El Opus Dei es una organización dentro de la Iglesia católica que ha generado muchas controversias en la actualidad. Al mismo tiempo que ha encontrado apoyo en los papas y en líderes católicos considerados conservadores, ha sido criticado por diferentes grupos considerados progresistas, además de muchos exmiembros.
Historia thumb|165px|Una de las críticas consiste en que los miembros del Opus no pueden leer sin permiso del director ninguna obra considerada «errónea», como las de Karl Marx, Sigmund Freud, Friedrich Nietzsche o Jean-Paul Sartre. En sus comienzos, el Opus Dei fue criticado y suscitó fuerte oposición por parte de otros eclesiásticos (por ejemplo, algunos jesuitas), que consideraban un error que se les propusiese a los laicos la búsqueda de la santidad. Estas críticas aumentaron cuando miembros del Opus Dei fueron nombrados como ministros y otros altos cargos dentro del régimen franquista, a partir de 1957, siendo el punto de mayor presencia en 1969. Ello ha favorecido la idea de que el Opus Dei habría prosperado gracias al apoyo de dicho régimen y a las influencias de sus miembros que se dedicaron en esa época a la política.
Después del Concilio Vaticano II, recibió las críticas de grupos católicos y teólogos progresistas (por ejemplo, los vinculados a la teología de la liberación).
A partir de los años 1990, varios exmiembros que se sintieron dañados tras su paso por la prelatura, se asociaron para dar a conocer sus experiencias, y ofrecer su apoyo a aquellos que pasaron por la misma situación: así nació la Opus Dei Awareness Network (Red de Alerta sobre el Opus Dei, ODAN), organización creada por algunos exnumerarios estadounidenses para denunciar los supuestos abusos de la prelatura, y también para prestar ayuda a padres contrarios a la pertenencia de sus hijos al Opus Dei y a las personas que hubiesen abandonado la institución. Esta percepción negativa, que compara al Opus Dei a un cult (secta), es una minoría, asentada en los Estados Unidos y países anglosajones de mayoría protestante.
El cardenal inglés Basil Hume orientó al Opus Dei en 1981, estableciendo algunas actuaciones que deberían seguir en su diócesis: que ninguna persona de menos de dieciocho años de edad tomase ningún voto ni se comprometiese a largo plazo con el Opus Dei; que se respetase la libertad del individuo para entrar o salirse de esta organización sin que sobre él se ejerciese ninguna «presión indebida»; que los miembros pudiesen elegir libremente su director espiritual, aunque este no perteneciese al Opus Dei; y que las iniciativas y actividades del Opus Dei llevasen una indicación clara de su patrocinamiento o gestión.
Aparte de las críticas al Opus Dei, su fundador experimentó al mismo tiempo la admiración de miles de personas (véase Josemaría Escrivá de Balaguer). En 1975, la fecha de su fallecimiento, el Opus Dei contaba con más de 60 000 miembros procedentes de 80 nacionalidades, numero que hoy en dia sobrepasa los 90 000 fieles.
thumb|210px|right|Una de las acusaciones indica que los directores pueden leer las cartas de los miembros de su centro. Según dicen las normas internas del Opus: «Los directores tienen el derecho y el deber de evitar que lleguen a los miembros de la Obra escritos, cartas, etc. que, de algún modo, puedan causar «daño» a quienes las reciben, vengan de donde vengan».
Críticas en general
Se han planteado acusaciones de proselitismo agresivo,David Clark es consejero espiritual, su especialidad consiste en rescatar a miembros de las sectas. Clark ha trabajado a lo largo de los años, con alrededor de veinte familias con algún miembro implicado en el Opus Dei. Clark cree, según sus conversaciones con algunos miembros, que la Obra ejerce una "influencia excesiva" sobre las personas jóvenes que ingresan en el grupo.Ver referencia secretismo,Los estatutos de 1950 -redactados en una época de postguerra civil donde se persiguió y a los católicos y que hoy en dia no están vigentes o se han relajado- decían que los miembros no debían revelar a los extraños que eran socios de la organización, sin permiso de sus superiores. Esta obligación se extendía también a los ex-miembros. Art. 191: "Por lo cual los socios Numerarios [miembros plenos] y los Supernumerarios [casados y otros] sepan bien que van a guardar siempre un prudente silencio respecto a los nombres de otros miembros, y que a nadie van a revelar nunca que ellos mismos pertenecen al Opus Dei, ni aun siquiera con el fin de la difusión de dicho instituto, sin licencia expresa del propio director local. Esta discreción obliga principalmente a aquellos que hayan sido recibidos recientemente en el Instituto, así como también a los socios que, por cualquier causa, hayan abandonado el Instituto." sectarismo,Uno de los casos más destacados que presenta David Clark, es el de Tammy DiNicola, una numeraria del Opus Dei que vivía en el Centro de Estudios de Brimfield, Massachusetts, y cuya familia había solicitado ayuda a Clark. David Clark, por lo general afirma que el perfil de los miembros que ha conocido es de "personas sinceras, que se adaptan bien a lo que el Opus Dei presenta. Suelen ser verdaderos creyentes y acostumbran a ser bastante sumisos". Comenta que a menudo las familias de estos miembros apoyan en un principio al Opus Dei "porque saben que cuenta con el respaldo de la Iglesia católica". Sin embargo, empiezan a ver que algo no va bien, dice Clark, cuando descubren que los miembros de sus familias no pueden volver a casa por vacaciones, cuando tienen un tiempo limitado para hablar por teléfono y los numerarios afirman haber donado parte de su dinero al Opus Dei. de difundir creencias ultraconservadoras,El teólogo Tamayo-Acosta afirma que una vez que Karol Wojtyła se convirtió en el Papa Juan Pablo II, floreció la sintonía ya existente entre ambos en cuanto a la necesidad de llevar a cabo una "nueva evangelización" con principios ultraconservadores. En otras palabras, sostiene que la Santa Sede encontró en el Opus Dei una voz predominantemente laica -una suerte de "caballo de Troya en medio del mundo"- que se haría eco de su oposición al aborto, el uso de condones, el divorcio, la investigación con células madre y los derechos de los homosexuales.BBC Mundo | A fondo | Opus Dei: ¿obra de poder? de búsqueda de poder e influencia política, y de emplear métodos coactivos con sus miembros, algunos de los cuales han sido descritos detalladamente por diversos exmiembros, que trabajaron durante años dentro de la organización.
Los críticos acusan también al Opus Dei de elitismo.Según el diario conservador El Mundo la prelatura es "una de las instituciones religiosas más influyentes, tanto en la Iglesia como en la sociedad civil. No sólo por el número, sino por la calidad de sus fieles, la mayoría procedente de la clase media y media alta, con fuerte penetración entre las elites políticas, económicas, culturales y sociales". Según este mismo diario "la presencia de la Obra en el entorno de la Casa Real española se remonta a la época en la que el Opus apostó por el entonces príncipe Juan Carlos como sucesor de Franco. Desde entonces, Federico Suárez, miembro de la Obra, fue primero el preceptor del príncipe y, después, capellán de la Casa Real. Ángel López Amo formó parte de la Casa Real y Laura Hurtado de Mendoza, también de la Obra, es la secretaria de la reina Sofía". Aunque a decir verdad, existen videos de la dedicación del primer prelado del Opus Dei a familias campesinas de poca instrucción y recursos en México y África: https://www.youtube.com/watch?v=RgJIlb6xuUwSanto poder El Opus Dei ha sido acusado de fundar universidades que terminan siendo muy prestigiosas, cuyos estudiantes después ejercerán profesiones que podrían ser usadas para influir en la política pública desde la perspectiva del Opus Dei, como sucede, por ejemplo, con la Universidad de Navarra. Del mismo modo los críticos afirman que tiene una desmesurada tendencia a acumular poder y dinero, incluso a través de promover testamentos a su favor.
También se ha criticado al Opus Dei por estafa, desde 1983, sobre sus miembros célibes. Esta crítica se basa en que el Código de Derecho Canónico, en su punto 296 hablando de los laicos en las prelaturas, afirma que «han de determinarse adecuadamente en los estatutos... los principales deberes y derechos...».https://www.vatican.va/archive/cod-iuris-canonici/esp/documents/cic_libro2_cann294-297_sp.html En ningún lugar de los Estatutos de la Obra se señala la obligación concreta, que -sin lugar a dudas- es un deber muy principal, de que los célibes deban entregar todo su sueldo. Sin embargo, el Opus Dei ha mantenido, en contra de lo anterior, que los célibes tienen ese compromiso. Se ve, por ejemplo, en las diversas ediciones del Catecismo de la Prelatura que el Opus Dei reconoció como suyos y, mediante sentencia, se retiraron de la página web donde estaban alojados.https://www.opuslibros.org/nuevaweb/modules.php?name=News&file=article&sid=18319 El Opus Dei dice en el prólogo de sus Catecismos que son una explicación de los Estatutos, pero luego afirma algo que no está en los Estatutos: "Los Numerarios y Agregados destinan todos los ingresos del propio trabajo profesional a cubrir sus gastos personales y a colaborar en el sostenimiento económico de los apostolados de la Prelatura. (Cfr. Statuta, n. 94 § 2)" (punto 160 de la última edición, de 2010, del Catecismo). Como los Catecismos no están públicamente disponibles, se puede ver también este compromiso en la respuesta a la pregunta 28 de una entrevista publicada en la página web del Opus Dei.https://opusdei.org/es-es/article/opus-dei-dinero-riqueza-gestion-economica/
Algunos exmiembros críticos y otras personas, incluso pertenecientes a la Iglesia Católica, mantienen que el Opus Dei actúa como si fuera una secta religiosa dentro de la Iglesia, al considerar que tienen algunas características propias de las sectas.
Algunos exmiembros escriben libros o revistas revelando sus experiencias cuando pertenecían al Opus Dei. Sus alegatos son: Captación y proselitismo de adolescentes, especialmente en los colegios dirigidos por el Opus Dei. Según Tammy DiNicola, exnumeraria que trabajó en estas labores, el Opus Dei promueve muchos tipos de proyectos sociales, pero detrás existe un motivo oculto: reclutar nuevos socios para la Obra. Desconocimiento en el momento de pedir la admisión de las numerosas obligaciones y restricciones a la que los miembros numerarios van siendo sometidosJohn Schneider, que estudiaba en la Universidad de Notre Dame y comenzó a asistir a actos organizados en el Centro de Windmoor, poco después, pitó (pedir la admisión). "Si me hubieran dicho lo que me exigirían y me hubieran explicado los acontecimientos que seguirían, les habría dicho: 'Gracias, pero no, muchas gracias", afirma Schneider. "En cambio, a medida que iban transcurriendo los meses, me lo iban explicando todo poco a poco. Mi temor es que no consiguen el consentimiento de las personas de la forma adecuada cuando entras en la organización". Al final, Schneider decidió no continuar como numerario. El Opus Dei desde dentro · ELPAÍS.com posteriormente de forma progresiva. Animar a los miembros numerarios a romper contacto con sus amigos y familiares en favor de contactos dentro del grupo. Amenazar a los miembros que intentan abandonar. Coacción al menos psicológica hacia los miembros que desean abandonar el Opus Dei."Si uno de mis hijos abandona la lucha... hacedle saber que está traicionándonos a todos, a Jesucristo, a la Iglesia, a sus hermanos y hermanas en la Obra... sería una traición consentir el más insignificante acto de infidelidad" [Escrivá de Balaguer, Crónica, 11, 1972] Especialmente miembros numerarios, que a veces son derivados a siquiatras o psicólogos pertenecientes a la Obra, antes de dejarles salir, para tratar sus «problemas vocacionales».