Juan José Feliciano Fernández Campero y Pérez de Uriondo Martiarena (San Francisco de Yavi, hoy provincia de Jujuy, Virreinato del Río de la Plata, 15 de junio de 1777 - Kingston, Jamaica, 22 de octubre de 1820), IV Marqués del Valle del Tojo, conocido como el Marqués de Yavi, fue un noble, hacendado y militar rioplatense que tuvo una actuación destacada en la Guerra de Independencia Argentina. Ostentó el único título nobiliario del entonces Virreinato del Río de la Plata. Tomó partido por la causa americana en la Batalla de Salta (1813), y tuvo el grado de Coronel Mayor del ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Fue un destacado combatiente en el frente oriental de la Puna y Tarija, lugarteniente de Martín Miguel de Güemes. Fue tomado prisionero de guerra por los realistas en la Batalla de Yavi, del 15 de noviembre de 1816, también denominada Sorpresa de Yavi. Encarcelado en Tupiza y en Potosí, fue sometido a Consejo de Guerra por su condición de noble y militar español, condenado a prisión perpetua y remitido a la metrópoli española, aunque falleció en camino hacia allí, en Jamaica.
Es también prócer de la Independencia del Perú (Ley 6864 del año 1880 del Congreso del Perú).
Sus restos fueron repatriados desde Jamaica en el 2010 (190 años después de su fallecimiento), e inhumados en la Catedral Basílica de la ciudad de Jujuy, Argentina.
Antecedentes familiares
thumb|150px|Escudo de armas de Juan José Feliciano Fernández Campero y Pérez de Uriondo Martiarena. Hijo del III marqués del Valle de Tojo o de Yavi, Juan José Gervasio Fernández Campero y Martiarena y de María Josefa Ignacia Pérez de Uriondo y Martiarena —sobrina y esposa del tercer marqués—, fue el IV marqués del Valle de Toxo —nombre legítimo del marquesado desde 1708— aunque se lo conocía como marqués de Yavi. En las Memorias del general José María Paz también es mencionado como conde de Jujuy y vizconde de San Mateo. Fue también caballero de la Orden de Carlos III y coronel mayor graduado de los Ejércitos de las Provincias Unidas del Río de la Plata. En algunos documentos aparece mencionado también con el nombre de Juan José Feliciano Alejo Fernández Campero.José María Paz, Memorias. Tomo I
Su marquesado se extendía por el norte de las actuales provincias argentinas de Jujuy y Salta, e incluía grandes extensiones del territorio de Tarija, sur de Chuquisaca y parte del sur de Potosí actualmente en Bolivia. Su título nobiliario constituyó lo que sería el único caso de nobleza otorgado en lo que luego sería la República Argentina: aunque Santiago de Liniers era Conde de Buenos Aires, su título no incluía dominios propietarios o posesivos propios. Fue, junto con el Barón de Holmberg, uno de los dos nobles que lucharon en las filas independentistas argentinas.Rodolfo Martín Campero: El Marqués de Yavi-Coronel del Ejército de Las Provincias Unidas del Río de la Plata. Edit. Catálogos- 2006-Buenos Aires-ISBN950-895-217-2
Además de ser pariente de Martín Miguel de Güemes, era tío del coronel Francisco Pérez de Uriondo, del sargento mayor Pedro Nolasco Pérez de Uriondo y del teniente coronel Manuel Pérez de Uriondo.
Sobre el marquesado que heredó y los tres marqueses que le precedieron en la historia se cuentan fantásticas historias acerca de su inmensa fortuna, proporcionada por la plata extraída de la mina de Cochinoca. Según estas versiones, supuestamente sus antepasados habrían escondido sus tesoros en una red de túneles a la que se accedía desde el subsuelo de su casa en Yavi mediante un mapa grabado sobre un muro en la montaña con indescifrables jeroglíficos. Otra leyenda sostiene que lo ocultaron en algún lugar de Jujuy, llevándolo mediante cuarenta mulas cargadas de alforjas con plata hacia un destino desconocido.
La guerra de Independencia
En 1813 ocupaba el cargo de gobernador de la provincia de Salta —ocupada por los realistas— y jefe de Caballería realista. La patricia jujeña Juana Moro lo convenció de pasarse a las filas patriotas, ayudada por toda la red de parentescos y lealtades del IV Marqués de Yavi, que estaba alineada con los patriotas jujeños y salteños de la primera hora: su primo Martín Miguel de Güemes, los Goyechea, los Pérez de Uriondo, el padre Juan Ignacio Gorriti. Pasarse al bando patriota implicaba perder sus beneficios como noble español, dependiendo del resultado de la guerra también sus títulos y encomiendas, y exponerse a ser acusado de alta traición al Rey de España. A largo plazo, el título nobiliario fue la menor pérdida: su lealtad patriótica le costaría más tarde prisión, torturas y la muerte en tierra ajena. Puso además sus recursos económicos, mineros y de fuerzas vivas al servicio de la causa patriota.
El 20 de febrero de 1813, durante la batalla de Salta, el marqués —a cargo de un ala de caballería del ejército realista de Pío Tristán— se retiró por las lomas de Medeiros sin dar batalla, facilitando la victoria de las fuerzas patriotas. El "movimiento retrogrado qe. hizo la caballería enemiga" que relata en su parte del triunfo del general Manuel Belgrano, contribuyó en mucho al triunfo de las armas patriotas. Belgrano lo designó su edecán y comandante de la Puna, y el 27 de junio de 1814 el director supremo Gervasio Antonio de Posadas le extendió los despachos de coronel del Ejército del Norte.
Fernández Campero se incorporó así al combate a favor de la emancipación americana, acompañando como comandante de la Puna a su primo, el legendario caudillo Martín Miguel de Güemes, en una lucha que Leopoldo Lugones daría en llamar luego la Guerra Gaucha.
Lo acompañaron en la vanguardia de la frontera como sus subcomandantes de la Sección Volante el capitán Juan José Quesada, el comandante de Gauchos Bonifacio Ruiz de los Llanos, los capitanes indígenas Diego Cala, Juan Antonio Rojas, Agustín Rivera y dos militares españoles pasados a sus filas, los coroneles Manuel Almonte y Fuente y José Antonio Acebey.
En el año 1813, la Asamblea General Constituyente reunida en Buenos Aires decretó la abolición de los títulos nobiliarios en el territorio rioplatense y la desaparición de los títulos de nobleza, con lo cual Fernández Campero solo poseyó la calidad de rico hombre o hacendado, desapareciendo el título nobiliario otorgado a su antepasado, Juan José Fernández Campero y Herrera por el Rey Felipe V de España en 1708.
Otros comandantes acompañaron a Martín Miguel Güemes en la llamada Guerra gaucha, entre ellos, Francisco Pérez de Uriondo en Tarija, Manuel Arias en San Ramón de la Nueva Orán y San Andrés, José María Pérez de Urdininea en Humahuaca, Bartolomé de la Corte, Domingo Arenas, José de la Quintana, José Ignacio Gorriti —quien sucedió a Güemes como gobernador luego de su muerte— en Jujuy, y el Pachi Gorriti en la zona de Salta y Rosario de la Frontera
Fernández Campero combatió con el rango de coronel graduado del ejército de las Provincias Unidas del Río de la Plata desde 1813 hasta 1816, además de ejercer la comandancia general de la Puna con un ejército de más de seiscientos hombres montados y sostenidos a sus expensas, al que se llamaba el "Ejército Peruano".
Obtuvo la victoria en varios combates, como Puesto del Marqués, luego contra "Los Angélicos" y posteriormente en la batalla de Colpayo. En ese período bélico se produjeron en la Puna cuarenta combates, catorce de los cuales sucedieron en el las tierras pertenecientes al marquesado de Yavi. Fue un apoyo sustancial para las victorias de Güemes, con quien mantuvo un vínculo inquebrantable, inclusive cuando se produjo el enfrentamiento con el unitario José Rondeau. Sus tropas actuaron en los múltiples combates que se sucedieron en tierras de la Puna. Atendiendo a sus méritos, el director supremo Carlos María de Alvear lo ascendió el 24 de febrero de 1815 al grado de Coronel Mayor Graduado del Ejército, equivalente al de general.
En ese momento independentista fue también electo diputado al Congreso de Tucumán de 1816, por el partido de Chichas, con cabecera en Tupiza (actual Bolivia), junto con su amigo el sacerdote José Andrés Pacheco de Melo, pero no pudo incorporarse al Congreso en razón de encontrarse en el frente de lucha, intentando detener el avance del virrey peruano José de la Serna.http://www.lagaceta.com.ar/nota/675344/sociedad/llegada-diputados.html Este último estaba al frente del ejército realista, atacando al norte de las Provincias Unidas (Jujuy, Salta y el Alto Perú) desde el Virreinato del Perú con el propósito de recapturar para la Corona española el Virreinato del Río de la Plata. Al tomar conocimiento de la Declaración de Independencia, el marqués de Yavi redactó una encendida proclama independentista que se conoció como la Arenga de Santa Rosa, mediante la cual hizo juramentar fidelidad a sus soldados hacia la nueva Nación el 31 de agosto de 1816.
El año de 1816 fue un año decisivo en la acción del Ejército de Observación que comandaba el general Güemes —también Gobernador de Salta— formado no sólo por milicias de gauchos (los Infernales), sino también por Patriotas Decididos (agrupados en Húsares y Dragones) y el regimiento de Pardos y Morenos, para detener las avanzadas realistas sobre Jujuy y Salta. Las milicias levantadas y sostenidas por el general Fernández Campero en la Puna y Tarija —donde se situaba su marquesado y encomiendas— resultaron indispensables para sostener el frente de batalla estabilizado en el borde del Alto Perú. Primeramente Belgrano y luego Güemes, depositaron plena confianza en la persona de Fernández Campero,El vínculo familiar entre Juan José Fernández Campero y Martín Miguel de Güemes se remontaba a los abuelos de ambos, nativos de la aldea de Abionzo, en la Cantabria, España. La abuela del prócer salteño era descendiente de la familia Fernández Campero, según lo muestra la documentación aportada por el padre del prócer al momento de su designación como agente de aduanas en San Salvador de Jujuy, en 1760, alegando su parentesco con los Marqueses del Valle de Tojo. El arribo de Gabriel Güemes Montero a Jujuy reforzó el vínculo pre-existente entre su familia con la familia de los marqueses, dándose mutuamente el trato de primos, tal como lo muestra la correspondencia pública y privada existente entre los archivos de Jujuy, Salta y Tarija. Ver, Campero Paz Javier. "El Vínculo de Tojo". 2006. Tarija. Ed. Fundación Campero, . Campero Ariel Hernando, " Los Campero: crónica de una familia tucumana". 2012. Buenos Aires, Ed.Dunken. Quesada Juan Isidro. 2006. " Paseo Genealógico por Argentina y Bolivia. Revista del Instituto Genealógico de Entre Rios". como su subordinado y pariente, según lo testimonian las siguientes cartas. Desde El Moreno, el 14 de septiembre de 1816, Fernández Campero escribía a su primo el general Güemes:
Derrota, cautiverio y muerte
El amanecer del 15 de noviembre de 1816, mientras escuchaba misa en su capilla particular de Yavi, las milicias del general Fernandez Campero fueron atacadas por el coronel realista Guillermo Marquiegui, hecho conocido como sorpresa o batalla de Yavi. El marqués fue fue tomado prisionero por los realistas Pedro Antonio Olañeta y Guillermo Marquiegui.
La población y las milicias bajo el mando del general Fernández Campero: fueron tomados prisioneros en la batalla, 36 oficiales patriotas y 340 combatientes. En un primer acto de represalia de los realistas fue pasar por las armas al comandante Diego Cala, mano derecha del general Fernández Campero, solo por el hecho de "ser indio nativo".Mitre Bartolomé.(2012). "Historia de Belgrano". Buenos Aires: ed. El Ateneo. El resto de la población fue trasladada por la fuerza a Potosí, donde fueron torturados y varios muertos. El 6 de enero de 1817, según las declaraciones del teniente coronel patriota José Remigio Plaza, prisionero de los realistas que logró huir de su cautiverio: