El canal de Castilla es una de las obras de ingeniería hidráulica más importantes de las realizadas entre mediados del y el primer tercio del en España. Recorre parte de las provincias de Burgos, Palencia y Valladolid, en la comunidad autónoma de Castilla y León, y fue construido para facilitar el transporte del trigo de Castilla hacia los puertos del norte y de allí a otros mercados. Sin embargo, ante la llegada del ferrocarril, quedó obsoleto.

Originalmente concebido como una red de cuatro canales que unirían El Espinar (Segovia) con Reinosa (Santander), debido a sus enormes dificultades técnicas e ingentes recursos, solo se llegaron a construir tres ramales (norte, sur y de Campos).Historia del Canal de Castilla , en su sitio web oficial. Con una anchura que varía entre , el canal discurre a lo largo de , atravesando 38 términos municipales, y uniendo las localidades de Alar del Rey (Palencia), donde tiene su nacimiento, con las de Valladolid y de Medina de Rioseco, situadas respectivamente al final de los ramales sur y de Campos (el canal tiene forma de Y invertida). Tiene un desnivel total de .Guía del Canal . Consultada el 6 de agosto de 2012.

La provincia de Palencia es la que más longitud de canal tiene (ramal norte). Algunos kilómetros al septentrión de la capital palentina, el canal se divide en dos grandes ramales que se dirigen uno a Medina de Rioseco (ramal de Campos) y otro a Valladolid (ramal sur).

A su paso por la ciudad de Palencia, a la que se acerca mediante un ramalillo terminado en una dársena para facilitar las tareas de carga y descarga, el canal de Castilla se sitúa a escasa distancia de dos de sus puntos más emblemáticos: Calahorra de Ribas, donde se cruza con el río Carrión, del que pasa a tomar las aguas, y el Serrón, en Grijota, donde el canal se bifurca en los ramales de Campos y del sur. Precisamente en Calahorra de Ribas se puede leer un monumental hito erigido para conmemorar la unión de los ríos Carrión y Pisuerga en agosto de 1791:

Está declarado como bien de interés cultural en la categoría de conjunto histórico-artístico desde el 13 de junio de 1991.Ministerio de Cultura, Patrimonio Histórico.

Historia

Precedentes Los antecedentes de esta gran obra hidráulica se remontan a los siglos y . El desarrollo de sistemas de navegación interiores en Europa, que fomentará el comercio y el regadío, se traducen en España en estudios dirigidos por Bartolomé Bustamante en 1549 sobre las posibilidades que ofrecía la cuenca del Pisuerga.

El verá desempolvar estos viejos proyectos en tiempos de Fernando VI por iniciativa del marqués de la Ensenada. La idea ilustrada de la mejora de las comunicaciones interiores como fomento de la actividad económica tomará cuerpo con dos realizaciones fundamentales: el Canal Imperial de Aragón y el canal de Castilla.

Construcción El canal de Castilla, el proyecto más importante de ingeniería civil de la España ilustrada, tenía por objetivo principal servir como vía de comunicación y transporte que solucionase el problema de aislamiento que sufría la meseta norte, debido a un relieve complicado y una deficiente red viaria, que hacía casi imposible el transporte de los productos agrarios de la región. thumb|left|Embarcadero del canal de Castilla en Medina de Rioseco thumb|Canal de Castilla, dársena del canal de Castilla de Valladolid. La idea de este canal era servir como vía de comunicación y transporte que solucionase el problema de aislamiento que sufría la meseta castellana, debido al relieve complicado y una deficiente red viaria, que hacía casi imposible el transporte de los productos agrarios de la región thumb|Pedro López de Lerena A mediados del , el rey Fernando VI y su ministro, el marqués de la Ensenada, empezaron a pensar en un plan para potenciar la economía de España, y entonces el Marqués sugiere a Fernando VI la construcción de una red de caminos y canales de transporte pensados para Castilla, al ser, por entonces, la principal productora de cereales. Dos años después, Antonio de Ulloa, prestigioso ingeniero, presenta el Proyecto General de los Canales de Navegación y Riego para los Reinos de Castilla y de León inspirado en anteriores trabajos del francés Carlos Lemaur.

Las obras del canal comenzaron el 16 de julio de 1753 en Calahorra de Ribas, bajo la dirección de Antonio de Ulloa y el ingeniero jefe Carlos Lemaur, en el tramo conocido como ramal de Campos. Al año de haberse iniciado se paralizan, habiéndose construido hasta entonces , desde Calahorra de Ribas. Más tarde, en 1759, las obras se reanudan, pero esta vez se inician en el estrecho de Nogales, cerca de Alar del Rey, y así comenzó la construcción del ramal del norte, finalizando las obras de este ramal en agosto de 1791, cuando las aguas del norte se unen con las del ramal de Campos en el lugar de Calahorra de Ribas.

Al año siguiente de la finalización del ramal borte se inicia la navegación en Alar del Rey, a la vez que se comienzan las obras del ramal sur hacía Valladolid. La guerra de la Independencia y la posterior crisis política, económica y social ocasionaron grandes destrozos en lo ya construido, y obligaron a paralizar las obras en Soto Albúrez en el año 1804.

El rey Fernando VII, viendo que el erario público no era capaz de seguir financiando el coste de la obra, dicta en septiembre de 1828 una Real Orden para que el proyecto pudiera ser realizado por una empresa privada. De esta forma, en 1831 el Estado concede a la Compañía del Canal de Castilla la explotación del canal durante 80 años, una vez terminadas las obras. A cambio se compromete a finalizar las obras en siete años. De nuevo la guerra impide el cumplimiento de los plazos establecidos, por lo que es necesario un nuevo contrato mediante el cual se acorta el plazo de explotación a 70 años, y se amplía el plazo para realizar las obras. Una vez privatizada su construcción en 1835 se finaliza el ramal del sur con la llegada de las aguas al río Pisuerga a Valladolid, y en 1849 se ve finalizado el ramal de Campos bajo el reinado de Isabel II.

Así el 14 de diciembre de 1849 comienza la explotación del canal de Castilla por la Compañía del Canal de Castilla y un periodo de 70 años, revertirá de nuevo al Estado, que lo administra desde entonces, dependiendo de la Confederación Hidrográfica del Duero. Aunque la navegación comenzó a finales del , la época de mayor esplendor tuvo lugar entre los años 1850-1860, cuando las barcas que surcaban el canal superaban las 350. Pero a partir de la apertura de la línea férrea Valladolid-Alar del Rey, con un trazado casi paralelo al del canal de Castilla, se limita su uso porque la vía ferroviaria era más económica que el canal. miniaturadeimagen|Monolito conmemorativo por los 200 años del ramal norte del canal de Castilla en Alar del ReyNo obstante su cauce sigue proporcionando otros usos derivados de la fuerza motriz, generando un desarrollo económico e industrial en las localidades por las que discurre y propiciando que nazcan fábricas de papel, harinas, cueros, molinos, armas e incluso astilleros.

Presidiarios en la construcción En la construcción del canal, sometido a los vaivenes económicos y políticos, participaron entre 2500 y 4500 presidiarios, según las fuentes, en condiciones de trabajos forzados puestos por el gobierno a disposición de la empresa Compañía del Canal de Castilla, con una asignación de 2,5 reales por presidiario y día, entre otros beneficios, que pagaba el gobierno, ofreciendo a la empresa los privilegios de su explotación.

Las condiciones de dichas concesiones aparecen en la Ordenanza General de los Presidios del Reino de 1834. Hubo numerosas quejas públicas por el maltrato, las enfermedades y las muertes, especialmente el año de la cólera de 1834. Se acusó a la empresa de tortura, irreligión e inhumanidad.

Durante la primera guerra carlista, parte de los presidiarios fueron destinados a trabajos de fortificación de ciudades amenazadas por el ejército carlista. Los presidiarios estaban vigilados por militares (mediante un comandante y un equipo militar de escolta), mientras que los «cabos de vara», que ordenaban el día a día, eran prisioneros elegidos por su fidelidad y conducta para mantener la disciplina de las cuadrillas. En el trabajo eran dirigidos por los capataces y técnicos civiles.Castilla en Canal, Raúl Guerra Garrido, 1999, Muchnik Editores, Barcelona, ISBN 84-7669-370-2, págs. 339-342Los presos en el Canal, Canal de CastillaEl Canal de Castilla. María Luisa González PenaCompañía del Canal de Castilla, Marqués de Casa Irujo, Madrid, 1842El canal de Castilla: alba y aflicción de una obra pública, Francisco Sosa Wagner, Revista de administración pública, ISSN 0034-7639, Nº 153, 2000, págs. 443-470.

Aprovechamiento económico La navegación comercial de granos por medio de barcazas fue el principal recurso hasta 1860 en que se inaugura la línea ferroviaria Venta de Baños-Alar del Rey. El ferrocarril Valladolid-Medina de Rioseco supone, por último, el colapso del tráfico de mercancías. El aprovechamiento de la fuerza motriz en las esclusas —molinos harineros, batanes, etc.— y la utilización de agua para riego agrícola — hectáreas— serán las principales utilizaciones desde la segunda mitad del . izquierda|miniaturadeimagen|Acueducto de Abánades sobre el río Valdavia En época contemporánea, el principal uso económico directo es el regadío, habiéndose abandonado la navegación en 1959.

Otro recurso muy explotado en el presente siglo comienza a ser la promoción turística de este gran legado arquitectónico que el Canal de Castilla constituye.

Zona de interés histórico y natural izquierda|miniaturadeimagen|Esclusas 17, 18, 19 y 20, en Frómista thumb|El barco turístico Antonio de Ulloa recorre el ramal de Campos del canal de Castilla desde Medina de Rioseco thumb|right|Dársena del canal en Medina de Rioseco, con edificios de antiguos almacenes de grano (izquierda) y la fábrica de harinas de San Antonio (derecha) thumb|left|Puente del Canal de Castilla

En la actualidad, esta gran «Y» invertida que recorre de norte a sur la autonomía castellano y leonesa, conserva un valioso entramado de esclusas, molinos de harina, almacenes y dársenas de gran interés histórico. Además, proporciona abastecimiento de agua a núcleos urbanos, regadíos al campo y espacio cultural y de ocio a autóctonos y visitantes. Se están realizando distintas inversiones para recuperarlo y darle una salida dentro del turismo rural a la vez que se acondicionan sus caminos de sirga como vías cicloturísticas, ya que en sus orillas ha surgido diversos ecosistemas de ribera, con una primera franja de vegetación higrófila formada por carrizos y espadañas, una segunda franja similar a un bosque galería (olmos, chopos negros, álamos blancos, fresnos, sauces, alisos, madreselvas...); y una tercera franja de arbustos. Entre la fauna destacable tenemos aguiluchos laguneros, numerosas ardeidas, anseriformes y Podicipediformes, entre otros.