Drowned World Tour fue la quinta gira musical de la cantante estadounidense Madonna, realizada para promocionar su séptimo y octavo álbumes de estudio, Ray of Light (1998) y Music (2000), respectivamente. Su primera gira en ocho años desde The Girlie Show World Tour (1993), en un principio iba a iniciar en 1999, pero se retrasó hasta 2001 debido a que la cantante tuvo su segundo hijo, se casó con el director de cine Guy Ritchie, grabó Music y filmó la película The Next Best Thing. Cuando finalmente se decidió hacer la gira, hubo poco tiempo, por lo que en solo tres meses se realizaron las audiciones para los bailarines, dieron comienzo a los ensayos y se contrató a músicos y técnicos; Madonna designó a Jamie King como el director creativo y coreógrafo principal. Jean-Paul Gaultier y los hermanos Dean y Dan Caten fueron los diseñadores y confeccionaron distintos vestuarios de tal manera que indicaban diferentes fases de la carrera de Madonna. El póster promocional y el logo incluían referencias a la Cábala, disciplina que la artista empezó a estudiar tiempo antes.

El concierto se dividió en cuatro segmentos: Rock 'n' Roll/Punk Girl, Geisha Girl, Cyber Cowgirl y Spanish Girl/Ghetto Girl, cada uno de ellos representaba una fase de su carrera. El primero mostraba actuaciones de gran energía y la cantante tenía el pelo alisado y vestía una falda escocesa; en la segunda parte, usó un kimono y luego realizó artes marciales en el aire; las canciones acústicas se interpretaron en Cyber Cowgirl donde lucía como vaquera; la última sección contó con bailes de flamenco y actuaciones con temática gueto. El repertorio consistió principalmente de temas de Ray of Light y Music, sus dos últimos álbumes de estudio en ese entonces, y, entre sus éxitos de la década de 1980, solo se incluyeron «Holiday» y «La isla bonita». En términos generales, Drowned World recibió la apreciación de los críticos y periodistas, quienes elogiaron la puesta en escena y lo consideraron como uno de los mejores espectáculos de Madonna. No obstante, un tema recurrente entre las reseñas fue la ausencia de varios éxitos de la cantante en el repertorio, lo que atrajo comentarios variados.

Con 47 espectáculos agotados en los Estados Unidos y en Europa, fue la gira más taquillera de 2001 por un solista y la cuarta en general, con una recaudación final de 74 millones USD y con un poco más de 730 000 entradas vendidas. En los premios Pollstar de ese año, recibió dos nominaciones en las categorías de mayor gira del año y producción de escenario más creativa. El concierto del 26 de agosto, llevado a cabo en The Palace of Auburn Hills en Auburn Hills (Míchigan), fue transmitido en vivo por el canal HBO, y en noviembre de 2001 se puso a la venta el DVD y VHS titulado Drowned World Tour 2001.

Antecedentes thumb|izquierda|Madonna abriendo el concierto con la interpretación de «Drowned World/Substitute for Love». Luego del lanzamiento de su séptimo álbum de estudio, Ray of Light (1998), Madonna declaró en enero de 1999, en una entrevista en vivo con Larry King, que haría una película en abril titulada The Next Best Thing y posteriormente ensayaría para salir de gira «hasta el milenio, la víspera de Año Nuevo». Sin embargo, dicho plan se retrasó hasta 2001, ya que, en palabras de la cantante, «me distraje al tener hijos y filmar películas». En 1999, inició una relación seria con el director de cine británico Guy Ritchie y, en el 2000, quedó embarazada de su segundo hijo Rocco, publicó su octavo álbum Music y se casó con Ritchie en diciembre de ese año.

Cuando Madonna decidió realizar una gira, hubo poco tiempo, por lo que tuvo que prepararla en solo tres meses; inició con las audiciones para los bailarines en marzo y abril de 2001, supervisadas por la cantante y por el coordinador Christian Vincent. Jamie King fue contratado como el director creativo y coreógrafo principal; en una entrevista, comentó que «fue tan agitada que sufrí depresiones y me enfermé considerablemente». Los ensayos comenzaron en abril y continuaron hasta mayo, y duraban trece horas al día, cinco días a la semana, con más bailarines que se sumaban para los conciertos; finalmente, diez bailarines, dos coristas y seis músicos se unieron a la gira. Madonna tomó clases de guitarra por ocho meses con Monte Pittman y tocó por primera vez la guitarra eléctrica y la acústica en cuatro canciones del tour. Por su parte, el productor de música house Stuart Price, también conocido como Jacques Lu Cont, fue designado como bajista y tecladista. El servicio de Clair Brothers Audio fue incluido para proporcionar una mezcla de sonido techno de alta tecnología y fusión de acústica y trance. Madonna aclaró: «No veo el propósito de hacer un show a menos que ofrezcas algo que te haga perder los sentidos. No es suficiente subir al escenario y cantar una canción. Se trata de teatro, drama, sorpresas y suspenso».

En un principio, Drowned World estaba programado para empezar con dos conciertos en el Kölnarena en Colonia (Alemania), pero fueron cancelados debido a dificultades técnicas, por lo que todas las entradas tuvieron que ser reembolsadas. La función del 3 de agosto en el Continental Airlines Arena en Nueva Jersey también fue cancelada, esta vez por una laringitis de Madonna. De esta manera, la gira pasó a tener 47 fechas en lugar de 50, como se había programado.

Desarrollo thumb|El escenario creado para la gira. El título de la gira proviene de la novela apolíptica de 1962 El mundo sumergido, del escritor británico J. G. Ballard. La publicista de Madonna, Liz Rosenberg, afirmó que el Drowned World fue diseñado como su mayor espectáculo de entre todas las otras giras que realizó. America Online fue el patrocinador del tour, quien ofreció las primeras entradas anticipadas de los recitales en los Estados Unidos a los suscriptores de la empresa, antes de que salieran a la venta para el público en general. El concierto se dividió en cuatro segmentos: Rock 'n' Roll/Punk Girl, Geisha Girl, Cyber Cowgirl y Spanish Girl/Ghetto Girl, cada uno de ellos representaba una fase de la carrera de la cantante. El repertorio consistió principalmente de canciones de Ray of Light y Music, sus dos últimos álbumes de estudio en ese entonces; entre los éxitos de la década de 1980, solo se incluyeron «Holiday» (1983) y «La isla bonita» (1987). Sobre los conciertos, Madonna comentó que eran «una presentación teatral de mi música», y para ello se inspiró en diversos temas y géneros musicales, como las artes marciales, el flamenco, el country, el punk, el rock and roll, la música dance e incluso el circo. Por su parte, Mark Spring, el gerente de producción, declaró en una entrevista con The Independent que era «lo más complicado que había hecho». Agregó: «La mística de Madonna es muy importante, por lo que tienes otro nivel de profesionalismo que debes alcanzar. No es que no hicieras todo lo posible, por supuesto. Pero es Madonna. Su show es perfecto. No hay errores. [...] Como artista solista no tiene igual, y su deseo de ofrecer un espectáculo, no solo un concierto, crea desafíos que han extendido los límites de lo que puede lograr una gira de rock y pop».

Se necesitaron 300 vehículos para transportar las más de 100 toneladas de equipamiento y dos aviones Boeing 747 trasladaron todo el equipo desde Los Ángeles a Europa, para el inicio de la gira, y viceversa cuando ya había finalizado. En cuanto al escenario, era tan grande como tres canchas de tenis y se hizo de tal manera que fuese movible. Arriba de este había una gran red eléctrica, compuesta por secciones de armadura, motores hidráulicos, cables eléctricos y los aparatos de control que se conectaban electrónica o mecánicamente con las actuaciones que sucedían abajo. Cuatro pantallas gigantes formaron el telón de fondo del escenario y también se incluyó un toro mecánico y equipos para movimientos desde el aire. Los sets se construyeron en secciones por tres empresas y se contrató una tripulación permanente de alrededor de 100 personas, desde iluminación, sonido y carpintería hasta bailarines, vestuario y maquillaje. Cuatro ingenieros se encargaron de la mezcla de los monitores, dos de ellos para los de Madonna. Blake Suib, uno de los ingenieros, comentó que la cantante era muy perfeccionista y sabía cuándo un sonido, proveniente de los altavoces, sonaba mal o bien durante los ensayos. Por sugerencia del director musical Patrick Leonard, probaron usar una frecuencia de sonido de 14 kHz en los altavoces en vivo, lo que era inusual en ese entonces. También se les ocurrió la idea de utilizar amplificadores aislados para registrar el sonido de los instrumentos individualmente. Al respecto, Suib comentó que «el proceso creativo de generar nuevas ideas, implementarlas y luego evaluar seriamente sus resultados lleva mucho tiempo, pero vale la pena».

El diseñador Jean-Paul Gaultier fue elegido para crear el vestuario, con el concepto de confeccionar los trajes como una combinación de la moda punk y escocesa. Además de ello, también realizó diseños con temática vaquera, geisha y española. Los hermanos Dean y Dan Caten, creadores de la línea DSquared2, también trabajaron en la gira. La vestimenta desarrollada incluía una camisa rota y pantalones negros con cierre, en alusión a los primeros días de su carrera, y pantalones vaqueros de cuero y trajes de gueto, en referencia a la fase de su carrera en ese momento. La peluca negra y el maquillaje blanco se relacionaron con la temática geisha que anteriormente había lucido en «Nothing Really Matters» (1999), y usó un «híbrido» de la prenda del videoclip de «La isla bonita» y del vestuario de la película Evita (1996). Por su parte, la estilista de la gira, Arianne Phillips, quien ya había trabajado con la cantante en varios videoclips años anteriores, supervisó el vestuario, diseñó algunos trajes y colaboró en otros con Gaultier. Se crearon tres copias exactas de los trajes que Madonna lució en cada segmento, mientras que para los bailarines se confeccionaron dos copias. Chase Design Group creó el póster promocional y el logo de la gira, cuyo objetivo era hacerlo lo más estético posible. Para ello, desarrolló un ícono personalizado y un tipo de logo que transmitiera las «cualidades únicas y etéreas» del espectáculo, que fue descrito por la fundadora del grupo, Margo Chase, como «un viaje espiritual y musical de múltiples capas a través de mundos diversos». También declaró que dado que «Madonna es una estudiante de la Cábala, nos solicitó que incluyéramos referencias a ese conjunto de conocimientos». De esta manera, el diseño resultante referencia e incorpora letras tanto en árabe como en hebreo. Asimismo, alude la conexión mística entre las religiones y la idea de un viaje tanto intelectual como físico. Chase preparó varios diseños, y el que Madonna eligió finalmente formó parte del póster principal. Sobre esto, expresó: «Este fue mi favorito porque se refería a aspectos más específicos de su concierto y porque tuve la oportunidad de crear las nuevas formas de las letras».

Sinopsis

El concierto inició con una presentación «dramática» de «Drowned World/Substitute for Love»; Madonna entró en medio de nubes de hielo seco e interpretó la canción de pie en una plataforma que se elevaba sobre el escenario. Tenía el cabello rubio alisado y vestía un top negro sin mangas, un top cruzado con una manga de red, jeans con cierre, collares al estilo bondage y un kilt de tartán. Luego de una actuación de alta energía de «Impressive Instant», con temática ciberpunk y donde los bailarines tenían máscaras de gas, tocó la guitarra eléctrica en «Candy Perfume Girl» para luego dar lugar a «Beautiful Stranger»; en las pantallas de fondo se mostraban escenas de la película Austin Powers: The Spy Who Shagged Me y círculos fluorescentes y psicodélicos. La primera sección finalizó con «Ray of Light», donde la cantante bailaba energéticamente por todo el escenario.