thumb|Libros de Eloísa Cartonera. thumb|Libros de Eloísa Cartonera.

Las editoriales cartoneras son una tendencia dentro de algunas editoriales alternativas por sus temáticas y uso de materiales para la publicación. El rasgo principal de los libros cartoneros es que son fabricados de forma artesanal, generalmente con cubiertas de cartón reciclado. En la mayoría de los casos los interiores son impresos a la manera tradicional o fotocopiados, aunque también se utilizan diversos materiales recuperados o papelería de descarte. Las cubiertas y los elementos decorativos que incluyen se fabrican de modo individual para cada ejemplar, convirtiéndolo en un producto único.

Antecedentes miniaturadeimagen|Ejemplar de Ediciones El Mendrugo de 1975 Existe un consenso académico que establece la aparición de las editoriales cartoneras en 2003, con la creación de Eloísa Cartonera en Buenos Aires, y su posterior y paulatina expansión por Latinoamérica y el resto del mundo. Sin embargo, hay constancia documentada de otros proyectos que ya trabajaban con materiales alternativos en décadas anteriores, si bien se trataba de casos aislados y no de una corriente de iniciativas editoriales formalmente establecida. Por ejemplo, la idea de realizar tapas de libros con cartón encuentra sus precursores en la edición de Los poemas de Sydney West por Juan Gelman, que la editorial Galerna (Buenos Aires) publicó en 1969. Un caso testigo es el de Ediciones El Mendrugo (1973-1978), editorial fundada en México por la poeta argentina Elena Jordana. Otro caso es el del poeta y narrador paraguayo Carlos Martínez Gamba, quien publicó en el año 1971 lo que se entiende como el primer cuento paraguayo en lengua guaraní, escrito e impreso en forma artesanal, con tapas del libro hechas de cartones de embalaje. También durante la década del setenta, la Editorial Papeles de Buenos Aires, del poeta y editor Roberto Jorge Santoro experimentó con distintos materiales, como cajas de cartón y carpetas de cartulina (como en la Colección La Pluma y la Palabra, entre 1974 y 1977). Experiencias similares se dieron en Chiapas (Taller Leñateros, durante los años 70), Chile (con la publicación en 1983 de Bobby Sands desfallece en el muro, primer libro de Carmen Berenger), Cuba (Ediciones Vigía, durante los años 80) y Colombia (Editorial Embalaje, durante los años 90). En Venezuela ya existían al menos dos: La espada rota, radicada en Caracas, y Colecciones Clandestinas, que operaba desde Maracaibo. Ambas comenzaron sus tareas a finales de los años setenta y durante las décadas de los ochenta y noventa del . Uno de los títulos cartoneros más antiguos de que se tiene constancia es Soledumbre (1978) del poeta venezolano Chevige Guayke.De la editorial La espada rota se pueden consultar referencias a los libros publicados en las décadas de los setenta, ochenta y noventa en este enlace, donde se pueden encontrar títulos como Soledumbre (1978), de Chevige Guayke, La piedra, nada más (1987), de Simón Sáez Mérida, Pájaros de amor por tierra (1987), de Ramón Querales, Manifiesto poético (1989), de Dylan Thomas, La soledad del poeta (1989), de Fernando Savater, Diálogo con mis fantasmas (1991), de Luis Bigott, La poesía está en juego (1991), de Eduardo Sifontes, y No pronuncio tu amor en vano (1992), de Ramón Querales, más algunos títulos más.De Colecciones Clandestinas se puede verificar al menos un título publicado en 1990, Paya (una elegía) (1990), de Yolanda Pantin.

Funcionamiento Aunque cada una de ellas funciona de manera autónoma y tiene sus propias singularidades, las editoriales cartoneras se caracterizan por el tipo de libros que publican, por emplear formatos artesanales, por buscar la relativa independencia de los libros y por su interés expansivo.

También existe una experiencia creada por las escritoras privadas de su libertad, Liliana Cabrera y María Silvina Prieto, Ediciones Me muero muerta, en la U31 de Ezeiza, editorial cartonera y de soportes no convencionales que funciona dentro de un penal de mujeres, dedicadas no solamente al rubro de libros cartoneros, sino también otros proyectos multimedia. Un proyecto similar, Canita Cartonera-Poesía carcelaria de máxima seguridad, existe en el norte de Chile desde el 2009. Otra cartonera que se desarrolla en prisión la podemos encontrar en Segovia (España), se trata de Aida Cartonera, que trabaja, desde principios de 2013 con los internos del Proyecto Loyola para drogodependientes en el Centro Penitenciario de Segovia.

Cartoneras en el mundo

Argentina

Barcoborracho Ediciones Cartonerita Solara Cieneguita Cartonera Eloisa Cartonera fue fundada en 2003 por un grupo de artistas y escritores. La cartonera fundadora del movimiento, Eloisa continua su trabajo de publicación con un catálogo con más de 100 títulos. La Sofia Cartonera (Córdoba) Ñasaindy Cartonera Textos de Cartón] (Córdoba) Casimiro Bigua Cartonera (Puerto Madryn-Chubut) 6 Puntitos Cartonera Braille (Puerto Madryn-Chubut) Vera Cartonera (Ciudad de Santa Fe)

Alemania

PapperLaPapp

Bolivia

Madragora Cartonera fundada en 2004 por I. Aruzamen, profesor de Literatura y Filosofía en la Universidad Católica de Cochabamba. Es un proyecto editorial sin fines de lucro, que lucha contra la deshumanización del neoliberalismo. Publica autores bolivianos y latinoamericanos. Nicotina Cartonera Yerba Mala Cartonera fue fundada en 2006 por Darío Luna, Crispín Portugal y Roberto Cáceres. El nombre de la cartonera remite a la persistencia en diseminar literatura boliviana innovadora, al tiempo que se lucha contra el analfabetismo en Bolivia.

Brasil

Dulcineia Catadora fue fundada en 2007 por la escultora Lúcia Rosa. Desde su concepción, Dulcinéia se caracteriza por su fuerte relación con el [Movimento Nacional dos Catadores de Materiais Recicláveis, que trabaja de cerca con las cooperativas formadas por cartoneros para proteger sus derechos. Rosa estableció relación con Cooperglicério, la organización que supervisa cuarenta y cinco cooperativas de reciclaje en la región de Glicério (San Pablo). Dulcinéia Catadora realiza talleres los fines de semana en los centros de basura y reciclaje de San Pablo, donde los cartoneros colaboran en la fabricación de libros, dentro de la cooperación entre Dulcinéia y Cooperglicério. Los libros son vendidos en el centro de la ciudad por los miembros de Dulcinéia, realizando intervenciones, por ejemplo, mediante el uso de vestidos de cartón y el recitado de poesía a través de megáfonos. Estrela Cartonera fue fundada en 2013 en Santa Maria, Rio Grande do Sul, por los poetas Odemir Tex Jr y Uiliam Ferreira Boff, y los sociólogos Julio Souto y Diego Marafiga (además de muchos otros amigos). El primer libro publicado fue Para uma nova didáctica do olhar (poesía), de Odemir Tex, para el que se utilizó una técnica mixta de collage sobre el cartón reutilizado, incluyendo tejidos, recortes de prensa y cómic, fotografías de revista, o dibujos originales de diversos artistas. Estrela Cartonera está en contacto con otras cartoneras de Brasil, Paraguay y Argentina, y todavía está trabajando en su crecimiento progresivo. Katarina Katadora es una cartonera fundada en 2008 en Florianópolis, por el estudiante de literatura Evandro Rodrigues. Katarina Kartonera colabora extensivamente con Yiyi Jambo Cartonera (Paraguay) y, por esta razón, centra su publicación en lenguajes híbridos y literatura indígena. Malha Fina Cartonera es una cartonera fundada en 2015 en São Paulo, a través del Programa Unificado de Bolsas da la Universidade de São Paulo. El proyecto es coordinado por Idalia Morejón Arnaiz e Tatiana Lima Faria. Severina Catadora fue fundada en 2012 por la cooperativa de cartoneras ASNOV y el grupo de escritores u-Carbureto, en la ciudad de Garanhuns, Pernambuco. El grupo se fundó a partir de un taller ofrecido por Lúcia Rosa, de Dulcineia Catadora, durante el Festival de Invierno de Garanhuns. En 2013 participaron del I Encuentro de Literatura Cartonera, del cual participaron también Washington Cucurto (Eloísa Cartonera), Juan Malebrán (Canita Cartonera), Daniela Elías (Babel Cartonera), Nicolas Duracka e Andreia Joana Silva (Cephisa Cartonera) y Amandine Cholez (representando a Yiyi Jambo Cartonera). Publican esencialmente escritores pernambucanos. Ganesha Cartonera fue fundada en 2018 por el profesor Ary Pimentel y se aloja en dos favelas de Río de Janeiro. Con inspiración en la experiencia de Eloísa Cartonera, sus publicaciones cartoneras son idealizadas y producidas en Nova Holanda (Favela da Maré) y en el Morro da Babilônia (Leme). Ahí se prepara el contenido de las obras y se confeccionan los libros artesanales con portadas hechas de cartón recogido de las calles. El primer libro publicado fue Cartografias afetivas da Maré. Se dedica a publicar representaciones de territorios periféricos y voces silenciadas de sujetos alterizados del presente y del pasado.

Chile

Animita Cartonera]fue fundada en 2005 por Diego Portales, Ximena Ramos, y Tanya Nunez. Canita Cartonera Proyecto editorial llevado a cabo en la cárcel de alta de seguridad de la comuna de Alto Hospicio-Región de Tarapacá. Cartonera Helecho de... Cizarra Cartonera, de Cristina Chain... INFR∀CCIÓN ediciones nace el 3 de junio de 2013 en Concepción como proyecto revolucionario literario y social a manos de los escritores Emilio Gita y Pepito Tequila junto a la colaboración de Andrea Aguayo, artista visual, en el diseño de portadas. Kiltra Cartonera La Gata Viuda Editorial Cartonera (1 de junio de 2013) Proyecto literario nacido como respuesta política a la industria editorial mundial. Su objetivo es promover obras de carácter original. Han publicado seis títulos que incluyen autores de Chile, México y España. Nuestra Señora Cartonera Olga Cartonera fundada en 2012 por Olga Sotomayor Sánchez. Tiene 24 títulos publicados mayoritariamente poesía, aunque puede encontrar en su catálogo 6 títulos de LIJ, además de cuento y novela corta. Tiene coediciones con La Rueda Cartonera de México, Hturquesa Ediciones de México y Nordeste Cartonero de Brasil. Es parte del Comité Organizador del Encuentro Internacional de Editoriales Cartoneras que se realiza hace 7 años en la Biblioteca de Santiago. La encuentra en Twitter, Facebook y Linkedin La Fonola Cartonera. Nace en agosto de 2013 en Chile. Editorial chilena con catálogo de género. Fomentamos la lectura y la escritura con "Antologías a la carta" y una serie de libros y temáticas diversas. Autores nacionales y extranjeros. Nos encuentras en Twitter, Instagram y Facebook. Isidora Cartonera. Fundada en 2012 por Jhon Bacanalés e Ignacio Cuevas. Opalina Cartonera. Fundada en 2014 por Macarena Yupanqui y John Bacanalés, esta no sólo hace libros con cartón también con opalina (especie de cartulina) he ahí su nombre. JuanitaCartonera, fundada el primero de enero del 2014 por Leticia y Fernanda Sánchez Bustamante. La Joyita Cartonera, Fundada en 2014 por las poetas Elizabeth Cárdenas y Teresa Muñoz, que comenzaron en el 2005 con publicaciones más formales como El Ermitaño (Mago Editories) y El Puñal (autopublicación independiente). La vieja sapa cartonera. En la web desde 2012. «LA VIEJA SAPA junta cartones para incendiar con sus propios restos el corazón de la época». Editorial Cayó La Teja, editorial cartonera que inicia el año 2015; creada por Rodrigo Durán Huidobro; integrando el cómic, las viñetas y las historias ilustradas. Su catálogo cuenta al año 2024 con más de 60 títulos, y sumando nuevas publicaciones año a año. Considerada la primera editorial cartonera chilena que integra el dibujo, el cómic, y la ilustración en sus contenidos, algunos de sus títulos han integrado muestras en diversos países como Brasil y Estados Unidos, entre otros.

Colombia

Amapola Cartonera - Bogotá La Maestra Cartonera- Bogotá Del Ahogado el Sombrero - Cali Azafrán Cartonera - Bogotá La Pola Cartonera - Bogotá Ediciones La Sociedad Perdida - Pasto Estalla Cartonera