thumb|right|300px|Ampliación del Museo Thyssen-Bornemisza de Madrid, que alberga una selección de arte internacional de la colección.
La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza es una colección privada de arte, mayormente pintura europea de los siglos y , propiedad de Carmen Cervera, viuda del barón Hans Heinrich von Thyssen-Bornemisza. Gran parte de dicha colección, que sobrepasa las 400 piezas, se expone en diversos museos en régimen de préstamo: el repertorio de arte internacional, en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid; las secciones de pintura española y andaluza de los siglos y , en el Museo Carmen Thyssen de Málaga, específicamente creado para ello; y un conjunto de pintura catalana se exhibe en el Museo Nacional de Arte de Cataluña (MNAC) de Barcelona. Mientras que el proyecto de otra pinacoteca en el monasterio de Sant Feliu de Guíxols parece demorarse, en 2016 se ha abierto otra pequeña subsede de la colección en Andorra, que muestra selecciones de obras en muestras temporales.Museu Carmen Thyssen Andorra
Historia
Aunque el origen de esta colección proviene en buena medida de la herencia de los mecenas Thyssen, pues es complementaria a la anterior, el gusto coleccionista de la baronesa es previo. Con sensibilidad artística desde niña, es en torno a la década de 1960 cuando empieza a coleccionar de forma esporádica. Coincidiendo con el matrimonio con el barón Thyssen, Carmen Thyssen empieza a respaldar con su apoyo y opinión los proyectos de su marido, que giran en torno a una serie de exposiciones internacionales y a la compra de más obras, que los marchantes les ofrecen.
El punto de inflexión, a la hora de comenzar de forma seria su actividad coleccionista, se produce con el interés por el pintor norteamericano George Brown (1831-1913) y por Manuel Wssel de Guimbarda (1833-1907), nacido en Cuba y activo en Sevilla. Álvarez Lopera apunta que es en 1987 cuando decide lanzarse al coleccionismo a gran escala. Hasta entonces fueron solo compras casuales, siendo en su mayoría pintura de paisaje y costumbrista española del y comienzos del como Darío de Regoyos y Raimundo de Madrazo; o de su entorno como Josep Amat y el retratista Ricardo Macarrón. No se deja de lado el ya conocido criterio coleccionista del barón, de modo que la pareja adquiere obras de Jan Brueghel el Viejo, Constable y Monet. Esta implicación fue el germen de la trayectoria de Carmen como coleccionista.
La nueva Colección Carmen Thyssen toma como base un grupo de obras de arte que había quedado fuera del repertorio inaugural del Museo Thyssen-Bornemisza. Los barones Thyssen y el gobierno español habían seleccionado en 1987-88 un total de 775 obras de arte para la creación del museo de Madrid, que se inauguró el 8 de octubre de 1992. Este conjunto artístico se depositó inicialmente en el museo en régimen de alquiler, y en su selección se excluyeron múltiples obras: algunas por deseo de los prestadores, que deseaban reservarlas para sus casas, como el importante óleo Mata Mua de Paul Gauguin, y otras porque se entendió que -a pesar de su calidad- no resultaban imprescindibles.
thumb|left|200px|Museo Carmen Thyssen de Málaga, que alberga obras españolas de la colección, desde Zurbarán hasta Sorolla.
Tras la cesión definitiva del repertorio del Museo Thyssen-Bornemisza a España en 1993, que suponía la estabilidad del núcleo fundamental de la colección, la familia Thyssen retuvo este segundo conjunto de pinturas y demás antigüedades, que (según relata la propia baronesa) se tasó para su reparto entre los diversos herederos del barón. Tras largos litigios el barón consiguió cerrar, poco antes de morir, un acuerdo de reparto, incluyendo como beneficiarios a Carmen y al hijo de esta, que él había adoptado (Borja Thyssen-Bornemisza). Ya antes del acuerdo Carmen había dado prioridad a las obras de arte, renunciando según relataría a joyas y otros bienes para obtener piezas artísticas en manos de otros herederos. Carmen Thyssen recordaba en 1998 que la herencia supuso una toma de conciencia a la hora de tomar el relevo del coleccionismo familiar, pues había miembros que no deseaban continuar con la labor de mecenazgo. En este reparto pasan a la colección de la baronesa unas 125 pinturas, además de muebles, tapices, alfombras y esculturas, entre ellas cuatro grupos escultóricos de Rodin elaborados en mármol: La muerte de Atenas, Cristo y la Magdalena, El Sueño y El Nacimiento de Venus. Se exhiben actualmente en el atrio del museo de Madrid.
A partir de 1994 se sucedieron las exposiciones con obras propiedad de Carmen Thyssen, tanto en España como en Europa y Asia. Esta política expositiva ha permitido conocer de forma exhaustiva la colección desde sus diferentes vertientes, a la vez que han jugado un papel fundamental en la preservación y difusión de la memoria histórica, preocupaciones del barón. El perfil de la nueva colección insiste en algunas preferencias de los Thyssen, como los paisajes, aunque también da gran énfasis al Costumbrismo español, lo cual marca una clara diferencia respecto de la colección Thyssen clásica, formada en Holanda y Suiza según un gusto más ecléctico e internacional y en la cual el arte español era minoritario hasta Picasso.
Junto al perfil internacionalista de las obras adquiridas entre 1993 y 1996, la principal aportación de la baronesa fue su preocupación por recuperar la pintura española del y . Su interés por autores españoles figurativos como Sorolla, Ignacio Zuloaga, Romero de Torres, Darío de Regoyos y Olga Sacharoff coincidió con un repunte de éstos en el mercado del arte, fenómeno al que ella misma contribuyó. Así, pinturas adquiridas por ella a precios razonables en la década de 1990 vieron dispararse su estimación apenas diez años después. Pero a pesar de dicho éxito como inversión, la importancia de la colección es matizada por algunos expertos, quienes consideran que es más interesante como conjunto que por la calidad de cada pieza.
Miguel Fernández Cid a propósito de la colección manifestaba:«Carmen Cervera se detiene en el siglo XIX, pero su aportación es determinante: mira hacia lo español, rescata obras de primerísima importancia y la fuerza de su empeño sugiere que sin duda estamos ante el nacimiento de esa gran colección de arte español del XIX, tantas veces reivindicaba como postergada. Dicho con claridad: si durante años se habló de completar la oferta museística madrileña con un museo que redescubriese el XIX español, esta colección está llamada a realizar esa función»
La extensión del Museo Thyssen-Bornemisza a dos palacios anejos pertenecientes a la familia Goyeneche se acometió en 2002-2004 para albergar una selección de la colección de la baronesa en régimen de préstamo; si bien aportó también una planta entera más adecuada para muestras temporales. El propósito real de la ampliación era fusionar en una sola ordenación ambas colecciones, la Thyssen clásica y la nueva de la baronesa; pero la hijastra de Carmen Cervera, Francesca Thyssen-Bornemisza, miembro del Patronato del museo, se opuso y se optó por una solución intermedia: exhibir las colecciones separadas, y dejar para más adelante su posible fusión. Tras diversas prórrogas del plazo de préstamo y complejas negociaciones, en febrero de 2022 Carmen, su hijo Borja y el ministro de Cultura Miquel Iceta suscribieron un nuevo acuerdo de cesión, en forma de arrendamiento pagado (6,5 millones de euros anuales), que asegura para 15 años la permanencia de 330 obras de la colección.«El ministro de Cultura y Deporte rubrica el contrato de arrendamiento de la Colección Carmen Thyssen-Bornemisza». Ministerio de cultura. Consultado el 3 de enero de 2024. Al hilo de este acuerdo, un despliegue de las mejores obras de este depósito se ha reubicado en la planta baja del Palacio de Villahermosa.
Paralelamente, y con mayor celeridad, se negoció y culminó la apertura del Museo Carmen Thyssen de Málaga. Inaugurado en 2011, este centro muestra una selección de obras españolas, en su mayoría andaluzas y de los siglos y .
Contenido
thumb|left|350px|Molino en Gennep, Holanda, cuadro de Vincent van Gogh. La Colección Carmen Thyssen-Bornemisza no es tan sólida ni variada como la Thyssen histórica, si bien incluye piezas de épocas muy dispares que refuerzan notablemente esta última al exhibirse conjuntamente.
De Simone Martini a 1600
Entre las piezas más antiguas e importantes, destaca la tabla San Pedro de Simone Martini, único ejemplo de dicho autor en España y acaso el último que subsiste en manos privadas en todo el mundo.Museo Thyssen-Bornemisza: Simone Martini Se exhibe en el edificio principal, junto con la colección Thyssen de propiedad pública, al igual que un tapiz italiano del , del taller de Rubinetto di Francia (Lamentación por Cristo muerto), y un relieve de Andrea della Robbia: San Agustín, realizado en terracota esmaltada.
La colección también incluye varias esculturas de madera, anónimas, francesas e italianas, y arcones italianos (cassone) tanto góticos como manieristas.
Siglos y
El núcleo más sólido de la colección se inicia hacia 1600, con Niccolò Frangipane (El Nazareno), Jan Brueghel el Viejo (El jardín del Edén), Tobias Verhaecht (Paisaje montañoso con Venus y Adonis), Carlo Saraceni (Venus y Marte), Luca Giordano (El juicio de Salomón), Andrea Locatelli, Giuseppe Maria Crespi, Louise Moillon, Van Dyck (Cristo crucificado), Bernardo Cavallino, Giovanni Francesco Romanelli, Salvator Rosa (Paisaje con ruina, puerto y soldados), Jean-Baptiste Monnoyer (tres bodegones), Abraham Bloemaert (Huida a Egipto), Pieter de Hooch, Jan Steen, paisajes de Jan van Goyen, Aert van der Neer, Philips Koninck y Karel Du Jardin...
La pintura española de esta época tiene una presencia corta; a destacar una Santa Marina de Zurbarán, una pareja de lienzos religiosos de José Antolínez, La coronación de la Virgen de Bernardo Lorente Germán, una serie de cuatro lienzos de Francisco Barrera sobre Las estaciones del año y otros cuatro de tema religioso del menos conocido Jerónimo Ezquerra, de los que tres se exhiben en el museo de Málaga.
La estatua San Sebastián de Bernini, obra juvenil de 1615, se exhibe en el museo de Madrid de manera intermitente. Tras mencionarse durante años como perteneciente a Carmen Thyssen, en la exposición temporal Lágrimas de Eros (2009) esta escultura fue catalogada como prestada por Omicron Collections Ltd, sociedad radicada en el extranjero que consta como perteneciente a la misma baronesa; pero en diciembre de 2021 el director artístico del museo madrileño, Guillermo Solana, mencionó este mármol como «perteneciente a un hijo del barón».«El 'Mata Mua' podría volver al Thyssen en enero», El Correo. Consultado el 3 de enero de 2025.
Dentro del , se puede citar a Boucher (la pareja de lienzos La pequeña jardinera y La pequeña pastora, y dos paisajes), Fragonard (Retrato de dama), Claude Joseph Vernet, Canaletto (tres paisajes), Francesco Guardi, Giovanni Battista Piazzetta (Una joven de perfil con una máscara), Hubert Robert, Gaspar van Wittel (Vista de la Plaza Navona de Roma) y Giuseppe Zocchi (Vista del río Arno en Florencia).
La colección también mantenía depositado en el museo de Madrid un pequeño cuadro de Francisco de Goya, Mujer y dos niños junto a una fuente, preparatorio para un cartón para tapiz del Museo del Prado; actualmente pertenece al hijo de Carmen, Borja Thyssen-Bornemisza, al igual que El bautismo de Cristo de Corrado Giaquinto.
: de Courbet a Van Gogh thumb|right|250px|La esclusa (The Lock), pintura de John Constable. Uno de los principales tesoros de la colección, fue subastado por Carmen Cervera en julio de 2012, alcanzando los 20 millones de libras.