La República Popular Rumana o República Popular de Rumania ()El nombre en rumano se traduce literalmente como «República Popular Rumana». fue el nombre oficial del Estado rumano desde la abdicación forzada del rey Miguel I de Rumania, un evento que tuvo lugar el 30 de diciembre de 1947, hasta la adopción de la Constitución de 1965 que proclama la República Socialista de Rumania el 21 de agosto de 1965.

Denominación y símbolos nacionales Desde 1954, debido a la reforma ortográfica del rumano, la letra «â» desapareció, siendo sustituida por la «î». Ello afectó a la grafía del nombre del país, que cambió a .Hotărîre pentru aprobarea noilor norme ortografice ale limbii romîne, București, 16 septembrie 1953, in: Mic Dicționar Ortografic, pp. 3-4. En 1963, una nueva reforma reintrodujo la «â» en la palabra român y sus derivados, lo que restableció el nombre de .

El himno estatal de la República Popular Rumana fue Zdrobite cătușe, de 1948 a 1953, luego se cambió a Te slăvim, Românie (que siguió siendo el himno estatal después de la proclamación de la República Socialista de Rumania, hasta 1977). La música de ambos himnos fue escrita por Matei Socor.

La toma del poder por los comunistas izquierda|miniaturadeimagen| Acuerdo No oficial en Moscú que le otorgaba a la Unión Soviética influencia en Rumania (9 de octubre de 1944). Como resultado del golpe de Estado del 23 de agosto de 1944, el rey Miguel I, con el apoyo de los principales partidos políticos,Vlad Georgescu, Istoria românilor de la origini pînă în zilele noastre, Ediția a III-a, Humanitas, București, 1992, pp. 237-238. derrocó a Ion Antonescu, sacó a su país de las potencias del Eje y se unió a los aliados. Sin embargo, el recuerdo de la participación activa del ejército rumano en la invasión alemana de la Unión Soviética permaneció presente. Aunque las fuerzas rumanas lucharon junto a las del Ejército Rojo en las campañas del norte de Transilvania, Hungría, Checoslovaquia, Alemania y Austria, los soviéticos trataban a Rumania como un territorio conquistado, afirmando que las autoridades rumanas serían incapaces de restablecer el orden en los territorios y mantener bajo control los conflictos interétnicos entre rumanos y húngaros.

En la Conferencia de Yalta se reconoció oficialmente el acuerdo oficioso de Moscú (firmado el 9 de octubre de 1944) por el que se le otorgaban a la Unión Soviética intereses especiales en Rumanía (donde tenía un "90% de influencia", sin tener en cuenta la debilidad e impopularidad del Partido Comunista Rumano) a cambio de renunciar a sus intereses en Grecia (donde tenía un "10% de influencia", independientemente de la popularidad del Partido Comunista Griego y sus seguidores). Entre 1946 y 1947, durante las negociaciones de paz en París, la delegación rumana fracasó en obtener el estatus de cobeligerante, a pesar de la participación activa del ejército rumano en la lucha contra la Alemania nazi junto con la URSS, Rumanía, como país derrotado, se vio así obligado a aceptar la presencia de tropas soviéticas en su territorio nacional y pagar una enorme compensación de guerra. El único resultado positivo de esas negociaciones fue la devolución de Transilvania del Norte a Rumania.

Los comunistas apenas tuvieron un papel decorativo en el gobierno rumano durante el último período de la guerra, un gabinete presidido por el general Nicolae Rădescu, pero la situación cambiaría el 6 de marzo de 1945, cuando Petru Groza, el líder del Frente de Labradores (un aliado de los comunistas) fue elegido primer ministro. Para que el nuevo gobierno lograse el reconocimiento de los Aliados occidentales el gobierno rumano admitió a algunos ministros miembros de los partidos históricos, pero los comunistas mantenían el control de las carteras claves. El ascenso al poder de Groza fue el resultado del chantaje soviético para la transferencia del control de Transilvania a las autoridades rumanas. A cambio, el gobierno de Groza adoptó algunas medidas a favor de la minoría húngara, incluida el establecimiento de la Universidad Bolyai en Cluj el 1 de junio de 1945.

El rey Miguel no estaba satisfecho con la dirección que estaba tomando el gobierno, pero los intentos de obligar a Groza a dimitir negándose a promulgar cualquier decreto (en la conocida como «huelga real») fracasaron. Groza, por su parte, optó por aplicar los decretos y leyes sin contar con la firma del rey Miguel. El 8 de noviembre de 1945,Sărbătoarea onomastică a Regelui Mihai I, Sf. Arhangheli Mihail și Gavril una manifestación anticomunista y promonárquica frente al Palacio Real de Bucarest fue reprimida por las fuerzas policiales, saldándose con numerosos manifestantes detenidos y un número indeterminado de heridos e incluso muertos.

A pesar de la oposición del rey, el gobierno de Groza legisló la reforma agraria y el sufragio femenino. Tras las elecciones del 9 de noviembre de 1946, los resultados oficiales le dieron a los comunistas el 80% de los votos emitidos, mientras que los partidos de la oposición denunciaran fraude electoral. Tras la victoria electoral, los comunistas se centraron en la eliminación de la vida política de los partidos de centro, poniendo como principal objetivo el Partido Nacional Campesino. El Partido Nacional Campesino fue acusado de espionaje después de que los líderes del partido se reunieran en secreto con funcionarios del gobierno estadounidense. Los líderes campesinos fueron acusados, sometidos a una farsa judicial y condenados a 44 años de prisión. Los partidos de izquierda se vieron obligados a unirse con el Partido Comunista de Rumanía, formando el Partido de los Trabajadores Rumanos (PMR), siendo este el precursor del Partido Comunista Rumano.

Entre 1946 y 1947, varios cientos de partidarios del gobierno pro-Eje fueron juzgados por los Tribunales Populares por su papel en la participación del país en la guerra antisoviética y fueron juzgados y ejecutados por crímenes de guerra. Ion Antonescu fue ejecutado el 1 de junio de 1946. Para 1948, la mayoría de los políticos no comunistas habían sido encarcelados, exiliados o ejecutados.

El plan de marzo de 1945 El deseo de los comunistas soviéticos de una integración más rápida de Rumanía en la esfera de influencia de la URSS se materializó con el llamado plan de marzo de 1945, que pretendía destruir todos los cimientos del Estado Rumano y sustituirlos por otros del modelo soviético. Incluía un plan para la comunización de Rumania por tres años y dos planes para el desarrollo de las instituciones comunistas, cada uno de los planes duraría por un período de 5 años.Planul de comunizare a României: cele zece porunci din martie 1945

Entre las directrices más importantes de este plan se encuentran los llamados Diez Mandamientos de Ana Pauker:

Completar la reforma agraria de 1945. Eliminar las divisiones del ejército Avram Iancu y Tudor Vladimirescu. Abolir todos los bancos. Abolir los hogares campesinos e integrarlos al sistema colectivizado. La abdicación del rey. Liquidar las empresas de importación y exportación que hacen negocios con países capitalistas. Suprimir los partidos históricos. Establecer una milicia popular similar al NKVD. Orientar la población rural hacia la industria. Prohibir la entrada al país de extranjeros, excepto de los países en el área de influencia de la URSS.

Proclamación de la República Popular Rumana derecha|miniaturadeimagen|320x320px| La carta de abdicación del rey Miguel I. En 1947, Rumania seguía siendo la única monarquía en el Bloque del Este. El 30 de diciembre de 1947, el rey Miguel I fue obligado a firmar su acta de abdicación. El mismo día, los comunistas proclamaron la República Popular Rumana. Este acto político inconstitucional no fue la expresión de una voluntad popular, sino el resultado del dictado de los comunistas, que de hecho buscaban poner el país en la esfera de influencia de la Unión Soviética y transformarlo en un estado totalitario.

El 13 de abril de 1948 se promulgó la nueva constitución republicana. La nueva constitución prohibió y castigó cualquier asociación que fuera "fascista o antidemocrática". La constitución garantiza la libertad de prensa, de expresión, de asociación, pero solo para los trabajadores.

Los primeros años del estado comunista Los primeros años del régimen comunista estuvieron marcados por numerosos cambios políticos y sucesivas oleadas de detenciones, debido a las pugnas entre las distintas facciones que luchaban por el poder. En ese momento, la economía del país se llenó de empresas conjuntas rumano-soviéticas, las llamadas «SovRom», que gozaban del derecho a exportar bienes a la URSS a los precios que dictaminaba Moscú.

Se colocaron asesores soviéticos en todos los ministerios, y durante este período comenzó la infiltración de informantes del servicio de seguridad en todos los niveles y en todos los estratos sociales. Al mismo tiempo, el país está siendo reclutado por el bloque militar soviético. Así, el 4 de febrero de 1948 se firmó el llamado Tratado de Amistad, Cooperación y Asistencia Mutua entre la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas y la República Popular Rumana. Entre sus objetivos declaradosMonitorulJuridic.ro estarían: Defensa conjunta contra "Alemania o cualquier otra potencia que pueda asociarse con Alemania, ya sea directamente o de cualquier otra manera". Defensa contra los "instigadores de una nueva guerra en el campo imperialista que se esfuerzan por crear bloques políticos y militares contra los estados democráticos".

Así fue como se presentó este momento histórico en la prensa rumana de la época:

Para fortalecer aún más nuestros lazos con nuestro gran vecino del Este, el Primer Ministro Petru Groza viajó a Moscú para sellar un nuevo pacto de amistad, asistencia y apoyo entre Rumania y la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. La República Popular Rumana estuvo representada en esta gran celebración de la paz por los Señores: Gh. Gheorghiu-Dej, Lotar Rădăceanu, Sra. Ana Pauker, Vasile Luca, Vlădescu-Râcoasa. En nombre de la URSS, estuvieron presentes el propio general I. V. Stalin, D. V. N. Mólotov, A. I. Vyshinski, S. I. Kavtaradze y otros. El nuevo pacto coloca nuestra vida económica y política en el camino de la amistad entre dos naciones que harán la paz y se esforzarán con todas sus fuerzas por mantenerla. Tras la firma del pacto, la delegación de la República Popular Rumana, encabezada por el Dr. Petru Groza, regresó al país, donde fue muy calurosamente recibida por toda la población.Tratatul de Alianță Româno-Sovietic în: RENAȘTEREA - Organul Episcopiei ortodoxe române a Vadului, Feleacului și Clujului, Anul XXVI Cluj 11 Februarie 1948 Nr. 7—8

En 1948 se tomaron las primeras medidas para colectivizar la agricultura, que pronto se convertiria en un proceso marcado por la violencia y el abuso, mientras los campesinos ricos (los llamados chiaburi) se resistían a entregar voluntariamente sus propiedades. La resistencia de los campesinos fue derrotada mediante palizas arbitrarias, arrestos y condenas, o mediante deportaciones.

El último territorio que se cedió a favor de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviética tiene lugar el 23 de mayo de 1948: Cuando Eduard Mezincescu, como representante del Ministerio de Asuntos Exteriores de la República Popular Rumana, firma un informe secreto de entrega-recepción, junto con el representante soviético, N. P. Sutov, para que la “la República Popular Rumana ceda la Isla de las Serpientes al estado vecino del Este”, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas.

El 11 de junio de 1948 se nacionalizaron las empresas privadas más importantes de Rumanía.