La Universidad Complutense de Madrid (UCM), anteriormente denominada Universidad Central y Universidad de Madrid, y conocida de forma oficiosa como «la Docta» es la universidad pública más antigua de Madrid, considerada una de las universidades más importantes y prestigiosas de España y del mundo hispanohablante. Según la mayoría de las clasificaciones internacionales de referencia, la Universidad Complutense se sitúa entre las 100 mejores universidades del mundo y figura como una de las 70 mejores de Europa. También es reconocida por sus titulaciones en Odontología, Veterinaria y Lenguas Modernas, que se posicionan dentro de las 50 mejores a nivel internacional, mientras que sus titulaciones en Farmacia, Geografía, Historia, Arqueología, Antropología, Lingüística, Filología Clásica, Comunicación, Relaciones Internacionales y Derecho figuran entre los primeros 100 puestos mundiales. Además, es actualmente la 3.ª universidad de enseñanza presencial más grande del continente europeo, la universidad más verde de España y una de las 50 más verdes del planeta.
Cuenta con tres campus: el campus de Ciudad Universitaria, el campus de Somosaguas y el campus Chamberí-Centro desde el 25 de enero de 2022, además del edificio histórico situado en el centro de Madrid, en la calle de San Bernardo del barrio de Malasaña. Fue fundada en 1822 a partir de la reunión en una única institución de las enseñanzas impartidas en distintos centros, entre ellos los Reales Estudios de San Isidro y el Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid, a los que unos años más tarde se sumarían la Universidad de Alcalá, el Colegio de Cirugía de San Carlos y el Colegio de Farmacia de San Fernando.
De los ocho españoles ganadores de un Premio Nobel, siete estudiaron o fueron profesores en la Universidad Complutense. Entre ellos, los Nobel de Medicina Severo Ochoa y Santiago Ramón y Cajal así como los Nobel de Literatura José Echegaray, Camilo José Cela, Vicente Aleixandre, Jacinto Benavente y Mario Vargas Llosa. También han sido alumnos de la Universidad Complutense personajes notables de las artes, ciencias, filosofía y política españolas y universales como Antonio Machado, Federico García Lorca, Gregorio Marañón, Manuel Azaña, Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset. Estos dos últimos serían los fundadores de la corriente filosófica llamada Escuela de Madrid, cuyo centro de difusión fue la Facultad de Filosofía y Letras (hoy Facultad de Filosofía) de la Universidad Complutense de Madrid.
También pasó por estas aulas el rey emérito Juan Carlos I, quien cursó estudios de Derecho, Economía y Hacienda Pública, finalizando en 1961, cuando aún era príncipe de España; su hija, la infanta Cristina de Borbón, cursó en esta universidad la carrera de Ciencias Políticas, licenciándose en 1989. Por su parte, la reina Letizia, se licenció en periodismo en esta universidad en 1995.
A nivel internacional, la Universidad Complutense mantiene acuerdos de cooperación con algunas de las más prestigiosas universidades del mundo como la Universidad de Oxford, la Universidad París 1 Panteón-Sorbona, la Universidad de Roma «La Sapienza», la Universidad de Harvard, la Universidad de Chicago y la Universidad de California en Berkeley. Con la Universidad de Harvard firmó el convenio que permitió la creación del Real Colegio Complutense en Harvard, el cual tiene como objetivo promover el intercambio académico intelectual y científico.
La Biblioteca de la Universidad Complutense de Madrid, con un fondo de 2 941 815 volúmenes, es la biblioteca universitaria más grande de España y la segunda mayor biblioteca del país después de la Biblioteca Nacional de España.
Símbolos El símbolo oficial de la UCM se expresa en su escudo que se ajusta a la siguiente descripción:
miniaturadeimagen|Escudo Cardenal Cisneros El escudo de la Universidad se remonta a 1499, año en el que el Cardenal Francisco Jiménez de Cisneros fundó la Universitas Complutensis original en la ciudad de Alcalá de Henares. En el centro del ajedrezado hay un círculo con un sol radiante y la inscripción latina. Este elemento no es de la época de Cisneros, sino que fue incorporado a mediados del siglo XIX. Representa los valores de la Ilustración y del periodo liberal estatal cuando la institución se consolidó en Madrid como la Universidad Central.
El sello de la UCM reproduce el escudo. El estandarte, que está presente en todos los actos académicos y oficiales de la Universidad, se compone de un fondo color rojo gules —pantone 200— en cuyo centro se suscribe el escudo.
El lema de la Universidad es "libertas perfundet omnia luce", que fue elaborado por los catedráticos krausistas en 1868, tras la Revolución de Septiembre.
Nombre El término "complutense" hace referencia a "Complutum", el nombre romano de la ciudad de Alcalá de Henares situada al Noreste de Madrid, ya que fue fundada allí en 1499. Durante las desamortizaciones de 1836 la universidad se mudó a Madrid, con su personal, bibliografía e incluso parte del mobiliario. Cuando la nueva universidad creada en Alcalá intentó usar el nombre Complutense, la Universidad Complutense la acusó de usurpación.
Historia Fundación (1822-1823) El origen de La Universidad Complutense de Madrid se remonta en el empeño del liberalismo español del en crear una universidad en Madrid, que hasta entonces carecía de ella, reservada para los alumnos más aventajados y compuesta por los profesores más destacados, que sirviera como modelo para el resto de universidades de España y en la que se formaran profesores bien preparados que llevasen a las provincias las nuevas doctrinas y los nuevos métodos de enseñanza propugnados por el liberalismo.
A finales del ya comenzaba a imperar la visión liberal centralista y se consideraban universidades de segunda categoría a las que no estaban ubicadas en las capitales de provincia. En el desarrollo de la Constitución de 1812 promulgada por las Cortes de Cádiz, la Comisión de Instrucción Pública elaboró un informe, conocido como Informe Quintana y publicado el 9 de septiembre de 1813, en el que se contemplaba la existencia de universidades solo en algunas capitales de provincia: Barcelona, Burgos, Canarias, Granada, Salamanca, Santiago, Madrid, Sevilla, Valencia, Valladolid y Zaragoza. Esto suponía trasladar o cerrar algunas de las universidades existentes como las de Alcalá, Cervera, Huesca y Oviedo. En el informe se señalaba la necesidad de crear una Universidad Central en Madrid que actuara como universidad de referencia en todo el país. El regreso al absolutismo de Fernando VII aplazó los planes, que se retomaron durante el Trienio Liberal de 1820-1823. El Reglamento general de Instrucción Pública de 29 de junio de 1821 previó la creación de la primera universidad en Madrid, que se denominaría Universidad Central:
Para la puesta en marcha de la nueva universidad se contaba con reunir en una única institución las enseñanzas que hasta entonces se impartían en distintos centros, entre los que se encontraban los Reales Estudios de San Isidro, el Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid y la Universidad de Alcalá, desapareciendo así estas tres instituciones. Con la publicación del Reglamento provisional para la organización de la Universidad Central del 20 de septiembre de 1822 y la aprobación definitiva del rey Fernando VII dos semanas después, el día 3 de octubre, se creó jurídicamente la nueva universidad. Su apertura oficial tuvo lugar el 7 de noviembre de aquel mismo año. El poeta Manuel José Quintana, presidente de la Dirección General de Estudios, pronunció el discurso inaugural. En aquel discurso, Quintana expuso la filosofía de la nueva universidad, basada en el liberalismo y la Ilustración, remarcando sus diferencias con las universidades tradicionales españolas:
En ese mismo discurso, Quintana defendía el proyecto de la nueva universidad como centro de excelencia llamado a convertirse en el referente nacional para el resto de universidades y la idoneidad de Madrid, la capital, como sede de esta institución:
Cierre y reapertura (1823-1836) Tras la invasión de España por los Cien Mil Hijos de San Luis en abril de 1823, pondría fin al Trienio Liberal y daría comienzo a la segunda restauración del absolutismo conocida historiográficamente como Década Ominosa, la recién creada Universidad Central fue clausurada, volviendo a abrirse la Universidad de Alcalá unos meses después, en julio de 1823. miniaturadeimagen|derecha|Instalaciones de los Reales Estudios de San Isidro Tras la muerte de Fernando VII en 1833, su hija Isabel II se convirtió en reina bajo la regencia de María Cristina. El nuevo régimen abrazó el liberalismo, lo que impulsó de nuevo los planes de crear la Universidad de Madrid. El real decreto de 8 de octubre de 1836 vuelve a señalar la necesidad de realizar un informe sobre la conveniencia del traslado de la Universidad de Alcalá a Madrid. La Universidad, el Ayuntamiento, el Cabildo y la Milicia Nacional de Alcalá de Henares intentaron evitar el traslado argumentando que el mayor nivel de precios en Madrid elevaría los costes asociados a los salarios de los profesores y limitaría las oportunidades de los alumnos con menos recursos. Además, consideraban a la capital «un foco de dispendios, diversiones y corrupción de costumbres». Sus quejas no surtieron efecto, y tres semanas después, la real orden de 29 de octubre de 1836 del Ministerio de la Gobernación decretó la reapertura de la Universidad Central y el nuevo traslado de la Universidad de Alcalá a Madrid.Texto de la Real Orden, publicado en Decretos de S. M. la Reina Doña Isabel II, Imprenta Real, 1837, p. 504. Dado que quedaban pocos días para el comienzo del curso 1836-1837, no se realizaron actos de inauguración solemnes como los de la fundación de 1822 y solo se trasladaron desde Alcalá las facultades de Leyes y Cánones, que se agruparon en la nueva Escuela Provisional de Jurisprudencia. El traslado del resto de facultades se aplazó para octubre de 1837.
Se produjo así la reapertura de la Universidad Central en noviembre de 1836, tras haber sido cerrada trece años antes, reuniendo de nuevo las enseñanzas de los Reales Estudios de San Isidro, el Real Museo de Ciencias Naturales de Madrid y la Universidad de Alcalá. La nueva Universidad se ubicó en un principio en las instalaciones de los Reales Estudios de San Isidro y comenzó a funcionar con el profesorado y los órganos de gobierno provenientes de la Universidad de Alcalá. Un año después, en 1837, se trasladó al convento de las Salesas Nuevas, en la calle de San Bernardo, al tiempo que se trasladaban también las facultades de Filosofía y Teología de la Universidad de Alcalá, directamente al nuevo emplazamiento.
Consolidación (1836-1845) miniaturadeimagen|derecha|Antiguo edificio del Noviciado de los jesuitas entre 1860 y 1864. La apertura de la Universidad Central en Madrid fue bien acogida por los estudiantes. En el primer curso de la Universidad (1836-1837) el número de matriculados en el primer año de Leyes fue de 206 alumnos, una cifra muy elevada en relación con el número de alumnos que se matriculaban en los años previos en Alcalá (en el curso 1834-1835 solo se habían inscrito en sexto de Cánones nueve alumnos).