La superdotación intelectual es la característica de los individuos que tienen una habilidad intelectual significativamente elevada. El individuo superdotado tiene niveles muy superiores a los de las aptitudes medias establecidas en las diferentes escalas de evaluación de cociente intelectual mundial (CI), así como parámetros elevados detectados mediante otras prácticas profesionales de medición o referencia que miden su creatividad, curiosidad, capacidad de análisis o aprendizaje. La superdotación intelectual es generalmente entendida como una aptitud innata, que no puede ser adquirida con esfuerzo personal. Se distingue de las habilidades concretas en que estas sí pueden obtenerse a través del aprendizaje, o por comportamientos adquiridos.
Existen numerosas teorías sobre la definición, desarrollo y métodos de identificación y tratamiento de la superdotación intelectual. Aunque anteriormente no existía una definición unificada de superdotación, los avances en la teoría de las inteligencias múltiples han creado un nuevo modelo, en el que se distingue entre personas con uno o más talentos —es decir, superdotación específica en personas que sobresalen en uno o varios de tipos de inteligencia— y personas superdotadas generales, que sobresalen en general en todos los tipos de inteligencia (polimatía) y presentan, además, alta creatividad y varios rasgos de personalidad característicos.Adda, Arielle, Op.Cit.Ellis, Julie, Op.Cit. Por extensión, superdotado o polímata son los términos usados para designar a aquellas personas que poseen esta característica. La expresión persona con altas capacidades intelectuales se suele usar como sinónimo, aunque este ya incluye a un grupo más extenso de gente.
Se acepta de forma mayoritaria que la superdotación es hereditaria hasta un 70%, aunque existe un debate al respecto. Algunos científicos proponen que se hereda a través del cromosoma X, lo que explicaría la diferencia estadística entre hombres y mujeres en los test de CI.
Definiciones y controversia La definición exacta de superdotación intelectual ha sido tema de controversia a lo largo de los años. No existe una definición unificada, sino más bien distintas versiones con más o menos defensores y asociados, en ocasiones opuestas entre sí.
El concepto de superdotación ha evolucionado de forma paralela y dependiente a la teoría de la inteligencia (Castelló, 1992). Se diferencian de forma clara dos vertientes predominantes en el siglo pasado que condicionan el concepto de superdotación. Por un lado, el enfoque psicométrico y, por el otro, el paradigma cognitivo. En el enfoque psicométrico, la superdotación únicamente se relacionaba con un alto cociente intelectual. Los modelos monolíticos de la inteligencia hacían referencia a la capacidad de aprendizaje como la principal manifestación de la inteligencia, estableciendo cuatro cualidades íntimamente relacionadas con los aprendizajes académicos: aptitud verbal, gestión de memoria, razonamiento lógico y capacidad de transferencia (Guilford, 1967). Estas constituían el principal criterio para el diagnóstico del superdotado. Por lo tanto, y atendiendo a estos criterios, el superdotado solo podría hallarse en contextos donde la población infantil estuviera escolarizada, excluyendo en todos los casos a niños de contextos sociales más desfavorecidos o pertenecientes a otras culturas.
En la actualidad, se define el alumnado con altas capacidades intelectuales como aquel que maneja y relaciona múltiples recursos cognitivos de tipo lógico, numérico, espacial, de memoria, verbal y creativo, o bien destaca especialmente y de manera excepcional en el manejo de uno o varios de ellos.
El concepto de superdotación se reserva en la actualidad al momento en el que el sujeto ha madurado biológicamente. Del mismo modo, el factor de la edad es el que determinará y delimitará la terminología a aplicar en cada caso. El superdotado será diagnosticado como tal a partir de 12-13 años, pues es entonces cuando termina el periodo de desarrollo y la inteligencia se cristaliza. Por lo tanto, no se puede hablar de niños superdotados, ya que la superdotación es una condición adulta, los niños y niñas tienen alta capacidad (Pérez, 1998). También se ha demostrado que las altas capacidades no son un factor estático que permanece en el sujeto, sino que estas pueden evolucionar de manera positiva si la influencia ambiental es adecuada, o negativamente, si no se recibe el apoyo adecuado o si las condiciones de interacción con el ambiente no son las propicias para su desarrollo (Herce y Sanchis, 2014). Por ello, los niños y niñas que presentan altas capacidades (tradicionalmente denominados superdotados), requieren de un Programa de Intervención que permita el desarrollo de sus capacidades, mediante un programa de enriquecimiento. Existen cuestionamientos sobre la utilización del término.
Actualmente, se utiliza el término altas capacidades Intelectuales (ACI) o altas capacidades (AC-AA.CC.), con más frecuencia y aceptación.
En países de habla inglesa, el término es definido como intellectual giftedness.
Definición según CI
Tradicionalmente, se ha identificado la superdotación con un alto cociente intelectual (CI) desde que Lewis Terman publicó la escala de inteligencia (Stanford-Binet, 1916). Según esta definición, un superdotado sería todo aquel que alcanza una puntuación de más de 130 puntos en un test de CI. Esta percepción subsiste hoy día, siendo una forma muy extendida de identificación de superdotación.
Siguiendo esta línea, algunos pedagogos y psicólogos presentan la siguiente clasificación para describir diferentes niveles de superdotación intelectual, con el CI como punto de referencia:
Inteligencia brillante (no alcanza la superdotación intelectual): de 116 a 129 de CI. Representa aproximadamente entre el 14% y 3% respectivamente de la población. Superdotación intelectual moderada: de 130 a 134 de CI. Representa el 2% de la población. Superdotación intelectual alta: de 135 a 144 de CI. Representa el 1% de la población. Superdotación intelectual excepcional: de 145 a 160 de CI. Representa el 0,1% de la población y el 0,01% respectivamente. Estos son denominados genios. Superdotación intelectual profunda: Más de 160 de CI. Representa el 0,001% de la población.
Las críticas más habituales hechas a este modelo son idénticas a las expresadas contra el concepto mismo de cociente intelectual en general: solo miden un factor del individuo (la inteligencia lógico-matemática), sin tenerlo en cuenta en su totalidad, y los test pueden contener preguntas que introduzcan factores sociales y culturales que manipulen el resultado (una prueba de matemáticas avanzadas para alguien que no haya recibido dicha formación, o acerca de conocimientos propios de un entorno social concreto).
Sin embargo, otros investigadoresPor ejemplo James McKeen Cattell, Joy Paul Guilford y Louis Leon Thurstone. han sugerido desde la primera mitad del siglo XX que el intelecto no puede expresarse de una forma tan unitaria, dando lugar a otras aproximaciones más amplias al concepto de inteligencia. En esta línea, investigaciones desarrolladas en las décadas de 1980 y 1990 han proporcionado datos que apoyan el concepto de múltiples componentes de la inteligencia, lo que ha llevado a la teoría de las inteligencias múltiples. Desde este punto de vista, la superdotación no es solo atribuible a un alto CI, sino que deben darse también otros elementos: múltiples cualidades de las cuales no todas son de tipo intelectual. En este contexto, identificar superdotación con CI se percibe como un error conceptual y una simplificación inadecuada. Sternberg, Robert, Op.Cit.
En este contexto, la mayoría de autores distinguen diversos casos que, siguiendo la definición tradicional, serían todos identificados indistintamente como superdotación intelectual, dependiendo de si el individuo resulta sobresaliente en una, varias, o todas las posibles formas de inteligencia:
Talento simple: percentil igual o superior a 90 en una determinada capacidad: cálculo numérico, aptitud verbal, creatividad verbal. Talento complejo: percentil superior a 80 en al menos tres capacidades: académico (verbal + lógico + gestión de memoria), artístico (espacial + lógico + creativo), matemático (numérico + lógico + espacial). Sobredotación intelectual: percentil superior a 75 en todas las capacidades relacionadas con las aptitudes intelectuales tradicionales, junto con la creatividad.
Englobados dentro de un paradigma más actual, los distintos talentos serían formas específicas de altas capacidades intelectuales, diferentes de la superdotación, y por tanto con distintas características y problemáticas. Siguiendo con esta línea y ante la dificultad técnica de realizar test de CI a niños muy pequeños, se prefiere hablar de "precocidad intelectual" en los casos de niños de altas capacidades intelectuales, retrasando una definición más exacta hasta el momento en que sean fiables los test correspondientes (entre los 8 y los 12 años). En cualquier caso, la problemática a esas edades es la misma, y se sugiere la misma aproximación en cuanto a educación, sin distinciones.
Definición según rendimiento
Joseph Renzulli propuso en 1978 otra definición, la "superdotación en tres anillos" (Modelo de los tres anillos de Renzulli). Esta, desarrolla un modelo sobre los comportamientos superdotados que de personas superdotadas. Propone que dichos comportamientos superdotados reflejan una interacción entre tres conjuntos de características humanas:
Habilidad superior a la media. Altos niveles de compromiso con la tarea desarrollada. Altos niveles de creatividad.
Los individuos superdotados en esta definición serían, por tanto, aquellos que poseen o son capaces de desarrollar este conjunto de habilidades, y las aplican en cualquier área potencialmente valiosa de rendimiento humano. Es importante recalcar que, según Joseph Renzulli, estas características humanas emergerán de forma simultánea únicamente en ciertas personas, en determinados momentos y bajo circunstancias concretas.
Definición según áreas de desempeño
Aplicación de la "Teoría de las inteligencias múltiples"
La teoría de las inteligencias múltiples ha sido asociada con frecuencia a la superdotación en el ámbito de la educación como respuesta ideal a las necesidades de los niños de altas capacidades. Dicha teoría no está pensada específicamente para este tipo de niños, pero, como define más una actitud hacia la educación que un conjunto de técnicas o estrategias, resulta perfectamente aplicable y se ha demostrado que esta aproximación elimina la gran mayoría de problemas de aprendizaje asociados a la superdotación.
Según la teoría, existen ocho inteligencias, en las que las personas asimilan o aprenden acerca del mundo que las rodea: interpersonal, intrapersonal, corporal cinética, musical, espacial, lógica-matemática, lingüística y naturalista. En algunos casos, también se toma en cuenta la inteligencia emocional. Cuando se aplica esta aproximación a la educación, proporcionando planes de estudios en los que los alumnos pueden desarrollar libremente sus intereses, no solo se mejora el proceso de aprendizaje de todos los alumnos, sino que se permite que aquellos dotados con altas capacidades puedan avanzar a su antojo sin quedar encorsetados en un sistema que les oprime, eliminando así el factor principal de estrés y la desmotivación en el colegio para ellos. Se genera así una situación en la que todos avanzan, cada uno al ritmo que marcan sus posibilidades y fomentando la colaboración entre compañeros (llegando a alcanzar niveles de aprendizaje superiores).
Superdotación intelectual infantil
Características Todas las características que se mencionarán no se dan en todos los niños con alta capacidad intelectual, pero sí que responden en su mayoría al perfil general que presentan estos niños, que se caracterizan porque: