miniaturadeimagen|Salida del sol fotografiada en el mirador de Tres Cruces en Paucartambo.|364x364px Tres Cruces es un mirador natural del Perú donde se llega desde Paucartambo, cerca del Cuzco.

Para llegar, es necesario pasar por Acjanaco que se encuentra a 3.800 metros sobre el nivel del mar. Su peculiaridad consiste en apreciar sus singulares amaneceres con efectos ópticos del sol que dan la impresión de reverberar sobre las nubes que cubren la selva del lugar. Partiendo de Tres Cruces se accede al profundo valle de Kosñipata así como al río Alto Madre de Dios que atraviesa los bosques, a veces con neblina, del Parque Nacional del Manú destacado por su biodiversidad.

De acuerdo a las dos cifras anteriores la extensión longitudinal del circuito empezando en Acjanaco (Challabamba) y terminando en Queros - Kcosñipata - sería de 88 km.

Altitud

La topografía del terreno es muy variada, a lo largo de todo el tramo que abarca el espacio de estudio, se encuentra comprendida por colinas altas, con pendientes pronunciadas por donde se abren paso ríos torrentosos en época de lluvias que drenan las aguas pluviales (tramo del Bosque Nublado hacia el río Alto Madre de Dios, finalmente las montañas se transforman en suaves y onduladas colinas para dar paso a la extensa llanura amazónica.

Para lograr un mejor entendimiento de la altitud de cada lugar, los situaremos según los Pisos Ecológicos al que pertenecen cada zona.

Comprendiendo la Zona andina está la Puna, región de gran altitud, parecida a la Tundra, que se extiende desde el límite de nieves perpetuas hasta los 3,000 m.s.n.m; y como primer punto situaremos a Acjanaco, con una altura de (el punto más alto del recorrido); a continuación descendiendo daremos paso a la Zona de Yungas, donde está el Bosque Nublado que comprende desde los (Pillahuata), pasando por San Pedro, que está a y hasta los (Chontachaca), para luego bajar a niveles de la Zona de Ceja de Selva o Selva Alta o Rupa-Rupa donde está Pillcopata, con una altitud de

Etimología

Con el deseo de conservar la toponimia de algunas palabras quechuas de la evidencia empírica se vio por conveniente denominarla como: Acjanaco - Bosque Nublado - Pilcopata Qeros - Acjanaco, de los cuales a continuación se indica que:

Acjanaco: Por versión oral de los lugareños se indica que esta proviene del vocablo quechua Acja que significa chicha, y por lo tanto Acjanaco vendría de Acjanacuy que quiere decir Muy cordialmente sírvanse una Chicha; esta puede resultar correcta dada la situación geográfica donde se encuentra este lugar, al cual se accede dificultosamente.

Pilcopata: Capital del Distrito de Kosñipata en lengua Matchiguenga Pillco significa Oscuro y en lengua Quechua pata significa lugar cercado, encima, sobre. Por lo tanto Pilcopata significaría lugar cercado y oscuro.

Qeros: Proviene de la voz quechua Qero que significa vaso incaico de madera.

La comunidad nativa de Qeros toma el nombre del río próximo a esta comunidad.

Reseña histórica

Para su mejor comprensión de los inicios de los primeros grupos humanos en esta Zona Amazónica se dividió en dos ocupaciones; ocupación Indígena y ocupación de los colonos.

Ocupación de los Indígenas De acuerdo a las crónicas del y , se conoce que la zona fue ocupada por dos etnias los Matsigenkas que pertenecen a las familias de los Arawak los Harakmbut que pertenecen a los subgrupos Oatipaeri y Amarakaeri

Estas etnias ocupan ancestralmente los territorios de las actuales comunidades de Palotoa-Teparo, Santa Rosa de Huacaria, Q’eros y Shintuya.

Ocupación preinca

El proceso de poblamiento de los territorios de la selva alta y selva baja en el sur del Perú, es hasta hoy desconocida a falta de estudios arqueológicos.

La zona fue explorada por Vega Centeno (1997), identificando la existencia de los yacimiento arqueológicos de Opatari, Shinkivenia, Apucatinti, Kallanga, Mameria, los petroglifos de Pusharo y los petroglifos de Jinkiori.

Estas evidencias arqueológicas indican que los territorios de la zona fueron poblados por comunidades humanas, 2000 años antes que los Incas supieran de la existencia de estas tierras cálidas.

Ocupación en el periodo incaico

Los Incas expandieron su territorio hacia la zona de los andes orientales (el Antisuyo) en busca de tierras cálidas y húmedas donde se cultivaba la coca y se obtenía junto al oro otros bienes exóticos de gran valor simbólico y ritual para la población de la sierra andina del Tawantinsuyo.

El proceso de incanización de la tierra del Alto Madre de Dios fue realizada en un largo periodo del tiempo, en donde destacan dos grandes campañas que fueron realizados por el Inca Roca y Túpac Inca Yupanqui, los mismos que son descritos por Pedro Sarmiento de Gamboa y el Inca Garcilaso de la Vega.

Ocupación en la época colonial Durante el periodo colonial, muchas empresas de aventura se dirigieron hacia la región oriental de los Andes en busca de riqueza y fortuna.

Los viajes de Pedro de Candia, Diego Alemán, Juan Álvarez Maldonado, Gómez de Tordoya, Miguel Cabello Valboa y Álvarez de Toledo, fueron registrados en la documentación histórica de la época; estas incursiones fueron impulsadas por los mitos y las leyendas de la existencia de ciudades doradas tales como el de la existencia del mítico Paititi.

Ocupación de ribereños

Esta ocupación fue motivada por la extracción de productos como el caucho, pieles, madera y oro entre los años 1920 y 1950.

Desde el año 1955, se inicia una colonización espontánea motivada por la construcción de la carretera a Pilcopata. La misma que fue incrementada a fines de la década del 60 cuando se amplia la carretera de Pilcopata a Salvación.

Por otro lado la Misión Cristiana de los Dominicos se asienta en la cuenca del Palotoa, con el objetivo de evangelizar a los indígenas Mashcos y Matsigenkas que vivían en dicha zona. Posteriormente la Misión Cristiana se ubicó a la margen derecha del Alto Madre de Dios, en el lugar denominado Comunidad Nativa San Miguel de Shintuya.

Ocupación contemporánea

Las ocupaciones recientes del valle de Kosñipata se remontan a la década de los cincuenta del , una opción de vida mejor.

Sin embargo, las dificultades de acceso, la falta de servicios básicos de salud y educación, dificultades para realizar agricultura y ganadería y otras actividades productivas, los obligaron a la extracción selectiva de madera como actividad principal.

En tiempos modernos, los misioneros recorrieron los bosques en su afán de ganar almas entre los habitantes de los bosques, y los caucheros diezmaron las poblaciones autóctonas en afán de extraer la shiringa, producto natural exudado de ciertos árboles que en ese tiempo valían más que su peso en oro.

Historia de los Huachipaeri (Un pueblo poco conocido)

Los Huachipaeri son un grupo étnico con autonomía propia que pertenece al tronco lingüístico Harakmbut, conformado por agrupaciones como los Amarakaeri, Toyoeri, Arasaeri, Zapiteri y otras que ya desaparecieron. Posiblemente los sobrevivientes de estas agrupaciones dan como origen a las comunidades de Qeros y Huacaria.

Huachipaeri tiene por equivalente en castellano a, hombre que vive bajo el puente, descendientes del Wanamey árbol mítico (ver anexo leyendas) del cual se originó toda vida en este mundo. Su visión se basa en que todos somos iguales, las plantas, los animales y el hombre; al mismo tiempo, como parte de la madre naturaleza, poseemos un espíritu que armoniza nuestra relación con ella.

El desarrollo cultural se concentra en las nacientes del Eori (hoy Madre de Dios) y su curso medio, en ambas márgenes del río, hoy denominado valle de Kosñipata. Desde la época precolombina existía una permanente relación con la sociedad Inka, el intercambio de productos locales por elementos andinos era una constante; asimismo, los inkas tenían desplazadas poblaciones andinas que se dedicaban al cultivo de coca, producto importante en ese tiempo para la sociedad andina.

Existen noticias en las crónicas de la conquista sobre presencia Inca en la zona de Pilcopata y en el valle del Kosñipata, donde establecieron cocales interétnicos, con base en mano de obra de mitmagkuna, es decir de población andina trasladada a la zona. Los Huachipaeri no fueron conquistados militarmente, pero las crónicas (Inca Gracilazo de la Vega) mencionan el intercambio de presentes. Los Huachipaeri brindaban plumas de aves y otros productos amazónicos y los Incas hachas de metal. Tales contactos se prolongaron hasta inicios de la colonia.

Al poco tiempo de haber llegado los españoles al Cuzco, incursionan a esta parte, utilizando los caminos que existían, en busca del famoso Paititi; luego se instaura la colonia y el sistema de haciendas, con ello el trato deshumanizado con los nativos. Las respuestas no se hacen esperar, los Huachipaeri violentan las haciendas y son repelidos con armas de fuego, esta lucha continuará hasta que los hacendados son expulsados, la tradición y el espíritu guerrero Huachipaeri es de gran ayuda para este fin, pero más no con las enfermedades y epidemias que se desatan, convirtiéndose en una amenaza constante.

Con la naciente República estas acciones no cesan, las expediciones enviadas intentan un nuevo redescubrimiento para la sociedad nacional, las exploraciones del potencial de los recursos era el interés primordial, ignorando como siempre a los Huachipaeri y hermanos de la amazonía.

Las incursiones violentas con el boom del caucho desataron correrías para forzar a los nativos a ser esclavos, el resistirse era sinónimo de muerte, el etnocidio de los nativos. En torno a esta actividad se sufrió desplazamientos de poblaciones enteras, entre ellos los Huachipaeris que solo les quedó replegarse a las zonas más inaccesibles cabeceras que les permitiera sobrevivir y perpetuar su cultura. Sus abuelos todavía recuerdan la última epidemia de viruela desatada en la década de 1950 muriendo los pocos que quedaban.

La construcción de las carreteras, incrementó aún más la presión sobre el pueblo Huachipaeri. Migrantes de los Andes empiezan a poblar y ocupar las áreas, abriendo los bosques para la extracción de madera y la agricultura. De esta manera el territorio tradicional se ve afectado hasta convertirse en solo dos reducidas áreas comunales de unas cuantas hectáreas. Afectando de sobremanera el sistema de vida tradicional practicado durante miles de años, la caza, la pesca y la recolección de especies, la organización, la religión, los patrones de conducta, lugares sagrados, etc. Es evidente que los patrones sociales han sido alterados, pero aún queda parte de su saber milenario.

Sus antepasados fueron los selváticos más conocidos por la sociedad Inca. En la actualidad existen dos comunidades Huachipaeris: Queros y Huacaria con una población estimada de 80 habitantes y dentro de ellas viven sólo 15 ancianos. En los años setenta del , la población de Queros escapa del tutelaje de la misión bautista y se asienta en el lugar que ocupa ahora, a orillas del río Queros. Como toda sociedad, tenemos la esperanza de que su pueblo siga sobreviviendo como seres humanos con derecho a la vida en armonía con su medio ambiente.

Producción y economía

Agricultura.- El trabajo agrícola es fundamentalmente de los varones, el cultivo principal es la yuca (son utilizadas también para la preparación del Masato que es un licor fermentado), seguido del maíz y el plátano, labor asumida por mujeres. Para la práctica de los cultivos, suelen realizar roces de pequeñas áreas para permitir la recuperación del bosque.