José Antonio Morante Camacho, conocido artísticamente como Morante de La Puebla (Sevilla, 2 de octubre de 1979) es un torero español.

Es uno de los toreros del momento más célebres, cosechando notables triunfos entre los que destacan haber abierto la puerta grande de Las Ventas en dos ocasiones, junio y octubre de 2025, o ser el primer torero a pie desde 1971 en cortar un rabo en la Maestranza de Sevilla en 2023.

Lideró el escalafón taurino en las temporadas 2021 y 2022. Tras una temporada triunfal pero marcada por una grave cornada, ocupa el quinto puesto.

Biografía thumb|200px|Morante de la Puebla ejecutando una verónica.

Nació en la ciudad de Sevilla, adonde muchas mujeres de pueblos cercanos acudían a dar a luz, tanto su familia como él vivían en La Puebla del Río, de donde él se siente natural y de donde toma su nombre artístico.

Su pasión por el toreo comienza a los 5 años, y viene de una familia no taurina. Su aprendizaje no fue en escuelas taurinas, sino en el campo abierto aprendiendo de aficionados toreros de la zona, participando desde pequeño como oyente en las tertulias taurinas que se formaban en los bares locales, yendo como espectador a becerradas locales y plazas de Sevilla. Su formación se da en la marisma toreando desde pequeño siendo así descubierto por Leonardo Muñoz, padre del torero Emilio Muñoz, quien fue su primer apoderado.

Estilo y toreo Durante muchos años, Morante de La Puebla ha sido considerado de la llamada línea de toreros artistas, actualmente es considerado como el torero de arte indiscutible del hasta el momento. Fiel al puramente estilo sevillano es continuador de la estirpe de matadores como Pepe Luis Vázquez, Manolo Vázquez, Pepín Martín Vázquez y, especialmente, Curro Romero y Rafael de Paula. Es un torero controvertido dada su inconstancia en los ruedos, algo intrínseco en los llamados toreros de arte, y que ha provocado a la vez broncas y despierta pasiones.

Se le considera un especialista en el empleo del capote y la ejecución de la verónica, chicuelina, tafallera y en conclusión de todos los lances. De hecho, ha sido considerado «el jefe del capote».

Es un torero completo en el manejo del capote, domina el tercio de banderillas y es un fiel ejecutor de la lidia con la muleta al estilo de Sevilla. Sin embargo, durante parte de su carrera tuvo su punto débil en la suerte suprema, la cual le privó de numerosos trofeos.

Evolución de su estilo La evolución de su tauromaquia fue ascendente, dándose la circunstancia de que Morante de la Puebla adquirió popularidad y éxito especialmente en los últimos años de su carrera profesional, especialmente a partir del año 2021.

Durante su última etapa, la tauromaquia de Morante se centró en la recuperación de suertes históricas realizadas por Joselito el Gallo, Juan Belmonte, Rafael el Gallo o Chicuelo, como el galleo del bú o la tijerilla de rodillas. Apostó por el clasicismo en sus faenas, libres de los efectismos en boga durante los últimos años, y se centró en la composición de la figura, la interpretación de suertes de forma exacta a la teoría y la ligazón de los muletazos. También mejoró la ejecución de la suerte suprema, dejando grandes estocadas. En 2025 alcanzó la cúspide del toreo, convirtiéndose en máxima figura, especialmente tras su retirada temporal de los ruedos de forma sorpresiva e inesperada anunciada en la plaza de Las Ventas.

Novillero El 3 de septiembre de 1988 debutó en Villamanrique de la Condesa, cuando se vistió de corto para torear su primer añojo en público. Su etapa de becerrista concluyó con su debut con picadores, vestido de celeste y oro, en una novillada celebrada el 3 de agosto de 1991, sin cumplir aún los 12 años, en la localidad de Montellano.

El 16 de abril de 1994 en Guillena, toreó por primera vez con picadores alternando con Francisco Barroso y Joselu de la Macarena, junto al rejoneador Antonio Ignacio Vargas, correspondiéndole los novillos de la Ganadería Joaquín Barral. Morante cortó una oreja a su primer astado y dos al último, saliendo a hombros. La fecha fue elegida porque Sevilla, en plena Feria de Abril, no tenía festejo ese día, lo que facilitó un lleno en Guillena gracias también a autobuses gratuitos desde Sevilla y La Puebla del Río.

Morante sumó 33 novilladas y 101 orejas en su temporada de 1994, destacando su corrida en la que apareció como único espada en Niebla (Huelva).

El 1 de enero de 1995, toreó en el Castillo de las Guardas, y así hasta en 9 ocasiones en el primer mes del año, con actuaciones seguidas como en Niebla (España) por la festividad de Reyes. Las líneas estratégicas de su apoderado, Leonardo Muñoz, eran claras: liderar el escalafón de novilleros toreando más de 80 festejos y acudir a cosos de máxima responsabilidad en busca del triunfo que aportase el empujón necesario para lanzar su carrera. Los objetivos apenas se consiguieron; quedó en 4.ª posición tras El Poli, José Tomas y Luis Miguel Encabo, siendo 42 los festejos en los que participó. En 1995 salió hasta en 31 ocasiones por puertas grandes debido a las 114 orejas y 20 rabos conseguidos, siempre en cosos de menor categoría.

El 23 de abril de 1995 tuvo lugar la presentación de Morante en Las Ventas. Desde su pueblo natal se fletó casi la docena de autobuses para ver a su torero lidiar reses de Jiménez Pasquau junto a Javier Clemares y El Renco. Sin conseguir el triunfo deseado Morante dejó impronta su personalidad, derrochó gusto y armonía, con un saludo a la verónica destacable, también dejó impronta ese valor que le caracteriza, de hecho, se llevó una fuerte voltereta. La revista Aplausos título su crónica: “Morante de la Puebla: un voto a la esperanza.” Los pobres resultados artísticos en la Feria de Julio de Valencia, donde dio una vuelta al ruedo, y Málaga, donde corto una solitaria oreja cambiaron el signo y su presencia empezó a decrecer. Al terminar la temporada rompió con su apoderado Leonardo Muñoz, de una forma traumática y poco amistosa.

En 1996 fue apoderado por Miguel Flores, junto en Andalucía por Manuel Macias, se siguió la máxima de: «en ciudades que no tengan tranvía es mejor no torear». Así, de las 31 novilladas toreadas en 1995, nueve fueron en cosos de primera (destacando con 3 paseíllos Madrid). El balance total de trofeos fue 42 orejas y 3 rabos.

El 10 de abril de 1996, Morante de la Puebla toreó de luces por primera vez en la plaza de toros de Sevilla. Ese día, solamente cortó una oreja, pues la espada le privó de un triunfo mayor. Ese mismo año ganó el premio Zapato de Oro (tauromaquia) y un triunfo rotundo a pesar de la espada en Madrid. En su tercera actuación de 1996 en Madrid, toreando en el festival homenaje a José María Plaza, un 20 de octubre, ante un novillo del El Torreón (ganadería), abrió la puerta grande de Las Ventas por primera vez en su vida.

La idea inicial era que Morante tomase la alternativa en su Sevilla natal, y aunque la idea fuese tener de padrino Curro Romero y de testigo Francisco Rivera Ordóñez, las circunstancias lo imposibilitaron. Primero se barajó una fecha clave en el año taurino, Domingo de Resurrección, pero la aparición de José Miguel Arroyo Delgado la truncó; después cogió fuerza que fuese en farolillos, con una de Ganadería de Torrestrella, pero el deseo de una segunda tarde de su poderdante también frustró esta idea. Sin romper con la empresa que gestionaba el coso maestrante, se pensó que lo mejor sería tomar la alternativa en verano y aprovechar su fuerza como novillero puntero, toreando tres tardes en Las Ventas, dos en plaza de toros de Sevilla, una en plaza de toros de Vista Alegre (Bilbao), plaza de toros Los Califas, plaza de toros de Zaragoza, Arena de Nimes; cosos de primera que diesen fuerza a la alternativa. Los resultados no fueron los deseados y su paso por Las Ventas le restó, condicionado por el juego de los novillos y también por el triunfo de Eugenio de Mora y la irrupción de José Tomás en el escalafón superior. Su mejor tarde fue en Arena de Nimes con una novillada de La Quinta (ganadería). En la Fiesta de San Juan en Algeciras de 1997 se enfrentó a su último novillo, que perteneció a Carlos Núñez.

Desde Guillena en 1994, hasta Algeciras en 1997, Morante de la Puebla actuó en 121 ocasiones, siendo Valverde del Camino con 8 festejos, seguido de Las Ventas y de La Puebla del Río, con 7 ocasiones donde más toreó. Cortó un total 265 orejas y 35 rabos, con una clara diferenciación entre las etapas de sus apoderados: por un lado los dos años con Leonardo Muñoz primando la cantidad en un círculo próximo a su pueblo, y los otros dos años con Miguel Flores, donde se valoró la importancia de los cosos. Sus mejores actuaciones, por importancia del marco y de lo que allí sucedió, fue su presentación en plaza de toros de Sevilla y el 1 de octubre de 1996, en Las Ventas. Destacó también sus actuaciones en el Zapato de Oro (tauromaquia), que ganó en 1996, Burgos, Nimes y en su pueblo natal, La Puebla del Río.

En su etapa novilleril, tuvo un registro de 47 salidas a hombros.

Matador de toros

Primera etapa (1997-2004) Tomó la alternativa el 29 de junio de 1997 en Burgos. Su padrino fue César Rincón y ejerció como testigo Fernando Cepeda. La corrida lidiada fue de la ganadería de Juan Pedro Domecq, y el toro de su alternativa fue Guerrero. Le cortó una oreja a cada uno de sus toros y salió por la puerta grande.

Debutó en Sevilla como matador en la plaza de toros de La Real Maestranza un 21 de abril de 1998 cortando dos orejas. Sin embargo, su primer gran triunfo sevillano lo consiguió abriendo la puerta del príncipe en 1999.

Confirmó su alternativa en La Plaza de Las Ventas el 14 de mayo de 1998 con Julio Aparicio como padrino y Manuel Díaz El Cordobés como testigo. El toro de su alternativa de nombre Hospedero pertenecía a la ganadería de Sepúlveda de Yeltes.

En mayo de 2004, Morante de la Puebla se retiró de los ruedos por problemas psíquicos, reconociendo que llevaba año y medio bajo tratamiento.

Segunda etapa (2005-2007) Reapareció en la plaza de Olivenza el 6 de marzo de 2005. La temporada de 2006 apenas tuvo repercusión, quedando el número 12 del escalafón con 117 reses lidiadas y 37 orejas.

El 6 de junio de 2007 lidió seis toros de forma desinteresada en la tradicional corrida extraordinaria de la Beneficencia que se celebra anualmente en la plaza de toros de Las Ventas, cortando una oreja. Poco después dio por finalizada la temporada, alegando la pérdida de ilusión.

Tercera etapa (2008-2017) Volvió a los ruedos la tarde de Reyes de 2008 en la Monumental de México en un mano a mano con Rodolfo Rodríguez El Pana. Cortó dos orejas y abrió la puerta grande. En la temporada de 2009 destaca la tarde del 21 de mayo donde torea de forma magistral con el capote a un toro de Juan Pedro Domecq.

El 2 de junio de 2010, junto a Daniel Luque, realizó un importante tercio de quites, mostrando un gran dominio y técnica en el manejo del capote de brega

El 13 de agosto de 2017 anunció por tercera vez la retirada durante un tiempo indefinido, alegando desencanto y la crítica hacia un sistema que no está a favor del toreo.

Cuarta etapa (2018-2024) Regresó el 12 de mayo de 2018 en la plaza de toros de Jerez de la Frontera. En 2019 destacó por su actuación polémica en la plaza de toros de Linares, en la que se negó a matar un toro de Núñez del Cuvillo que fue devuelto al corral tras recibir los tres avisos reglamentarios, provocando una gran bronca por parte del público asistente que llegó a ser calificada por la prensa como «monumental».