La Santa, Metropolitana y Patriarcal Iglesia Catedral de Santa María de la Sede y de la Asunción de Sevilla; más conocida como catedral de Sevilla, es una iglesia catedral de culto cristiano católico, sede de la archidiócesis de Sevilla. Su estructura es de arquitectura gótica, con añadidos renacentistas. La Unesco la declaró en 1987, junto al Real Alcázar y el Archivo de Indias, Patrimonio de la Humanidad y, el 25 de julio de 2010, Bien de Valor Universal Excepcional. En 1988 el Libro Guinness de los Récords certificó que era la catedral con mayor superficie del mundo. En 2017 recibió visitantes, siendo así el quinto monumento más visitado de España, y en 2025 superó los dos millones trescientas mil visitas.Web oficial de la Catedral de Sevilla. Consultado el 11 de agosto de 2026.

Según la tradición, la construcción se inició en 1401, aunque no existe constancia documental del comienzo de los trabajos hasta 1433. La edificación se realizó en el solar que quedó tras la demolición de la antigua mezquita aljama de Sevilla, ya en mal estado después de servir durante más de ciento cincuenta años como catedral cristiana. De la antigua mezquita se conservan el alminar (la Giralda) y el patio (patio de los Naranjos). Uno de los primeros maestros de obras fue el maestre Carlín (Charles Galter), procedente de Normandía (Francia), que había trabajado previamente en otras grandes catedrales góticas europeas y llegó a España, según se cree, huyendo de la guerra de los Cien Años. El 10 de octubre de 1506 se procedió a la colocación de la piedra postrera en la parte más alta del cimborrio, con lo que simbólicamente la catedral quedó finalizada, aunque siguieron efectuándose trabajos de forma ininterrumpida a lo largo de los siglos, tanto para la decoración interior, como para añadir nuevas dependencias o consolidar y restaurar los desperfectos ocasionados por el paso del tiempo, o circunstancias extraordinarias, entre las que cabe destacar el terremoto de Lisboa de 1755 que produjo únicamente daños menores a pesar de su intensidad. En estas obras intervinieron los arquitectos Diego de Riaño, Martín de Gainza y Asensio de Maeda. También en esta etapa Hernán Ruiz edificó el último cuerpo de la Giralda. La catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593.

El Cabildo Metropolitano mantiene la liturgia diaria y la celebración de las festividades del Corpus, la Inmaculada y la Virgen de los Reyes. La festividad de la Virgen de los Reyes es el 15 de agosto. El templo acoge los restos mortales de Cristóbal Colón y de tres de los seis reyes castellanos de la casa de Borgoña: Fernando III el Santo, su hijo Alfonso X el Sabio, y Pedro I el Cruel.

Historia miniatura|450px|Plano de la catedral de Sevilla

miniatura|Bóveda de estrella, frente a la Capilla Mayor miniatura|Foto de la catedral en 1927

Periodo almohade (1172-1248)

Durante la administración musulmana, el califa almohade Abu Yacub Jusuf ordenó la construcción de una gran mezquita en Sevilla en los terrenos que actualmente ocupa la catedral. Los trabajos se prolongaron entre abril de 1172 y marzo de 1198, aunque se inauguró el 30 de abril de 1182.

La dirección de las obras fue encargada al prestigioso arquitecto de origen andalusí Ahmad Ben Baso, el mismo que edificó los palacios de la Buhayra en Sevilla, el cual construyó un hermoso edificio de planta rectangular de y con una superficie de más . Poseía 17 naves adornadas con arcos de herradura y un amplio patio, el sahn que aún se conserva con el nombre de patio de los Naranjos. La actual puerta del Perdón daba acceso al recinto.

Periodo mudéjar (1248-1401)

Tras la conquista de la ciudad por los cristianos el 23 de noviembre de 1248, la mezquita mayor fue consagrada con la advocación de Santa María de la Asunción. También ha sido denominada oficialmente como catedral de Santa María de la Sede, advocación de una Virgen sedente del que alberga este templo. Pasó a ser la catedral de la archidiócesis con pequeños cambios, como el de una Capilla Real donde se enterraron diferentes monarcas y familiares, entre ellos Fernando III, su esposa Beatriz de Suabia y el hijo de ambos Alfonso X.

Los cristianos utilizaron durante más de ciento cincuenta años el edificio musulmán. A partir de 1401 se pensó en un nuevo templo de formas totalmente cristianas, por lo que con el pretexto de que la mezquita se encontraba en estado ruinoso, se procedió a demolerla.

Gótica (1401-1528)

miniatura|Vista histórica de la fachada occidental de la catedral en 1738. Grabado de Pedro Tortolero miniatura|En 1888 se produjo un derrumbe de una de las bóvedas provocado por la rotura de un pilar El cabildo catedralicio decidió el 8 de julio de 1401 construir un nuevo templo, pues la antigua mezquita almohade se encontraba mal conservada después del terremoto ocurrido en 1356 que la afectó gravemente. Según la tradición oral sevillana la decisión de los canónigos habría sido: «Hagamos una iglesia tan hermosa y tan grandiosa que los que la vieren labrada nos tengan por locos» y según el acta capitular de aquel día la nueva obra debía ser «una tal y tan buena, que no haya otra su igual».

Las obras se iniciaron en 1434, y se prolongaron en esta fase hasta 1506. Se cree que el primitivo proyecto de la obra se debió al maestro Alonso Martínez. Posteriormente fueron maestro de obras Ysambarte y en 1439 el francés Carlín (Charles Gauter de Rúan) que se hizo cargo de los trabajos con un salario de mil maravedíes anuales, creyéndose que estuvo al frente de los mismos hasta su muerte hacia 1448, su sucesor fue el cantero Juan Normant. Entre 1498 y 1512 ejerció el cargo de maestro mayor Alonso Rodríguez. Todos los maestros mayores y aparejadores que dirigieron la obra forman una cadena en la que cada uno colaboró durante varios años con el maestro anterior antes de acceder a la dirección, incluso Ysambarte y Carlín se conocían previamente. miniatura|Naves en el interior El día 6 de octubre del año 1506, tuvo lugar la ceremonia oficial para celebrar la conclusión de la obra, en la que se colocó la "piedra postrera" en la parte más alta del cimborio. Se invitó al arzobispo Diego de Deza a participar en el acto, aunque se excusó por encontrarse demasiado viejo para subir y lo presenció como espectador desde la capilla de la Virgen de la Antigua. No se pudieron realizar celebraciones por haber fallecido dos semanas antes el rey Felipe I de Castilla (Felipe el Hermoso). Al año siguiente, 1507, tuvo lugar la consagración del templo, aunque quedaron pendientes algunas obras por concluir. El resultado final fue un grandioso templo gótico de enormes dimensiones y riguroso diseño. El 28 de diciembre de 1511, cuatro años después de la consagración del templo, falló uno de los enormes pilares y se produjo un derrumbe que afectó al cimborrio que cubría el crucero, todo al parecer causado por el peso excesivo de la estructura. Se destituyó a Alonso Rodríguez y tras un detenido estudio de las posibles soluciones, el arquitecto Juan Gil de Hontañón, siguiendo el marco estilístico inicial, diseñó una nueva cúpula que se completó en el año 1517. Este cimborrio se desplomó 370 años más tarde, el 1 de agosto de 1888, volviéndose a reconstruir por el arquitecto Joaquín Fernández con igual forma, tal como se ve en la actualidad.

Renacentista (1528-1593)

miniatura|Cúpula de la Sacristía Mayor Corresponde al periodo iniciado en 1528, en que se construyeron una serie de dependencias anexas al templo gótico, como la Sacristía mayor, la Sala Capitular y la Capilla Real y se terminaron otras como la Sacristía de los Cálices y las Capillas de los Alabastros. En estas obras intervinieron los arquitectos Diego de Riaño, Martín de Gainza y Asensio de Maeda. También en esta etapa Hernán Ruiz edificó el último cuerpo de la Giralda. La catedral y sus dependencias quedaron terminadas en 1593.

Barroca (1618-1758)

En esta fase se construyó la iglesia del Sagrario (1618-1663) por Miguel de Zumárraga; se trata en realidad de una iglesia independiente de la catedral, aunque se encuentra anexa a la misma y se comunica con ella. A este edificio le acompañaron en el mismo estilo una serie de pequeños agregados en el frente de Poniente.

Académica (1758-1823) Durante esta fase predomina el estilo neoclásico. Se construyeron diversas dependencias situadas en la zona suroeste del templo, entre la actual avenida de la constitución y el Archivo de Indias. Entre los años 1762 y 1797 se procedió al derribo de los edificios que unían el monumento al caserío de la ciudad, para conseguir que la manzana que ocupa estuviera totalmente independiente. Los principales arquitectos que intervinieron en las obras fueron Manuel Núñez y Fernando de Rosales.

Neogótica (1825-1928)

Este periodo comprende desde 1825 hasta 1928. Durante el mismo se terminaron partes del edificio que habían quedado inconclusas, procurando en todo momento mantenerse lo más próximo posible al diseño gótico original. Continuando el proyecto del arquitecto Demetrio de los Ríos del año 1866, las puertas de la Concepción y la de San Cristóbal o del Príncipe, fueron acabadas por Adolfo Fernández Casanova entre 1895 y 1917. También se realizaron diferentes trabajos de restauración. Inició esta etapa Fernando de Rosales y la cerró Javier de Luque.

La catedral en el En 2008, la investigadora de la Universidad de Cantabria Begoña Alonso Ruiz encontró el plano más antiguo que se conoce de la catedral de Sevilla en el Monasterio de Bidaurreta de Oñate (Guipúzcoa), el cual se realizó alrededor de 1490. Este plano, una vez estudiado, ha aportado importantes datos sobre la construcción del edificio.

En el año 2017 recibió visitas, cifras récord, con incrementos progresivos anuales desde el año 2012 en que se vendieron entradas.«La Catedral roza los dos millones de turistas.» Diario de Sevilla, publicado el 12 de enero de 2018. Más del 99% de los turistas que visitan Sevilla están interesados en conocer el templo. El monumento se autofinancia y supone una considerable fuente de ingresos para el Cabildo que destina gran parte de los fondos recaudados a obras de restauración. La situación del edificio en la Avenida de la Constitución, principal vía de acceso al centro histórico de la ciudad, había provocado en las últimas décadas un notable deterioro fisicoquímico de la piedra que se manifestaba por la existencia de densas costras negras en los muros y portadas, como consecuencia de la intensa contaminación del entorno producida por los gases expulsados por los vehículos.