miniaturadeimagen|Ejemplo de persona en un experimento Ganzfeld. La telepatía (del griego y )Telepathy. CollinsDictionary.com. Collins English Dictionary - Complete & Unabridged 11th Edition. Retrieved December 06, 2012.Following the model of sympathy and empathy. es la capacidad transmisión de información de una persona a otra, también referente a la capacidad de adquisición de datos sin un objeto de apoyo, la telepatía también es referente a la capacidad de comunicación sonora por medio de la mente o la conciencia sin utilizar ningún canal sensorial humano conocido ni interacción física. Los experimentos a favor de la telepatía han sido criticados históricamente por la falta de controles adecuados y de repetibilidad. No hay pruebas fehacientes de que la telepatía exista, y el tema es considerado generalmente por la comunidad científica como una pseudociencia.Felix Planer. (1980). Superstition. Cassell. p. 218. "Many experiments have attempted to bring scientific methods to bear on the investigation of the subject. Their results based on literally millions of tests, have made it abundantly clear that there exists no such phenomenon as telepathy, and that the seemingly successful scores have relied either on illusion, or on deception."Spencer Rathus. (2011). Psychology: Concepts and Connections. Cengage Learning. p. 143. "There is no adequate scientific evidence that people can read other people's minds. Research has not identified one single indisputable telepath or clairvoyant."

El término fue acuñado por primera vez en 1882 por Frederic W. H. Myers, fundador de la Sociedad para la Investigación Psíquica (SPR). El término telepatía sigue siendo la expresión original más popular, reemplazando a la expresión original transferencia de pensamiento.Glossary of Parapsychological terms - Telepathy — Parapsychological Association. Consultado el 19 de diciembre de 2006.

Historia Se han encontrado muy pocas referencias a la telepatía en las culturas antiguas de las que se tienen registros escritos (a diferencia de, por ejemplo, la precognición, que sí aparece en muchos mitos). La noción de telepatía y las especulaciones relacionadas con ellas se hicieron frecuentes solo a partir del .

Primeras investigaciones Se considera que la primera investigación sobre la telepatía fue la realizada por la Society for Psychical Research, cuyos resultados fueron publicados en 1886 en la obra Phantasms of the Living (‘Fantasmas de los vivos’). Años antes, en 1882, Frederick William Henry Myers, uno de los fundadores de la Sociedad de Investigaciones Psíquicas (SPR), introdujo, en un artículo publicado en Proceedings of the Society for Psychical Research, el término «telepatía» (inspirado por la incipiente eclosión tecnológica de la época en que las técnicas electromagnéticas de telecomunicación reciben nombres como teléfono y telégrafo), para diferenciarlo de la falsa «lectura del pensamiento».Enrique de Vicente. Los poderes ocultos de la mente. Madrid: Editorial América Ibérica. 1995. Página 57. Aunque gran parte de las investigaciones iniciales consistieron en la recopilación de relatos anecdóticos, también se llevaron a cabo experimentos con aquellos que afirmaban poseer habilidades telepáticas. Sin embargo, sus protocolos experimentales no eran muy estrictos.

En 1917 el psicólogo John E. Coover de la Universidad de Stanford dirigió una serie de pruebas sobre telepatía consistentes en transmitir y adivinar naipes. Los aciertos fueron levemente superiores a los esperados por azar, concluyéndose que el resultado había sido aleatorio.

Quizá los ejemplos más conocidos de experimentos sobre telepatía fueran los de Joseph Banks Rhine y sus asociados en la Universidad de Duke, que comenzaron en 1927 usando los distintivos «Naipes ESP» de Karl Zener (véase Cartas Zener). Estos experimentos incorporaron protocolos más rigurosos y sistemáticos que los anteriores, seleccionándose lo que se asumió que eran participantes «normales» y no aquellos que afirmaban tener habilidades excepcionales, y aplicando los nuevos avances en el campo de la estadística para evaluar los resultados. Estos y los de otros experimentos fueron publicados por Rhine en su conocido libro Extra Sensory Perception (‘Percepción extrasensorial’), que popularizó este término.

Otro libro influyente sobre la telepatía en su día fue Mental Radio, publicada en 1930 por el ganador del premio Pulitzer Upton Sinclair (con prólogo de Albert Einstein). En él, Sinclair describe la aparente capacidad de su esposa de reproducir a veces los dibujos realizados por él y por otros, incluso cuando estaban separados por distancias de varias millas, en experimentos al parecer informales que recuerdan algunos de los usados por investigadores de la visión remota en épocas posteriores. En su libro, los Sinclair señalaban que los resultados podían también explicarse como una clarividencia más general, e hicieron algunos experimentos cuyos resultados sugerían que en realidad no hacía falta ningún emisor y algunos dibujos podían ser reproducidos precognitivamente.

Segunda mitad del En los años 1960, muchos parapsicólogos no estaban satisfechos con los experimentos de elección forzada de J. B. Rhine, debido en parte al aburrimiento de los participantes en las pruebas tras muchas repeticiones de adivinación monótona de naipes y al rechazo de la sugerencia de los magos de añadir naipes totalmente en blanco, y en parte por el «efecto de declive» por el que la precisión de la adivinación de cartas disminuía tras cierto tiempo para cada participante.

Algunos parapsicólogos recurrieron al formato de experimentos basados en «respuesta libre», donde el objetivo no estaba limitado a un pequeño conjunto finito predeterminado de respuestas (p. e. las cartas Zener), sino que podía consistir en su lugar en cualquier clase de cuadro, dibujo, fotografía, fragmento de película, composición musical, etcétera.

Como resultado de encuestas sobre experiencias psi espontáneas que concluían que más de la mitad de éstas sucedían en estado de sueño, los investigadores Stanley Krippner y Montague Ullman del Maimonides Medical Center de Brooklyn (Nueva York) emprendieron una serie de experimentos entre 1964 y 1978 para comprobar la telepatía durante el sueño. Un participante «receptor» en un cuarto insonorizado y electrónicamente blindado sería monitorizado mientras dormía en busca de patrones encefalográficos y movimientos oculares rápidos que caracterizan el estado de sueño. Un «emisor» en otra habitación intentaría entonces enviar una imagen, aleatoriamente seleccionada de un conjunto, al receptor concentrándose en dicha imagen durante los estados de sueño detectados. Cerca del final de dichos estados, el receptor sería despertado y se le pediría que describiese su sueño durante tal periodo. Los datos recogidos sugerían que algunas veces la imagen era incorporada de alguna forma en el contenido de los sueños del receptor.

A pesar de que los estudios de telepatía en sueños del Maimonides Medical Center mostraron resultados positivos, los críticos argumentaron que deberían descartarse, ya que los experimentos no se podían replicar. Por su parte, los investigadores respondieron que realizar una réplica exacta del experimento no era factible debido a la complejidad y al coste de la investigación en laboratorios del sueño. Por ese motivo, algunos investigadores intentaron buscar alternativas más económicas, como los llamados experimentos Ganzfeld que consistían en someter a un sujeto a privación sensorial en una habitación oscura, insonorizada, con los ojos cubiertos y ruido blanco en auriculares, mientras que un emisor, ubicado en otro espacio separado, observaba imágenes e intentaba transmitirlas telepáticamente al receptor. Aunque se reportó aproximadamente un 35% de éxito, estos experimientos fueron criticaron desde el punto de vista metodológico.

En las primeras décadas del , varios metaanálisis de los experimentos Ganzfeld mostraron resultados estadísticamente significativos que sugerían efectos telepáticos. Lance Storm y colaboradores (2010) mostraron efectos pequeños pero consistentes. Paralelamente, ciertos avances en neurociencia han llevado a algunos investigadores a proponer mecanismos teóricos basados en entrelazamiento cuántico o campos bioenergéticos para explicar potenciales fenómenos telepáticos. Estos estudios han recibido financiación limitada comparados con otras áreas de investigación científica, lo que ha dificultado la realización de experimentos a gran escala que potencialmente podrían proporcionar evidencia más concluyente.

La relación entre autismo y presuntas capacidades telepáticas ha sido explorada por investigadores como la Dra. Diane Hennacy Powell, neurocientífica y miembro de la Asociación Parapsicológica (una organización afiliada a la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia). La Dra. Powell ha documentado casos de personas autistas no verbales que aparentemente pueden comunicar información sin medios convencionales, proponiendo que la telepatía podría ser una extensión de la función cerebral normal relacionada con mecanismos neuronales específicos.

A finales de 2024 la telepatía en el autismo volvió a ganar la atención pública gracias a la popularidad del pódcast "The Telepathy Tapes" . Este programa, que llegó a superar brevemente al de Joe Rogan en audiencia en Estados Unidos, documenta sesiones experimentales donde niños del espectro autista pueden leer los pensamientos de otras personas. Aunque el pódcast ha generado cobertura en medios como Newsweek y Forbes, los fenómenos descritos aún carecen de publicaciones en revistas científicas revisadas por pares. El Instituto de Ciencias Noéticas mostró interés en esta investigación, y se ha mencionado una posible colaboración entre la Dra. Powell y la División de Estudios Perceptuales de la Universidad de Virginia para realizar estudios más rigurosos. Esta división, junto con el Instituto de Ciencias Noéticas, representan dos de los pocos centros de investigación dedicados al estudio de la percepción extrasensorial en el mundo.

Consenso científico Desde una perspectiva materialista, la telepatía constituye un fenómeno parapsicológico, considerado por la gran mayoría de la comunidad científica como una pseudociencia. Sus críticos, como Ray Hyman, objetan que los metaanálisis favorables recientes crean una falsa impresión de coherencia, pues se han combinado experimentos con diferentes características. Sin embargo, los investigadores en el campo argumentan que existe un doble estándar evaluativo, aplicando a la parapsicología criterios que no se exigen a otros campos científicos, y que el rechazo podría deberse a que la percepción extrasensorial desafía los modelos explicativos dominantes. El debate continúa en diversos ámbitos académicos, con algunas universidades y asociaciones defendiendo que los experimentos sí poseen el rigor metodológico necesario y que la evidencia acumulada justifica una investigación más profunda y sistemática.

Controversia Ensayos para detectar la telepatía

Un experimento típico procede como sigue a continuación: Se seleccionan dos personas jóvenes, entre 20 y 40 años; una de ellas se acomoda. Esta persona será el receptor y no debe recibir ningún estímulo de sus otros sentidos, debe estar totalmente relajada, y pensar en el emisor, pero dejar que sus pensamientos fluyan libremente. El otro individuo es el emisor, al que se colocará en otra sala cercana a la del receptor —hay que estimular sus sentidos: normalmente se hace con imágenes acompañadas de sonidos que sean especialmente sugerentes para la mente humana—. El emisor debe concentrarse todo lo que pueda en la otra persona mientras ambos escuchan, ven, tocan, huelen o saborean los mismos estímulos.