miniaturadeimagen|Ilustración del de los cuatro humores: Flegmat (flema), Sanguin (sangre), Coleric (bilis amarilla) y Melanc (bilis negra) La teoría de los cuatro humores, también llamada humorismo, humoralismo o teoría humoral, es un sistema de medicina arcaico adoptado por los antiguos médicos y filósofos griegos y romanos, que detallaba la supuesta composición y funcionamiento del cuerpo humano basándose en la interacción entre los supuestos cuatro humores básicos: flema, sangre, bilis negra y bilis amarilla.

El humorismo comenzó a perder preeminencia en la década de 1850 con el advenimiento de la teoría de los gérmenes, la cual demostró que muchas enfermedades que antes se pensaba que eran debidas a «desequilibrios humorales» en realidad eran causadas por microorganismos.NY Times Book Review Bad Medicine"Humoralism" entry, p. 204 in Webster's New World Medical Dictionary, 3rd Edition. Houghton Mifflin Harcourt, 2009

Historia y orígenes El concepto de «humores» (sistemas químicos que regulan el comportamiento humano) se hizo más prominente a partir de los escritos del teórico médico Alcmeón de Crotona (c. 540-500 a. C.). Su lista de humores era más larga e incluía los elementos fundamentales descritos por Empédocles, como el agua, el aire, la tierra, el fuego, etc. Se cree que el concepto de «humores» puede haberse originado en la medicina del Antiguo Egipto, o en Mesopotamia, aunque no fue sistematizado hasta los antiguos pensadores griegos. La palabra humor es una traducción del griego , chymos (literalmente jugo o savia, metafóricamente sabor). La antigua medicina tradicional india ayurveda había desarrollado una teoría similar de tres doshas (doṣas), que se vinculaban con los cinco elementos: tierra, agua, fuego, aire y éter.

Generalmente se le atribuye a Hipócrates la aplicación de esta idea a la medicina. A diferencia de Alcmeón, Hipócrates sugirió que los humores son los fluidos corporales vitales: sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Alcmeón e Hipócrates postularon que un exceso o deficiencia extrema de cualquiera de los humores (fluidos corporales) en una persona puede ser un signo de enfermedad. Hipócrates, y luego Galeno, sugirieron que un desequilibrio moderado en la mezcla de estos fluidos produce ciertos patrones de comportamiento.Hipócrates (c. 460 – c. 370 a. C.), On The Sacred Disease. Uno de los tratados atribuidos a Hipócrates, «Sobre la naturaleza del hombre», describe la teoría de la siguiente manera:El cuerpo humano contiene sangre, flema, bilis amarilla y bilis negra. Estas son las cosas que componen su constitución y causan sus dolores y salud. La salud es principalmente aquel estado en el que estas sustancias constituyentes están en la proporción correcta entre sí, tanto en fuerza como en cantidad, y están bien mezcladas. El dolor ocurre cuando una de las sustancias presenta deficiencia o exceso, o se separa en el cuerpo y no se mezcla con otras.Aunque la teoría de los cuatro humores aparece en algunos textos hipocráticos, otros escritores hipocráticos aceptaban la existencia de solo dos humores, mientras que otros se abstuvieron de discutir la teoría humoral por completo.

El humoralismo, o la doctrina de los cuatro temperamentos, como teoría médica conservó su popularidad durante siglos, en gran parte gracias a la influencia de los escritos de Galeno (129-201 d. C.). La teoría de los cuatro humores de Hipócrates se vinculó con la teoría popular de los cuatro elementos (tierra, fuego, agua y aire) propuesta por Empédocles, pero este vínculo no fue propuesto por Hipócrates o Galeno, quienes se referían principalmente a los fluidos corporales. Si bien Galeno consideraba que los humores se formaban en el cuerpo, en lugar de ingerirse, también afirmaba que los diferentes alimentos tenían un potencial variable para actuar sobre el cuerpo y producir diferentes humores. Los alimentos calientes, por ejemplo, tendían a producir bilis amarilla, mientras que los alimentos fríos tendían a producir flema. Las estaciones del año, los períodos de la vida, las regiones geográficas y las ocupaciones también influían en la naturaleza de los humores que se creaban. De esta manera, se entendía que ciertas estaciones y áreas geográficas podían causar desequilibrios en los humores, lo que provocaba distintos tipos de enfermedades en esos momentos y lugares. Por ejemplo, se consideraba que las ciudades expuestas a vientos cálidos tenían tasas más altas de problemas digestivos como resultado del exceso de flema que bajaba de la cabeza, mientras que las ciudades expuestas a vientos fríos se asociaron con enfermedades de los pulmones, enfermedades agudas y «dureza de los intestinos», así como oftalmías (problemas de los ojos) y hemorragias nasales. Mientras tanto, se creía que las ciudades del oeste producían personas débiles, enfermizas y pálidas que estaban sujetas a todo tipo de enfermedades.Hippocrates, On Airs, Waters, and Places.

En el tratado «Aires, Aguas, Lugares», se describe a un médico hipocrático que llega a una ciudad sin nombre donde prueba varios factores de la naturaleza, incluidos el viento, el agua y el suelo, para predecir la influencia directa en las enfermedades específicas de la ciudad en función de la temporada y los individuos.

La teoría del humorismo fue mejorada por Galeno, quien incorporó su interpretación de los humores en su concepción del cuerpo humano. Creía que las interacciones de los humores dentro del cuerpo eran la clave para investigar la naturaleza física y la función de los sistemas de los órganos. Galeno combinó su interpretación de los humores con su colección de ideas sobre la naturaleza de filósofos del pasado para encontrar conclusiones sobre cómo funciona el cuerpo. Por ejemplo, Galeno mantuvo la idea de la presencia del alma tripartita platónica, que consistía en «thumos (vibridad), epithumos (vibridad dirigida, es decir, deseo) y Sophia (sabiduría)».

A través de esto, Galeno proponía una conexión entre estas tres partes del alma y los tres órganos principales que se reconocían en ese momento: el cerebro, el corazón y el hígado. Esta idea de conectar partes vitales del alma con partes vitales del cuerpo estaba derivada de la forma aristotélica de explicar las observaciones físicas, y Galeno la utilizó para construir su visión del cuerpo humano. Los órganos (llamados organa) tenían funciones específicas (llamadas chreiai) que contribuían al mantenimiento del cuerpo humano, y la expresión de estas funciones se manifestaba en las actividades características (llamadas energeiai) de una persona. Si bien la correspondencia de las partes del cuerpo con el alma fue un concepto influyente, Galeno decidió que la interacción de los cuatro humores con los mecanismos corporales naturales eran los responsables del desarrollo humano y esta conexión inspiró su comprensión de la naturaleza de los componentes del cuerpo.

Galeno retoma la correspondencia entre los humores y las estaciones en su texto «Sobre las doctrinas de Hipócrates y Platón», y dice que, «En cuanto a las edades y las estaciones, el niño () corresponde a la primavera, el joven () al verano, el hombre maduro () al otoño, y el anciano () al invierno». También relacionó una correspondencia entre humores y estaciones basada en las propiedades de ambos. La sangre, como humor, se consideraba caliente y húmeda. Esto le dio una correspondencia con la primavera. La bilis amarilla se consideraba caliente y seca, lo que la relacionaba con el verano. La bilis negra se consideraba fría y seca y, por lo tanto, relacionada con el otoño. Y la flema, fría y húmeda, estaba relacionada con el invierno.

Galeno también creía que las características del alma siguen las mezclas del cuerpo, pero no aplicó esta idea a los humores hipocráticos. Creía que la flema no influía en el carácter. En su Sobre la naturaleza del hombre de Hipócrates, Galeno afirmó: «La agudeza y la inteligencia () son causadas por la bilis amarilla en el alma, la perseverancia y la constancia () por el humor melancólico, y la sencillez y la ingenuidad () por la sangre. Pero la naturaleza de la flema no tiene efecto sobre el carácter del alma ()». Afirmaba además que la sangre era una mezcla de los cuatro elementos: agua, aire, fuego y tierra.

Se pensaba que el desequilibrio de los humores, o discrasia, era la causa directa de todas las enfermedades. La salud se asociaba con un equilibrio de los humores, o eucrasia. Las cualidades de los humores, a su vez, influían en la naturaleza de las enfermedades que provocaban. La bilis amarilla causaba enfermedades por calor y la flema causaba enfermedades por frío. En Sobre los temperamentos, Galeno enfatizó aún más la importancia de las cualidades. Un temperamento ideal implicaba una mezcla proporcionalmente equilibrada de las cuatro cualidades. Galeno identificó cuatro temperamentos en los que predominaba una de las cualidades (cálido, frío, húmedo o seco), y cuatro más en los que dominaba una combinación de dos (cálido y húmedo, cálido y seco, frío y seco o frío y húmedo). Estos cuatro últimos, llamados así por los humores con los que estaban asociados (sanguíneo, colérico, melancólico y flemático), finalmente se hicieron más conocidos que los demás. Si bien el término temperamento se refería solo a las disposiciones psicológicas, Galeno lo usó también para referirse a las disposiciones corporales, que determinaban la susceptibilidad de una persona a enfermedades particulares, así como las inclinaciones emocionales y de comportamiento.

La enfermedad también podría ser el resultado de la «corrupción» de uno o más de los humores, lo que podría ser causado por circunstancias ambientales, cambios en la dieta o muchos otros factores. Se pensaba que estos déficits eran causados por vapores inhalados o absorbidos por el cuerpo. Los griegos y los romanos, y los posteriores establecimientos médicos musulmanes y de Europa occidental que adoptaron y adaptaron esta filosofía médica clásica, considerando que la proporción de cada uno de estos humores aumentaría y disminuiría en el cuerpo según la dieta y las actividades realizadas. Cuando un paciente sufría de un exceso o desequilibrio de uno de los cuatro humores, entonces la personalidad y/o la salud física de dicho paciente podían verse afectadas negativamente.

Los cuatro humores miniatura|Los cuatro temperamentos representados en un grabado en madera del : flemático, colérico, sanguíneo y melancólico. Aunque la teoría del humorismo tuvo varios modelos que usaban 2, 3 y 5 componentes, el modelo más famoso consiste en los cuatro humores descritos por Hipócrates y desarrollados por Galeno. Los cuatro humores de la medicina hipocrática son la bilis negra (, ), la bilis amarilla (, ), la flema (, ) y la sangre (, jaima). Cada uno corresponde a uno de los cuatro temperamentos tradicionales. Con base en la medicina hipocrática, se creía que para que un cuerpo esté sano, los cuatro humores deben estar equilibrados en cantidad y fuerza. La combinación adecuada y el estado de equilibrio de los cuatro humores se denominaba «eucrasia».