera social y apunta a entender los condicionantes culturales específicos de cada sociedad. Desde esta aplicación la Etnoarqueología no sólo aborda la relación entre la conducta humana y sus derivados materiales en situaciones en las cuales las variables tengan un control ajustado, sino que integra esto a niveles más complejos de las sociedades cuya dimensión material no es tan directa y su detección no es obvia (por ejemplo la relación entre los recursos y la movilidad o entre el parentesco y la producción cerámica).Holster, D. (1996): Technical choices, social categories and meaning among the Andean potter of Las Animas, Journal Of Material Culture, vol. 1, nº 1, pp. 63-92