El país actual de Georgia fue conocido en la Antigüedad como la Cólquida y la Iberia caucásica de los griegos. Adopción del cristianismo thumb|El rey de Iberia Mirian III. Antes de la adopción del cristianismo, el culto de Mitra y el zoroastrismo se practicaban de modo común en el reino de Iberia desde los primeros siglos de la era cristiana. El culto de Mitra, que se distingue por su carácter sincrético y por tanto, complementario a los cultos locales, sobre todo el culto del Sol, poco a poco llegó a fusionarse con las antiguas creencias de Georgia.

El reino de Iberia, en Georgia oriental, se convirtió en uno de los primeros estados en el mundo en convertirse al cristianismo en el 327 d.C., cuando el rey de Iberia, Mirian III, estableció el cristianismo como la religión oficial del Estado. Sin embargo, la fecha varía en función de numerosos testimonios y documentos históricos, que indican Iberia adoptó el cristianismo como religión de Estado en el año 317, 324, etc. Según las Crónicas georgianas, Santa Ninó de Capadocia convierte a Georgia al cristianismo en el año 330 durante la época de Constantino el Grande. A mediados del sin embargo, tanto Lázica (anteriormente el reino de Cólquida), en el oeste, como Iberia adoptaron el cristianismo como su religión oficial.

Durante el y la mayoría del V, Iberia (conocida también como el reino de Kartli) estaba bajo control persa. El reino fue abolido y el país fue regido por los gobernadores nombrados por el Sah. Al final del , sin embargo, el príncipe Vakhtang I Gorgasali orquestó un levantamiento contra los persas y para restaurar la condición del Estado Ibérico, proclamándose rey. Después de esto, los ejércitos de Vakhtang lanzaron varias campañas en contra de Persia y el Imperio Bizantino. Sin embargo, su lucha por la independencia y la unidad del Estado de Georgia no tuvieron éxito duradero. Después de la muerte Vakhtang en 502, y el corto reinado de su hijo Dachi (502–514), Iberia fue reincorporada a Persia como una provincia, una vez más. Sin embargo esta vez a la nobleza ibérica se le concedió el privilegio de elegir a los gobernadores, que en Georgia se llamaban erismtavari. A finales del , la rivalidad persa-bizantina en el Oriente Medio facilitó el fraccionamiento de Georgia permitiendo la conquista árabe de la región y el establecimiento de un emirato en Tiflis.

Reino de Georgia

Unificación del estado georgiano (siglos IX a XI) thumb|David III de Tao, un príncipe georgiano de la casa Bagrationi ().

Las primeras décadas del vieron el nacimiento de un estado georgiano en la región histórica de Tao-Klardsheti, correspondiente a las actuales provincias turcas de Erzurum, Artvin, Ardahan y Kars, más las regiones georgianas de Samtsje-Dshavajeti y Erusheti. Ashot Curopalates, de la familia real de los Bagrationi liberaba de los árabes estas tierras que antes eran del sur de Iberia. Estas incluyen los principados de Tao y Klardsheti, y los condados de Shavsheti, Jijata, Samtsje, Trialeti, Dshavajeti y Ashotsi, que eran formalmente parte del Imperio bizantino, bajo el nombre de curopalatinado de Iberia. En la práctica, sin embargo, la región funcionaba como un país totalmente independiente con su capital en Artanudshi. El título hereditario bizantino de curopalates fue conservado por la familia Bagrationi. El curopalates David Bagrationi amplió sus dominios mediante la anexión de la ciudad de Theodosiopolis (Karin, Karnukalaki) y la provincia armenia de Basiani, e imponiendo un protectorado sobre las provincias armenias de Jarqui, Apajuni, Manzikert y Jlat, anteriormente controladas por los emires árabes caysitas.

La primera monarquía unificada de Georgia se formó a finales del , cuando el curopalates David Bagrationi invadió el condado de Kartli-Iberia. Tres años más tarde, después de la muerte de su tío Teodosio el Ciego, el rey de Lázica Bagrat III heredó el trono de Abjasia. En 1001 Bagrat añadió Tao-Klardsheti (principado de Iberia) a su dominio como consecuencia de la muerte de David. En 1008-1010, Bagrat anexó Kajetia y Heretia, convirtiéndose así en el primer rey de una Georgia unida, tanto en el este y como en el oeste.

La conquista turca selyúcida ()

La segunda mitad del se caracterizó por la importancia estratégica de la invasión de los turcos selyúcidas, que a finales de la década de 1040 habían tenido éxito en la construcción de un gran imperio nómada incluyendo la mayor parte de Asia Central y Persia. En 1071, el ejército selyúcida derrotó a la alianza de bizantinos, armenios y georgianos en la batalla de Manzikert. En 1081, Armenia, Anatolia, Mesopotamia, Siria, y la mayor parte de Georgia habían sido conquistadas y devastadas por los selyúcidas. En Georgia, solo las zonas montañosas de Abjasia, Svanetia, Racha, y Jevi-Jevsureti quedaron fuera de control de los selyúcidas y sirvieron como un refugio relativamente seguro para los numerosos refugiados. El resto del país estaba dominado por los conquistadores que destruyeron las ciudades y fortalezas, saqueando las aldeas, y masacraron a los miembros de la aristocracia y la población agrícola. De hecho, a finales de la década de 1080, los georgianos fueron superados en número en la región por los invasores.

El rey David IV el Constructor y la reconquista georgiana right|thumb|200px|El rey David el Constructor, monasterio de Shio-Mghvime La lucha contra los invasores selyúcidas en Georgia fue dirigida por el joven rey David IV, de la casa real Bagration, quien heredó el trono en 1089 a la edad de 16 años tras la abdicación de su padre Jorge II Bagrationi. Poco tiempo después de llegar al poder, David creó el ejército regular y la milicia campesina para poder resistir la colonización selyúcida de su país. La Primera Cruzada (1096-1099) y la ofensiva de los cruzados contra los turcos selyúcidas en Anatolia y Siria favorecieron las victoriosas campañas de David en Georgia. A finales de 1099 David había dejado de pagar parias a los selyúcidas y había liberado la mayor parte del país georgiano, con la excepción de Tiflis y Hereti. En 1103 reorganizó la Iglesia Ortodoxa Georgiana y la ligó fuertemente al estado nombrando como Katolikós (Arzobispo) a un canciller de la Corona de Georgia (Mtsihnobart Ujutsesi). En 1103-1105 el ejército georgiano tomó Ereti e hizo fructíferas incursiones en Shirván, entonces bajo control selyúcida. Entre 1110 y 1118 David tomó Lori, Samshvilde, Rustavi y otras fortalezas de la baja Kartlia y Tashiri, convirtiendo así Tiflis en un aislado enclave selyúcida.

thumb|150px|left|Bandera de Georgia durante el reino de David el Constructor En 1118-1119, disponiendo de considerables cantidades de tierra libre sin colonizar como resultado de la retirada de nómadas turcos, y necesitando desesperadamente tropa cualificada para el ejército, el rey David invitó a unos guerreros kipchak del Cáucaso Norte para asentarse en Georgia con sus familias. En 1120 el caudillo de Alania se reconoció vasallo del rey David y a continuación envió a miles de alanos (actuales osetios) a cruzar el Gran Cáucaso hasta Georgia, que se establecieron en Kartlia. El ejército real georgiano también dio la bienvenida a mercenarios de Alemania, Italia y Escandinavia (todos estos occidentales fueron denominados en Georgia "los francos") como en el Rus de Kiev. 250px|thumb|La reina Tamar y su padre el rey Jorge III (fresco restaurado del monasterio de Betania) En 1121, el sultán selyúcida Mahmud declaró la yihad sobre Georgia y envió un fuerte ejército bajo el bando de uno de sus famosos generales, Ilghazi, para combatir a los georgianos. Aunque bastante superados en número por los turcos, los georgianos consiguieron derrotar a los invasores en la batalla de Didgori, y en 1122 reconquistaron Tiflis, haciendo de ella la capital de Georgia. Tres años después los georgianos conquistaron Shirván. De este modo, el área mayoritariamente cristiana de Ghishi-Kabala en Shirván occidental (reliquia del otrora próspero reino de Albania) fue anexionada por Georgia mientras que el resto del ya islamizado Shirván pasó a ser estado cliente de Georgia. En el mismo año una gran parte de Armenia fue liberada por las tropas de David y quedó también en manos georgianas. De este modo, en 1124 David se convirtió también en rey de los armenios, incorporando el norte de Armenia a las tierras de la Corona georgiana. En 1125 el rey David murió, dejando Georgia como fuerte potencia regional. En Georgia, el rey David IV es llamado Agmashenebeli (el Constructor).

Los sucesores de David Agmashenebeli (los reyes Demetrio I, David V y Jorge III) continuaron la política de expansión de Georgia subordinando a la mayoría de los clanes y tribus montañeses de la Caucasia del Norte y consolidando además las posiciones georgianas en Shirván. No obstante, el más glorioso soberano de Georgia de este periodo fue indudablemente la reina Tamar (la biznieta de David IV).

La reina Tamar la Grande y la Edad de Oro georgiana (1184–1213) thumb|upright|left|La reina Tamar de Georgia El reinado de la reina Tamar constituyó el culmen del poder de Georgia en toda la historia de la nación. En 1194–1204, los ejércitos de Tamar aplastaron nuevas invasiones túrquicas por el sudeste y el sur y lanzaron varias campañas victoriosas hacia el sur de Armenia dominado por los turcos. Así, la mayor parte de Armenia meridional, incluyendo las plazas de Karin, Erzincan, Jelat, Muş y Van, quedaron en poder georgiano. Aunque no fue incluido en las tierras de la Corona georgiana, y quedó bajo la gobernación nominal de emires y sultanes turcos, el sur de Armenia se convirtió en un protectorado del reino de Georgia.

thumb|El reino de Georgia en la cumbre de su dominio militar, 1184–1225.

La caída temporal del Imperio bizantino en 1204 ante los cruzados dejó a Georgia como el estado cristiano más fuerte de toda el área del Mediterráneo Oriental. Ese mismo año la reina Tamar envió sus tropas a apoderarse de las hasta entonces bizantinas Lazona y Paryadria con las ciudades de Atina, Riza, Trebisonda, Kerasunt, Amysos, Cotyora, Heraclea y Sinope. En 1205, el territorio ocupado fue transformado en el Imperio de Trebisonda, dependiente de Georgia. El príncipe Alejo Comneno emparentado con la reina Tamar fue coronado como su Emperador. En 1210 los ejércitos georgianos invadieron el norte de Persia (actual Azerbaiyán iraní) y tomaron las ciudades de Marand, Tabriz, Ardabil, Zanjan y Qazvin, poniendo parte del territorio conquistado bajo un protectorado georgiano. Esta fue la máxima extensión territorial de Georgia en toda su historia. La reina Tamar era llamada «Reina de los Abjasios, Kartvélicos, Ranes, Kajes y Armenios, Shirvan-Shajine y Shaj-in-Shajine, Soberana del Oriente y del Occidente». Los historiadores georgianos la denominan frecuentemente "Reina Tamar la Grande".

El periodo que transcurrió entre principios del y principios del XIII, y singularmente la era de Tamar la Grande, puede ser considerado verdaderamente la edad de oro de Georgia. Junto a los logros políticos y militares, fue notable por el desarrollo de la cultura georgiana, incluyendo arquitectura, literatura, filosofía y ciencias.

Invasión mongola y declinar del reino georgiano

En la década de 1220, el sur del Cáucaso y Asia Menor tuvieron que afrontar la invasión de los mongoles. A pesar de una encarnizada resistencia de fuerzas georgiano-armenias y sus aliados, toda el área incluyendo la mayor parte de Georgia, todas las tierras armenias y la Anatolia Central terminaron por caer ante los mongoles.