La Tierra de Campos es una comarca natural española, situada en la comunidad autónoma de Castilla y León, que se extiende por las provincias de Palencia, Valladolid, Zamora y León. El gentilicio es terracampino.

Esta comarca, a pesar de su gran sentido de identidad, con características geográficas, económicas, sociales e históricas afines, no cuenta con el necesario reconocimiento legal para su desarrollo administrativo, lo que ha llevado a sus municipios a organizarse en mancomunidades como única fórmula legal que les permite la optimización de la gestión de algunos servicios públicos municipales.Art.46 del Estatuto de Autonomía de Castilla y León

Historia

Su origen está en los llamados Campus Gallaeciae (campos de Gallaecia), que es el primer topónimo documentado que alude a esta comarca,Trancón Pérez, Santiago. Huellas Judías y leonesas en el Quijote: Redescubrir a Cervantes. Punto Rojo Libros (2014) ISBN 8416157146, p. 175 para ser llamados posteriormente «Campos Góticos» (Campi Gothici o Campi Gothorum), zona de especial importancia para el Reino Visigodo debido a que el grueso de la población visigótica, de confesión arriana, se asentó primeramente en dicha comarca a fines del , después de haber sido expulsada del sur de la Galia por el expansionismo de los francos. La hallaron en su mayor parte deshabitada tras el devastador paso los pueblos alano, suevo y vándalo y las actuaciones de las bagaudas. Durante dos siglos, los reyes visigodos utilizaron a está población germánica en su situación geográfica para contener las acometidas desde las montañas del norte de los semirromanizados astures, cántabros y, sobre todo, vascones. Hacia 740, esta población de visigodos (ya mezclada parcialmente con la población hispano-romana), siguiendo órdenes de Alfonso I de Asturias tras producirse la rebelión bereber, se desplazaron hacia las montañas del norte reforzando militarmente de forma importante al reino de Asturias. La primera alusión como «Campos Góticos» a esta comarca campesina aparece por primera vez en la Crónica Albeldense, en la cita «Campos quos dicunt Goticos usque adflumen Dorium eremauit, et xpistianorum regnum extendit». pp.3 Aún sin constancia documental alguna, se suele afirmar que esta denominación proviene de la etapa visigoda. O mejor dicho, al igual que la comarca Narbonense carolingia pasaría a ser llamada Gothia o "Marca Hispánica", las Tierras de Campos se denominarían «góticas» por ser zona fronteriza del reino visigodo, para los que provenían de Asturias o Astorga, —dentro del reino de los Suevos—, vecino al de los Godos, reubicados en el resto de la península. La zona estuvo expuesta, por largo tiempo, a las escaramuzas entre ambos reinos, dado su valor estratégico.

Región o comarca miniatura|Calle de Villalón de Campos

Los geógrafos que han estudiado Tierra de Campos siempre han destacado su inconfundible, significativa e individualizada personalidad, apreciable tanto en sus rasgos fisiográficos, como en sus caracteres económicos, que la diferencian de forma nítida de otros espacios de la península ibérica. Pero no todos han coincidido en aplicarle el mismo apelativo genérico. Algunos utilizan el calificativo región natural, al fijarse esencialmente en su configuración externa, modelada por el relieve, el clima y la vegetación, justificando el empleo de este término por la homogeneidad de su aspecto, de su relieve pronunciadamente nivelado, por la uniformidad de su paisaje, de sus producciones y condición de vida, ya que el concepto de región natural implica una porción de territorio determinada por circunstancias especiales de relieve, suelo, clima, paisaje y vegetación que guardan entre sí una relación y que merced a sus recíprocas influencias vienen a presentar un aspecto de unidad geográfica, con fisonomía y caracteres propios que la individualizan y diferencian de los países que la rodean. Otros rechazan este calificativo y prefieren usar el de comarca, reservando aquel para la meseta norte, unidad territorial mucho más amplia que engloba al espacio terracampino, junto a otros. Este cambio no obedece simplemente a una mutación terminológica, sino que proviene de una variación conceptual en la acepción del término región, ya que actualmente los geógrafos ya no consideran únicamente el medio físico como determinante exclusivo de la caracterización regional de un espacio territorial; para ellos existen otros factores, como el económico, el social, el político o el histórico, que también intervienen, y de forma más determinante, en dicha caracterización. Así, prefieren hablar de región geográfica, región fisiográfica o simplemente de región física al referirse a zonas que presentan caracteres litográficos, climáticos y paisajísticos uniformes y homogéneos. Por lo que Tierra de Campos ya no suele ser calificada como región natural, sino que resulta criterio bastante común utilizar el apelativo de comarca para aludir a ella.Angel Vaca Lorenzo; LA TIERRA DE CAMPOS Y SUS BASES ECOLÓGICAS EN EL SIGLO XIV

Toponimia

miniatura|Paisaje de la Tierra de Campos desde las murallas de Urueña

El topónimo específico con que se denomina esta comarca tiene una gran tradición histórica, con un notable arraigo que le ha permitido pervivir y seguir vivo, a pesar de la división provincial actual, siendo una de las denominaciones comarcales españolas de mayor abolengo. Su nombre data, al menos, de los primeros siglos medievales, habiendo sido transmitido desde entonces de forma espontánea de generación en generación, logrando imponerse a las parcelaciones y divisiones que con criterios y finalidades varias en ella se han establecido a lo largo de la historia, siendo tres las variantes toponímicas que a lo largo de estos siglos ha conocido la comarca campesina: Campos Galaicos, Campos Góticos y Tierra de Campos.

Campus Gallaeciae (campos de Gallaecia) es el primer topónimo documentado que alude a esta comarca campesina, situada en la antigua provincia de Gallaecia. Lo documenta el Obispo de Chaves Hidacio Lemico en su libro "Hydatii Lemici continuatio Chronicorum Hiero nymianorum" en su página 30. Posteriormente es nombrada así por Sánchez Albornoz en sus "Fuentes para el estudio de las Divisiones eclesiásticas Visigodas" en la página 53 del número 1 en el Boletín de la Universidad de Santiago en 1930. Después de la llegada de los Visigodos, el nombre pasa a ser Campus Gothici o Campus Gothorum (campos góticos o godos) apareciendo en la Crónica de Albelda, la más antigua actualmente conocida del ciclo de la Reconquista, al narrar las incursiones de saqueo realizadas por Alfonso I en el valle del Duero: "Campos quos dicunt Góticos usque adflumen Dorium eremauit, et xpistianorum regnum extendit", siendo poco convincente la afirmación anterior romana de "Campi Palatini" como categoría de topónimo, o que la "provincia Gothorum" con que el Biclarense inicia la historia del reinado de Leovigildo, aluda única y exclusivamente a los Campos Góticos, sino más bien al reino godo en su conjunto.

Sin embargo, y aunque no existe constancia documental alguna, se suele afirmar que esta denominación proviene de la etapa visigoda, anterior a la conquista musulmana, es decir, de la misma época del asentamiento de los godos en el país, aunque no fueron los propios visigodos quienes dieron el nombre de Campos Góticos al territorio por ellos ocupado, sino los pueblos limítrofes del norte, los hispanorromanos, haciendo con ello referencia al territorio que les sirvió de asentamiento.

De Campos Góticos se pasó a la actual denominación de Tierra de Campos. Esta denominación ya aparece en la crónica del Pseudo Turpín (mitad del ).PSEUDO TURPÍN, De la liberación y conversión de Hispania y Galicia, editado por Pedro León, Valencia 2018, cap. VIII, n. 1, p. 21: "inuenerunt eum in terra que dicitur De Campis, super flumen quod dicitur Ceia, in pratis... quo postea beatorum martirum Facundi et Primitiui basilica ingens... fabricatur". Luego aparece en la Primera Crónica General de EspañaPrimera Crónica General, Madrid 1906, editado por Menéndez Pidal, "Despues desto destruxo toda Tierra de Campos et la cibdad de Astorga" p. 316. "Entro el rey don Alffonsso por Tierra de Campos, esta es Toro, la que tiene dell un cabo el rio Ezla, dell otro el rio de Carrion, de Pisuerga et de Duero, et conquirolo todo" p. 331. "Despues desto poblo esse rey don Alffonso en los campos que dizen de los Godos, et estos son Tierra de Campos et Toro" p. 378. del rey Alfonso X (final de. ), y también consta en la Crónica latina de los reyes de Castilla"Terram et de Campis usque ad Sanctum Facundum et Asturias Sanctae Julianae". Chronica latina regum Castellae, BNE ms. 3050 (), p. 9. que, según su editora, Cabanes Pecourt, fue redactada en los años 1224-26, y es anterior, por tanto, a la Primera Crónica General. La voz campo, del latín campus, significa, según el diccionario de la Real Academia «terreno extenso fuera de poblado/tierra laborable/en contraposición a sierra o monte, campiña»; por su parte, campiña equivale a «espacio grande de tierra labrantía»; mientras que, finalmente, define tierra como «territorio o distrito constituido por intereses presentes o históricos». Así pues, el topónimo Tierra de Campos vendría a reconocer el aspecto que primero se percibe de esta comarca, la llanura; elemento que le confiere una personalidad propia, al tiempo que a sus habitantes conciencia de pertenencia a tal espacio.

Geografía

miniatura|Palomar en ruinas en Palazuelo de Vedija miniatura|Palomar en ruinas en Palazuelo de Vedija miniatura|Castillo de Montealegre de Campos

La Tierra de Campos es una región natural y, como tal, sus límites son algo imprecisos, máxime cuando se encuentra enclavada en el corazón de una amplia zona de características geográficas muy similares. En ocasiones, motivos de índole histórica, política o administrativa ayudan a aumentar dicha confusión. Se puede afirmar, sin mucha precisión, que dicha planicie desarbolada se encuentra en la parte centro-occidental de la elevada meseta del Duero.

Es de topografía ondulada, interrumpida a veces por cerros bajos, coronados algunos por castillos. Es atravesada por ríos de escaso caudal como el Valderaduey o el Sequillo, y la flanquean otros más caudalosos, como el Carrión, que se abre al este, el Cea o el Esla y el Pisuerga que son su límite occidental y oriental, respectivamente. Surcada de norte a sur por el Canal de Castilla, una obra de mediados del y principios del XIX, que se concibió para llevar el trigo a los puertos del norte mediante transporte fluvial de tiro por la orilla, la llamada sirga, unas barcazas arrastradas por animales, constituyendo una de las obras de ingeniería hidráulica de mayor importancia de su época.

Considerada como ejemplo proverbial del paisaje de llanura de la Meseta norte, con sus grandes extensiones verdes en primavera, ocres en otoño, blancas en invierno y doradas en verano, es una de las principales áreas cerealistas de España, como lo era ya de la Hispania romana. De ahí que se le conozca con el sobrenombre de "el granero de España", lo que dio lugar a una explotación excesiva del territorio y a una fuerte deforestación.