En la mitología griega, la guerra de Troya fue un conflicto bélico en el que se enfrentaron una coalición de ejércitos aqueos contra la ciudad de Troya, ubicada en Asia Menor, y sus aliados. Según Homero, se trataría de una expedición de castigo por parte de los aqueos, cuyo casus belli habría sido el rapto —o fuga— de Helena de Esparta por el príncipe Paris de Troya.
Esta guerra es uno de los ejes centrales de la épica grecolatina y fue narrada desde la época arcaica en un ciclo de poemas épicos de los que solo dos han llegado intactos a la actualidad, la Ilíada y la Odisea, atribuidos a Homero. La Ilíada describe un episodio de esta guerra, y la Odisea narra el viaje de vuelta a casa de Odiseo, uno de los líderes griegos. Otros muchos escritores griegos y romanos posteriores elaboraron diferentes relatos sobre esta guerra. Asimismo, los pintores y escultores representaron en sus obras múltiples pasajes de la guerra de Troya.
Los antiguos griegos creían que la guerra de Troya había sucedido realmente. El historiador Heródoto opinaba que esta guerra había sido la causa originaria de las enemistades entre persas y griegos. Incluso algunas de sus costumbres estaban relacionadas con esta guerra, como las vírgenes que enviaban anualmente los locrios al templo de Atenea de Troya. Por otra parte, los romanos se consideraban descendientes de los troyanos que consiguieron sobrevivir a la guerra. No obstante, algunos autores de la Antigüedad cuestionaban la veracidad de algunos de los eventos relatados.
Las excavaciones realizadas por Heinrich Schliemann a finales del , así como el estudio de documentos de los archivos reales del Imperio hitita empezaron a alimentar un prolífico debate sobre la existencia de un fundamento histórico en la guerra de Troya. Sin embargo, aunque la identidad de Troya como escenario histórico cuenta con el acuerdo de la mayoría de los investigadores, no se ha podido demostrar que se emprendiera contra la ciudad una expedición de guerra capitaneada por atacantes griegos.
El mito Antecedentes. El juicio de Paris miniaturadeimagen|160px|El Juicio de Paris, por Hendrick van Balen (1599).
Zeus se convierte en rey de los dioses tras destronar a su padre Crono; Crono a su vez había destronado a su padre Urano. Zeus escucha una profecía en la que él a su vez será destronado por uno de sus hijos. Otra profecía dice que un hijo de la ninfa Tetis sería más grande que su padre. Posiblemente por alguna de estas razones, Tetis se casó por orden de Zeus con un mortal, el rey Peleo. Peleo y Tetis tuvieron un hijo llamado Aquiles quien, según otra profecía, moriría joven en Troya.
Zeus delibera con Temis acerca de la guerra de Troya.La aparición de la decisión entre Zeus y Temis es narrada en el resumen de la crestomatía de Proclo. Todos los dioses fueron invitados a la boda de Peleo y Tetis, excepto Eris. Esta se presentó de improviso en la boda y dejó sobre la mesa una manzana de oro en la que estaba inscrita la palabra kallisti (‘para la más hermosa’). La manzana fue reclamada por Hera, Atenea y Afrodita. Zeus resolvió el asunto nombrando árbitro a Paris, un príncipe de Troya, que había sido criado como pastor a raíz de una profecía, según la cual sería el causante de la caída de Troya.
Las diosas quisieron sobornar a Paris ofreciéndole dones en caso de resultar elegidas: Atenea le ofreció la victoria en la batalla; Hera le prometió poder político y Afrodita le ofreció el amor de Helena de Esparta. Paris concedió la manzana a Afrodita.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,2.
Otros orígenes mitológicos de la guerra Dicen en efecto que la Tierra, abrumada por la muchedumbre de los hombres, y al no haber piedad alguna entre los hombres, le pidió a Zeus que la aliviara de la carga, y que Zeus suscitó primero en seguida la guerra tebana, por la que hizo perecer a muchísimos. Luego, tomando en esta ocasión a Momo como consejero, suscitó la de Troya. Aunque él era capaz de arruinarlos a todos con rayos o diluvios, dado que Momo lo disuadió de ello y le aconsejó la boda de Tetis con un mortal y la procreación de una hermosa hija, se inició por ambas cosas la guerra entre griegos y bárbaros, por la que, con el tiempo, se consiguió que la tierra se aligerara, tras la muerte de muchos. La historia aparece en Estasino, el autor de las Ciprias, que dice lo siguiente:Cipria, fr. 1 = escolio a Vind. 61, min. a Ilíada I 5«Hubo un tiempo en el que innumerables tribus (de hombres,) errantes por la tierra, (agobiaban) la superficie de la tierra de profundo pecho. Zeus se apiadó al verlo y en su sagaz inteligencia decidió aligerar de hombres a la tierra de todos nutricia, atizando la gran querella de la guerra troyana, para que la despoblara el peso de la muerte. En Troya los héroes perecían y se cumplía la determinación de Zeus».
El rapto de Helena miniaturadeimagen|250px|El rapto de Helena, por Juan de la Corte, . Helena era hija de Leda, la cual estaba casada con Tindáreo, rey de Esparta, y fue seducida por Zeus en forma de cisne; las tradiciones difieren sobre cuáles de los cuatro hijos de Leda eran de Zeus y cuáles de Tindáreo,Apolodoro, Biblioteca mitológica III,11,7. pero Homero presenta a Helena como hija de Zeus.Homero, Ilíada III,171; III,199.
Helena tenía muchos pretendientes, y Tindáreo estaba poco dispuesto a elegir uno por miedo a que los otros tomasen represalias. Finalmente, uno de los pretendientes, Odiseo de Ítaca (Ulises en la mitología romana), propuso un plan. Hizo prometer a todos que defenderían a quien fuese elegido como esposo de Helena. Una vez efectuado el juramento, Tindáreo —o la propia Helena, según otra tradición— eligió a Menelao,Higino, Fábulas 78.Apolodoro, Biblioteca mitológica III,11,8-9. y además le cedió el trono de Esparta.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome II,16. Por otra parte, su hermano Agamenón, casado con la hermana de Helena, Clitemnestra, ostentaba el trono de Micenas.
Enviado a hacer tratos diplomáticos a Esparta, Paris aprovechó que Menelao tuvo que viajar a Creta para rendir honores fúnebres a su abuelo y, con la ayuda de Afrodita, raptó o sedujo a Helena. Juntos embarcaron rumbo a Troya, donde llegaron tras una larga travesía en la que pasaron por Fenicia y Chipre. Todos los reyes y príncipes de Grecia fueron llamados a cumplir su juramento y recuperarla.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome III,3-6.
Reclutamiento y jefatura de las tropas miniaturadeimagen|300px|Mapa de la Grecia homérica y origen de sus héroes. La mayoría de los reyes griegos estuvieron dispuestos a ir a la guerra y a aportar naves y soldados. No era este el caso de Odiseo, que reinaba en Ítaca, estaba casado con Penélope y tenía un hijo, Telémaco. Para evitar ir a la guerra, se fingió loco y se puso a arar con una yunta de un buey y un caballo. Palamedes fue más listo que él y puso a su hijo Telémaco delante del arado. Odiseo se incorporó al no estar dispuesto a matar a su hijo, revelando su cordura y viéndose obligado a ir a la guerra.Higino, Fábulas 95.
El adivino Calcas auguró que nunca podría ser conquistada la ciudad de Troya sin que Aquiles participara en la batalla. Su madre Tetis, sabiendo que Aquiles moriría si iba a Troya, lo disfrazó de mujer en la corte del rey Licomedes en Esciro. Allí tuvo una relación amorosa con la hija del rey, Deidamía, de la que tuvieron un hijo, Neoptólemo. Odiseo descubrió a Aquiles entre las mujeres y consiguió así que participara en la expedición.Apolodoro, Biblioteca mitológica III,13,8.
Por otra parte, cuando los griegos trataron de conseguir que el rey Cíniras de Chipre se uniera a la alianza, este envió una coraza como regalo a Agamenón y además prometió que enviaría cincuenta naves. Sin embargo, solo envió una nave real, mientras las otras cuarenta y nueve eran simplemente modelos de arcilla.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,9.
Finalmente, se reunió una flota de más de mil naves al mando de Agamenón.
Trayecto a Troya miniatura|250px|El sacrificio de Ifigenia, por Charles de la Fosse (1680). Cuando los griegos partieron a la guerra de Troya, se equivocaron de rumbo y fueron a parar a Misia, regida por Télefo. En una batalla, Aquiles hirió a Télefo. Puesto que su herida no cicatrizaba, Télefo preguntó al oráculo y este vaticinó que el mismo que lo hirió debería sanarle. Télefo fingió ser un mendigo y pidió a Aquiles que le ayudase a cicatrizar su herida. Aquiles rehusó alegando no tener conocimientos médicos. Odiseo dijo que la lanza había causado la herida y la lanza podría cicatrizarla. Se pusieron pequeños trozos de la lanza sobre la herida y esta cicatrizó. Télefo les indicó el camino a Troya agradecido por su curación.Higino, Fábulas 101.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,17-20.
Cuando la expedición se dispuso de nuevo a zarpar desde Áulide, los vientos cesaron. Calcas auguró que la diosa Artemisa estaba castigando a Agamenón por matar a un ciervo sagrado (o matar a un ciervo en un bosque sagrado) y alardear que era mejor cazador que ella. La única forma de apaciguar a Artemisa era sacrificar a la hija más bella de Agamenón, Ifigenia. Ifigenia fue trasladada desde Micenas hasta Áulide con el falso pretexto de que iba a convertirse en esposa de Aquiles. Cuando llegó, Agamenón se dispuso a sacrificarla, pero en el último momento Artemisa sustituyó a la joven por un ciervo y la llevó a Táurica, donde fue sacerdotisa de su culto.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,21-22.Higino, Fábulas 98. Allí era la encargada de sacrificar a todo extranjero que llegaba hasta el lugar, en honor a Artemisa. Hesíodo dice que se convirtió en la diosa Hécate.
Filoctetes tenía en su poder el arco y sus flechas que Heracles le había regalado, ya que encendió la pira funeraria del héroe cuando nadie más quiso hacerlo. Navegó con siete barcos repletos de hombres a la guerra de Troya, donde planeaba luchar en el bando de los griegos. Se detuvieron en una isla y allí Filoctetes fue mordido por una serpiente. La herida se infectó y desprendía un gran hedor; entonces Odiseo, por orden de Agamenón, lo dejó abandonado en Lemnos.Higino, Fábulas 102.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,27. Medonte, hijo de Oileo, tomó el mando de los hombres de Filoctetes, quien permaneció solo en Lemnos durante diez años.
Inicio de la guerra miniatura|Aquiles decapitando a Troilo, en un kílix de Eufronio (). Antes de que el grueso de la armada griega llegara a Troya, fue enviada a la ciudad una embajada en la que Odiseo y Menelao solicitaron a la asamblea de los troyanos la devolución de Helena junto a todas sus pertenencias. Los troyanos se negaron e incluso pretendieron matar a los enviados, que se salvaron gracias a la mediación del troyano Antenor. Tras este evento, los griegos llegaron a las playas de Troya, donde entablaron una primera batalla contra los troyanos que trataron de impedir el desembarco.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,28-29.
El oráculo profetizó que el primer griego que pisara tierra sería el primero en morir en la guerra de Troya. Protesilao, capitán de los filaceos, satisfizo esta profecía. Héctor mató a Protesilao, y Laodamía, esposa de este, se suicidó a causa del dolor.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,30. Tras la muerte de Protesilao, su hermano Podarces fue a la guerra en su lugar.
Tras una batalla en la playa, los aqueos lograron imponerse. Entre otros, Aquiles mató a un hijo de Poseidón, Cicno, que luchaba en el bando troyano. Cicno era invulnerable a las armas y Aquiles lo mató estrangulándolo o golpeándolo con una piedra.Ovidio, Las metamorfosis XII,70-145.Apolodoro, Biblioteca mitológica, epítome 3,31.