La conspiración de los Pazzi fue un complot urdido en 1478 para quitar el gobierno de la República de Florencia (Italia) a los Médici Lorenzo y Giuliano.
Los florentinos Francesco y Jacopo de Pazzi, aliados con el arzobispo de Pisa Francesco Salviati, y apoyados desde Roma por el papa Sixto IV y su sobrino Girolamo Riario y desde Nápoles por el rey Ferrante I, planearon y llevaron a cabo el atentado el 26 de abril en la catedral de Santa María del Fiore.
La conspiración resultó un fracaso; Giuliano murió, pero Lorenzo solo salió herido levemente; la represalia popular y las condenas judiciales causaron la muerte de cerca de ochenta personas, entre ellos casi todos los conjurados.
La ejecución de varios eclesiásticos motivó la excomunión de Lorenzo, el entredicho contra Florencia y la posterior declaración de guerra; los Estados pontificios, aliados con Nápoles y Siena, atacaron durante dos años a Florencia, aliada con Milán y Venecia, hasta que el asalto de los otomanos a Otranto hizo necesaria la paz para unir a todos los estados italianos.
Contexto miniaturadeimagen|derecha|Italia en 1454. Italia en el En 1454 el Tratado de Lodi había puesto fin a las Guerras de Lombardía y había unido a todos los estados italianos en la Santísima Liga, iniciando un largo periodo de relativa paz en el que convivían los Estados Pontificios, el Reino de Nápoles, el Ducado de Milán y las repúblicas de Venecia y Florencia con varios pequeños principados, repúblicas y ciudades estado. En una época de transición entre la Baja Edad Media y la Edad Moderna, el auge del comercio impulsaba la economía, y la cultura progresaba hacia el Humanismo y el Renacimiento.
Desde finales del habían surgido en muchas comunas urbanas del centro y norte de Italia la institución de la signoria: una forma de gobierno centrada en un solo hombre o en una sola familia, de origen noble y economía pudiente, que con el apoyo de una parte relevante de la población ejercía el gobierno de facto de la ciudad-estado, paralelamente a las instituciones oficiales y a veces por encima de ellas.
Los Médici en el gobierno de Florencia thumb|100px|right|Lorenzo de Médici.Obra de Agnolo Bronzino, c. 1565. thumb|100px|left|Giuliano de Médici.Sandro Botticelli, c. 1478. En la República de Florencia la signoria había recaído en la familia de los Médici:Su genealogía, en Litta. a principios del Giovanni de Médici había impulsado a la familia gracias a los ingresos económicos obtenidos por los progresos del Banco Medici; en 1434 su hijo Cosme de Médici se había impuesto sobre Rinaldo degli Albizzi como gobernante de Florencia y había sido titulado "Padre de la Patria"; en 1464 el cargo había pasado a su hijo Piero, y muerto éste en 1469, los principales nobles de la ciudad acordaron entregar el poder a su hijo veinteañero Lorenzo, secundado por su hermano Giuliano.Maquiavelo, pp. 328-329.Guicciardini, pp. 24-25.Roscoe, pp. 113 y 423-427.Perrens, pp. 340-344.
Siguiendo la misma política que sus antecesores, Lorenzo se dedicó a colocar en los órganos de gobierno a personas de su confianza, obstaculizando el ascenso de quienes pudieran llegar a ser demasiado poderosos como para rivalizar con él.Guicciardini, pp. 27-28.Creighton, p. 73.Perrens, pp. 347-348, 368-369. miniaturadeimagen|derecha|60px|Médici.De oro, seis roeles en orla, cinco de gules y el del jefe de azur con tres flores de lis de oro.
La familia Pazzi miniaturadeimagen|izquierda|60px|Pazzi.De azur, sembrado de cruces recrucetadas y fijadas de oro, a dos delfines adosados de lo mismo, crestados y orejados de gules. Los Pazzi eran una familia igualmente destacada entre las de Florencia por su nobleza y poder económico. El patriarca Jacopo de Pazzi tenía una hija natural y numerosos sobrinos, entre ellos Francesco, que dirigía el potente Banco Pazzi de Roma. Cosme de Médici había intentado atraerlos con el matrimonio de Guillermo de Pazzi con Bianca de Médici celebrado en 1459,Por medio de este matrimonio, Francesco de Pazzi y Lorenzo de Médici eran concuñados. y la relación entre ambas familias había sido cordial durante años, pero Lorenzo tenía otra forma de gobierno más excluyente, y entre los Pazzi (especialmente Francesco) comenzó a difundirse la idea de que no se les trataba con el honor que merecían.
Especialmente humillante fue el caso de que tras la muerte de Giovanni Borromeo, los magistrados de justicia negaron su cuantiosa herencia a su única hija Beatrice Borromeo, esposa de Giovanni de Pazzi, y en su lugar se la concedieron a Carlo Borromeo, sobrino del difunto, aplicando una ley de nueva redacción que con efecto retroactivo prohibía la transmisión hereditaria por línea femenina en casos de abintestato.Roscoe, 140-141.Maquiavelo, pp. 360-362.Bonucci, pp. 7-8.Perrens, pp. 373-378.
Sixto IV y Girolamo Riario
Más relevantes eran los desencuentros de los Médici con el papa Sixto IV. En los primeros años de su pontificado, Lorenzo había sido recibido cordialmente en Roma,Pastor, pp. 196-197.Roscoe, pp. 122-123 y 427. el Banco Médici dirigido por su tío Giovanni Tornabuoni había recibido la administración de las finanzas de la Santa Sede y se le hicieron nuevas concesiones sobre las pingües minas de alumbre de Tolfa,Zippel, pp. 402-413. El contrato entre los Médici y la Cámara Apostólica, en pp. 455-458. pero las cosas cambiaron en los años siguientes: en 1472 Lorenzo había aprovechado la ayuda militar que el papa le había enviado en su guerra contra Volterra para destruir la ciudad; en 1475 había apoyado a Niccolò Vitelli en la conquista de Città di Castello, que pertenecía a los Estados Pontificios, y en 1477 a Carlo Fortebraccio contra Siena. El papa quitó las finanzas de la Santa Sede a los Médici para entregarla a los Pazzi.
Por otro lado, en 1473 el papa había comprado al duque de Milán Galeazzo María Sforza la ciudad de Ímola y la había infeudado en los Estados Pontificios entregando la signoria a su sobrino Girolamo Riario.Roscoe, p. 128, da por sentado que Girolamo y Pietro Riario eran hijos del papa. Lorenzo había intentado impedir la operación y se había opuesto al matrimonio de Caterina Sforza con Riario, y este sospechaba que tras la muerte de su tío los florentinos atacarían su ciudad y buscaba la manera de adelantárseles.Conti, pp. 8-22.Maquiavelo, pp. 343-348.Pastor, pp. 265-273.Perret, pp. 122-124.Perrens, pp. 352-362, 372-373.
El arzobispo Salviati Emparentado con los Pazzi y bajo la protección del papa estaba Francesco Salviati.El padre del arzobispo, Bernardo Salviati, y la madre de Jacopo de Pazzi, Caterina Salviati, eran hermanos, hijos de Jacopo Salviati y Albiera Gucci. Tras la muerte de Pietro Riario en 1474, Salviati estuvo propuesto para sucederle como arzobispo de Florencia, pero por la importancia política del obispado, Lorenzo de Médici se opuso a ello, poniendo en su lugar a su cuñado Rinaldo Orsini. Pocos meses después murió el arzobispo de Pisa Filippo de Médici; Sixto IV nombró a Salviati en su lugar, pero nuevamente Lorenzo se opuso a su toma de posesión de la diócesis, proponiendo para el cargo a su antiguo tutor Gentile de' Becchi, y le prohibió el ingreso en la ciudad durante dos años.Pastor, pp. 267-268.Perrens, pp. 378-379.Pisa perteneció a la República de Florencia desde que Gabriele Maria Visconti se la vendió en 1406 hasta la fundación de la segunda república en 1494.
La conspiración
Los preparativos Girolamo Riario encargó la cobertura militar de la conjura a Giovanni Battista de Montesecco, reputado condotiero al servicio de la Santa Sede. Montesecco viajó a Florencia, donde se entrevistó con Lorenzo de Médici, que le recibió cordialmente, y con Jacopo de Pazzi, quien a pesar de su reticencia inicial terminó por unirse a la conjura al conocer el apoyo del papa a la misma. En un encuentro posterior mantenido en Roma entre Sixto IV, Riario y Montesecco, el papa dispuso que los Médici debían ser apartados del gobierno de Florencia, aunque dejando claro que no debían morir.Montesecco, 509-520. La confesión de Montesecco, escrita el día antes de su ejecución, es el único documento que muestra el grado de participación del papa en la conjura.Pastor, pp. 274-278.
A la conjura se unieron el comerciante Bernardo Bandini, «alma perdida, que miserable como era, a cualquier maldad acudía»;Poliziano, p. 41. Antonio Maffei, escritor apostólico que servía en casa de Francesco de Pazzi, y Stefano de Bagnone, que enseñaba latín a su hija Caterina; Napoleone Franzesi, de la casa de Guillermo de Pazzi; Jacopo Salviati, hermano del arzobispo, otro Jacopo, su sobrino, y Jacopo Bracciolini,Era hijo de Poggio Bracciolini. secretario del cardenal. Los condottieri Giovanfrancesco da Tolentino y Lorenzo Giustini estarían con sus tropas en Romagna y Arezzo, prestos a llegarse a Florencia.Poliziano, pp. 28-47. miniaturadeimagen|100px|derecha|Raffaele Riario.Detalle de La misa de Bolsena de Rafael Sanzio, 1512. Raffaele Riario, sobrino del papa, había sido creado cardenal el año anterior con diecisiete años; estudiante en la Universidad de Pisa, en enero de 1478 fue nombrado legado en Umbría, y en abril atravesó Florencia de camino a su legación, llevando consigo la escolta de los hombres de Montesecco y un numeroso séquito, incluyendo a Salviati. La idea original de los conjurados era envenenar a los Médici durante un banquete ofrecido en honor del cardenal, pero cambiaron sus planes al enterarse de que Giuliano no asistiría por encontrarse indispuesto. Se concertaron para ejecutarlo durante la celebración de la misa que tendría lugar al día siguiente. Francesco de Pazzi y Bernardo Bandini deberían ser los encargados de asesinar a Giuliano; la tarea de matar a Lorenzo se le ofreció al veterano Montesecco, pero este se negó alegando el sacrilegio de cometer un homicidio en un lugar sagrado; finalmente se encomendó a Antonio Maffei y a Stefano da Bagnone, «que por práctica y por carácter eran ineptísimos para tal empresa».Maquiavelo, p. 369.
El atentado El atentado se produjo cerca de las 14:00 horas del domingo 26 de abril de 1478 durante la celebración de la misa en Santa María del Fiore.En las crónicas contemporáneas se la llama la iglesia de Santa Reparata, que era su antiguo nombre.El relato de los hechos es confuso por la sorpresa y rapidez con que se produjeron; entre los asistentes más cercanos al altar se extendió el pánico, y los que estaban en las filas traseras de la iglesia pensaron que el alboroto era debido al desplome del techo del templo.Pastor, p. 281. Según los testigos presenciales,De todos los narradores, solo Poliziano, Strozzi y Giusti se encontraban en la iglesia en ese momento. a una señal convenidaEl momento exacto del ataque difiere según las versiones, entre la elevación de la hostia o el Ite missa est. Cfr. Bonucci, pp. 51-53. Bandini dio una cuchillada en el pecho a Giuliano, y Francesco de Pazzi lo apuñaló repetidas vecesPoliziano, p. 79, cuenta que el cuerpo de Giuliano tenía 29 heridas. con tal furia que se autolesionó en una pierna; Maffei y Bagnone atacaron a Lorenzo, que con la ayuda de sus acompañantes consiguió refugiarse en la sacristía del templo con solo una pequeña herida en el cuello; Francesco Nori resultó muerto al interponerse entre Bandini y Lorenzo.
thumb|150px|La Plaza de la Señoría, con el palacio al fondo.Bernardo Bellotto, 1740.