Bélgica (; ; ), oficialmente Reino de Bélgica, es uno de los veintisiete Estados soberanos que forman la Unión Europea, situado en Europa noroccidental. El país cubre una superficie de km² y poseía en el año 2023 una población de habitantes. Su capital y la conurbación más poblada es Bruselas, mientras que su ciudad (municipio) más poblada es Amberes.Según datos de abril de 2017, la ciudad era la más poblada de Bélgica, con 521216 habitantes. La aglomeración de Amberes, por su parte, tiene 1 250 000 habitantes, que la coloca en segundo lugar después de la aglomeración de Bruselas. Bevolkingscijfers op 1 januari 2018: Belgisch staatsblad 19/02/2018 página 13744-13750
Bélgica es un Estado multilingüístico con tres lenguas oficiales: el 57 % de su población, en la Región de Flandes principalmente, habla neerlandés, mientras que cerca del 42 % habla francés (en la región de Valonia, al sur, y en la Región de Bruselas-Capital, una región oficialmente bilingüe que acoge una mayoría de hablantes de francés). Menos de un 1 % de los belgas vive en la Comunidad germanófona, donde hablan alemán, junto a la frontera al este del país. A menudo, esta diversidad lingüística lleva a severos conflictos políticos y culturales, muy parecidos a los de otros países bilingües, reflejándose en la organización territorial de Bélgica y en su historia política.
Bélgica recibe su nombre de la denominación latina de la parte más septentrional de la Galia, Gallia Belgica, el cual, a su vez, procede de un grupo de tribus celtas, los belgas. Históricamente, Bélgica ha sido parte de los Países Bajos de los Habsburgo, los cuales incluían los actuales Países Bajos y el Gran Ducado de Luxemburgo, ocupando una región algo mayor que el moderno Benelux.
Desde finales de la Edad Media hasta el , fue un floreciente centro de comercio y cultura. Desde el hasta la Revolución belga de 1830, Bélgica, en aquella época llamada los Países Bajos del Sur, fue el lugar de muchas batallas entre las potencias europeas y es por ello que se ha ganado el apodo de «el campo de batalla de Europa» o «la cabina de Europa».The Nuttall Encyclopaedia
Es uno de los miembros fundadores de la Unión Europea, cuyas instituciones principales están ubicadas en el país, así como de la OTAN. Su capital, Bruselas, es también la capital de facto de la Unión Europea.
Etimología
El más antiguo uso de las voces Belga y Bélgica que nos ha llegado está en el De Bello Gallico de Julio César. En dicho libro, el conquistador romano dividía toda la Galia en tres partes: los galos propiamente tales, los aquitanos y los belgas. Estos últimos estaban separados de los galos por los ríos Sena y Marne. Durante el principado de Augusto (27 a. C.-14 d. C.), el general y político Marco Agripa dividió la Galia en tres provincias, asignando a una de ellas el nombre de Gallia Belgica. Esta se reorganizaría durante el imperio de Domiciano, quien la dividió a su vez en tres nuevas provincias, a saber: la Gallia Belgica y las dos Germanias. La Gallia Belgica se volvió a repartir más tarde en dos provincias: la Belgica Prima y la Belgica Secunda. La actual Bélgica tiene poco que ver con estas antiguas provincias romanas, ya que la mayor parte de su territorio se ubica en parte de la histórica Germania Inferior (más tarde, Germania Secunda) y otra parte en la Belgica Secunda.
Estos términos desaparecieron casi por completo después de las invasiones bárbaras y subsistieron solo en la pluma de algunos eruditos, mayormente clérigos. Volvieron a usarse en la segunda mitad del , después de la escisión del imperio de Carlomagno, con la creación de la Lotaringia. Los clérigos de entonces, siguiendo una práctica común que consistía en utilizar los antiguos nombres latinos, usados por el Imperio, recuperaron la palabra Bélgica para designar al reino de Lotario II, en lugar del término Lotaringia, para designar al territorio situado entre la Gallia de Carlos el Calvo y la Germania de Luis el Germánico. Las denominaciones Belgae, Bélgica, Gallia Belgica desaparecieron de nuevo en el siglo , después de la desaparición de la Lotaringia.«Ses habitants sont appelés Belgae. Aux yeux des clercs se piquant de purisme antique, le mot Lotharingia n'est qu'un monstrueux barbarisme. Bélgica est beaucoup plus noble: ce nom a une véritable sonorité antique. Après le morcellement de la Lotharingie, à la fin du XIIe siècle, l'emploi des termes Belgae, Bélgica, Gallia Belgica dans leur acception «lotharingienne» disparaît complètement du vocabulaire politique» Sébastien Dubois, L'invention de la Belgique - Genèse d'un État-Nation, Éd. Racines, Bruxelles, 2005, p. 64.
Su nombre constitucional se traduce como Reino de Bélgica, la escritura y pronunciación en los tres idiomas oficiales es , ; y , .
Historia
Prehistoria Se conoce que ya en el Cretácico superior los iguanodontesvivían en Europa. De hecho, el iguanodonte fue descubierto en el en las minas de carbón de Bernissart con una manada de más de treinta esqueletos fósiles, la mayoría de ellos casi completos. Estos fósiles se exponen actualmente en el Museo de Ciencias Naturales de Bruselas y en el Museo del Iguanodonte de Bernissart. Los vestigios humanos más antiguos de Bélgica se encontraron en el yacimiento de Belle-Roche, en Sprimont, y atestiguan una antigua ocupación de unos años.
El hombre de Neandertal, descubierto en 1856, no tardó en recibir el nombre de la ciudad belga de Spy. Allí se identificaron en 1886 los restos de dos esqueletos humanos contemporáneos a los de Neanderthal: el Hombre de Spy. Ya en 1830 se habían encontrado restos humanos en Engis, pero no se reconocieron directamente como pertenecientes a un hombre fósil. Durante el , se descubrieron numerosos yacimientos paleolíticos y mesolíticos en el valle del Mosa, principalmente en refugios rocosos y cuevas naturales (Hastière, Han-sur-Lesse, Sclayn), pero también en terreno abierto (Namur). Durante el Neolítico (alrededor del 4000a.C. en Bélgica), la población humana se extendió a las mesetas de las Ardenas y del Condroz, así como a las llanuras de Flandes y Hesbaye: se han estudiado numerosos yacimientos de ocupación.miniatura|Carlomagno.
Historia temprana El área ocupada por Bélgica ha experimentado significativos cambios demográficos, políticos y culturales. El primero bien documentado fue la conquista de la región por la República Romana en el siglo a. C., seguida en el siglo por los francos germánicos. Estos establecieron el Reino Merovingio, que pasó a ser el Imperio carolingio en el siglo . Durante la Edad Media, los Países Bajos estaban fragmentados en pequeños Estados feudales. La mayor parte de ellos se unió durante los siglos y con la casa de Borgoña, formando los Países Bajos borgoñones. Estos Estados ganaron el estatuto de autonomía en el siglo y fueron conocidos desde entonces como las Diecisiete Provincias.
miniatura|izquierda|Las Diecisiete Provincias (zonas en tonos verdes) y el Obispado de Lieja (zona en naranja). La historia de Bélgica se puede distinguir de la de los Países Bajos desde el siglo . La guerra de los Ochenta Años (1568-1648) provocó la división de las Diecisiete Provincias en las Provincias Unidas al norte y los Países Bajos del Sur al sur, siendo éstas gobernadas sucesivamente por los Habsburgo españoles y austriacos.
La independencia Hasta la independencia de Bélgica en 1830, los Países Bajos del Sur eran un territorio muy codiciado por los conquistadores, por lo que fueron el telón de fondo de la mayor parte de las guerras franco-españolas y franco-austriacas durante los siglos y . Tras las campañas de 1794 de las Guerras Revolucionarias Francesas, los Países Bajos —que incluían territorios que nunca habían estado bajo dominio de los Habsburgo, como el Obispado de Lieja— fueron invadidos por Francia, terminando con el mando español y austriaco en aquella zona. En efecto, la reunificación de los Países Bajos como Reino Unido de los Países Bajos tuvo lugar a finales del Imperio francés, en 1815, tras las campañas de Napoleón.
miniatura|Episodio de la Revolución belga de 1830. Cuadro de Gustave Wappers. El triunfo de la Revolución belga de 1830 para independizarse de los Países Bajos se decidió en la capital, Bruselas, en las llamadas Cuatro Jornadas de Bruselas, bajo un Gobierno Provisional, cuyo miembro más influyente era Charles Rogier y con la dirección militar como comandante en jefe del exiliado español Juan Van Halen. La breve contienda llevó a la fundación de una Bélgica independiente, católica y neutral bajo un gobierno provisional.
Desde la instauración de Leopoldo I como rey en 1831, Bélgica ha sido una monarquía constitucional y una democracia parlamentaria. Entre la independencia y la II Guerra Mundial, el sistema democrático evolucionó de una oligarquía caracterizada por dos partidos principales, los católicos y los liberales, a un sistema de sufragio universal que ha incluido un tercero, el Partido Socialista, y un papel fuerte para los sindicatos. En sus orígenes, el francés, que era la lengua de la nobleza y la burguesía, era la lengua oficial. Desde entonces, el país ha desarrollado un sistema bilingüe en neerlandés y francés.
miniatura|Soldados alemanes desfilando frente al Palacio Real de Bruselas durante 1940. En las dos guerras mundiales Bélgica fue invadida por Alemania. En la Conferencia de Berlín de 1885 se acordó entregar el Congo al rey Leopoldo II como posesión privada, llamada Estado Libre del Congo. En 1908, se cedió a Bélgica como colonia, pasándose a llamar Congo Belga. La neutralidad de Bélgica se quebrantó en 1914, cuando Alemania invadió Bélgica como parte del Plan Schlieffen. Las antiguas colonias alemanas de Ruanda-Urundi —que ahora son Ruanda y Burundi— fueron ocupadas por el Congo Belga en 1916. La Sociedad de Naciones las transfirió a Bélgica en 1924. Bélgica fue invadida de nuevo por Alemania en 1940, durante la Blitzkrieg. Estuvo ocupada hasta el invierno de 1944-45, en que fue liberada por las tropas Aliadas. El Congo Belga accedió a la independencia en 1960, durante la crisis del Congo, mientras que Ruanda-Urundi se independizó en 1962.
Primera y Segunda Guerra Mundial
La batalla de Lieja fue el inicio de la invasión alemana de Bélgica y la primera batalla de la Primera Guerra Mundial. Ello supuso un nuevo estímulo a la identidad flamenca que comenzó a gestarse durante el siglo y que recibió un impulso político por parte del Gobierno de ocupación alemán; durante la Segunda Guerra, toda la región del Benelux (Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo) fue ocupada por la Alemania nazi.
Durante el , y especialmente desde la II Guerra Mundial, la historia de Bélgica ha estado dominada cada vez más por la autonomía de sus dos comunidades principales. Este periodo ha visto un aumento en las tensiones intercomunales y la unión del Estado belga se ha puesto en cuestión.Language dispute divides Belgium, BBC News, 13 de mayo de 2005 Mediante reformas constitucionales en los años 1970 y 1980, la regionalización del Estado unitario condujo al establecimiento de un sistema federal estructurado en tres niveles, a la creación de comunidades lingüísticas y de gobiernos regionales y a la ratificación de un acuerdo concebido para minimizar las tensiones lingüísticas. Hoy en día, estas entidades federadas tienen más poder legislativo que el parlamento bicameral nacional, mientras que el gobierno nacional aún controla casi toda la recaudación de impuestos, cerca del 80 % de las finanzas de los gobiernos comunitarios y regionales, y el 100 % de la seguridad social.
De la Bélgica unitaria al Estado federal