La Sociedad Mont Pelerin es una asociación multidisciplinaria creada, en palabras de sus propios fundadores y seguidores, para preservar los derechos humanos amenazados por la difusión de ideologías relativistas y afines a la extensión del poder arbitrario. Por sus características puede englobarse dentro de los grupos conocidos muy posteriormente a su creación como think tanks.
Orígenes y miembros destacados En 1947, el profesor Friedrich Hayek convocó a 36 intelectuales, la mayoría economistas, junto con historiadores y filósofos en el Hotel du Parc en la villa de Mont Pelerin, cerca de la ciudad de Montreux, Suiza, para discutir la situación y el posible destino del liberalismo tanto a nivel teórico como en la práctica. El grupo tomó el nombre de Sociedad Mont Pelerin en honor al lugar donde ocurrió este primer encuentro.En su discurso de apertura, Hayek consideró el nombre de «Sociedad Acton-Toqueville» (nota #2) El principal responsable de tan curioso nombre fue el economista estadounidense Frank Knight.
Entre sus miembros más destacados estuvieron Ludwig Erhard creador y conductor del «milagro alemán»; Jacques Rueff, defensor del patrón oro; Friedrich Hayek, autor del conocido libro Camino de servidumbre y Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel en 1974; su mentor el también economista Ludwig von Mises; Walter Lippman, conocido periodista y ensayista; y el filósofo Karl Popper, autor de La sociedad abierta y sus enemigos.El sueño de la Sociedad Mont Pèlerin . Por Robert Higgs. The Independent Review, 1997. Traducción de Mises Daily en español. -- Sobre la influencia de la sociedad en la promoción de ideas, el Higgs dice: "¿Tuvo éxito la sociedad Mont Pèlerin en atajar la marea de estatismo en occidente? Indudablemente la posición intelectual de las ideas liberales clásicas ha mejorado, especialmente durante los últimos 20 años. El socialismo, la bête noire de Hayek, ha sido más o menos desacreditado, excepto en los enclaves alojados en la universidad. Los políticos occidentales hablan hoy abiertamente de privatizaciones y desregulaciones y de vez en cuando actúan consecuentemente. En el momento más oscuro del liberalismo clásico, la sociedad Mont Pèlerin buscaba, en apropiada metáfora militar de Max Hartwell, “salvar la bandera” y “renovar el ataque”. Su influencia fue probablemente más significativa en la época oscura que va de su fundación a mediados de la década de 1970, cuando las ideas liberales clásicas empezaron a verse sofocadas por la dominación del colectivismo entre los intelectuales occidentales."
También destacan otros economistas ganadores del Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel como Milton Friedman (1976), George Stigler (1982), James M. Buchanan (1986), Maurice Allais (1988), Ronald Coase (1991), Gary Becker (1992) y Vernon Smith (2002). Otros miembros destacados son Henry Simons; el exsocialista fabiano Walter Lippmann; el filósofo y economista James Otteson, autor de The End of Socialism; Sir John Clapham, directivo del Banco de Inglaterra y presidente de la Real Sociedad Británica; Otón de Habsburgo-Lorena, heredero del trono austrohúngaro; y Max von Thurn und Taxis, jefe de la casa Thurn und Taxis.
Declaración de principios Al final de su primera reunión en 1947, los miembros fundadores redactaron una Declaración de Principios en la cual plasmaban su preocupación por los valores de la civilización, los cuales consideraban en peligro debido a que para la época grandes porciones del planeta les parecían carentes de las condiciones esenciales para la dignidad humana y la libertad, mientras que en otros estaban bajo constante amenaza debido a las tendencias políticas imperantes. Consideraban que la posición de los individuos y de los grupos voluntarios eran debilitados progresivamente debido a la extensión del poder arbitrario y que las más preciosas posesiones del hombre occidental, como la libertad de pensamiento y de expresión, eran amenazadas por la difusión de credos que, reclamando tolerancia cuando eran minoría, buscan solo establecer una posición de poder desde la cual suprimir todos los puntos de vista excepto el propio.
La Sociedad sostiene que estos acontecimientos fueron fomentados gracias al aumento de una visión de la historia que niega cualquier patrón de moral absoluta y por el auge de teorías que cuestionan la validez del imperio de la ley; también habrían contribuido una caída en la confianza en la propiedad privada y en el libre mercado, sin los cuales el final de la dispersión del poder y la libre iniciativa asociados a estas instituciones harían difícil concebir una sociedad en la cual la libertad pueda ser efectivamente preservada.
Por lo tanto, considerando que lo que esencialmente es un movimiento ideológico, debería aglutinarse por medio de la argumentación intelectual y la reafirmación de los ideales válidos, la sociedad consideró que cualquier estudio adicional debería enfocarse a los siguientes temas:
El análisis y exploración de la naturaleza de la presente crisis así como explicar su origen moral y económico. Redefinir las funciones del Estado para poder distinguir más claramente entre un orden totalitario y uno liberal. Definir métodos para restablecer el imperio de la ley y para asegurar su desarrollo de tal manera que los individuos y los grupos no puedan violar la libertad de otros y que los derechos privados no puedan convertirse en la base del poder depredador. La posibilidad de establecer reglas mínimas a través de medios no hostiles a la iniciativa y al funcionamiento del mercado. Definir métodos para combatir el uso indebido de la historia al servicio de credos hostiles a la libertad. El problema de la creación de un orden internacional conducente a salvaguardar la paz y la libertad y que permita el establecimiento de relaciones económicas internacionales armoniosas.
Diferencias en cuanto a libertad e intervencionismo Según se recoge en relatos de Milton Friedman; en el primer encuentro celebrado por la Mont Pelerin Society, en el año 1947, en un punto del debate sobre la distribución del ingreso y un sistema tributario progresivo llamado impuesto negativo sobre la renta, Ludwig von Mises se levantó, se dirigió a los participantes y proclamó “todos ustedes son un grupo de socialistas”; y salió de la habitación. Esto debido a sus ideas radicales del libre mercado, que no era acompañada por otros miembros.
La postura de Hayek sobre el papel del gobierno en la economía abarca más aspectos de los que defendería Mises —el cual se ceñía a la aplicación de las leyes en defensa de la libertad y la propiedad—. Al respecto, Hayek no es contrario a ciertos efectos redistributivos para hacer más atractiva a la sociedad libre, ni que el gobierno pueda proveer de ciertos bienes que el mercado era incapaz de generar por sí mismo o actuar en circunstancias excepcionales y anómalas de la vida económica. Debido a estos elementos algunos miembros de la escuela austriaca ven en Hayek más a un socialdemócrata que a un liberal clásico e incluso consideran que esa postura le permitió la concesión del Premio en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel en 1974, galardón o reconocimiento que le fue negado a Mises.
También se aprecia esta disparidad de ideas según lo que recoge Jorg Guido Hulsmann en su ensayo Contra los neoliberales:
Influencia de la Sociedad en la economía y la política mundiales Tanto simpatizantes como antagonistas de la Sociedad Mont Pelerin en particular, y del liberalismo en general, han creído encontrar influencias de esta organización en hechos recientes de la historia que habrían tenido repercusiones de alcance mundial.
Por ejemplo, tanto John Blundell, director general del Institute of Economic Affairs de Londres (instituto creado por Anthony Fisher,Anthony Fisher, ex piloto de cazas durante la Segunda Guerra Mundial, fue disuadido por Hayek de entrar a la política, ya que según éste la transformación de la sociedad pasaba por convencer a intelectuales, profesores y escritores. Mientras decidía su estrategia, Fisher descubriría en los EEUU la cría industrial de pollos. Como resultado de sus esfuerzos, el precio del pollo cayó precipitadamente en Gran Bretaña. Su viuda, Dorian, comentaría más tarde: «él hizo más que cualquier rey o político para poner un pollo en el plato de cada persona», John Blundell, En el Combate de las Ideas no se pueden tomar atajos, 2004. seguidor de las ideas de Hayek), como Ted Wheelwright (izquierdista), del Centro Transnacional de la Universidad de Sídney, dan por sentada la influencia de Anthony Fisher (y por lo tanto de la Sociedad Mont Pelerin y Hayek) sobre el auge del thatcherismo y las ideas liberales en Inglaterra.«Al convertirse en Primer Ministro en el verano de 1979, la señora Thatcher le escribió a Fisher: “usted creó la atmósfera de opinión que hizo nuestra victoria posible”. Y algunos años después, en un discurso en ocasión del 30º Aniversario del [Institute of Economic Affairs], la señora Thatcher añadió: “Permítanme decir lo agradecidos que estamos a quienes se unieron a usted en su gran empeño. Ellos eran pocos, pero estaban en lo correcto y salvaron a Gran Bretaña”». John Blundell, En el Combate de las Ideas no se pueden tomar atajos, 2004.«Tras su primera elección como primera ministra, Thatcher envió una nota a Harris que decía: “La deuda que tenemos con usted es inmensa”. La gobernante trató de pagar esa deuda condecorando al director del IAE con la Alta Cruz. Por eso Friedman dijo: “Sin el [Institute of Economic Affairs], dudo mucho que hubiera habido una revolución thatcherista”. Thatcher también escribió una carta a Hayek en su cumpleaños número 90, durante su décimo año de mandato, agradeciéndole por su liderazgo e inspiración». Ted Wheelwright, Cómo triunfó la ideología neoliberal, 1999 .
Asimismo también es clásico el atribuir a Milton Friedman el haber influido con ideas liberales al gobierno de Ronald Reagan, así como la inclusión de medidas de inspiración liberal durante la dictadura golpista en Chile a partir de 1973, a través de los llamados Chicago Boys; y en el gobierno chino a partir de 1980.