Durango es un municipio de Vizcaya, en la comunidad autónoma del País Vasco en España. Ubicado en la comarca del Duranguesado, cuenta con una superficie de y una población de . Se considera, por actividad económica y número de habitantes, la población más importante del territorio histórico vizcaíno después de las varias que conforman el Gran Bilbao. Ostenta los títulos de «Muy Noble y Muy Leal a la Corona Real villa de Durango».
Toponimia Aunque se ha dicho que Durango procede del euskera Urango, con la d que se usaba en la Edad Media como «de», es decir Valle D'Urango hoy en día este étimo no es considerado válido por la comunidad académica. El apellido Uranga procedería de Urangoa, es decir Urango-a. Urango significa valle o dehesa acuosa Ur ('agua') ango = angio 'Valle, llano, dehesa'. Existe el apellido Urango, que apoya esta etimología.
Julio Caro Baroja sugirió que el topónimo Durango podría derivarse del topónimo latino Duranicus, surgida a su vez del nombre personal Duranius. Este nombre personal estaría detrás de otro topónimo vasco como Durana.
Originalmente Duranicus habría hecho referencia a una posesión de Duranius, un ager Duranicus, por ejemplo. La evolución del topónimo habría sido Duranicus → Duranigo → Durango.
Son diversas las opiniones respecto al topónimo Durango. Alfonso Irigoien estima que: "es a todas luces de formación altomedieval, época en la que estaba vigente como antropónimo en la forma Duranco". Otros autores consideran que sería una derivación de Urazango y Justo Gárate propone que sería una forma evolucionada del nombre Padurango.
En la Edad Media, el nombre Durango hacía referencia a toda una comarca y fue una entidad política diferente a la de Vizcaya. A partir de 1212 Durango queda integrada en Vizcaya como una de sus merindades, aunque manteniendo sus propias instituciones particulares.
En una fecha indeterminada de la Edad Media (probablemente inicios del ) se funda la villa de Tavira de Durango en su territorio. En la confirmación del fuero de la villa por parte del infante don Juan (1372) se la denomina Villanueva de Tavira de Durango. Tavira pasaría a ser conocida como Villanueva de Durango posteriormente y este nombre se mantendría hasta el , cuando la villa pasa a ser conocida como Durango a secas. En castellano se denomina Villanueva (Uribarri en euskera) a la advocación de la iglesia. Paralelamente la Merindad de Durango pasa a ser conocida como Duranguesado, nombre que sigue recibiendo actualmente.
Geografía Con una superficie de 10,79 km², Durango ocupa un espacio abierto en la orilla izquierda del río Ibaizabal. Hacia el sur, un pequeño anticlinal, comprimido y fracturado, con las capas casi verticales, ha dado origen a una crestería que continúa hacia el este por las cimas conocidas como peñas del duranguesado (Alluitz, Anboto, Mugarra, Oiz, Saibi, Gaianda). Dentro del municipio destacan la Peña de Mugarra (969 metros) cuya cima se encuentra realmente en el municipio aledaño de Izurza, y el monte Neberondo (453 metros), que forman un pequeño macizo calizo con numerosas formaciones de tipo kárstico.
El río Ibaizabal, a su paso por el municipio, recibe el caudal del río Mañaria, que atraviesa de norte a sur el municipio, y del arroyo Larrinagatxu.
Por lo que se refiere a geografía política, Durango limita, comenzando por el norte y siguiendo en sentido horario, con: Yurreta, Abadiano, Izurza, Mañaria, Dima y Amorebieta-Echano. Historia miniatura|Mapa de Durango en 1857 La villa llamada Tabira de Durango y posteriormente Villanueva de Durango y actualmente Durango, no cuenta con Carta Puebla como las otras villas vascas, pero los historiadores suelen situar la fecha de su fundación a comienzos del , con una confirmación del fuero en 1372 por parte del infante don Juan. Aunque en la Crónica de Ibargüen y de Cachopín del dice que Sancho VI de Navarra reinó entre 1150 y 1194.
Tabira, sería el nombre del núcleo primitivo y Durango el de la merindad. Así es nombrada en la confirmación del fuero en 1372 y se sabe que hasta el se la nombraba como Villanueva de Durango. En el escudo aparece la referencia a Tabira en recuerdo al origen de esta villa.
Durango, como la Merindad de Durango, formó parte del reino de Navarra hasta el año 1200 que es incorporada, definitivamente, al reino de Castilla. Doce años después es cedida, como compensación por los servicios prestados en la Batalla de Las Navas de Tolosa, al Señor de Vizcaya Diego López II de Haro.
El núcleo urbano original se sitúa entre las iglesias de Santa María de Uríbarri y Santa Ana, y ha conservado su estructura original formada por tres calles paralelas (calle de Yuso o Barrenkalea, calle del Medio o Artekalea y calle de Suso o Goienkalea), ampliándose después con la calle Nueva o Kalebarria, y atravesadas por una Transversal. Rodeadas por una muralla estaban situadas las puertas de Kurutziaga, San Pedro, San Juan, San Martín, Nuestra Señora de la Piedad y Santa Ana, que aún perdura..
Las guerras de bandos tuvieron, durante la Edad Media, presencia activa en la villa. Las diferentes casas nobles que dominaban la merindad se inclinaron unas por el bando gamboíno y otras por el oñacino. Durante todo el la villa se ve envuelta en los diversos avatares producidos por las luchas banderizas entre las familias de los Ibarguen, Zaldibar y Unzueta. En esta época se construyen las casas-torre banderizas de las que apenas hay vestigios y entre las que se pueden destacar las de Arandoño, Asteiza, Echevarría, Láriz, Monago y Otalora. Se reciben las visitas de los reyes de Castilla Enrique III (1393) y Enrique IV (1457), así como la de la reina Isabel la Católica (1483) que se hospeda, según consta en el archivo municipal, en la Torre de Lariz. Durante esta visita jura los fueros de la merindad y de la villa.
La villa no llegó a formar nunca parte de la Merindad de Durango ya que ésta estaba compuesta por las anteiglesias, es decir, por los vecinos acogidos al fuero de la Tierra Llana de Vizcaya y que se reunía en su sede de Guerendiaga en la vecina población de Abadiano. La villa, que se regía por el fuero común, tenía su representación en las Juntas de Guernica.
Uno de los hechos más conocidos de su historia es el de los llamados Herejes de Durango, que entre 1442 y 1444 fueron instigados por el fraile franciscano fray Alonso de Mella, quien llegó a promulgar la comunidad de bienes y mujeres. Más de cien de sus seguidores fueron condenados a muerte y quemados públicamente en la calle Kurutziaga. Como monumento expiatorio de la herejía, se alzó la cruz del mismo nombre.
Los sucesos más importantes del están asociados a desgracias que acontecen en la villa. Así, en 1517 Durango se ve asolado por una terrible epidemia de peste que causa una gran mortandad entre los vecinos. En 1544 se produce un violento aluvión que inunda gran parte de la villa. Posteriormente, el 11 de marzo de 1554 la villa padece un gran incendio que, habiendo comenzado en Artekalea, convierte en ceniza todos los edificios construidos en madera, que eran la inmensa mayoría. Incluso en 1597 se vuelve a dar una nueva epidemia de peste. De este siglo data también la construcción de la Casa-Ayuntamiento de Durango realizada en gran parte por el maestro cantero Bernabé de Solano.
El desarrollo económico de la villa de Durango estaba basado en el comercio y la industria. El comercio se desarrolló por ser punto importante en una de las rutas que unían Castilla con los puertos de la costa, mientras que la industria se basaba en la producción de las ferrerías y herrerías, así como en una pujante actividad pañera.
En 1785 se procede a la construcción del frontón, uno de los importantes del país.
Los franceses entran en Durango en julio de 1795 y lo evacuan poco después tras la capitulación y neutralidad subsiguiente. Posteriormente, durante la guerra de la Independencia, la villa y el resto del país volverán a ser ocupados por los franceses. Por orden de ellos se derriba la iglesia de la Magdalena y se hace en su lugar un cementerio.
miniatura|Casa de don Carlos en Durango en el año 1837 (dibujo de Isodoro Magués).|alt=|izquierda miniaturadeimagen|Vista de la localidad en la primera mitad del Durante la primera guerra carlista fue corte de Don Carlos. Carlos María Isidro. Famoso en esta guerra fue el llamado Decreto de Durango por el que se ordenaba fusilar a los combatientes extranjeros hechos presos por las tropas carlistas, desoyendo el Convenio Lord Eliot. También fue ocupada por los carlistas durante la segunda carlistada pero más tarde las tropas liberales entran en la villa sin encontrar la menor resistencia.
En 1882, se inaugura el ferrocarril de Bilbao a Durango que significará más adelante un gran impulso para la economía de la villa al convertir a Durango en un punto referencial de lo que sería la red vasca de ferrocarriles, haciendo de la villa estación término del Ferrocarril Central de Vizcaya, que unía Bilbao con Durango, y luego inicio de la línea de Durango a Zumárraga (donde conectaba con la línea del Ferrocarril del Norte, Madrid-Francia) y del ramal Durango-Arrazola-Elorrio. miniaturadeimagen|Durango en Historia de España en el siglo XIX En el año 1861 se acuerda la construcción de la traída de agua potable a la villa y la construcción de tres fuentes que sirvieran y facilitaran la distribución de la misma (las fuentes de Ezkurdi, Pinondo y Kurutzeaga). La traída se realizó desde los manantiales del monte Gallanda, pequeña elevación de 524 metros de altitud perteneciente al macizo del Oiz situado al norte del municipio en terrenos de Yurreta.El Ayuntamiento de Durango rehabilitará la “emblemática” fuente monumental de Ezkurdi del siglo XIX. Medio: Mugalari. Fecha: 16 de junio de 2016. Autor: Iban Gorriti.
En 1886 se celebran en Durango las fiestas euskaras, acontecimiento cultural de gran importancia, en las que destacaron los concursos de bertsolaris y txistularis y, sobre todo, el certamen literario.
miniatura|Calle de la localidad hacia 1905 en una pintura de Darío de Regoyos
La anexión con Yurreta miniatura|Fuente de Santa María, objeto simbólico de la anexión de Yurreta a Durango; en su base figura la leyenda "Me llevaron el 8-12-1926 y me traen de nuevo el 8-12-1989". El comienza con una época de florecimiento de la industria. Durante la dictadura de Primo de Rivera, el propio dictador viene a Durango e inaugura el mercado de abastos.
El 12 de noviembre de 1926, durante la dictadura de Miguel Primo de Rivera se anexiona a la anteiglesia de Yurreta con lo que la villa obtiene una relevante expansión territorial (Durango había sido fundada en terrenos de la anteiglesia) y aumenta su población en unas 2000 personas, aunque esta anexión fue muy impopular y duramente rechazada por el vecindario de Yurreta, tal y como consta documentalmente, que siempre que pudo pidió la desanexión (en el periodo republicano se solicitó sin éxito el estatus de "Entidad Local Menor". La desanexión se produjo el 1 de enero de 1990.