thumb|350px|Mapa de los climas de Andalucía. El clima de Andalucía, como el de la Península ibérica, queda incluido en la zona templada de la Tierra, aunque más cerca del trópico que del círculo polar.
Según la clasificación de Austin Miller, Andalucía estaría ubicada dentro de los climas templado-cálidos de las costas occidentales. De Martonne la clasificaría como dentro del clima mediterráneo. Köppen clasificaría al clima andaluz como clima Csa. Es decir, clima mediterráneo, con inviernos suaves, veranos calurosos y lluvias escasas, como en ciertos puntos de Almería, donde las precipitaciones anuales más bajas oscilan entre 150 mm y 250 mm.
El clima de Andalucía en el contexto mundial El clima de Andalucía viene dado por su localización en la tierra, comprendida entre 36° N en su punto más meridional y 38°44′ N en el más septentrional, encontrándose por tanto en la zona templado cálida. Su situación entre la zona polar y la tropical le da unas peculiaridades a su clima.
Andalucía, en base al balance radiativo, se encuentra en la zona de transición entre los dominios polar y ecuatorial, situado en torno a la latitud 37°; por lo que su balance energético es prácticamente nulo. Este dato va a configurar uno de los rasgos característicos del clima andaluz, que es su transición entre dominios climáticos diferentes y por lo tanto zona de encuentro de masas de aire de origen diverso, formadas lejos de Andalucía.
De la misma forma, en cuanto a la circulación general atmosférica, Andalucía se encuentra situada en la zona límite de acción de las grandes anticiclones subtropicales y los grandes ciclones polares. Esto va a provocar dos estaciones muy bien diferenciadas en función del desplazamiento de los centros de acción en las estaciones de verano e invierno. De esta forma, en verano Andalucía estará bajo la acción de la estabilidad generada por los anticiclones subtropicales; y durante el invierno, el desplazamieanto de éstos hacia el sur, permitirá que los centros de acción polares lleguen hasta Andalucía generando un clima inestable.
Andalucía longitudinalmente se encuentra entre los meridianos 3°50′ O y 0°34′ E, o lo que es lo mismo en la fachada occidental del continente europeo al mismo tiempo que de la cuenca mediterránea. Por lo tanto Andalucía queda abierta a la acción de los vientos húmedos e inestables del oeste. Esta ubicación le confiere al clima andaluz dos características fundamentales: una, que Andalucía estará bajo la acción de los grandes anticiclones subtropicales y dos, en consecuencia de esto, existirá una marcada diferencia entre el invierno húmedo y suave, y el verano seco y caluroso. La estabilidad estival de Andalucía, y en general de la zona occidental de las costas mediterráneas, es mucho más marcada que en el interior y que en las costas orientales.
En las costas orientales de los continentes; tomando como ejemplo el océano Atlántico y el anticiclón de las Azores, en torno al cual el aire gira en el sentido de las agujas del reloj; el aire penetra en el continente americano muy cálido, ya que su trayectoria es sur-norte y transcurre sobre las aguas cálidas de la corriente del Golfo. Todo esto general corrientes convectivas de aire que generan inestabilidad. Todo este fenómeno se ve aumentado por la disposición del relieve en barrera hacia la trayectoria de las masas de aire, ayudando a su ascenso y por lo tanto aumentando su inestabilidad.
En Andalucía, situada en la costa occidental europea, la masas de aire que penetran son más frías por su procedencia septentrional y su trayectoria por la corriente fría de las Canarias. Además el aire proviene mayoritariamente del continente africano y su humedad es muy escasa (son típicas las tormentas de arena). Todo esto contribuye a acentuar el carácter estable del clima mediterráneo en Andalucía, haciendo que las sequías estivales sean comunes.
Factores condicionantes del clima de Andalucía Si Andalucía no tuviera las complejidades morfológicas que tiene, y no estuviera bañada por dos mares, su clima mediterráneo podríamos decir que sería típico y que se extendería con pequeñas modificaciones en toda Andalucía. Pero estos factores, generan una gran complejidad climática en Andalucía. Las montañas suponen una variación altimétrica, barreras frente a vientos, cambios de orientación respecto a tipos de tiempo y masas de aire, etc. Además cabe destacar otros factores de orden termodinámico, ligados a la situación relativa de Andalcuía frente a la circulación atmosférica.
Esto hace que en Andalucía nos encontremos con gran diversidad de climas: clima mediterráneo de tipo subtropical, de tundra, de clara influencia oceánica, climas influenciados por el mar Mediterráneo, etc. Cada tipo de tiempo en Andalucía tiene efectos distintos de unas partes a otras de la región. Comenzaremos aludiendo a los factores de orden geográfico dado que su influencia llega incluso a plasmarse en las características termodinámicas:
Además de la panorámica general presentada en el epígrafe anterior, que podría ser atribuible a cualquier espacio ubicado en la cuenca mediterránea, Andalucía presenta rasgos climáticos peculiares que se derivan de la intervención en ella de factores específicos y propios. Entre tales factores merecen destacarse, por un lado, los de carácter termodinámico, ligados al modo de actuación de la circulación atmosférica en el ámbito concreto de la región y, por otro lado, los factores de orden geográfico, entre los cuales el relieve juega el papel primordial, aunque tampoco es desdeñable la acción de la naturaleza de la superficie, en la cual la alternancia de mares y continentes y el propio contraste térmico entre el Atlántico y el Mediterráneo constituyen las piezas clave.
Los factores de orden geográfico Los factores de orden termodinámico
Factores de orden geográfico
Factor situación thumb|230px|Grazalema es uno de los lugares más lluviosos de España debido al Efecto Föhn. thumb|230px|Desierto de Tabernas, el lugar más árido de Andalucía y uno de los más secos de Europa. En latitud, Andalucía se ubica en la franja templado-cálida de la Tierra próxima a los grandes desiertos tropicales (como el del Sáhara). Es un clima de fachada occidental del tipo Csa.
En todos los climas andaluces su rasgo más característico es la mediterraneidad, la sequía estival. Así, todos los climas de Andalucía son mediterráneos, a pesar de las diferencias entre Grazalema y el desierto almeriense de Tabernas. Por tanto, el rasgo más característico de los climas andaluces es su sequía estival, con varios meses secos, desde 3 o 4 hasta 8 o 10 meses, en cualquier punto de la Geografía andaluza.
La escasez de las precipitaciones está también bastante extendida en Andalucía, pero no es un rasgo absoluto total. La mayoría del territorio andaluz presenta precipitaciones por debajo de los 800 mm. Pero existen excepciones tales como las de la sierras de Grazalema y Ubrique, lugares más lluviosos de España. Sierra Nevada, la Sierra de Segura y Cazorla también presentan precipitaciones por encima de los 800 mm.
Factor relieve La complejidad morfológica genera grandes diferencias de altura, desde los 0 hasta los 3500 , por lo que sea un factor importante de diversificación climática. El relieve influye desde 4 puntos de vista:
Altitud Grandes diferencias altitudinales. Las temperaturas disminuyen con la altura. Así, aparecen desde climas subtropicales a climas de tundra.
La altitud influye sobre las precipitaciones. Se incrementan las precipitaciones en las zonas montañosas, generando islotes más o menos amplios de precipitaciones.
La altitud genera cambios en el tipo de precipitación. La nieve es un elemento climático importante. Así por ejemplo, un factor a tener en cuenta es la permanencia de la nieve en el suelo. La nieve como favorecedora de ciertas actividades y como limitadora de otras.
Disposición del relieve Las grandes cadenas montañosas andaluzas presentan una disposición favorable climáticamente. Los conjuntos montañosos de Andalucía se abren hacia el Oeste por donde penetran masas húmedas y el frente polar, favoreciendo la penetración de vientos húmedos.
Papel de barrera La oposición barlovento-sotavento produce contrastes en las vertientes montañosas según miren a vientos predominantes o les den la espalda, generando contrastes climáticos entre barlovento y sotavento.
Barrera frente a los vientos húmedos (disimetría pluviométrica). Barrera frente a los vientos fríos (generando mecanismos tipo Föehn y de abrigo en las regiones que se encuentran entre montañas.
Los vientos del oeste, noroeste y del norte afectan a las fachadas norte y oeste de los conjuntos montañosos. La fachada norte de las Béticas está más expuesta a los vientos fríos.
Las partes sur y sudeste son las zonas de sotavento con respecto a estos tipos de tiempo predominantes, y aquí ni los vientos del norte generan olas de frío muy intensas, ya que estos vientos se recalientan por el mecanismo Föehn. En las zonas del Sur y Sureste el viento sopla del Mediterráneo, actuando esta vez como fachada de barlovento y generando gran inestabilidad (al unirse un fuerte grado higrométrico, montañas abruptas, lluvias de carácter torrencial y violentas, son las gotas frías que generan lluvias catastróficas).
Contraste entre solana/umbría En la vertiente norte los días son más cortos y los rayos solares inciden más inclinados. En la vertiente sur, existen más horas de sol, se corrige la inclinación de los rayos solares generando temperaturas más altas.
Todo este tipo de factores se unen dando lugar a mayor variedad de contrastes. Así tenemos, por ejemplo, la unión de solana y sotavento en las costas de Almería.
Existencia de dos mares distintos El océano Atlántico y el mar Mediterráneo se ponen en comunicación en el extremo más meridional de Andalucía. Pero la comunicación es lo suficientemente pequeña como para que ambas masas de aire mantengan su independencia.
Océano Atlántico Es un mar abierto influido por los océanos glaciares. Como toda masa de agua presenta unas características que van a tener repercusión en el clima, como es la capacidad calorífica del agua del mar, que hace que el agua del mar presente una gran estabilidad térmica. Así, en invierno, el océano es una masa cálida, y en verano al ser una masa fría suaviza las temperaturas del verano.
Los vientos del oeste tanto en invierno como en verano suavizan las temperaturas. Esto se irá atenuando conforme nos alejamos del mar, especialmente el factor suavizador del verano. Los vientos templados del invierno se acentúan por el mecanismo foëhn. El factor suavizador del verano desparece cuando cruza las montañas.
El efecto humificador del mar es el factor principal que origina humedad y precipitaciones en Andalucía, atenuado por una corriente fría, que aquí es la corriente fría de Canarias, la cual, presenta un carácter restrictivo con respecto a las precipitaciones. Las precipitaciones se producen en el mar. Ni siquiera en las áreas oceánicas de Andalucía las precipitaciones serán abundantes, ya que el efecto de corriente fría es mayor en verano que en invierno por:
Andalucía está más caliente, lo que hace disminuir las precipitaciones. Andalucía está dominada por el Anticiclón de las Azores.
Mar Mediterráneo Es un mar cerrado que se extiende en el sentido de los paralelos. Este mar se encuentra en una zona bastante cálida de la Tierra. Es un mar de aguas muy cálidas. Así, en verano, el papel suavizador del mar es menor. El clima de la costa mediterránea andaluza presenta inviernos muy suaves y veranos muy calurosos. El que los vientos predominantes sean del Oeste hacen que el Mediterráneo no sea una fuente de humedad importante en Andalucía. Cuando circunstancialmente los vientos soplan del Este, el Mediterráneo es una fuente de agua para Andalucía, al unirse grado higrométrico elevado del mar, altas temperaturas y montañas abruptas.