thumb|300px|La tormenta en el mar de Galilea de Rembrandt. Hace referencia al episodio bíblico replicado en los tres evangelios sinópticos en el que Jesús calma la tempestad (Marcos 4,35-41; Mateo 8,23-27; Lucas 8,22-25).

Los milagros de Jesús son hechos sobrenaturales que se le atribuyen a Jesucristo en el curso de su vida terrenal y que han sido recopilados en el Nuevo Testamento de la Biblia. Estos milagros se pueden clasificar en cuatro grupos: curaciones, liberaciones, resurrección de los muertos y el control sobre la naturaleza.Twelftree (1999) p. 263H. Van der Loos, 1965 The Miracles of Jesus, E.J. Brill Press, Netherlands.

El número exacto de los milagros depende de cómo se cuentan los milagros; por ejemplo, en el milagro de la hija de Jairo, donde una mujer se cura y una niña es resucitada, pero los dos acontecimientos son narrados en los mismos párrafos de los Evangelios, y por lo general de forma conjunta. Hechos simbólicos, como el que la niña tuviera doce años y que la mujer hubiera estado enferma durante doce años, han sido objeto de diversas interpretaciones.

Según los Evangelios canónicos, estos milagros causaban la indignación de los escribas y los maestros de la ley judía.Mt. 21:15-16 Por eso, los escribas, fariseos y otros contemporáneos suyos los atribuyeron a una confabulación con Belcebú u otra entidad demoníaca. Jesús se defendió enérgicamente de estas acusaciones., , , , ) Según los relatos evangélicos, Jesús no solo tenía el poder de expulsar demonios, sino que transmitió ese poder a sus seguidores. Incluso se menciona el caso de un hombre que, sin ser seguidor de Jesús, expulsaba con éxito demonios en su nombre.

En los evangelios sinópticos (Marcos, Mateo y Lucas), Jesús se niega a dar una señal milagrosa para probar su autoridad., , , . Cited in Funk, Robert W., Roy W. Hoover, and the Jesus Seminar. The five gospels. HarperSanFrancisco. 1993. p. 72-73.

Según lo escrito en Mateo 11:20-24, Corozaín, Betsaida y Cafarnaún —también llamada Capernaúm— son las ciudades donde Jesús realizó la mayor parte de sus milagros a pesar de que no se arrepentían de sus pecados.

Según Juan 14:10-14, Jesús les pide a los apóstoles que crean por esas obras porque es el Padre (Dios) quien las realiza en Él. También les dice que todo lo que pidan al Padre en su nombre Él lo hará, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

Para muchos cristianos y musulmanes, los milagros son hechos históricos reales."Islamic beliefs include many miracles of healing and of resurrection of the dead." Heribert Busse, 1998 Islam, Judaism, and Christianity, page 114Twelftree (1999) p. 19Gary R. Habermas, 1996 The historical Jesus: ancient evidence for the life of Christ page 60 Pero también desde la Ilustración, muchos eruditos han adoptado un enfoque escéptico a las afirmaciones sobre los milagros.Mark Allan Powell, Jesus as a Figure in History: How Modern Historians View the Man from Galilee (Westminster John Knox Press, 1998), page 22.

Tipos y motivos En la mayoría de los casos, los autores cristianos asocian cada milagro con enseñanzas específicas que reflejan el mensaje de Jesús.Craig A. Evans, 2001 Jesús y sus contemporáneos pp. 6-7

En Los milagros de Jesús, H. Van der Loos describe dos categorías principales de milagros atribuidos a Jesús: los que afectaban a las personas, por ejemplo, el Ciego de Betsaida y se llaman "curaciones", y los que "controlaban la naturaleza", por ejemplo, Caminando sobre el agua. Los tres tipos de curaciones son las curaciones en las que se cura una dolencia, los exorcismos en los que se expulsan los demonios y la resurrección de los muertos. Karl Barth dijo que, entre estos milagros, la Transfiguración de Jesús es única en el sentido de que el milagro le sucede al propio Jesús.Karl Barth Dogmática de la Iglesia p. 478

Según Craig Blomberg, una característica compartida entre todos los milagros de Jesús en los relatos evangélicos es que entregaba los beneficios gratuitamente y nunca pedía ni aceptaba ninguna forma de pago por sus milagros de curación, a diferencia de algunos sumos sacerdotes de su época que cobraban a los sanados. En Matthew 10:8 aconsejó a sus discípulos que sanaran a los enfermos sin pagar y afirmó: gratis habéis recibido, dad gratisLos milagros de Jesús por Craig Blomberg, David Wenham 1986 p. 197

No siempre está claro cuándo dos milagros reportados se refieren al mismo evento. Por ejemplo, en la curación del criado del centurión, los Evangelios de Mateo y Lucas narran cómo Jesús curó a distancia al criado de un centurión en Cafarnaúm. El Evangelio de Juan tiene un relato similar pero ligeramente diferente en Cafarnaúm, y afirma que fue el hijo de un funcionario real el que fue curado a distancia.

Milagros en los Evangelios Canónicos thumb|250px|Imagen del libro de horas Les Très Riches Heures, donde se muestra a Jesús curando un endemoniado Milagros sobre curaciones

Siete enfermedades causadas por demonios Exorcismo del demonio de Gerasa: Estaba poseído por muchos espíritus inmundos que se hacían llamar Legión, que fueron expulsados y entraron en una piara de cerdos, que corrieron pendiente abajo hacia el mar y murieron todos. Jesús exorciza a un hombre poseído. Cuando Jesús pregunta el nombre del demonio (encontrar el nombre del demonio poseedor era una importante herramienta tradicional de los exorcistas), dijeron que era Legión porque eran muchos.Craig S. Keener, A Commentary on the Gospel of Matthew (Wm. B. Eerdmans Publishing, 1999) p. 282., ,

Curación de un endemoniado mudo: La gente estaba asombrada y los fariseos afirmaban que gracias al príncipe de los demonios Jesús realizaba sus exorcismos.. Facultad de Teología. Sagrada Biblia: Universidad de Navarra (p. 3085). EUNSA Ediciones Universidad de Navarra. Edición de Kindle. Curación del poseído ciego y mudo Mateo 12: 22-32, Lucas 11: 14-23 y Marcos 3: 20-30.

Curación de la hija de la mujer sirofenicia .(Mt. 15:21-28, Mc. 7:24-30): Fue un milagro llevado a cabo en la región de Tiro y de Sidón, por petición y gracia a la fe de la madre de la víctima.

Curación de un niño poseído por un demonio (Mt. 17:14-21, Mc. 9:14-29, Lc. 9:37-43): Los discípulos que acompañaban a Jesús no pudieron curar al niño porque tenían falta de fe.

Curación del paralítico en Cafarnaúm en la sinagoga en Cafarnaúm, (Mc. 1:21-28, Lc. 4:31-37): Fue sanado en los días de reposo.

Curación de María Magdalena y otras mujeres (Lc. 8:1-3): De la cual salieron 7 demonios.(, ) También sanó a otras mujeres, entre ellas: Juana, mujer de Chusa intendente de Herodes, y Susana.

También hay breves menciones de otros exorcismos, como los siguientes: Jesús expulsa siete demonios de María Magdalena (, ). Jesús sigue expulsando demonios a pesar de que Herodes Antipas quiere matarlo. ()

Cinco curaciones de paralíticos thumb|right|En un cuadro de Gabriel von Max, representación de Jesús sanando a un niño (Imposición de manos).

La curación del criado del centurión en Cafarnaúm (Mt. 8:5-13, Lc. 7:1-10): Fue curado a distancia por petición y gracias a la fe del centurión. No está claro si el relatado en el Evangelio de Juan es el mismo milagro, ya que el beneficiario es en este caso el hijo de un cortesano, aunque los detalles de la narración son idénticos.

La curación del paralítico en Cafarnaúm (Mt. 9:1-8, Mr. 2:1-12, Lc. 5:17-26): que estaba postrado, y también le fueron perdonados sus pecados. Los escribas acusaron a Jesús de blasfemo.

Curación del hombre con una mano seca (Mt. 12:9-14, Mc. 3:1-6, Lc. 6:6-11): debido a este milagro los fariseos se enfurecieron y murmuraban planeando la destrucción y muerte de Jesús.

Curación de la mujer encorvada. La mujer en la sinagoga que estaba encorvada y no podía enderezarse (Lc. 13:10-17): esta curación tuvo lugar también en sábado y en una sinagoga, por lo cual Jesús fue criticado.

Curación del paralítico en Betesda (Jn. 5:1-18): este hombre llevaba treinta y ocho años enfermo y fue sanado un sábado en un estanque llamado Betesda en hebreo.

Cuatro curaciones de ciegos Curación de dos ciegos (Mt.9:27-31).

Curación del ciego Bartimeo, el de Jericó (Mt. 20:29-34, Mc. 10:46-52, Lc. 18:35-43, también encontrado en el Corán): Él le suplicó misericordia y Jesús le dijo que fue salvado gracias a su fe.

Curación del ciego de Betsaida (Mc. 8:22-26): A quien sanó poniéndole saliva en los ojos e imponiéndole las manos.

Curación del ciego de nacimiento (Jn. 9:1-41): Jesús lo sanó untando lodo hecho con su propia saliva los ojos del ciego, a quien luego mandó lavarse en la piscina de Siloé ("enviado").

Dos curaciones de leprosos Curación de un leproso de Galilea (Mt. 8:1-4, Mc. 1:40-45, Lc. 5:12-16, también encontrado en el Evangelio Egerton y en el Corán): fue curado al ser tocado por la mano de Jesús.

Curación de los diez leprosos (Lc. 17:11-19): iban camino a Jerusalén y Jesús los curó con el poder de su palabra.

Otras seis curaciones thumb|250px|Jesús y la suegra de Pedro, escena de la abadesa Hitda de Meschede

En el milagro de la Curación de la suegra de Pedro (Mt. 8:14-15, Mc. 1:29-31, Lc. 4:38-39), esta fue sanada en su casa en Cafarnaúm, mediante la imposición de manos de Jesús.

Curación de la mujer con flujo de sangre (Mt. 9:20-22, Mc. 5:25-34, Lc. 8:41-48): que se sanó al tocar el manto de Jesús.

Curación del sordomudo de la Decápolis (Mc. 7:31-37): a quien sanó metiéndole los dedos en los oídos, escupiendo, tocándole la lengua y diciendo: "Effatá", que significa "ábrete".

Curación de un enfermo de hidropesía (Lc. 14:1-6): Esta curación fue hecha un sábado en la casa de uno de los principales fariseos.

La curación de la oreja de Malco (Lc. 22:50-51): quien fue herido por un discípulo de Jesús, a quien Jesús reprendió por ello.

Curación del hijo de un funcionario real (Jn. 4:46-54): Jesús y el oficial de la casa del rey se encontraban en Caná, y el niño que moría se encontraba en Cafarnaún.

Curaciones hechas de modo genérico Además de las ya mencionadas curaciones, hay pasajes que hacen referencia a ocasiones en que Jesús curó de modo genérico diversas enfermedades. Se mencionan seis a continuación:

Curaciones de Jesús recorriendo Galilea (Mt. 4:23-25, Lc. 16:17-19). Jesús echando demonios al atardecer (Mt. 8:16-17, Mr. 1:32-34, Lc. 4:40-41). Curaciones de Jesús en Genesaret(Mt. 14:34-36, Mr. 6:53-56). Curaciones de Jesús junto al mar de Galilea (Mt. 15:29-31). En el Templo (Mt. 21:14-15). Cuando se retira al mar con sus discípulos (Mc 3:7-12).

Diez milagros sobre la naturaleza thumb|250px|La multiplicación de los panes. Retablo de 1870, Iglesia de la natividad de María, Ravensburg, Alemania

Jesús obró también, según los evangelios, diez prodigios de sobre las fuerzas de la naturaleza, en los que se pone de manifiesto la obediencia de ellas a su autoridad.

La tempestad calmada (Mt. 8:23-27, Mr. 4:35-41, Lc 8:22-25): Sucede en el Mar de Galilea. Jesús les llama a sus discípulos «hombres de poca fe», ya que estos se atemorizan y piensan que perecerán.

Jesús caminando sobre las aguas (Mt. 14:22-27, Mr.6:45-52, Jn. 6:16-21): Los discípulos creyeron ver un fantasma y dieron voces de miedo. Se dirigían en una barca a Cafarnaún.

La primera multiplicación de los panes y los peces (Mt. 14:13-21, Mr. 6:30-44, Lc. 9:10-17, Jn. 6:1-14): Este es el único milagro que se encuentra en los cuatro evangelios canónicos. Fue realizado en un monte de Galilea, localizado en el desierto cerca del lago de Tiberíades.

La moneda en la boca del pez (Mt. 17:24-27): Jesús mandó a Pedro a traer dinero de la boca del pez para pagar impuestos.

Maldición de la higuera (Mt. 21:18-22): Secó la higuera ordenándole que nunca más tuviera fruto. Este milagro muestra la importancia y el poder de la fe. Jesús afirma que con fe se pueden mover montañas.

La segunda multiplicación de los panes y los peces (Mr. 8:1-10): Fue realizado en el desierto.