Christopher D'Olier Reeve (Nueva York, 25 de septiembre de 1952-Mount Kisco, 10 de octubre de 2004) fue un actor, director de cine y activista estadounidense. Adquirió fama mundial como actor al interpretar a Superman en la película de acción real y sus tres secuelas, y también es recordado por su personaje de Richard Collier en la película Somewhere in Time.
Biografía y trayectoria miniaturadeimagen|Foto amateur de Christopher Reeve (1952–2004). Tras el divorcio de sus padres en 1956, él y su hermano Benjamin (1953) crecieron en Princeton, Nueva Jersey, a cargo de su madre, quien se volvió a casar unos años después y le dio otros dos hermanos, Jeff y Kevin.
Reeve estudió en Princeton, donde trabajaba de ayudante del director de la orquesta del instituto. Además de cantar en un coro local como barítono y de trabajar desde la adolescencia, debutó como actor con quince años en el Williamstown Theatre Festival.
Según declaró para The Washington Post (Sun-Sentinel) el 5 de enero de 1991, en su adolescencia cuando ya estaba incursionando en el teatro en Princeton (donde creció) estuvo a punto de ser acosado sexualmente por un fotógrafo, quien con la excusa de tomarle algunas fotos, lo invitó a su casa donde tenía su estudio, Reeve declaró: "Pero él quería que me quitara la camisa y luego me imaginé parado allí en ropa interior. Fui directamente a casa y se lo conté a mis padres". Tenía 13 años, esta experiencia le sirvió de base para estructurar su personaje en la polémica película Bump in the Night (1991), donde el mismo interpretó un pedófilo. En la misma entrevista Reeve expreso su otra preocupación: "quiere que los espectadores dejen de lado su imagen de él como Superman".
Continuó su formación artística en la Universidad de Cornell, en la que antes de graduarse, en 1974, fue uno de los dos actores seleccionados (el otro era su amigo Robin Williams) para estudiar arte dramático en la Juilliard School de Nueva York.
Inicios en la actuación Tras debutar en Broadway en 1976, en la obra A Matter of Gravity junto a Katharine Hepburn, Reeve obtuvo el rol del villano Ben Harper en la novela For Love or Life y un papel menor en la cinta Gray Lady Down, en 1976. Se dedicó a trabajar en obras de Broadway que lo satisfacían como actor, pero no mucho económicamente, por lo que pensó en dejar la actuación y trabajar junto a su padre. Fue en ese momento cuando se enteró de que buscaban un actor para interpretar a Superman.
Escogido para Superman Siendo un deportista, excelente nadador, aficionado al hockey sobre hielo y la equitación, piloto licenciado, gracias a su físico de 1,93 metros de estatura y una apariencia de chico lozano y bonachón cuyos rasgos se parecían asombrosamente al héroe del cómic, se enteró de la realización de esta película y decidió presentarse al casting. El director de la cinta quería un actor desconocido en la gran pantalla y parecido al personaje físicamente, vio a Chris y de inmediato obtuvo el papel de Clark Kent y el héroe, para la película Superman (1978), de Richard Donner, haciendo creíble la campaña para la publicidad que decía "Creerás que un hombre puede volar". Éxito total en taquilla y convertido en una estrella mundial, Christopher Reeve rodó otras tres secuelas de la saga: Superman II, en 1980, Superman III, en 1983, y Superman IV, en 1987, la menos exitosa de la serie.
Activismo Con su ocupada agenda y aprovechando la fama mundial que había adquirido luego de rodar la primera película de Superman, ese mismo año Christopher se convirtió en activista y trabajaba por causas sociales. Apoyó y contribuyó en las Olimpiadas especiales, asistía como invitado a conferencias, reuniones y daba charlas sobre los problemas sociales, enfermos, discapacitados y personas con parálisis que necesitan ayuda. Trabajó por el medio ambiente y también visitaba hospitales de niños enfermos cuyos últimos deseos eran conocerlo. Se reunió varias veces con el presidente de Estados Unidos en ese entonces durante la ceremonia de las Olimpiadas de niños especiales. Y desde 1982 ya contribuía con los pioneros de la "Fundación Americana de Parálisis", sin imaginarse que 13 años después él tendría la misma condición de quienes defendía. Desde entonces Chris se convirtió en un activista para toda su vida.
En noviembre de 1987, viajó sorpresivamente a Chile para solidarizar con 77 actores y actrices que habían recibido amenazas de muerte por parte de un grupo de extrema derecha durante la dictadura de Augusto Pinochet. Reeve participó en un acto público en Santiago, donde leyó una carta de apoyo en representación de artistas estadounidenses. Unos meses después, previo al Plebiscito de 1988, manifestó su apoyo a la opción No, que buscaba terminar con la dictadura en Chile, apareciendo en la franja electoral de la campaña. En 2004 fue condecorado por el Gobierno de Chile con la Orden Bernardo O’Higgins por su compromiso con los derechos humanos.
Siguientes trabajos en el cine En 1979, actuó junto a Jane Seymour en Somewhere in Time, estrenada en 1980, que si bien no fue un éxito de taquilla, se convirtió en una película clásica de culto y con muchos fans. En 1982, trabajó en dos cintas: Death Trap, basada en una conocida obra de teatro, y Monsignor, donde interpretó a un sacerdote que mantiene una relación amorosa con la esposa de su hermano, un oficial nazi.
Aunque recibió buenas críticas por su trabajo en Las Bostonianas, de James Ivory, y por su interpretación del conde Vronski en Anna Karenina, gran parte de sus esperanzas estaban cifradas en Street Smart, donde interpretaba a un reportero sin escrúpulos que inventaba noticias para ganar fama. La cinta no fue un éxito en taquilla y los críticos no determinaron su actuación, enfocándose más en su coestrella, Morgan Freeman, quien fue nominado a un Óscar por este papel en 1988.
Relación con Gae Exton Reeve se compró una nueva casa que ocupó con su pareja, la agente de modelos británica Gae Exton, a quien conoció durante el rodaje de Superman, comenzando una relación en 1978. Madre de sus dos primeros hijos, Matthew (1979) y Alexandra (1982).
Matrimonio con Dana Morosini El actor se separó a principios de 1987. Meses después, el 30 de junio de 1987, en Williamstown, Massachusetts, en un bar nocturno, Dana Morosini estaba actuando y cantando durante el Festival de Teatro de Williamstown. Christopher estaba sentado en una mesa delante y se presentó a Dana después del espectáculo. Su noviazgo comenzó poco tiempo después de que se conocieran, y cinco años más tarde, el 11 de abril de 1992, se casó con la actriz, en una boda al aire libre en una tarde, en su granja en el sur de Williamstown, Massachusetts. Fue una boda pequeña, con sólo la familia y unos 45 invitados. Ambos escribieron sus propios votos de la boda e intercambiaron anillos de oro simples entre sí. Dana llevaba el anillo de matrimonio de Christopher alrededor de su cuello. No tuvieron una luna de miel porque Dana estaba actuando en una obra de teatro en Nueva York, y Chris estaba promoviendo una nueva película. De ese matrimonio nació su tercer hijo, Will (1992). Adquirieron una casa de campo del con siete acres cerca de Bedford Village, Condado de Westchester, Nueva York. Dana Reeve se convirtió en su fiel e incondicional compañera hasta el final. Ambos participaban y colaboraban en causas para los necesitados y por el medio ambiente.
Trabajos en la televisión y última película para el cine En 1985 Reeve presentó el documental televisivo Dinosaurios, que el canal CBS emitió en Estados Unidos en noviembre de 1985. En España ese documental fue emitido por La 1 el día de Navidad de 1987.
En 1991, protagonizó la polémica película Bump in the Night, junto a la actriz Meredith Baxter. En esta película, Reeve interpreta a un pedófilo que es un ex profesor universitario, que intenta seducir a su víctima, quien en la ficción es hijo de Baxter, una periodista divorciada y alcohólica, quién hará todo lo que está a su alcance para dar con su hijo. Según el Diario "Los Angeles Times" del 5 de enero de 1991 "el elemento de casting sorpresa es Christopher Reeve...sin duda (su) papel más desafiante...hasta la fecha, y la conducta amable, la superficie intensa y la obsesión enfermiza de su personaje son totalmente convincentes". En propias palabras de Reeve en una entrevista para The Washington Post (Sun-Sentinel) el 5 de enero de 1991, manifestó: "Esta es una película para que la vean los adultos, no para los niños. Uno de los mensajes es dar cuenta del tiempo de los niños. No permita que su hijo se le escape". Asegurando también que sus hijos Matthew, de 11 años, y su hija, Alexandra, de 7, "no verán a papá en este papel hasta que hayan crecido".
Tras pasar una temporada dedicado a los filmes de televisión, Reeve volvió a la pantalla grande en 1993, como el senador Jack Lewis en el filme Lo que queda del día, donde la crítica lo reconoció como un actor hábil y recursivo que sirvió de apoyo a los estelares del filme, Anthony Hopkins y Emma Thompson.
En 1994, actuó en la comedia Speechless junto a Geena Davis y Michael Keaton, siendo para muchos curiosa la reunión en la pantalla grande de los intérpretes de Superman y Batman. Ese mismo año actuó en el filme de HBO Above Suspicion, donde de manera irónica encarnó a un detective que queda inválido tras recibir un disparo. En 1995 se estrena su última película antes de su accidente, Village of the Damned, dirigida por John Carpenter, una nueva versión de la película original de 1960.
Accidente mini|Reeve en una conferencia en el Instituto de Tecnología de Massachusetts (MIT), en 2003.
El 27 de mayo de 1995, la vida del actor cambió para siempre. Durante un concurso de equitación con salto de obstáculos en Culpeper (Virginia), al intentar superar un obstáculo cayó de cabeza de su caballo, lo que le provocó la fractura de dos vértebras cervicales y le seccionó la médula espinal. Quedó sin poder respirar, perdiendo al mismo tiempo la movilidad total de su cuerpo, y desde entonces permaneció en una silla de ruedas, con respiración asistida. Tras ser sometido a una peligrosa operación, sólo pudo recuperar la movilidad de los dedos de su mano izquierda, que consiguió articular con mucho esfuerzo. Los médicos salvaron la vida de Reeve, pero anunciaron que la lesión era de carácter irreversible. Christopher pasó seis meses en el Instituto de Rehabilitación Kessler, en Nueva Jersey, mientras que Dana transformó la casa para adecuarse a la nueva realidad familiar.
Después del accidente y creación de su fundación El actor no se ocultó de los medios, y gracias al apoyo y amor incondicional de su esposa, se sobrepuso y no dejó que su autoestima cayera. Siguió trabajando y continuó su labor como activista social, colaboró con asociaciones como la Unesco, para contribuir por causas similares a la suya. También asistía al Senado, a pesar de su estado, para intentar que este permitiera a los investigadores trabajar con células madre embrionarias para intentar conseguir el mayor deseo de Reeve, volver a caminar.
Buscó la ayuda de la APF (Fundación Estadounidense de Parálisis) y les prestó su nombre y financiación y finalmente lo convirtió en The Christopher Reeve Foundation, que luego pasaría a llamarse Christopher and Dana Reeve Foundation, organización caritativa dedicada al cultivo de células madre y a la ayuda a las personas que han quedado parapléjicas o tetrapléjicas como él, ya sea por causas naturales o en accidentes.
Su esposa Dana fue apoyo fundamental para que Reeve pudiese recuperarse emocionalmente en los primeros difíciles momentos de esta dura etapa de su vida. Ella permaneció como incondicional compañera hasta su deceso, ganándose la estima, el respeto y la admiración por su abnegación y coraje. También la fundación trabaja para mejorar la calidad de vida de las personas que viven con discapacidades.